Exploradora lunar











{21 marzo 2010}   Su orgasmo, mi orgasmo

Yo ya lo daba por perdido y no me lamentaba mucho por ello. Es decir, me he masturbado desde que tengo 12 años aproximadamente, así que sabía muy bien lo que era un orgasmo.

Cuando tuve relaciones sexuales con chicos nunca tuve orgasmos, luego con mi ex esposo tampoco. Obviamente pensé que era yo la que tenía el problema. El sexo era bueno pero nunca estaba eso que mis amigas decían que era genial y que no podían vivir sin eso, y me miraban lamentando mi suerte.

Así estuve desde los 21 hasta los 28. Me separé de mi esposo y comencé a salir con chicas, algo que quería hacer desde hace muchísimo tiempo, pero el amor y otros demonios me lo impidieron. Ahora que no había nada que obstaculizara mi camino a un conocimiento y comprensión mejor de la vida y la sexualidad estaba dispuesta a explorar por los caminos del lesbianismo. Conocí a muchas chicas, al comienzo por el blog, luego por ser activista. Me acosté con algunas de ellas y… otra vez nada.

Entonces otra vez pensé que el problema era yo, obviamente estas chicas tenían sus orgasmos y eran felices y yo me preguntaba si mi vida sería de nuevo la misma vida sin orgasmos que había llevado hasta ahora. Al comienzo me opuse triste porque pensé que el asunto este se solucionaría si cambiaba de… como lo digo? Pareja sexual???  No lo sé. Sin embargo, creí que algo mejoraría, aunque lo único que pude comprobar fue que acostarse con mujeres era muy diferente a acostarse con hombres, lo que no era una novedad, ya me lo imaginaba, pero quería comprobarlo. Tienen tiempos distintos, formas especiales de hacer las cosas, bastante intuición, más conocimiento del cuerpo en su integridad y muy poco miedo. Pero de orgasmos, nica.

Quién pensaría que a los 30 recién tendría un orgasmo con una persona, y aún mejor, con una chica de 21 años, y mucho mejor aún, con una chica a la que quiero y deseo todos los días, que me vuelve loca de vez en cuando, pero la mayoría de las veces me da tranquilidad, comprensión y ternura, una chica que se entrega totalmente a mí y aguanta mis tonterías. En pocas palabras, mi chica.

Y sucedió así:

Al principio, cuando empezamos a salir nos acostábamos casi todas las semanas y era divertido, pero nada más, otra vez ese orgasmo huidizo que se escapaba de mis manos. Luego ella me dice que tampoco había tenido orgasmos con sus anteriores parejas. Yo me sorprendí. Al comienzo creí que era mentira, pero luego lo comprobé: tampoco tenía orgasmos conmigo.  Después de eso, terminamos.

Cuando volvimos lo intentamos otra vez y de ahí ya no me importó, otra vez a acostumbrarme nomás. Pero una noche, mientras estábamos haciéndolo ella tuvo su orgasmo por primera vez en su vida. Es decir, su primera vez con alguien, porque ella también se masturbaba de vez en cuando.

Y me pareció sensacional viendo que por fin lo había tenido y yo había sido parte importante en su realización. Entonces ella me dijo algo que pensaba que era muy difícil de lograr: te prometo que vas a tener un orgasmo.

Así seguimos, ella volvió a tener orgasmos y yo nada, hasta que una noche de un lunes de noviembre, en su casa, por fin lo tuve. Al comienzo no creía que lo que sentía era eso. Ese sentir que algo viene a tu cuerpo con fuerza y que no puedes resistirlo y tratas de controlarlo y luego se sale de control y todo tu cuerpo se ve invadido por un placer alucinante hasta que termina y piensas que fue lo máximo y que qué has estado haciendo tanto tiempo sin poder disfrutar de esto con alguien a quien quieres.

Luego volvimos a hacerlo un miércoles de esa misma semana y esa vez fue mejor, porque tuve dos orgasmos seguidos (y con eso me enteré que podía ser multiorgásmica), primero uno fuerte e intenso; unos segundos después, uno lento e integral. Fue impresionante. La última vez fue un viernes, y ahí me despedí de los orgasmos, y no sé porqué, pero hasta ahora no he vuelto a tener uno. Ella aún los tenía también, pero ahora muy de vez en cuando.

Estoy segura de que volverá en algún momento, pero si no vuelve tampoco me importa, ya lo viví, ya sé lo que es tener un orgasmo con la persona que quieres, y te quiere. Ya puedo descansar en paz.



{7 marzo 2010}   Visita al psicóloco

Hoy fui al psicólogo, es mi segunda visita porque me está haciendo un test de personalidad. El psiquiatra me derivó a psicología para que me diera armas para enfrentarme a la fobia social, aparte de hacerme un test de personalidad y otro de cociente intelectual, así que fui. Hasta ahora no me ha dado nada. Me ha hecho varias preguntas sobre mi vida. Este es un pequeño diálogo que tuvimos:

P: ¿De qué religión eres?

Yo: Soy atea

P: ¿Eres agnóstica o atea? a ver explícame

Yo: Soy atea, no creo en Dios, creo en el ser humano, así de simple

P: ¿Y por qué decidiste ser atea?

Yo: Imagino que fue una cuestión de análisis y de reflexión personal

P: ¿Y te sientes bien?

Yo: Sí, claro

No sé si el doctor me preguntaba eso para ver si yo me molestaba y analizar mi personalidad colérica o ver si lo tomaba bien, o si me llegaba. Aunque parecía muy sincero con sus preguntas estúpidas, sobre todo la última.

Esta semana regresé y entre todas sus preguntas salió lo de la pareja.

P: ¿Me dices que tienes una hija y que estás separada?

Yo: Así es

P: ¿Por qué te separaste?

Yo: Se acabó el amor

P: ¿No fue por una cosa terrible o alguna discusión fuerte?

Yo: No, todo fue muy tranquilo, simplemente ya no nos queríamos como antes

P: ¿Y en dónde estás viviendo?

Yo: Con mi hija en la casa de él, somos muy civilizados

P: ¿Y duermen juntos?

Yo: No, dormimos separados

P: ¿Entonces están separados de cuerpos, digamos?

Yo: Sí

P: ¿Y ahora tienes alguna relación? ¿Estás saliendo con alguien?

Yo: Sí, tengo pareja

P: ¿Y te llevas bien con él?

Yo: Mi pareja es una chica

P: Ah ya, ¿estás con una chica ahora?

Yo: Sí

P: ¿Y te sientes bien?

Yo: Muy bien

P: ¿Y cómo así decidiste estar con una chica ahora?

Yo: Bueno, técnicamente sería bisexual aunque prefiero denominarme lesbiana por un asunto de valorar una palabra que no tiene porqué ser ofensiva para nadie. Pero siempre me han gustado los chicos y las chicas, me he enamorado de chicas y de chicos y creo haber sido muy feliz con ambos

P: ¿Y tienes una pareja hombre también?

Yo: No, solo chica

P: ¿Y cuándo te diste cuenta de tu opción?

Yo: No es una opción, es una orientación sexual, como la heterosexualidad y la homosexualidad

P: ¿Y por qué no es una opción?

Yo: Creo que nadie puede escoger una vida en la cual te van a despreciar, humillar, insultar, discriminar y marginar con el transcurrir del tiempo y en casi toda tu vida, y en donde tengas que estar dando explicaciones de la movilidad de tus afectos todos los días.

P: ¿Y no te importa que no puedas tener hijos?, ya sabes, mujer con mujer no pueden tener hijos

Yo: Yo no quiero tener más hijos, y no creo que sea necesario en esta vida tenerlos, no creo que sea el destino, la tarea o la misión de las mujeres el procrear, no soy un útero con patas esperando a que me fertilicen, soy una persona feliz así como estoy.

P: De acuerdo, ¿y tú pareja qué edad tiene?

Yo: 21 años

P: Es bastante joven

Yo: Si

P: ¿Y piensas casarte con ella?

Yo: No quiero casarme, además recién llevamos 6 meses y solo lo haría si es completamente vital para ella hacerlo y solo por ella lo haría porque a mí no me interesa, no creo que sea necesario para seguir siendo felices como estamos ahora

P: ¿Pero piensas vivir junto con ella?

Yo: En el futuro sería lo ideal

P: ¿Y quién es la activa en la relación?

Yo: ¿La activa?

P: Si, la que asume el rol masculino

Yo: No nos manejamos por roles, ninguna de nosotras es pasiva o activa, no creemos que sea necesaria la presencia de un rol activo o masculino para consumar una relación con una mujer y que esta necesariamente tenga que ser pasiva. Esas son ideas que nos han hecho creer para pensar siempre que es necesario que existan un hombre y una mujer en una relación afectivo-sexual y que si no es así todo lo demás serán simples imitaciones que carecen de valor.

P: ¿Y me has dicho que haces activismo?

Yo: Sí, soy voluntaria en el MHOL

P: ¿Qué es el MHOL?

Yo: El Movimiento Homosexual de Lima

P: ¿Así?, nunca había escuchado de eso

Yo: Es uno de los más antiguos de América del Sur. Este año cumple 28 años desde su fundación.

P: Qué interesante

P: No entiendo porqué han pedido un test de cociente intelectual

Yo: Yo tampoco

P: La próxima semana tiene que venir tu mamá

Yo: ¿Mi mamá?

P: Si

Yo: ¿Por qué?

P: Es necesario para terminar el test de personalidad

Yo: Está bien

Así que no sé qué hacer ahora para que mi mamá acepte ir donde el psicólogo conmigo. Creo que la sobornaré.



