Exploradora lunar











Converso con mi ex, o sea, la ex ex de verdad, por la que un tiempo estuve super loca de amor y sufría y sufría. Extrañaba conversar con ella y reírnos de nuestras tonterías, pero o ella es muy renegona y jodida que se molesta por cualquier cosa y no entiende mi personalidad infantil e inmadura o yo no soporto que me prohiba hablar de ciertas cosas, el asunto es que cada cierto tiempo nos peleamos por algo (lo que pensándolo seriamente me parece muy extraño) y dejamos de hablarnos.

Ahora hablamos otra vez después de un largo silencio y me dijo algunas cosas que no quiero olvidar (especialmente para todas las que piensan que soy una bitch sin corazón) y por eso las copio (recuerdo que una vez me prohibió eso también jajajaja):

B: y cuéntame a quién tienes en la mira?

V: ps a nadie

x suerte

B: como q x suerte?

V: xq sino estaría pensando en alguien y perdiendo mi tiempo en eso

B: o sea q pensar en alguien es perder el tiempo

V: Si

B: y cuando estuviste conmigo pensabas en mí

o sea que perdías el tiempo pensando en mí

V: ps si, perdí el tiempo pensando en mucha gente

pero no tiene nada de malo, solo q pienso q es una suerte no pensar en nadie

hasta q me toque otra vez

B: ps si

sabes

aunque las cosas no salgan bien

es bonito pensar en alguien

aunque 100% pierdas el tiempo haciéndolo

V: completamente de acuerdo

es bonito

y x suerte no me pasa

 

B: sabes

estoy leyendo Crepúsculo

y la chica

la protagonista me hace recordar a ti

V: así? no lo he leído

xq?

B: ps porque tiende a idealizar

es una persona muy frágil

algo despistada

ps no lo sé

cuando lo leo parece q estuviera leyendo sobre ti

ya estoy en la segunda parte

y ps pasa una etapa de sufrimiento

y me hace recordar la tuya

V: jaja q horror

no quiero recordarla

B: ps nadie quiere recordar los malos ratos

solo quería q supieras lo q pienso

si alguna vez tienes la oportunidad de leerlo

V: ok, ahora lo leeré con más ganas jaja

puedo copiar lo q conversamos en mi blog?

B: si claro



{24 Julio 2009}   Anoche

Ayer fui con E a un foro sobre racismo y discriminación. Obviamente el tema principal a desarrollar era la discriminación por “raza” y no por orientación sexual, pero igual pusieron la bandera gay entre todas sus banderas (un buen gesto). Se veía prometedor, pero la forma en que organizaron las mesas fue pésima, primero pusieron a los teóricos sobre el racismo, luego a los organismos defensores de los derechos humanos, luego a los representantes del Estado, para el segundo tiempo, venían los indígenas amazónicos y andinos, pero para eso ya estábamos cansadas, teníamos hambre y queríamos irnos.

Así que salimos justo en el momento en que todos se abrazaban para demostrar su gran amor a la humanidad entera. Y nos fuimos a comer nuestras infaltables papitas y de ahí al ccespaña para ver la performance de l@s Porno Stars, que estuvo gracioso, pero tampoco fue la gran cosa.

Mientras estábamos en la cola con unos amig@s, llega mi amiga P (con la que estudio francés) superebria, la jalo a la cola y entramos y la música la marea más, tanto que se queda dormida, E y yo nos matamos de risa de verla así. Cuando terminó la performance nos fuimos juntas al paradero. E se fue apenas llegó su carro y me dice: cuídala. Y yo me quedo parada con P, sin entender porqué cae en mí la responsabilidad de cuidarla. Pero igual estoy a su lado porque la loca cruza la pista sin fijarse si pasan los carros.

Luego se pone en un plan tan espeso, que lo único que me queda es irme y dejarla. Luego me arrepiento y vuelvo pero ya no la encuentro. Estoy en el carro sintiéndome culpable. Cuando llego a casa ya se me había pasado el sentimiento de culpa, porque en el fondo P se lo había buscado, todo el camino trató de que me vaya, al final lo consiguió.

 



{24 Julio 2009}   Amistad

No sé cómo explicar cómo se da en mí el proceso de hacerme amig@ de otr@ o cómo se da el rompimiento de la amistad (si eso es posible).

Por ejemplo, tengo amig@s a l@s que admiro, como M o G, para mí una suerte de profesores de la vida, pero no creo que me consideren su “amiga amiga”, además, los conozco desde hace poco (aunque no creo que una amistad dependa del tiempo de conocerse sino de la intensidad con que esta se vive).

