En terapia 4

La segunda didáctica era separarnos en grupos de 10, cada grupo recibe un papelógrafo y plumones. En el papel tenemos que poner la edad en que sentimos el primer deslumbramiento por una mujer, cómo fue y quién era.

Yo pongo a los 7, otras a los 10, 11, 13, una a los 6, otra a los 8. Las razones: mucho tiempo con la compañera de colegio, una se enamoró de su profesora, otra bañando a su prima, la prima la comenzó a acariciar y le gustó, yo viendo bailar a una compañera de colegio, la mayoría con las amigas del colegio, jugando al papá y la mamá, todas eran el papá.

Con los otros dos grupos es parecido, la de menor edad es la de 5, la de mayor es la de 26, todas sentimos esa sensación que revoluciona nuestros cuerpos y por fin nos hace pensar en lo que somos. Hasta ese tiempo, sólo éramos niñas andando por el mundo como cualquier niña común y corriente, de pronto aparece la amiga, la vecina, la compañera, la prima, la profesora, y nos cambia la vida completamente, nos da un revolcón a nuestros sentimientos y nos hace sentir incomprendidas, extrañas, fuera del mundo.

Algunas contaban sus experiencias, otras no querían. Esa didáctica duró bastante, todas tenían algo que decir, algo que expresar, algo que contarle a las demás. Todas nos reíamos porque algunas historias eran muy graciosas, claro, sólo contábamos la parte bonita de la historia, lo que venía después lo guardábamos para nosotras, para nuestra intimidad, para nuestro diario, o para nuestro mejor amigo o amiga.

Cuando ya las risas sobrepasaban la disciplina y no podíamos escucharnos ni a nosotras mismas, la moderadora ponía orden: A VER, LESBIANAS. Y todas nos callábamos. Era una forma de sentir que éramos lesbianas y no teníamos que tener pena porque nos llamen así. Varias veces se repitió ese llamado de atención: LESBIANAS, SILENCIO. Y todas nuevamente a escuchar, a poner atención a lo que nos decían, a aferrarnos a la idea de estar entre gente que nos comprendía y sabía lo que sentíamos, a tratar de entendernos mutuamente.

Al final dieron las últimas indicaciones. Para celebrar el 14 de febrero se haría una especie de ceremonia de renovación de votos para las parejas, cuando se fueran las parejas, entrarían las solteras que harían una cita con la chica que más les guste. Eso va a ser duro. Con lo difícil que me resulta hablar con alguien., pero bueno, ya me metí en esto, no voy a salir corriendo.

Al salir nos repartieron unos volantes de una fiesta, dice Ladies night, domingo 10 de febrero, show al rojo vivo , desde las 7 hasta las últimas consecuencias, fiesta privada solo para chicas, discoteca El Bombardón. Dirección. Los Virreyes 378-Rímac (espalda Metro de Av. Alcázar). No conozco el sitio, ni siquiera conozco el Rímac, pero varias chicas del MHOL van a ir así que seguramente ahí estaré dando vueltas a ver si encuentro a alguien conocida. Aunque no lo creo. Pero estar en mi casa sería peor.

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En terapia 3

Esta era la segunda semana que iba al MHOL. Trato de salir temprano porque voy sola y no quiero paltearme con la gente ya sentada. En el carro me quedo dormida. Estoy sentada detrás del chofer, hay un muchacho a mi lado. Cuando despierto me dice que el aire puede hacerme daño (las ventanas están abiertas por el calor insoportable que hace en Lima en estos meses), le pregunto si ya pasamos la Av. Tacna. Todavía, me responde. Qué bueno, gracias, le digo. A veces el aire hace que te duela el cuello, me vuelve a decir. Le digo que generalmente a mí me pone un ojo más pequeño. ¿Sí? Sí, cuando despierto un ojo está más chiquito.

 

Me cuenta que estudia Arquitectura en la Ricardo Palma, le digo que yo tengo una amiga ahí, que estudia Ingeniería Industrial. Me dice que seguro no la conoce, son facultades separadas. Ok. Me pregunta lo que estudio, le contesto, me pide más explicaciones, se las doy. Me pregunta si me puede pedir más información a mi correo porque ya tiene que bajar. Claro. Le doy mi correo de yahoo. ¿No tienes de hotmail? Le doy el de hotmail. ¿Tienes teléfono?. Me río, eso no te lo doy. ¿Por qué? No hay ninguna necesidad de que me llames, le digo. Está bien.