{28 febrero 2010}   Casi totalmente visible

No escribo desde el 6 de enero y ya estamos 27 de febrero. He tratado de escribir todo este tiempo, pero no podía, llegaba a casa cansadísima y lo único que quería era bañarme y dormir, aunque eso resulta imposible porque Cami quiere abrazarme, conversar conmigo, contarme sus cosas y pedirme un millón de juguetes; entonces, como no la veo en todo el día, y el sentimiento de culpa es grande, me quedo conversando con ella hasta que me vence el sueño

Voy a ponerme un poco al día. Novedades conmigo, creo que ninguna excepto que ya tengo trabajo. Sigo con la misma chica (K) hace casi 6 meses, nos queremos y las cosas nos van muy bien a pesar de ser completamente diferentes, quizás ese sea el secreto. Voy y vengo de casa de mi hija a casa de ella y así estoy por el momento.

En el activismo LGTB sigo apoyando en el MHOL, voy después del trabajo, los lunes a los talleres para chicas y los viernes al cine lésbico; y el Bloque Estudiantil corre solo. Estamos pensando hacer muchas cosas para lesbianas y bisexuales, pero aún son proyectos.

Les voy a contar como fue que conseguí trabajo. Revisé los clasificados del periódico un domingo como habitualmente hago y encontré un anuncio que solicitaba un/a corrector/a de estilo. Así que mandé mi CV. A la semana me llamaron y fui a la entrevista. En la entrevista casi no dije nada porque el entrevistador hablaba y hablaba y me enseñaba las oficinas y me preguntaba si me gustaría trabajar con ellos. Le dije que sí y me dijo que vuelva al día siguiente para una prueba. Volví al día siguiente y conmigo dieron la prueba dos chicas y dos chicos más. En total éramos cinco corrigiendo un texto legal. Cuando terminamos dijeron que si aprobábamos nos llamarían, a los dos días me llaman y me dicen que aprobé y que les gustaría que trabaje con ellos.

Acepté y me aparecí el 1 de febrero en mi nuevo trabajo. Me ofrecieron entrar a planilla directamente, tengo seguro, CTS, gratificaciones, utilidades y estoy afiliada a una AFP, además de una asignación familiar por mi hija, así que firmé un contrato por 11 meses. No es el trabajo ideal, pero por el momento estoy bien. He encontrado a varios compañeros de la universidad de otras bases y nos llevamos muy bien porque hemos compartido los mismos profesores y experiencias en general.

Al principio iba con ropa formal, ahora voy más relajada con jeans, polo y zapatillas. Es en Miraflores así que desde San Juan de Lurigancho se hace una eternidad llegar, lo que empeora por las obras en las pistas que retrasan aún más el tráfico. He tenido que cambiar de ruta y ahora voy por Abancay. Me levanto temprano para preparar mi almuerzo, porque ahí el menú se llevaría todo mi sueldo, aunque cuando me quedo en casa de K, ella prepara mi almuerzo.

El primer día yo le comenté a una compañera que tenía una hija. Salió de la conversación y supuso que estaba casada y todo porque no me hizo más preguntas. Luego vino otra compañera y me preguntó si tenía amado, le dije que no; ¿amada?, sí. Las dos se estremecieron en sus asientos. La otra dijo: Tu hija. Y yo solo atiné a contestar: ajá.

Pero me sentí mal, estuve pensando y reflexionando y me dije a mí misma que no iba a seguir ocultando una parte importante de mi vida, así que si me volvían a preguntar algo iba a ser sincera y les respondería la verdad, no quería verme en el espejo y no verme reflejada.

Un día mi compañera me pregunta si voy a almorzar en la empresa o en la calle. Le dije que iba a venir una amiga y que íbamos a comer juntas. Ah, me dice, una amiga, ¿también es lingüista? No, le respondo. Y estoy a punto de irme, pero me volteo y le digo: en realidad no es mi amiga, es mi novia. Ah, tu novia, me dice, ¿y desde cuándo están juntas? Hace cinco meses. Qué bien, qué chévere. Y me fui.

Luego mis compañeros también me preguntaron si tenía pareja o enamorado y les dije que sí, que tengo novia, que se llamaba K y que nos iba bien. Al principio se sorprendieron obviamente, nadie espera una respuesta así. Ahora lo toman de lo más normal y hacemos bromas todo el tiempo de eso. Creo que me juzgarían más si yo fuese medio bruta o más masculina. Pero como no soy ninguna de las dos cosas lo consideran aceptable. La discriminación es mayor mientras menos cosas favorables tengamos en la imagen que damos según los cánones estéticos, económicos, sociales y culturales occidentales.

Las semanas siguientes repartí revistas EsD’Les y Visibles, les dije que soy activista del MHOL y ahora mis compañeras quieren ir a conocer. Algún día las llevaré, cuando realmente tengan tiempo.

Hace un tiempo tuve una discusión muy triste con K cuando fuimos a Chosica. Me reencontré con algunos amigos que no veía hacía mucho tiempo. Ellos administran un bar y ahí estuvimos. Nunca les dije a mis amigos que era lesbiana o bisexual, porque cuando los conocí tenía una vida heterosexual y no me interesaba cambiarla. Esa noche estuvimos de lo más normal, pero K y yo actuamos como si fuésemos solo buenas amigas. Y eso entristeció a K. Cuando me lo dijo me sentí juzgada y me puse muy triste. Ella se disculpó ya que en ciertos ambientes y con ciertos amigos hace lo mismo. Es decir, actuamos como si fuéramos buenas amigas porque nadie sabe que es lesbiana. Me pareció injusto que se molestara por eso y como había tomado me puse muy sensible y estuve llorando todo el camino.

Hoy en el msn encontré a uno de mis amigos de esa noche. Le dije que ella ahora salía con chicas y él me dijo que ya lo sabía, que no era una novedad, de ahí me dijo que vaya a visitarlo y lo tomó todo muy bien. Él se va a encargar de que todos mis amigos en Chosica lo sepan, así que ya no tengo de qué preocuparme.

Ahora solo falta hablar seriamente con mi madre y con mi hermana, porque nis hermanos ya lo saben, y yo creo que ellas también, pero simplemente no lo quieren aceptar. Es más, a mi madre se lo he dicho un montón de veces y nunca me ha dejado continuar. Mi hermana me ha visto con una chica y hasta me he acostado en el cuarto contiguo al suyo con ella y hemos hecho un ruido espantoso teniendo relaciones y ella sigue sin comentarlo y como si no pasara nada.

Así que estoy devuelta en el blog, ojalá pueda escribir continuamente.



{6 enero 2010}   revelaciones

Fui con K y Cami a pasear hace unos días, estuvimos toda la tarde juntas y luego cansadas regresábamos a casa para dejar Cami y acompañar a k a la suya. En el camino Cami estaba adelante jugando y yo con K detrás conversando. De un momento a otro me dieron ganas de besar a k y lo hice, justo en ese momento a Cami se le ocurre voltear y nos ve. Nos separamos rápidamente, Cami se acerca a mí y me abraza pero no me dice nada.

Al día siguiente me pregunta qué estaba haciendo con K cuando ella volteó. Le dije que estábamos hablando cerca y chocamos. No me atrevía aún a decirle que es mi pareja o algo así y que nos estábamos besando. Cami me miró, no me dijo nada, se fue y siguió jugando.

Al día siguiente estábamos viendo Mi  novia Polly en donde aparece un personaje gay que dice que tiene novio. Cuando escucha eso me pregunta:

C: ¿es gay?

V: Si

C: ¿y tiene novio?

V: Ajá… uhmmm ehhhhh y yo tengo novia.

C: ¡¡¡¡¡¿Tú tienes novia?!!!!!

V: ¡Así es!

C: ¿Cómo se llama?

V: K

C: Ohhh, con razón se estaban besando…

V: (plop)

Luego de un rato comienza a molestarme

C: tienes novia, tienes novia, le das besito, le das besito

V: tú también tienes novia

C: yo no tengo novia ni novio

V: pero yo sé quién te gusta, yo sé quién te gusta,

C: ¿quién?

V: Jossie

Se queda estupefacta mirándome

C: ¡¡¡¡¡mamá, has leído mi diario!!!!!

V: ¿¿¿Ah???

C: ¡¡¡¡¡has leído mi diario!!!!!

V: noooo, ni siquiera sabía que tenías diario

C: ¿¿¿entonces cómo sabes????

V: es fácil de adivinar, dices que es tu mejor amiga, pero en el salón nunca te le acercas, la miras, y esperas a que ella venga y te jale de un lado a otro

Cami me mira, aún no cree que no haya leído su diario, va a buscarlo en donde lo ha escondido, lo encuentra, lo vuelve a esconder. Yo sigo sorprendida de que una niña de 6 años tenga un diario, sorprendida solamente de que escriba en él, sorprendida totalmente de que escriba.

Por último me pregunta

C: ¿¿K va a ser mi mamá??

V: si tú quieres, si no quieres no

C: sí quiero

 



{30 diciembre 2009}   Amistad erótica

Comenzó así, ese era nuestro acuerdo cuando decidimos volver a salir luego de terminar. Habíamos cumplido un mes y mi eterna desazón e insatisfacción completó el tiempo límite que estoy con alguien y decidí terminar.

