Yo creo que a pesar de todo lo malo que he vivido también he tenido mucha suerte. Y a pesar de todas las decisiones equivocadas que he tomado también me enorgullezco de otras. Y no podría decir que no me arrepiento de nada porque me arrepiento de muchas cosas. Sobre todo de no amar como me amaron y de causar algún tipo de sufrimiento, cualquiera que este sea. Pero puedo decir que al hacer el recuento de los daños al final todo lo que he vivido me ha enseñado algo y si eso no fuera así habría vivido en vano.
Primero, tengo suerte de estar viva. Y esa es una verdadera suerte considerando que semanalmente tengo que cuidarme de que un carro no me atropelle por distraída. O considerando esas veces en que no controlé la bebida y me pudo pasar cualquier cosa, pero por suerte llegué a casa sana y salva. Tengo suerte de que nunca me hayan asaltado considerando que aquí, a casi todo el mundo han asaltado. Tengo suerte de que las 5 veces que chocaron los carros en donde yo viajaba solo me causaran heridas menores. Tengo suerte de que mi embarazo no se complicara y que la cesárea hay sido bien hecha. Tengo suerte de no tener ninguna enfermedad grave.
Tengo suerte de tener a mi madre y a mis hermanos vivos. De que mi padre ya descanse en paz luego de tanto sufrimiento. Tengo suerte de que mi hermana me quiera tanto que a pesar de todas mis malcriadeces y tonterías me siga albergando en su casa. Tengo suerte de tener una hija maravillosa, inteligente, comprensiva y buena, sobre todo buena. Tengo suerte de que me adore y quiera vivir conmigo a pesar del poco tiempo que le puedo dedicar.
Tengo suerte de haber terminado una carrera universitaria, suerte que no tienen muchas. Aunque a veces pienso que debí estudiar otra cosa, no me arrepiento de haber estudiado Lingüística, porque en esos tiempos esa era mi meta y ese era mi sueño. Pero los sueños cambian como cambian las personas y por eso tengo suerte de hacer lo que quiero en estos momentos, de luchar por lo que considero es importante para mí y para muchxs más.
Tengo suerte de pertenecer al MHOL. De que en determinado momento Mary se decidió a darme su confianza y que 3 años después me la renovara de una forma que jamás creí posible. Y que ella también creyera en milagros. Tengo suerte de conocer y compartir con las y los activistas más corajudos, más honestos, más coherentes y más locos que he conocido jamás, y eso me enorgullece, porque es demasiado fácil ver a gente que se vende y que se compra, pero no a gente que hace las cosas por amor y con valentía.
Tengo suerte de tener un trabajo en donde puedo leer casi todo el día, en donde trabajo al lado de las amigas que más quiero, en el horario que más me conviene, con lxs jefes más comprensivos del mundo que me permiten realizar algunas actividades del activismo LGTB, y eso es prácticamente un milagro, porque en otro trabajo no serían tan condescendientes, y les importaría un pepino lo que hago.
Tengo pocas amigas, pero tengo suerte de que estas pocas sean importantes para mí. Tengo suerte de que soporten desplantes, indiferencia y mal humor. Tengo suerte de que me quieran como soy porque sé que eso es a veces complicado. Tengo suerte de que siempre estén a mi lado, y que a pesar de no ser muy comunicativas sabemos que podemos contar con la otra para cualquier cosa, en cualquier momento, en cualquier circunstancia. Tengo suerte también de admirarlas como seres humanos, como activistas, como mujeres luchadoras.
Tengo suerte de tener una ex novia que me hizo muy feliz y que aún me quiere. Y yo tengo mucha suerte de aún quererla. Porque todo lo que pasó entre las dos los últimos meses pudo habernos llevado al más intenso de los odios. Pero de alguna forma ninguna de las dos se permitió odiar lo que alguna vez se había amado, y eso es lo único que nos permite seguir adelante con nuestras vidas. Y volver a soñar y volver a construir ilusiones. Ella me enseñó muchas cosas, lecciones que nunca pensé aprender ya que nunca las pensé vivir. Gracias a ella soy una mujer que no volverá a cometer los mismos errores, que ha aprendido de sus defectos y de sus virtudes, y que está más preparada para futuras relaciones.
Tengo suerte de estar viva, tengo suerte de tener una familia, tengo suerte de tener una hija, tengo suerte de tener amigas, tengo suerte de luchar por lo que quiero. Tengo suerte de haber sobrevivido al amor y al desamor. Tengo suerte de continuar en este mundo haciendo lo que me hace más feliz con gente que me da felicidad.
Tengo suerte de ser lesbiana. Tengo suerte de amar a otras mujeres, porque me dio una perspectiva nueva, diferente y transgresora de ver la vida. Una forma de vida realmente liberadora y que me llena de muchas satisfacciones.
Soy una mujer con suerte.