 

Es un muchacho simpático, hasta podría decir que es guapo, ¿cómo le digo que soy lesbiana? Que me gustaría saber si tiene hermanas o que me presente a sus primas. No le digo nada. Me llamo Angelo, me dice antes de bajar. Ok. Le digo.

 

Me paso 5 cuadras pensando en tonterías, llego por fin al MHOL, hay como 15 chicas sentadas. Bueno, saco una silla y me acomodo, saludo a las que recuerdo de la semana pasada. Hay varias nuevas, ahora seremos 30. hacemos un juego, nos reparten una cartulina, tenemos que enumerarla hasta el número 12 y hacer 12 citas que durarán 3 minutos cada una. Nos paramos y comenzamos, esto me paltea pero bueno, lo intento, llego a 11. Converso con varias pero es muy poco el tiempo. Las conversaciones se quedan a la mitad muchas veces, algunas están interesadas en otra cosa, a otras no les importas un pepino. La mayoría es amable o tratan de serlo. Hay algunas que hacen preguntas muy directas, otras que no saben qué decir.

 

A muchas les sorprende que no haya estado con una mujer antes y me preguntan si realmente soy lesbiana. Les digo que sí ¿o es necesario acostarse con alguien para saber que uno es heterosexual? Eso lo sabes nomás, aún sin haber hecho nada. La didáctica termina y termina el penoso recorrido de chica en chica pidiendo información que realmente no nos interesa conocer, pero imagino que es para romper el hielo y hacer las cosas más simples o más relajadas.

  

La depilación

Al salir del clóset (?) tenía muchas dudas sobre qué debía hacer cuando saliera con una chica. Por ejemplo: ¿quién invita?, ¿ella o yo?, ¿quién se supone que debe tomar la iniciativa?, ¿quién debe dar el primer beso?, ¿debía depilarme?

La última era la que más me preocupaba. Creo que a la mayoría de hombres no les importa los vellos púbicos de las mujeres, creo que a la mayoría les gusta, pero a mí no me gustan, y menos verlos en otra mujer, creo que sería insoportable, aunque quizás tendría que acostumbrarme.

Le pregunté a varias chicas, todas me dijeron que debía depilarme. Entonces me decidí a depilarme, compré uno de esos afeitadores que se consiguen en todas partes, fui a la ducha, me eché bastante jabón y comencé a depilarme. Me daban un poco de pena los pobres pelitos cayendo, pero sentía que esto era como una especie de ritual, dejaba atrás mi heterosexualidad y comenzaba mi homosexualidad, y ese debía ser el primer paso, además yo pensaba que iba a ser rápido este asunto de acostarme con alguien, y quería estar preparada (ya sabrán que me equivoqué rotundamente).

Terminé, por fin estaba libre de todo ese vello, estaba lista para acostarme con quien quisiera acostarse conmigo. Pero no pasaba nada en semanas, lo vellos crecen y cuando crecen pican (que alguien me dé una mejor manera de depilarme por favor, es la primera vez que lo hago y creo que debe haber mejores formas).

Así que voy a dejar que crezcan y ya habrá oportunidad de depilarme alguna otra vez, cuando realmente lo haga con alguien. Ojalá que esa persona me enseñe cómo se hace.

Mi problema con las mujeres

Me han aconsejado que no desespere, que tenga paciencia, que vaya lentamente, que no me ilusione y muchas cosas más. Y creo que tienen razón. Cuando salgo con alguna chica creo que es la mujer de mi vida, y no es así, y en el fondo yo sé que no es así, pero que ganas de joderme la vida pensando lo contrario.

 

Le pregunto al papá de mi hija por qué las cosas no me funcionan. Él se ríe. Imagínate que un hombre venga y te diga que quiere acostarse contigo, ¿qué le responderías?. Que no. Pues lo mismo pasa con las mujeres. Pero yo no le digo a nadie que se acueste conmigo, le respondo. Ya lo sé, pero lo has puesto en tu blog y las chicas creen que eres, no sé, una mujeriega, superficial pero sobretodo que estás más loca que una cabra. Si, ya lo sé. Además, es difícil conquistar a una mujer, no sabes lo que sufrí para conquistarte, demoré años, y tú crees que  en una semana ya vas a tener novia y una relación que te va a satisfacer, complementar y durar toda la vida, y no es así.