Lo hice el mismo día que se supone debíamos celebrar. La lastimé (luego lo supe). Pero ella lo tomó tan bien esa noche, conversamos, se rió, bailó como nunca, nos besamos como nunca y nos acostamos como nunca. Todo fue espectacular. Era el mejor rompimiento que tenía en mi vida, sin rencores, sin reclamos, sin lágrimas, sin dramas. Me sorprendió, pensé que nunca me quiso, pensé que yo tampoco la quería. Pensé demasiadas cosas. Hicimos todo lo que no teníamos que hacer.

Sus amigas me recomendaron que no la volviera a ver para poder superar nuestra relación y tratar de ser amigas. Traté de hacerlo pero no pude, sus amigas eran mis amigas, estábamos siempre en los mismos grupos, era inevitable vernos, ir a los mismos sitios, salir con la misma gente. Lo intentamos, tratamos un tiempo de ser amigas. No se pudo. Algo nos jalaba a estar juntas a pesar de que yo trataba de que no pasara nada.

Ella persistió, fue tenaz, admiro a la gente que hace cosas locas por amor, porque yo soy incapaz de hacerlo, yo me rindo a la primera muestra de desamor, simplemente no lo soporto, no puedo, me declaro vencida.

Ella estaba siempre en donde yo estaba, me miraba, me cuidaba, soportaba mis estupideces, mis malos tratos, mis desaires, mi orgullo, mis temores, me tenía paciencia, me comprendía, escuchaba tiernamente mis monólogos de ebria, mis aires de grandeza, mi vanidad, mi autosuficiencia. Sabía perfectamente que esa no era yo. Ella me había visto con el alma abierta, vulnerable, triste. Ella sabía cómo era yo desnuda de máscaras, de caretas, de falsedades. Conocía mis locuras, mis ansiedades, mi desolación. Ella me había visto toda y me amaba así, tal como era.

El trato era salir juntas, sin compromiso alguno, conocernos, usarnos, dejarnos. No saber nada la una de la otra al día siguiente, ser libres. Recordé un libro que me marcó cuando era muy joven, la insoportable levedad del ser, me sentí demasiado leve, sin pesos, me sentí bien, y así como el protagonista soñé en la posibilidad de las amistades eróticas, aquellas amistades tan completas que nunca terminan, solo evolucionan, se hacen más ricas, más nutritivas, más apasionantes, más completas, más satisfactorias. Las amistades que se recuerdan siempre, a las que una siempre les dedica una sonrisa en los momentos menos pensados.

Ese era el trato. Empezamos dos semanas después de terminar. Seguimos juntas hasta ahora.



{19 diciembre 2009}   Terminó la U, termina el año

Ayer terminaron las clases para mí, imagino que para otros aún continúan. Yo siento que han terminado porque creo haber aprobado todo aunque eso recién lo verificaré cuando vea mis notas publicadas, puede que algún profesor cagón me haya jalado aunque no creo (eso espero).

Fueron 5 años, y no voy a decir que pasaron volando, porque cada uno me parecio más lento que el otro. Los dos últimos años fueron los más complicados. En medio de mis estudios universitarios me separo de mi esposo, me voy de casa, consigo un buen trabajo, casi pierdo un ciclo por este buen trabajo, renuncio, regreso a casa, voy al mhol, me identifico como lesbiana, cuestiono todo, me siento más cercana a lo queer y comienzo el activismo.

Mi vida da un giro total. Y nada vuelve a ser lo mismo.

Por ejemplo, en las relaciones de pareja, al comienzo estaba con chicas supercaletas, que tenían que ocultar que eran lesbianas a todo el mundo, me refiero al mundo heterosexual. Ahora no resistiría estar con una chica clóset, aunque respetaría sus elecciones siento que todo mi ser se revelaría ante ello.

En mi carrera (lingüística) me alejé de todo lo abstracto que me gustaba tanto (fonética, fonología, sintaxis) para acercarme a cuestiones que están entrelazadas con lo social (semántica, pragmática) y al final quedarme con el análisis crítico del discurso, algo que ya jamás dejaré, porque es lo que más me llena.

En la relación con mi familia y amigas me convertí en una persona más sincera, y aunque me alejé mucho de mis amigos heteros y de mi familia en general, porque sentía (y aún siento) que sus intereses nunca serán los míos, será inevitable no pensar en todos ellos con cariño.

Con mi hija todo ha mejorado, somos más unidas, me interesa un crecimiento más íntegro y más ético en ella que la educación para el éxito y la satisfacción material que nos inculcan. Y que conmigo no funcionó y que espero, tampoco funcione con ella.

En el activismo, sigo siendo parte del MHOL que me dio un espacio en donde sentirme acogida, un lugar en el cual podía construir una identidad lésbica sana, libre y feliz, me dio el valor de ir por las calles visibilizando mi amor con orgullo y sin temores, me otorgó la posibilidad de hacer de mi vida una vida más habitable y digna, me facilitó los medios para hacer de su lucha por nuestros derechos también mi lucha, y me sigue dando la oportunidad de ayudar y ver en otras chicas el mismo proceso de identificación y de orgullo, de compromiso y de libertad que siento ahora.

Me siento orgullosa de formar parte del grupo Versiones UNMSM, el único grupo abiertamente lésbico-gay-bisexual de mi universidad. Las ilusiones de todos mis compañeros me llenan de ilusiones a mí también.

Me siento contenta de haber concretado un sueño que tenía junto con O de formar una gran organización de estudiantes LGTBI en donde pudieran confluir todos los grupos de diversidad sexual de las diferentes universidades de Lima y luego del Perú. Esta organización ahora se llama Bloque Estudiantil LGTBI-Perú y está compuesta por GPUC-GUDS, Versiones UNMSM, Derecho LGTB-USMP, Acción Crítica-PUCP, Rune Aeri-U de Lima y La Mestiza Colectiva-UNMSM, además de varios miembros independientes.

Me siento satisfecha de haber apoyado a la ULBMHOL en los Talleres de los lunes para lesbianas y bisexuales, con el programa por internet EsD’Les, con el blog lesbianasmhol.blogspot.com y con el facebook que nos ha permitido llegar a cientos de lesbianas y bisexuales de aquí y de todo el mundo, y de haber logrado avanzar en la consecución de diversos proyectos como la Escuela de Formación de Activistas, el Círculo de Lectura,  los Talleres de Lesbianismo Básico y la revista EsD’Les, que ya va en su segundo número.El próximo año se abre con nuevos proyectos como el espacio de cine, y nuestro propio programa por Internet.

Con Versiones y el Bloque Estudiantil también se perfilan diversas actividades a concretarse. Se han creado espacios en los cuales crear y transformar el mundo se han convertido en posibilidades reales de vida y de lucha por cambiar el mundo.

También formo parte de una colectiva completamente zafada, radical, transgresora y loca, en donde he conocido a personas completamente comprometidas con sus ideales, tanto  sí que  arriesgan lo que muchos no se arriesgarían a perder solo por modificar formas represivas y opresivas de controlar los cuerpos y las vidas de las mujeres. Activistas totales capaces de sacrificar sus vidad por sus sueños, no pude dejar de sentirme atraída por ellos y de sentirme a gusto con sus ideas, tan alejadas del pensamiento heterosexual patriarcal y del feminismo conformista engarzado al sistema.

Por todo esto, que ya parece un balance de mis pasos este año, me siento realmente feliz. Mi balance sale azul.

 

 

 



{28 noviembre 2009}   Volver a vivir

Me obligo a escribir porque no tengo ganas, siento que debo colgar algo por aquí ya que hace tiempo no escribo, pero tampoco es válido escribir cuando no se tienen ganas.  

Debe ser la música que estoy escuchando que es bastante triste, o que se acerca el final de este año y que siento la necesidad de hacer un balance de todo lo que hice y lo que no hice.

Los balances me dan miedo, siempre salgo perdiendo en algo. Me dan la sensación de una falta, de una ausencia. Sé que debo sentirme orgullosa de algo y no encuentro ese algo que me haga sentirme orgullosa.

Hace poco me hicieron una entrevista. En una pregunta sobre el activismo comenté que cuando me sienta muy cansada, muy hastiada de lo que hago, no ocurrirá que yo deje el activismo, sino que el activismo hace tiempo me habrá dejado a mí.

Y yo me convertiré en un alma deshabitada, vacía, sola. Volveré a una vida “normal”.  

Espero que el activismo nunca me deje. Espero seguir en esto toda mi vida.

Otra motivación era mi hija, pero no por el hecho de ser madre, sino porque ella representa mi infancia, la infancia que siempre quise, una infancia libre y sin verguenza. Ella representa la posibilidad de más niñas y niños raros felices. Y esa posibilidad me llena de esperanza y alegría. 

Otra motivación es ver a chicas jóvenes, que estuvieron como yo alguna vez, sintiendo que ya no podían más, sintiendo que no vivían una vida plena. El ver a estas chicas activando, involucrándose con otras personas como nosotras es quizás lo que me hace sentir mejor. Lo que me hace sentir bien hoy.



{20 noviembre 2009}   Promesas

Hay dos cosas que me ponen a mí muy vulnerable: 1) hablar de mi infancia, y por ende, de mis padres; y 2) hablar del amor, y por ende, de mis fracasos.

El martes me sentí así con el número 1 porque fue como descubrir una nueva vida para las demás chicas que estaban reunidas ahí en ese momento. El jueves me pasó con el número 2 mientras estaba en el carro con P yéndonos a nuestras casas, después de ir a un concierto de música clásica contemporánea.

Imagino que me siento vulnerable porque son cosas que no pude controlar en mi existencia. O son experiencias que me desnudan totalmente. Y es así como me siento cuando hablo de mi niñez o cuando recuerdo amores pasados: desnuda y con frío.

