Algunas cosas que me contó mi madre

El fin de semana fui a visitar a mi mamá a su casa en La Molina con mi hija, mientras conversábamos veíamos cómo jugaba ella, sólo tiene tres años. Agrupaba los zapatos en fila, buscaba más zapatos para agrupar y cuando ya no encontraba, ponía libros y juguetes. Mi madre me dijo: es igual a ti cuando eras pequeña, tú también te ponías a hacer una fila inmensa de zapatos por toda la sala.  Luego vimos una película, mi hija se sentó y tenía la mano derecha en sus partes debajo del pantalón. Mi madre la vio y nuevamente hizo el mismo comentario: tú también hacías lo mismo. ¿Sí? le pregunté, como quien no quiere la cosa. Sí, sólo que tú te masturbabas. ¿Ah?. Sí, te la pasabas sobándote el clítoris todo el día, y yo te decía, mamita ahí no se toca no, no, no, saca la mano, y tú obedecías hasta que se te olvidaba y de nuevo con lo mismo. ¿En serio? Sí, pero después se te quitó, habrá durado una año más o menos. Pero yo no me acuerdo de eso, le dije. Tenías un año apenas, qué te vas a acordar.

Pues sí, la verdad no me acuerdo mucho de los 5 años para abajo, sólo se me cruzan algunas imágenes. Mi hermana viene y me dice: Cómo yo si me acuerdo y tenía dos años. Mierda ¿sí?. Sí, te masturbabas cómo una salvaje, todavía en medio de la sala, sentada en el sillón. Y yo por qué carajo no me acuerdo de eso. Seguro quieres olvidarlo y tu mente lo ha escondido en la parte más profunda de ella porque te averguenza. Pues sí. Si estás más roja que un tomate. Cierto, sentía la cara que me quemaba y ya no quería hablar de un tema que me avergonzaba, pero sí sólo era una niña, porqué me averguenzo de algo que hice instintivamente. Debe haber algo más que aún no he podido sacar de mí y eso me jode. 

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