Hoy fui a la Feria del Libro, tenía que reunirme con el grupo de la Escuela de Formación Mhol y habíamos quedado en encontrarnos a las afueras del Museo de la Nación e intercambiar ideas, impresiones y textos. Primero llegó L, luego P, luego M, y al final T, las demás no se aparecieron. Mientras esperábamos L y P se preguntaban por tres razones que nos motivaban, que le daban sentido a nuestras vidas. L dijo: Conocimiento. P dijo: Libertad. Luego me miraron a mí y dijeron: Ya V, supéranos. Y no se me ocurría nada porque tenía las mismas razones que ellas, y cuando se me ocurrió algo me pareció tan cursi que me lo guardé. Mi razón era: Amor.
Y en cierto sentido eso es lo que me motiva a hacer todo lo que hago, pero decirlo me da roche. Por amor continué escribiendo en el blog. Por amor comencé a ayudar en el Mhol, por amor hago de mi lesbianismo algo visible. Por amor es que continúo estudiando. Por amor voy dando tumbos, cayéndome, levantándome y aprendiendo. Espero (idealista yo) que el amor que yo pueda albergar y que quizás albergan muchísimas personas más, logre que ya no haya adolescentes LGTB suicidas, que más niñas lesbianas, niños gays, niñ@s trans vivan una vida plena y feliz desde que nacen, que más familias sean sinónimo de refugio y no de repudio.
Por amor es que busco Conocimiento.
Por amor es que quiero Libertad.