Una anécdota: un día fui con Cami a la última feria del libro, vamos a la parte infantil en donde los niños pueden leer, jugar y pintar, ya la había llevado a otras ferias así que no era una novedad para ella. Llegamos y la dejo un ratito (como lo había hecho antes) en el stand infantil, no serían ni quince minutos en que me doy la vuelta y me dirijo al stand de al frente a coger algunos libros, cuando de repente escucho: Señora Verónica Ferrari, señora Verónica Ferrari, su hija Camila la está esperando en el stand principal. Yo me asusto de escuchar mi nombre, me asusto de saber que en ese poco tiempo Cami ha estado buscándome y que en ese mismo momento es una niña perdida. Dejo todo y corro a ver en dónde está. Cuando me estoy acercando la veo llorando de la mano de una señorita. Cuando me acerco su llanto se hace más fuerte y más desesperado. La chica me sonríe y se alegra de haberme encontrado. Le doy las gracias y abrazo a Cami, la consuelo y me siento terriblemente culpable. Le preguntó por qué y cómo se salió del stand infantil, que estaba bien resguardado cuando la dejé. Me dijo que yo no estaba, que esperó a que las señoras no la vieran para escaparse. Todo el tiempo me repetía: me dejaste, me dejaste, me dejaste. Y yo le decía: yo no te dejé, tú te saliste, no debiste haber salido, me hubieras esperado.

Recuerdo el sentimiento de angustia cuando me separaba de la mano mi madre, cuando no la veía, cuando solo veía gente desconocida y fea a mi alrededor y ella no estaba. Cuando en las noches yo esperaba que regrese y solo estaba mi niñera a mi lado, y me levantaba e iba al dormitorio de mi hermana y veía cómo dormía plácidamente mi hermana al lado de la suya (porque teníamos niñera para cada una, luego Alan y el aprismo nos mandarían a la mierda).

Me juré mil veces no repetir en mi hija lo que me causó mucho dolor a mí en mi infancia. Y creo que es una promesa muy pesada. Y es cierto cuando dicen que una solo puede comprender a su madre y perdonarla cuando una misma es madre. Ahora yo comprendo aunque no justifico los actos de mi madre, siento que puedo entrar en su cabeza y ver cómo pensaba y lo que sentía.

Trato todos los días de no ser como mi madre, pero a veces se me escapan cosas, como ese día en la feria. Cami ayer me habló de eso. Me dijo que no quería volver a ninguna feria del libro (seguro ha estado escuchando comentarios sobre la feria o ha leído alguna noticia, porque no recuerdo haberla mencionado), a pesar de haberle prometido varios meses antes, cuando aún tenía presente la sensación de abandono y miedo, que no volvería a pasar y que no me despegaría de su lado.

Le conté que cuando yo era pequeña me hubiera gustado vivir en una casa llena de libros. Me preguntó si los libros estarían en la cocina. Le dije que estarían en la cocina, en los baños, en los techos, en todos lados, que ese era mi sueño de pequeña. Me preguntó si hubiera querido una cama en forma de libro. Y me pareció genial y le dije que sí, una cama que se abriera como un libro y en donde yo podría soñar todas mis historias. Me preguntó si habría libros en el primer piso, en el segundo piso, en el tercer piso. Le dije que de eso no había duda, libros de muchos colores.

Me dijo que ahora sí quería ir a la feria del libro, que quería que le comprara muchos libros de colores, que quería llenar su habitación con libros y que buscáramos un libro-cama. Y añadió: pero ahora te pierdes tú. Ya, le digo, yo me pierdo. Vas donde la señorita que parece que mandara y le dices: señorita, no encuentro a mi hijita. Ok, le digo. La señorita te va a preguntar: ¿cómo se llama su hijita, señora? Y te va a tomar de la mano y te va a decir que no llores, entonces tú le dices, mi hijita se llama Camila Vega y no la encuentro, y lloras y le dices: yo quiero a mi hijita, yo quiero a mi hijita, ¿ya? Ya, sigo respondiendo. Luego, la señorita te va a dar un globo y te va a decir: no te preocupes, tu hijita está por aquí seguro; entonces, la señorita se va a acercar a otra señorita y le va a decir que diga: Niña Camila Vega, niña Camila Vega, su mamá Verónica la está esperando en el stand principal; y yo voy corriendo a buscarte ¿ya mamá? De acuerdo, respondo. Y te digo que ya no llores, que te calmes, y tú me sonríes y nos vamos ¿ya?

Cami no ha olvidado ni un segundo de lo que le pasó. Yo tampoco olvido.



{9 noviembre 2009}   Itinerarios

Como siempre el activismo y la teoría ocupan casi toda mi semana. La semana pasada por ejemplo, aparte de la universidad, todos los lunes voy al MHOL a apoyar a M en los talleres o en lo que haga falta.

El martes estuve de voluntaria en el MHOL, G fue a hacerme una entrevista que creo que salió hasta las patas y a las 2 de la tarde fui a ver a mi amiga L quien iba a dar una conferencia sobre estereotipos en jóvenes lesbianas en el coloquio de psicología de la pucp, así que fuimos un rato con P y E a ver qué tal (estuvo interesante y hubieron muchas preguntas), nos encontramos con varias chicas del bloque estudiantil lgtbi. Luego de eso me fui a mis clases en San Marcos y de ahí me pasé a la UARM para mi curso sobre Judith Butler. A la salida del curso me esperaba una amiga con la que me fui a tomar un jugo y conversar.

El miércoles no recuerdo qué hice. Imagino que fui a la universidad. Y de ahí al fulbito. Fue un día tranquilo.

El jueves en la noche tuve reunión política de la ULB en la que me quedé un poco preocupada, pero aprendí bastante, sobre todo de mis compañeras activistas jóvenes, y es que en los momentos difíciles es cuando una reconoce realmente qué cosas motivan a unas y a otras y descubres cosas que ni imaginabas. En algunas solo confirmé lo que pensaba. De ahí una amiga me invitó a cenar y pude relajarme un poco con ella, y a pesar que la hice esperar una hora fue comprensiva y no estaba molesta.

El viernes estuve con E en la conferencia que dio G en la cato. En la noche tenía reunión del bloque. De ahí me fui al Twin un rato y realmente la pasé muy bien.

El sábado almorcé con una amiga y luego me fui al círculo de lectura que hago en el MHOL en donde seguimos leyendo a Monique Wittig. Luego un ratito al Twin, todo muy tranquilo y llegué a casa temprano.

El domingo reunión del bloque estudiantil para terminar de coordinar lo del stand que tendremos en el Festival de la Diversidad Sexual, en donde por cierto no participará el Mhol debido a una serie de excusas (o pretextos) que surgieron y que invalidaron nuestra presencia en ese evento. Igual contaminaremos. A las 4 otra reunión en casa de unas amigas para coordinar otro tipo de cosas, conocimos a dos chicas muy lindas, una de Chile y la otra de Ecuador.

Esta semana también empieza recargada. El lunes tengo que ir a la U a recoger la carta de agradecimiento por participar en un coloquio de lexicografía. Luego en el MHOL para el taller sobre timidez lésbica (o sea, yo soy experta en eso). Y más tarde a casa de A para coordinar algunas cosas.

El martes comienza el evento sobre Clorinda Matto y Mercedes Cabello en la UARM a las 4 pm (no puedo faltar porque de ese tema es mi trabajo en mi curso de Filología). Y luego el curso sobre Butler a las 6 y 30, en el mismo sitio.

El miércoles es el más complicado. Haré voluntariado en el MHOL, de ahí tengo reunión de Versiones de 3 a 5. Luego, a las 5 pm doy una conferencia junto con O sobre “Sexualidad e intolerancia”. A las 6 pm los GPUC están organizando un evento sobre Lesbofobia en donde hablará mi amiga R. A las 7 pm. G hablará sobre Mi vida en rosa en la cato también. Así que estaré corriendo por todos lados. Después de eso no sé qué haré, pero parece que celebraremos algo o todo.

El jueves tengo taller de capacitación de 9 am. a 8 pm. O sea, maratón total. En un rato me escapo y voy a mis clases en la U que son de 3 a 6 pm.

El viernes tengo la intervención urbana en el jirón de la unión como bloque estudiantil en donde levantaremos el tema Lesbofobia. De 2 a 6 tengo capacitación. Y a las 6 pm mi amiga C hablará sobre el aborto en la UNFV.

El sábado sigo con la capacitación de 8 a 12, luego voy un rato a contaminar el Festival de Diversidad Sexual. A las 8 pm es el cumple de Ro así que nos iremos a tonear.

El domingo solo quedan dos reuniones, una del bloque estudiantil y otra con las chicas extranjeras que tienen que enseñarnos muchas cosas.

De ahí creo que ya podré descansar, si no me enfermo antes.



{31 octubre 2009}   los baños

Tengo buenos recuerdos de los baños aunque me digan que son sucios o no sé qué líos con la salud pública. En los baños de las discotecas encontré más posibilidades de explorar mi sexualidad que en las discos de ambiente o en los hoteles de la arequipa y alrededores.

El baño no fue en donde me dieron mi primer beso lésbico (fue en la pista de baile), pero sí fue en donde avancé más de lo que creía que podía avanzar en una noche.

Además, estaba el sentido de la aventura, la sensación de estar violando ciertas reglas, la adrenalina de hacer algo apurada porque te están tocando la puerta, el orgullo de salir de ahí en pareja sabiendo que todas sabían lo que había pasado.