 

Yo lo escucho, él debe saber algo de mujeres, me imagino. Me gusta conversar con él. No me odia por haberlo dejado y ser lesbiana. Creo que hasta me comprende y le doy un poco de lástima. Tiene un poco de temor que sus padres se enteren de lo que está pasando. Frente a ellos actuamos como la pareja perfecta. Con sus amigos es igual. Él me presenta como su esposa y yo le doy besitos a todo el mundo, nos abrazamos, y cuando termina todo nos vamos de la mano. Somos amigos y lo adoro, pero todo el camino lo único que hago es pensar en mujeres. Y él no sé en qué pensará.

 

Termina el contacto social y termina nuestro contacto táctil. Nos convertimos nuevamente en los mejores amigos del mundo, al que le cuento mis frustraciones, y mis malos desempeños en esto de ser lesbiana. Él sonríe y trata de aconsejarme, escucharme, y no importarle. Espero con todo el corazón que no sufra, que no le importe, que no tenga esperanzas de que algún día volveré con él. Deseo con todo el corazón que me olvide y me saque de su corazón. Que acepte que seremos solo amigos y nada más, que asimile la situación y no lastimarlo. Que encuentre una mujer que lo quiera y que sea el hombre más feliz del mundo. Siempre estaremos unidos así no queramos, tenemos una hija a la que adoramos, pero las cosas han cambiado y él cree que todo es una simple fase, una etapa graciosa y medio loca de mi vida. Un desliz, simple curiosidad y ganas de joderlo. Pero no es así. Imagino un futuro con una mujer, no con un hombre. Un futuro con la mujer de mi vida. Un futuro en el cuál el no será la parte central de mi vida.

Talento peruano

Estos poemas los encontré en la lista de Leslima, y me parecieron muy buenos, uno refleja un gran dolor oculto en tules de seda, la frustración del día a día de las lesbianas; la otra es una irónica y erótica vuelta de tuerca en la poesía lésbica, son lo máximo chicas, sigan así.

Quisiera encontrarte

Quisiera encontrarte, vernos frente a frente,
pero sin buscarte, que nos junte dios,
sé que de repente, dirán nuestros ojos,
cosas que en los libros, ninguno escribió.
Quisiera encontrarte, porque te he querido,
porque sé que he sido, algo para ti
pero sin buscarte, ya que te he perdido,
no seré mendigo, de mi gran amor.

Pero quisiera encontrarte,
a ver como reaccionas,
yo sé que miente la gente,
cuando dice indiferente,
que de mí ni te acuerdas.
Yo sé que ellos no saben,
pero que tú sí sabes,
sangramos la misma herida,
y en tu vida y en mi vida,
ni una ni otro pueden ser.

Yo sé que en la vida, se gana o se pierde,
pueda que esta vuelta, me toque perder,
pero igual me juego, este último resto,
quisiera encontrarte, a ver lo que haces.
Pero sin buscarte y no es cobardía,
sin temor a nada, lo puedo jurar,
tal vez al hallarte, mi dicha sonría,
o tal vez de pena, me ponga a llorar.

Keyt López

QUE NOCHE LA DE ANOCHE !!!

Tumbada aquí, sobre mi cama,
con el pensamiento fijo en ti.
Con un enorme deseo de agarrarte
y apretarte fuertemente entre mis manos,
todavía excitada con el recuerdo de la noche anterior.

En la noche cálida y sofocante,
tengo incontenibles ganas de agarrarte
y de decirte todo lo que siento.
Tu recuerdo me tiene angustiada.. .

Apareciste.. . y desapareciste. ..

Todo sucedió en esa noche y en esta cama.

Con fricción, te acercaste a mí.
Sin mostrar pudor alguno, te pegaste a mi desnudo cuerpo.
Percibiendo mi indiferencia, te acercaste más y más…
Mordías todo mi cuerpo…
Sin recatos…
Sin escrúpulos…
Mis partes más íntimas supieron de ti.
Me volviste loca
No sabía qué hacer.
Por fin… me dormí.

Hoy, cuando desperté, te busqué desesperadamente.
En vano.
No te encontré.
Ya no estabas.
¡ Te habías ido !!!

En toda la sábana, había muestras de lo sucedido la noche anterior.
En mi cuerpo dejaste huellas inolvidables.
Marcas profundas que tardarán mucho tiempo en sanar
y que estarán mucho tiempo presentes en mí.

Esta noche me acostaré temprano y te esperar é.