Del colegio no me queda ninguna “amiga amiga”, a pesar de los casi cinco años de convivencia con la mayoría de ellas, excepto U que está en España y que era tan frik como yo.

Si retrocedo aún más, no me queda ningún/a amig@ de la infancia. Yo era muy tímida, esa frase de que los libros pueden ser tus mejores amigos funcionaba perfectamente para mí. No tenía más amigos que libros e imaginación.

Por eso, el colegio primario y luego el secundario fue una continua lucha por socializar y ganar amig@s, todos los cuales se fueron perdiendo en el camino o porque nunca fuimos amig@s y la relación fue muy coyuntural o porque no logré afianzar lazos sinceros con las personas.

Creo que en mi adolescencia mis amigos también fueron coyunturales, aunque si regreso a mi antigua casa y los busco seguramente estarán dispuestos a conversar conmigo o salir a pasear. Pero siento que ya nada sería lo mismo. En ese tiempo la mayoría de mis amig@s eran chicos, chicos que me invitaban al cine, chicos que se enamoraban de mí, chicos que se desvivían por acompañarme a casa, chicos que querían conocerme más (algunos lo lograron).

En mi juventud mi único “amigo amigo” se convirtió en mi esposo y luego en el padre de mi hija, fue el único en el que confluyó amor, amistad, sueños, pasiones, deseos y metas.

Ahora, en la plena adultez, tengo una gran mayoría de amigas, pero temo que esto también sea coyuntural, que entre nosotras nunca se forjen esos lazos que no se rompen.

Por ejemplo, de mis tres exs, ninguna es mi “amiga amiga”, a pesar de la gran intimidad que nos unió, lo que me enseña muchas cosas, como que el sexo (o casi) no necesariamente te lleva a ser amiga de tu pareja.

De las amigas con las que agarré, por suerte todas continúan siendo mis amigas, y creo que es porque no nos unió ningún compromiso previo o posterior que lograra ensombrecer lo libre y bonito que fue la experiencia. Y aún sigo saliendo con ellas, conversando con ellas, aunque agarrando ya no.

Hay amigas que me invitan a salir y no me dan ganas de levantarme de la cama, hay otras que apenas me llaman corro a verlas. Hay amigas a las que me gustaría saber cómo besan (creo que quedan pocas), hay otras con las que no quisiera saberlo nunca. Hay amigas con las que pierdo la paciencia terriblemente, hay otras a las que les aguanto todo, están con las que me juego como si fuéramos pareja, están con las que no puedo jugar a nada. Están con las que coqueteo abiertamente (quizás porque la imposibilidad de que se concrete algo me da un respiro), están con las que me resulta imposible coquetear (porque no me mueven ni un pelo), están con las que me da roche coquetear porque sí me gustan.

Están las amigas que me sacan de quicio, pero con las que voy de un lugar a otro como si fuéramos hermanas (y eso es un decir, porque con mi hermana no iba a ningún lado) como E, a quien llevo de un curso a otro y de un taller a otro y de un seminario a otro, porque yo sé que aún no explota todas sus capacidades y quisiera saber qué es lo que la detiene, y si me interesa tanto es porque la quiero.

Están las amigas que, a pesar de todo (y de todas), quiero mucho, como K, con la que puedo hablar de sexo de una forma tan franca, que simplemente de pensarlo me sonrojo. Tengo la ligera sospecha de que llegará a llegar a ser ministra de algo algún día (y ojalá que hagamos un faenón). Y admiro en ella esa completa seguridad para conseguir lo que quiere, cuando quiere y como quiere, y si no lo consigue seguir hasta lograrlo. Porque yo no tengo esa confianza en mí. Aunque creo que nos parecemos en otras cosas, tantas que da miedo.

Están las amigas que no me dan bola. Están a las que yo no les doy bola. Están las que dicen que se han acostado conmigo, las que dicen que se acostarán conmigo, las que dicen que nunca se acostarían conmigo. Están las que solo conozco por msn y con las que converso horas y me sé toda su vida. Están a las que veo a diario y no sé casi nada de ellas. Están las amigas a las que abrazo cuando las veo y las saludo, están las que no se dejan abrazar, están las que no me dan ganas de abrazar.

No lo sé pero yo creo que todas son mis amigas hasta que me demuestren lo contrario.



etcétera