Pero en los baños no solo me he divertido, también he llorado, he descargado mi rabia, he tratado de controlar mi verguenza, he encontrado refugio para ciertos momentos en los que era inevitable tener que esconderme o escapar de algo.

Y viendo el video de Naked (Bizarre love triangle) en youtube, he recordado lo bueno que fueron los baños para mí, así que por eso escribo esto.

PD: no puedo colgarlo porque se desactiva.



{29 octubre 2009}   dolor

No sé por qué la recuerdo, no sé porque pienso en ella ahora que está lejos, que tiene una familia aparte, que se fue hace mucho de mi vida.

Cuando nos conocimos no tenía en dónde vivir, se había escapado de su casa, de un padre abusivo y una madre ausente por la enfermedad. Dormía en donde podía.

No sé cómo conoció a mi madre y ella le dijo que podía quedarse en mi casa. A pesar de lo lejana que soy de mi madre no puedo dejar de reconocer que para todos los extraños ella tenía abierta las puertas de la casa y también las de su corazón (y lamentablemente eso le trajo demasiados problemas).

Recuerdo que caí rendida ante ella apenas la vi, yo que pensaba que ya podía volver a llevar una vida “normal”, con varios enamorados a cuestas, en la universidad, estudiando una carrera “prestigiosa” me convertía en una tonta a su lado.

Yo tenía 18 y ella 15. Ella tenía una belleza que me impactaba. Yo solo quería estar a su lado, a como dé lugar. Seguir sus pasos, ir a donde ella iba. A ella yo también le gustaba, pero no como yo quería. Ella me consideraba su mejor amiga, la única que le quedó cuando se peleó con todas por chicos. Todos querían estar con ella y cuando veían su rechazo se conformaban con las otras amigas del grupo, y estas amigas siempre quedaban resentidas o celosas con ella. Era inevitable que perdiera a todas sus amigas. Era inevitable que no me perdiera a mí.

Después de salir con un chico regresaba a la habitación que compartía conmigo en donde yo la esperaba viendo tele, me comentaba que el chico era un estúpido, que la aburría, que no valía la pena. Nunca encontraba un chico que valiera la pena. Yo miraba la tele, y por dentro me sentía feliz.

Contenta de que no encontrara a nadie porque era solamente yo la que podría hacerla feliz, la única que podía llenar sus vacíos, la única que daría la vida por ella.

Ella se desnudaba frente a mí, y me abrazaba así desnuda y me preguntaba si la quería, y yo la abrazaba y le decía que sí, que la quería, que cómo no iba a quererla, que la quería demasiado. Dormíamos en la misma cama a pesar de tener dos camas. Dormíamos abrazadas y ella ponía una pierna encima de mi cuerpo y yo respiraba el olor de su cuello y no dejaba de soñar que algún día se daría cuenta que mi amor por ella era diferente. Otras veces me daba la espalda y jalaba mis brazos para que yo la abrazara porque yo no me atrevía a hacer nada con ella. Y yo respiraba sobre su nuca y ella me decía que la estaba excitando y se cagaba de risa.

Una vez, en una de las tantas fiestas a las que íbamos, conocimos a un grupo de chicos y uno de ellos me gustó, yo se lo dije a ella. En el trayecto de la fiesta ella agarró con él. Yo me sentí terriblemente ofendida. Le reclamé el hecho de que lo hiciera sabiendo que a mí me gustaba él. Ella solo me miraba y no me decía nada. Yo estaba ebria y ella también. Yo no pude aguantar y me puse a llorar. Mi otra amiga vino y se puso a consolarme. Yo lloraba con desesperación, espantada de sentir tanta tristeza y dolor por algo que realmente no valía la pena. Así me la pasé toda la noche. Ella en una cama dándome la espalda, yo llorando en la otra con mi amiga consolándome.

Al día siguiente yo estaba completamente avergonzada. No quería que me vea, pero era inevitable, vivíamos juntas. Ella hizo como si no hubiera pasado nada. Me preparó el desayuno, me acompañó a comprar, almorzamos juntas. Yo trataba de explicarle que no entendía porqué me había puesto así ya que el chico no me importaba tanto, pero ni yo lo entendía.

En la noche lo volvimos a ver con su grupo de amigos. Él se acercó a ella, ella lo despreció totalmente, me abrazó y me tuvo toda la noche abrazada. Yo seguía pensando en mi llanto.

¿Por qué había llorado de esa forma? ¿Por qué con tanto dolor? ¿Qué era realmente lo que me dolía del acto de mi amiga? ¿Por qué había originado en mí todo ese marasmo de angustia incontrolable?

No era porque el chico me gustara, no era porque me había sentido traicionada, era porque ella nunca me besaría así, porque yo no tenía la mínima posibilidad de suplantar ese cuerpo y ser él y besarla, era porque mi amor hacia ella era imposible, y no solo imposible, sino imposibilitado, por todo lo que nos rodeaba, por la sociedad, por el mundo, por la vida, y también por mí, por mis miedos, por mi vergüenza.

Yo lloraba por la imposibilidad de un amor, por la imposibilidad de amar a alguien y de que alguien me amara tal como yo la amaba, por el destino trágico que se cernía sobre mi vida. Lloraba por todo lo que nunca iba a poder ser, porque nunca la iba a tener.

Lloraba por la espantosa sensación de que ella nunca sería mía aunque yo siempre sería de ella, de su cuerpo, de su recuerdo.

Porque ella fue la primera mujer que amé, porque fue la primera a la que renuncié sabiendo que perdía demasiado, porque cada fibra de dolor que pasara por mi vida luego de ella, pasaría por el filtro del dolor que sentí al renunciar a su amor, a la posibilidad de una vida juntas.

Y porque ella seguiría marcando cierta fatalidad en mi vida, perder a la gente que amo interminablemente.



{28 octubre 2009}   teatro

El lunes y martes estuve en un curso de dramaturgia llamado “Cuando decir es hacer”, el título me gustó desde que lo leíy mandé mi CV a ver si me aceptaban, pero creo que tampoco era muy complicado que lo hagan.

La profesora era una persona muy amable, muy atenta y con bastante inteligencia emocional, parecía como si me viera hasta el alma. Hicimos varios ejercicios de escritura, se suponía que dramática, porque de eso trataba el curso, de escribir drama, y el drama se caracteriza por superar situaciones que parecían terribles, sumamente dolorosas, complejas y en las que poníamos en juego las cosas que más valorábamos.

La profesora preguntó qué era lo que más valorábamos, preguntó qué era por lo que daríamos la vida, escuché justicia, amor, lealtad, los demás no decían nada. Yo dije libertad. Ella mencionó que casi todo lo que se escribía y casi todo lo dramático tenía que ver con eso, con el deseo de libertad, con la lucha por ser libre en el amor, en la familia, en la vida diaria, en la sociedad.

Luego tuvimos que escribir un pequeño texto dramático.  Yo escribí algunas cosas que al final no me gustaron, no creaban el efecto que quería crear y me parecían redundantes. Luego recordé el diálogo que tuve con mi hija una vez y que escribí hace bastante tiempo, lo arreglé un poco y eso fue lo que leí, porque todos teníamos que leer nuestros textos.

El mío iba así:

Camila llorando: No quiero que te vayas, mamá

Diana llorando: Tengo que hacerlo, mi amor

Camila llorando: ¿Ya no quieres a mi papá? ¿Ya no me quieres?

Diana llorando: No es eso, a él siempre lo voy a querer, a ti también.

Camila triste: ¿Y por qué te vas?

Diana triste: Porque tu papá y yo ya no nos amamos

Camila reflexiva: ¿Amar es más que querer?

Diana: Así es

Camila asustada: ¿Te vas a casar con otro hombre?

Diana: No… pero quizás con otra mujer

Camila sorprendida: ¿Otra mujer? ¿Eso se puede?

Diana: Sí, espero que sí

Camila: Yupiiii, yo quiero casarme con Jossie.

Fin

A la profesora le gustó mucho, todos, después de la sorpresa al escuchar “con otra mujer” (porque vi sus rostros) se rieron, entonces, no era drama.

La profesora dijo que era comedia, pero no la comedia entendida como la entiende todo el mundo, o sea, un conjunto de bromas y cosas graciosas o hasta ridículas, sino que dentro del género dramático se inscribe en el hecho de que todo comienza mal, con un suceso doloroso, con un accidente fatal, con una decisión controvertida, etc., etc., y luego de que pasa todo eso, una supera los obstáculos, consigue lo que quiere y tiene un final feliz, a eso se le llama comedia.

También dijo que la niña se robaba la escena y si no era la protagonista eso era un error en el texto, pero que generalmente eso suele ocurrir con los buenos personajes infantiles, porque sus preguntas abren nuevas miradas y revelan cosas.

Luego dijo que era el que más le había gustado, me felicitó (aaaaaaaaaaahhhhhhhh) y que si lo trabajaba, o sea, le ponía una escena antes y una escena después, o algo así, podría llegar a ser un texto muy bueno.

La verdad es que nadie se lo esperaba. Meter a una madre lesbiana en conflicto con su vida y con las preguntas de su hija y que quiere ser honesta consigo misma y con ella, en un grupo en donde todos los dramas se centraban en relaciones heterosexuales conflictivas fue un punto de quiebre y cuando les tocó comentar el texto la mayoría no sabía qué decir o se ponían nerviosos, lo que era gracioso.

Me gustó contaminar ese ambiente, creo que será mi nueva costumbre.