Cuando llegues… no quiero imaginar lo que va a suceder…

Me abalanzaré sobre ti
con la fiereza de un león y rapidez de una cobra.
Y ya no te irás.
Ya no podrás escapar de mí.
Te apretujaré hasta sentir la sangre de tu cuerpo.

Sólo así podré descansar :
¡ Zancudo conch…me las vas a pagar!!!

jejeje

kEiTh eLiZaBeTh

Para Vainilla

La conozco solo por msn, pero me gusta conversar con ella, está reloca. Las cosas que dice son divertidas y fuera de lo común y me relajan. Su consejo de la coca cola (heladita) es genial, y su excusa de los neurotransmisores un cage de risa. Por eso me cae bien y por eso le dedico estos poemas de César Moro, el poeta peruano más gay conocido hasta el momento. No te conozco, flaca, pero eres super, debe ser porque eres medio filósofa. Salud con coca cola (heladita).

 

Además no tengo cabeza para pensar en otra cosa que no sea mi terapia de hoy así que seguro mañana escribiré algo sobre eso.

 

Espero que te gusten, aunque imagino que no porque estás más loca que yo. Hubiese puesto las Cartas a Antonio pero son muy largas y muy tristes. Ahí van, son cortitos por suerte.

  EL AMOR AL DESPEDIRSE DICE: SUEÑA CONMIGO… 

El amor al despedirse dice: sueña conmigo

el sueño es una bestia huraña

que hace revolverse los ojos con la respiración

entrecortada pronunciar tu nombre

con letras indelebles escribir tu nombre

y no encontrarte y estar lejos y salir dormido

marchar hasta la madrugada a caer en

el sueño para olvidar tu nombre

y no ver el día que no lleva tu nombre

y la noche desierta que se lleva tu cuerpo

   

La muerte es el término espantoso del sol.

El contrato que debe terminar.

Costumbres de propietario.

 

Vuelve a mí fantasma de mis noches.

Vuelve a verme para que yo me encuentre.

 19 de marzo de 1953   

Sólo un agua para lavar tanta sangre

Un único amigo para la felicidad

Al despertarse en el sueño resplandeciente

Tu rostro de castillo hirviendo en la noche.

Gracias

Sé lo que es el amor, me enamoré un par de veces, las dos veces me trataron como a trapeador, pero yo hice lo mismo con gente que ni recuerdo. Sólo recuerdo a los que me lastimaron, y eso se llama egoísmo del más puro. Pero así es el ser humano. Por eso es bueno, a veces, no amar, no sentir, no pensar. Tranquilidad duradera. Pensamientos claros y razonables. Soledad de la buena, y de la mala también. No tengo por quién llorar en el día. No tengo por quién embriagarme en la noche. Busco constantemente miradas que me perturben. Sonrisas que me digan más de lo que dicen unos simples dientes blancos. Manos que al contacto me estremezcan. Nadie llora por mí. Lloro por cualquier cosa menos por el amor. Lamento los caminos vacíos en las noches, los carros llenos de borrachos, la mejilla en la ventana viendo a la poca gente que queda en las calles pasar. Lamento el dolor de pies, el mareo de la embriaguez, la resaca del día siguiente. Lamento derramar una lágrima cada vez que me despido. Lamento que no pase nada y que pase todo a la vez. Detesto la soledad, pero creo que ella es la única que me ama.

El que sigue es un poema de Wislawa Szymborska (el que más me gusta):

Agradecimiento

Mucho debo
a quienes no amo.

El alivio al enterarme
que intiman con otros.

La alegría de no ser
el lobo de sus corderos.

En paz estoy con ellos,
y en libertad,
dos cosas que el amor no puede dar
ni sabe tomar.

No les espero,
yendo y viniendo de la puerta a la ventana.
Con la paciencia
de un reloj de sol,
comprendo lo que el amor no comprende,
perdono
lo que el amor jamás perdonaría.

Entre una carta y una cita
no transcurre la eternidad
sino sólo días o semanas.
Los viajes son siempre perfectos a su lado,
los conciertos se escuchan,
las catedrales se visitan
y los paisajes se contemplan.

Y cuando siete montes y ríos
nos separan,
son montes y ríos
señalados en el mapa.

Suyo es el mérito
de poder yo vivir en tres dimensiones,
de un espacio no lírico y no retórico,
frente a un horizonte movedizo y, por tanto, real.

Ignoran
cuánto me entregan sus manos vacías.

“Nada les debo”,
diría el amor
acerca de tan discutible cuestión.