{26 octubre 2009}   cansadísima

los preparativos del conversatorio desde las 4, el conversatorio mismo a las 7 y 30 ocuparon mi mente y el lugar de mis ansiedades el sábado. Luego de eso, para relajarme, salí un rato con las chicas pero al final me quedé hasta el domingo.

a las 10 am tenía reunión del bloque estudiantil, por suerte organizamos varias cosas, terminamos a las 2. Luego, a las 4, otra reunión importantísima en la que , por suerte, logramso coordinar varias cosas y armamos nuestra primera actividad.

ahora en casa, volviendo a retomar todo el asunto de mis estudios, en dos meses termino mi carrera, aaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh, por fin.



{24 octubre 2009}   Resumiendo

Me masturbé por primera vez a los 11, lo recuerdo porque estaba en primero de secundaria, mi amiga, mi única amiga, me había prestado un libro interesante y con ese libro despertó mi sexualidad. Me masturbaba con mi almohada y era muy feliz, no sé de mucha gente que a los 11 años pudiera decir que tuviera un orgasmo, o dos o tres diarios, me refiero a “mujeres”, “hombres” conozco a varios. Yo tampoco podía decirlo obviamente, pero lo sabía, y eso era suficiente.

Tal vez porque yo consideraba que ya tenía bastante con la masturbación no experimenté más, era feliz con mi almohada, no tenía que pedir más, podía imaginar lo que quería, con quien quería y como quería. Fue una suerte también tener una habitación para mí sola desde muy pequeña

A los 17 me dieron mi primer beso, me refiero al primer beso romántico y de enamorados, el primer beso largo y con el que yo estuviera totalmente de acuerdo. A esa edad también tuve mi primer enamorado, del que me enamoré, y cuando terminamos yo seguía enamorada de él casi hasta los 20 años.

A los 21 tuve mi primera relación afectivo-sexual con un chico. No fue ni la gran cosa, ni traumático, lo consideraba un paso más en mi aprendizaje.  

A los 24 tuve a mi hija y me apropié de otra de las tantas identidades que tengo: madre.

A los 28 años tuve mi primera relación afectivo-sexual con una mujer. Eso sí me pareció extraordinario. Pero no por el acto sexual en sí, o sea, por lo que pasó ese día, sino porque sentía que estaba transgrediendo todas las reglas a las que me había sometido casi inconscientemente.  

Después de eso me metí de lleno en el activismo, y fue como recuperar una vida perdida entre libros y sueños. Una vida que había sido por mucho tiempo solo letras y que por fin era actos.

Como verán, en algunos casos he podido ser súper adelantada y otros me retrasé demasiado para hacer lo que quería. No sé si todo esto pueda definirse en términos de tiempo. Pero para mí el tiempo ya no pasa más.



{23 octubre 2009}   vuelta vuelta vuelta

Días ocupados como siempre, algún día descanso?? no, y creo que me falta mucho tiempo aún para poder descansar y decir, este es mi día de dormir, solo de dormir, 24 horas.

estuve hace poco en un conversatorio sobre lesbianismo y feminismo, encuentros o desencuentros en el marco de la celebración de las rebeldías lésbicas, me invitó R de la mestiza, colectiva que ahora se ha integrado al bloque estudiantil

creo que me fue bien, considerando mi fobia social, mi pánico escénico, mi timidez y la verguenza que me ha constituido como persona, es decir, considerando tooooodooooo lo que me afecta a diario para vivir, puedo decir que me fue bien

luego , como bloque estudiantil estuvimos en la intervención urbana al mediodía el martes 13, en la av. 28 de julio con arequipa, con otras compañeras lesbianas; fue emocionante estar al aire libre, de día y con el rostro descubierto frente a toda la gente que pasaba y se sorprendía del mensaje que estábamos dando.

en la noche fuimos a la jironeada, y eso estuvo mejor ya que nos enfrentamos a la represión yvencimos, los serenazgos pusieron sus bicicletas cerrándonos el camino y creían que nosotras no haríamos nada, pero por algo se llama rebeldías lésbicas,

justo yo estaba abrazada de K y se pusieron frente a mí tratando de impedirme el paso, y yo me puse a empujarlos, K se asustó y me pedía que me tranquilizara, pero yo no podía ni debía tranquilizarme, debía mostrar mi rechazo total frente al autoritarismo, y eso hice junto a varias chicas que tampoco estaban de acuerdo con lo que estaba pasando, les tumbamos todas sus bicicletas y pasamos

estábamos excitadas y exaltadas, luego pasó un incidente desagradable que prefiero olvidar, al final terminamos en el Twin un rato y luego todas a descansar.

después de eso, el viernes vino la conferencia que organizó Versiones en San Marcos, estuvo Ruth, Giancarlo y Amanda, el tema era Lesbianas y medios de comunicación

más tarde estaba el cocktail por el aniversario del mhol así que nos fuimos en taxi , justo llegamos cuando estaban pasando la entrevista que me hicieron y donde yo estaba con un roche fatal, de ahí a la disco a seguir celebrando los 27 años cumplidos de la institución que albergó mis sueños y mis luchas.

el sábado, en el almuerzo institucional todos se presentaron y explicaron cómo llegaron al mhol y porqué se quedaron, fue interesante ver cómo casi todos y todas se habían ido y luego regresaron,

eso hizo que P comentara que ya no se sentía tan triste al pensar que en algún momento pudieran expulsarla, porque sabe que al final se puede regresar

yo también me sentí aliviada por eso, porque yo puedo ser tímida, callada, apartada y todo lo que quieran, pero con mis actos y mi libertad yo no juego, y así como P, lo que yo más valoro es tener la libertad de poder luchar sin sentirme atada a nada más que a mis principios, y solo me alejaría si sintiera que mis principios ya no son los mismos que se manejan en el sitio en donde estoy.

el domingo fue el paseo del mhol, nos fuimos a Chosica, pero L, Y, dos chicas más y yo llegamos tarde y nos dejó el bus. Tuvimos que ir en taxi hasta allá. Igual nos divertimos mucho, bueno, yo sí.

el martes estuve un rato con Z arreglando lo del conversatorio del sábado y de ahí me fui a la manifestación por la despenalización del aborto, cuando llegué habían como 100 antiderechos y 20 prodecisión (o sea, nosotras), yo solo pensaba pasar un rato porque tenía que comprar unas cosas para Cami, pero no pude evitar quedarme a apoyar a las chicas, luego fueron llegando más y más, pero siempre los antiderechos nos ganaban en cantidad, aunque eso no nos importaba porque nos podrán ganar en número, pero nosotras conseguimos lo que qeríamos, pasó el proyecto de ley a debatirse en el congreso, en el transcurso de la manifestación ellos venían hacia donde estábamos y ocupaban nuestro espacio, y nosotras en ningún momento ocupamos el suyo, siempre buscando que todo se convirtiera en violencia y los periodistas ansiosos porque pasara algo así,

hubo un momento en que los ánimos se caldearon y los policías comenzaron a golpearnos a nosotras y a empujarnos, hasta nos echaron un gas que hizo que nuestros ojos y gargantas se irritaran, pero nada de eso importaba, nostras seguíamos ahí defendiendo algo que creemos justo

cuando se escuchó la noticia de que no había reconsideración, muchas chicas se emocionaron, algunas se pusieron a llorar, recuerdo a C emocionada abrazándome y llorando, era una lucha por la que ella había dado tanto que comprendía su emoción

en la tarde me fui al coloquio de amores desgenerados y homoerotismo (categoría problemática) y el miércoles también estuve ahí, por suerte el profesor se había ido de viaje

el jueves tenía que volver sí o sí a la U a ponerme al día en todo, hoy viernes también haré lo mismo, en la U todo el día

el sábado es el conversatorio de la escuela de deformación, el domingo reunión del bloque estudiantil en la mañana (hay muchísimo por hacer), en la tarde ocupada también,

el domingo ha dejado de ser un día para descansar, para mí se ha convertido en un día de concretizar sueños, de materializar esperanzas, de diseñar utopías,  de seguir creyendo y creando.



{16 octubre 2009}   Lágrimas

Ayer me enteré que murió una chica que asistía al círculo d lectura que hacemos en el mhol. Apenas lo supe dejé todo lo que estaba haciendo y me fui al velorio. Cuando llegué y vi a E, su pareja, que también iba al círculo, la abracé y no pude evitar el llanto. Ella estaba tranquila, F había muerto el lunes en la noche y ya era jueves. Quizá E se haya sorprendido de verme llorar. Yo y F no éramos amigas, no tuvimos tiempo para cimentar lazos afectivos más duraderos, ahora nunca los tendremos, pero nos unía un vínculo más especial, el pertenecer a una comunidad que por siglos ha tenido que silenciar su amor, por miedo, por vergüenza, porque la sociedad jode y destruye lo que no entiende o lo que no quiere entender. Además, F tenía una hija, igual que yo, es decir, de los diferentes tipos de lesbianas que hay, ella era una madre lesbiana, y así también, vivía con E y eran felices.

Los pormenores de su muerte no los sé y si los supiera tampoco los escribiría. Solo sé que en ese momento, frente al ataúd y frente a una familia hostil hacia el amor de dos mujeres (a pesar de que sabían que ya llevaban dos años juntas), yo no podía más que acompañar a E durante todo el trayecto, compartir con ella su duelo y derramar lágrimas de dolor, porque en ella yo veía la situación de cientos de mujeres a las que no se les permite vivir el proceso de despedirse de su pareja como tal, diciendo las últimas palabras frente al ataúd, porque la voz de una mujer que ama a otra es silenciada, es desterrada, nadie quiere manchar el honor de la fallecida, nadie quiere escuchar que amó a otra mujer, que compartieron más que una vida juntas, que fueron felices, que se abrazaban por las noches y soñaban, que vivían a plenitud.

Porque en esta muerte y en esta vida veo que nuestra situación sigue siendo una mierda. Todo el trayecto teníamos que hablar en susurros, no podíamos mencionar nada sobre la relación, no podíamos conversar tranquilamente y teníamos que cuidar nuestras palabras para que nadie se incomodara.

Y quizás eso era lo que hacía que yo llorara más, la rabia y la impotencia de tener que ocultar algo que era tan evidente, que dos mujeres se amaron, que se desearon, que vivieron juntas como una pareja común y corriente. Y callar todo eso para mí era insoportable, me desquebrajaba toda, me sentía en ruinas, me torturaba.

No confronto lo efímera que es la vida, lo rápido que pasa el tiempo, lo inútil que somos para sobrevivir a un mundo calamitoso y que parece que se odiara a sí mismo. Hay cosas contra las que no se puede hacer nada, como la muerte o nuestra espantosa vulnerabilidad frente a ella.

Pero, por F que murió y no fue dueña de su cuerpo, por E que sigue aquí y a la que le negaron la oportunidad de mostrarse tal como es. Por todas las lesbianas que pasaron por lo mismo y que repetirán la misma historia, yo no lucho contra la muerte física, que es completamente inevitable, lucho contra la muerte espiritual.

No podrán matar nuestro espíritu si no dejamos que lo maten, porque el mundo puede hacer mil cosas para callar a las lesbianas, para destruirlas, para negarlas, pero también nosotras podemos hacer mil cosas para evitarlo, para confrontarlo, para cuestionarlo, para decir que a nosotras no nos van a cerrar la boca, no nos van a dejar a un lado, no nos harán aparte.

 Yo no me voy a quedar con las ganas de decir que amé a una mujer, que fue mía como yo suya, que acaricié su cuerpo con deseo y que me sumergí en el placer de sentirla, que imaginamos un mundo juntas y que soñamos un amor eterno.

 



{15 octubre 2009}   rebeldías lésbicas

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{13 octubre 2009}   Segunda parte

Sobre ser lesbiana o lesbiana feminista

Decir, enunciar, explicar, especificar que soy lesbiana, meterme dentro de una categoría que sé que me limita, que sé que me restringe y meterme en el rollo de las identidades es algo que no me gusta, caer en esencialismos, definir mi ser con una cuantas palabras me parece espantoso, me parece que es un juego que ya perdí, un juego que solo ha servido para dividirnos más, para crear más fragmentos en la lucha del movimiento lgtb peruano.

Pero a la vez, es un acto discursivo que no me permite ser cómplice del silencio. Porque yo sé, porque lo he vivido, que mi silencio puede decir más de lo que digo a viva voz, mi silencio grita; porque yo sé que salir del clóset no es liberarme de una opresión, de un miedo, de una esclavitud, es compartir mi clóset, este miedo, esta opresión a la estigmatización, es meter a alguien en mi mundo, compartirlo con él o ella, decirle que lo confronte, y que decida seguir ignorando o que cuestione la forma en que ha vivido.

Mis actos de habla (lo que yo quiero hacer con lo que digo, lo que hago con lo que digo, lo que me compromete con cada palabra que digo) me hacen replantearme cosas que son entendidas por todas y todos como el sentido común y que para mí nunca más serán sentido común, para mí estarán marcadas por todos los tipos de opresión en los que podamos estar vinculadas o insertadas.

Y esto para mí es como casi estar partida, es por un lado defender una categoría que sé que si no se nombra no existe y por el otro querer romper con las categorías impuestas por un sistema heterosexual, alejarme de todo tipo de normalización, no pedir para mí la igualdad porque no soy igual, no buscar reivindicaciones en un mundo que no ha sido construido para nosotras ni por nosotras.

Entonces, para mí ser lesbiana es ubicarme en un lugar de enunciación distinto, es tener una voz subalterna, pero disidente, desestabilizadora y contaminante de todo aquello que es norma, es meterte a ti en mi cama y decirte con quién me acuesto, es situarme en un espacio extraterritorial, difuso, transgresor, en donde los límites del cuerpo y de la mente son cuestionados diariamente, es nunca ser neutral porque sería ponerme del lado del poderoso.

Por último, ser lesbiana feminista, es decir que mi cuerpo es mi vida y mi batalla, pero que nunca serán toda mi vida ni todas mis batallas.



{13 octubre 2009}   Primera parte

La Mestiza Colectiva me invitó a un coversatorio sobre lesbianismo y feminismo este lunes en el marco de las rebeldías lésbicas. Lo que dije lo he divido en dos partes, acá va la primera:

Sobre el activismo

Cuando entré al activismo lésbico, que fue realmente hace muy poco (este año con fuerza, comparada con otras compañeras jóvenes lesbianas), yo pensaba en esta cuestión de ser lesbiana como algo indisoluble del feminismo, como algo que ni siquiera podía ser discutido separadamente, para mí ser lesbiana y ser feminista era reivindicar que existían mujeres que cuestionaban el orden imperante, y mi cuerpo y mis deseos lo cuestionaban, entonces, entre estos dos “ismos” existía una relación natural, inseparable e incuestionable.

Lamentablemente, también poco a poco, me fui dando cuenta de que esto no era así, de que el feminismo no necesariamente está involucrado en las reivindicaciones de las lesbianas, y entonces, las lesbianas nos vemos obligadas en cierta forma a hacer esta separación y llamarnos lesbianas feministas para alejarnos del heterofeminismo o de un feminismo que no cuestiona el pensamiento heterosexual.

Ahora, yo siento que a las feministas y a las lesbianas las une solo esta lucha contra un Estado patriarcal, clasista, que racializa e invisibiliza formas de violencia naturalizadas y las articula de tal forma que a veces nos perdemos en este caos de reivindicaciones en las que las lesbianas se comen el pleito de todas, porque sino, no estaríamos hablando de un movimiento feminista y un movimiento lésbico separados, y esto me parece bastante paradójico, por no decir contradictorio o hasta simbólico.

No es que reniegue del feminismo, sino que el ser una lesbiana feminista ya me convierte en una persona que disiente dentro de su propio grupo “natural” (lo que no está mal) y que no siente a este grupo (es decir, el grupo de las mujeres feministas) coherente y cohesionado, sino que lo siente fragmentado, lleno de heridas, poco inclusivo, extraño, fuera de sí.

Esto no evita que yo, como lesbiana feminista, luche contra toda forma de opresión hacia las mujeres en general, y que mi compromiso sea con todas así esto no forme parte de mi agenda política como lesbiana.

Yo muy pronto termino de estudiar lingüística, en estos años, no solo he cuestionado mi carrera, mi vida, mi pensamiento, mi sexualidad; he cuestionado el lenguaje que uso, el discurso que me forma, cada palabra que sale de mi boca, todo lo que digo es un sacrificio, y todo lo que digo me compromete, y frente a ustedes me muestro totalmente vulnerable, lingüísticamente.

No quiero repetir lo ya dicho y repetido hasta la saciedad, no quiero formular viejas teorías y hacer que parezcan nuevas, no quiero ser la voz de mi generación, porque no me considero la voz de nadie, no considero siquiera que mi voz sea mi voz, mi voz también está contaminada, por el sistema, por la norma, por el discurso, por el día a día. Mi voz sigue dominada.

Mi activismo me expone a muchas cosas, pero mi NO activismo me expondría a muchas más. Yo en este momento puedo estar siendo violentada, físicamente, psicológicamente, epistemológicamente. Puedo estar siendo curada, tratada, analizada. Puedo estar escondida, llevar una doble vida, hablar en secreto, mirar de reojo, rodearme de susurros, ponerme máscaras. Pero no quiero. No me da la gana. Quiero estar expuesta, quiero ser visible, quiero transformar con mi vida. Quiero hacer demasiadas cosas y siento aún que no hago nada. Quiero que más niñas lesbianas, más niños gays, más niñas y niños trans tengan la hermosa posibilidad de no vivir en un mundo de mierda que les hace la vida imposible, inhabitable, injuriante, y que los conduce al miedo, a la desesperación y a la muerte.



{13 octubre 2009}   ¿Lesbianismo o feminismo?

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{5 octubre 2009}   BLOQUE ESTUDIANTIL LGTBI-LIMA

A la fecha del 20 de septiembre de 2009 se conformó el Bloque Estudiantil LGTBI-Lima integrado por diversos grupos y estudiantes independientes de universidades e institutos comprometidas y comprometidos con la comunidad LGTBI.

La conformación del bloque se da en un contexto en el que creemos que las y los jóvenes, en nuestra condición de estudiantes involucrados con las problemáticas de nuestra realidad, podemos ser una fortaleza dentro del movimiento LGTB peruano y aportar desde una visión generacional diferente, fresca y diversa a la transformación social.

Nos presentamos como estudiantes unidas y unidos para promover la visibilización y concientización en el respeto de la diversidad sexual dentro de la sociedad peruana, con el fin de construir un país verdaderamente democrático, inclusivo y equitativo. Asimismo, nos vemos como un mecanismo de articulación y cooperación de estudiantes LGTBI fortalecidas y fortalecidos en el ejercicio pleno de nuestra ciudadanía en el marco de un Estado laico y pluricultural.

Entre nuestros objetivos se encuentran:

-          Visibilizar que existen espacios universitarios o estudiantiles LGTBI, para posibilitar que otros estudiantes se integren e involucren en nuestras luchas.

-          Fomentar nuestra visibilización dentro de cada universidad e instituto, dando a conocer la existencia de otras realidades afectivo-sexuales diferentes a la heterosexual.

-          Brindar orientación, soporte y apoyo emocional y legal a otros estudiantes como nosotras y nosotros frente a actos de discriminación por orientación sexual o identidad de género.

-          Denunciar y erradicar cualquier tipo de acto homofóbico, lesbofóbico, bifóbico, transfóbico e interfóbico en el ámbito universitario.

-          Promover y realizar diferentes actividades artísticas, socioculturales y académicas relacionadas con la problemática LGTBI, así como, colaborar y fomentar actividades de otras asociaciones universitarias.

-          Forma alianzas estratégicas con otros movimientos, organizaciones, partidos, etc., para promover el respeto a la diversidad sexual en todos los ámbitos de nuestras vidas.

Esperamos contar con el apoyo y la solidaridad de otras agrupaciones LGTBI del Perú y Latinoamérica; asimismo, creemos que es de suma importancia que otras organizaciones estudiantiles y/o estudiantes independientes de regiones puedan adherirse a esta iniciativa y conformar todas y todos un gran proyecto nacional plural, para contribuir a que nuestras luchas, metas y sueños se hagan realidad, fomentar el compañerismo y la unión entre nosotras y nosotros, y hacer de nuestras vidas mecanismos de cambio y revolución social.

                                                                       BLOQUE ESTUDIANTIL LGTBI-LIMA

                                                                                        Lunes, 5 de octubre de 2009



{29 septiembre 2009}   Más completo

Primero nos fuimos a comer algo, éramos 5, luego de comer se fueron 2. Las 3 que quedamos nos fuimos al karaoke, compramos dos jarras y como estaba apurada porque ya había quedado con otras amigas en ir al Twin me tomaba todo lo más rápido que podía. Llegamos al Twin y ahí estaban esperándonos 2 amigas. Estuvimos un rato tomando más, habré tomado unas cuatro jarras más, no recuerdo bien. Se fueron 2 después, otra más, así que decidimos irnos las 2 que quedábamos.

En el carro reviso mi cel y veo cantidad de llamadas perdidas, pero de privado. Sigo yéndome a mi casa y vuelven a llamar, es E que me pregunta a qué hora cierra el Twin y si estoy ahí. Cuando le digo que ya me estoy yendo me pide que vuelva, que ya están llegando, que le diga a M que no cierre, que las espere.

Bueno, a veces no puedo negarme a ese tipo de pedidos, sobre todo cuando me lo pide una chica bonita (¿discriminación? seeee) y sobre todo, que me gusta un poquitín. Así que regresé, pero me moría de sueño así que me senté en el suelo, en el huequito que está entre las dos puertas del Twin y me habré quedado dormida unos 15 minutos hasta que llegaron, se cagaron de risa de verme ahí, E me levantó, saludé a G por su cumple, saludé a M que por fin estaba sola y entramos. Ahí estuvimos conversando, bailando y tomando.

Con M recordando viejos tiempos tormentosos y cagándonos de risa. Luego E me saca a bailar, yo ya he bailado antes con ella y su forma de bailar es bien sensual y generalmente lo hace muy pegada a una, ya estoy acostumbrada, pero ahora la veía más extraña, más mandada, más pegada. Me cuenta que en casa de G había bastante cerveza y que para poder irse rápido estaban tomando lleno, y que estaba medio mareada (buena excusa). Le sigo que yo también he estado tomando bastante antes de venir.

Así que estamos ahí las dos todas apachurradas y mirándonos y sonriéndonos, y no sé cómo siento su corazón latiendo rápidamente, lo siento porque está muy muy cerca de mí. Y entonces me besa (imagino que si yo hiciera lo mismo, es decir, yo tomara la iniciativa mi corazón estaría como un tambor aporreado). Y cuando me besa yo la sigo, y nos pegamos a la columna que hay en medio de la pista de baile y estamos así un buen rato. Y yo tenía un poco de roche porque ahí estaban nuestras amigas y a mí me da roche agarrar frente a mis amigas, aunque a veces no, pero esta vez sí.

Estuvimos así hasta las 5 de la mañana, luego todas nos fuimos, nosotras tomamos un taxi, el taxista dijo 5 soles hasta arenales, llegando ella hizo q entrara unas dos cuadras y se bajó y a mí tenía que dejarme un poco más lejos, ella le dio un billete de 20 y el taxista solo le devolvió 10, ella no se dio cuenta. Luego se bajó y el taxista me dijo que tenía que pagarle más porque había hecho trasbordo o una huevada así, me puse a discutir con él diciéndole que no pensaba pagarle nada ya que habíamos llegado a un acuerdo de 5 soles, pero el taxista de mierda seguía insistiendo, entonces me bajé y lo mandé a la mierda, como faltaban pocas cuadras me fui caminando, aunque luego tuve que tomar otro carro para llegar a casa.

Llegué remuerta y tenía que levantarme a las 8 para la reunión del bloque estudiantil a las 9, pero no podía levantarme, así que llegué a las 10 y en taxi, y también discutí con el taxista porque dice que le hice avanzar una cuadra más de la que le había pedido (imbécil). Ahí terminó esta historia. Odio a los taxistas.



{28 septiembre 2009}   cosas

Ocupadísima, vuelvo a escribir en el blog, realmente trato de escribir a diario, pero otras cosas me ganan. Primero, las actividades en al ULB, el activismo, conferencias, y el bloque estudiantil LGTBI que acabamos de formar varios grupos universitarios e independientes.

Se acercan las rebeldías lésbicas (13 de octubre) y no puedo con mi emoción, muy pronto colgaré todas las actividades que tendremos para esos días.

El viernes estuve en el aeropuerto con unas amigas esperando a Laura Paussini. Ella llegó casi a la 1 de la mañana y salió por otra puerta así que no pude verle ni siquiera un pelo.

El sábado fui al Twin con varias amigas, ya me estaba yendo cuando una amiga me llama y me pide que regrese  y por fin algo me ligó, yeeeee, yo feliz, nada de compromisos, una bonita noche y todo tranquilo, a seguir para adelante.

Ahora me voy a un plantón frente al Ministerio de salud pidiendo la despenalización del aborto a las 12 m. luego a las 6 pm hay un conversatorio sobre el aborto en San marcos que organiza La Mestiza Colectiva en la Facultad de Sociales, cuarto piso. Yo tengo taller a las 7:30 p.m. en el Mhol así que no podré ir, pero espero que sea todo un éxito. Hoy en el taller hablaremos de la vulva uuuu (qué miedo).

La próxima espero poder escribir más cosas. Tengo que prepararme algo para comer. Aahhh, les cuento, aparte de ya no comer carnes, dejé las gaseosas totalmente (puro veneno), también las comidas en bolsitas, es decir, papitas, chizitos, tortees, etc., etc. (más veneno), esta semana no fumé nada (arsénico y cianuro nunca más) y así estoy cuidando un poco más mi cuerpo, mi vida y el planeta (espero).

El lunes pasado en el taller la primera dinámica consistía en decir dos cosas que hacíamos bien, un logro y algo que nos hubiera gustado que nos dijeran.

Yo dije que las dos cosas que hacía bien era estudiar y ela ctivismo, el logro era haber podido formar el bloque estudiantil LGTBI y lo que me hubiera gustado que me diejran era “¿quieres ser mi novia política?”. Parece que le di penita a algunas jajajaja

 



{23 septiembre 2009}   La Marcha de las Novias

La necesidad de la visibilidad lésbica,

de las múltiples formas de cariño y afecto que existen entre lesbianas y mujeres bisexuales,

 debe ser  entendida por nuestra sociedad,

debe  cambiar su manera de ver a las personas con sexualidades diversas y disidentes. Y la única manera de hacerlo es siendo visibles, identificadas, de carne y hueso, de múltiples colores y formas.

Queremos intervenir el espacio público, con una marcha de novias, no de manifestantes,  de muchas mujeres, caminando abrazadas, agarradas de la mano o besándose.

Para esto no es necesario hacerlo entre parejas, sino entre mujeres que tengan la osadía y las ganas de mostrar estos afectos que la sociedad tanto teme y no entiende.

Y tampoco están obligadas a besarse, solo a andar de la mano o abrazarse es suficiente. Si reunimos una cantidad considerable de mujeres, el grupo se sentirá seguro, y podrá recorre Lima sin miedos y con mucha fuerza.

PD: Esto lo escribió Raquel.



{23 septiembre 2009}   Novias políticas

Porque creemos que el principal problema de las lesbianas es su invisibilización,

porque creemos que ocultarnos ya no debe ser parte de nuestras vidas,

porque creemos que la falta de referentes lésbicos en la sociedad es perjudicial para nuestras vidas,

porque queremos que todos sepan que amamos y que somos felices, pero que lo seríamos más si no tuviéramos que ocultar nada,

porque queremos fortalecer a todas aquellas lesbianas que creen que lo mejor es mantenerse escondidas,

porque no nos importa el qué dirán,

porque luchamos por lo que creemos,

nosotras, lesbianas hemos decidido hacer público nuestro amor, caminar por las calles de la mano, abrazarnos, besarnos, amarnos, sin miedos y sin vergüenzas,

nosotras, lesbianas, consecuentes y coherentes con lo que vivimos, pensamos y sentimos, hemos decidido hacer el amor en las calles.

 



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