Fobia social 2

Tomé fluoxetina por 9 meses hasta que nació mi hija. Luego volví al psiquiatra, pero no era el mismo, este era del Hermilio Valdizán (o algo así). Me preguntó si algo había cambiado tomando fluoxetina, le dije que no, que me sentía igual. Entonces vas a tomar esto: sertralina y alprazolam. Le dije que estaba dando de lactar a mi hija. Entonces solo sertralina. Una diaria después del desayuno. Ok, le contesté. Pero además tienes que venir a las terapias grupales. ¿A las qué? Reuniones de chicos que tienen el mismo problema que tú. ¿Y cuál es mi problema? Según todo lo que me has dicho es fobia social. ¿Eso es lo que tengo? Parece que sí, los talleres grupales te ayudarán, son una vez a la semana. Está bien, vendré, le contesté. Y me fui.

 

Llegué temprano al taller de grupo con fobia social. En la habitación habían unas 10 sillas rodeando un escritorio. Me senté a esperar. Me preguntaba qué estupidez estaba haciendo. Comenzaron a llegar los chicos. En total seríamos 8, pero una más se coló porque su grupo no se había abierto. Su grupo era de depresivos. Me sentí mal. No quería que una persona que no tenía mi problema me viera exponiéndolo frente a todos, era como estar borracha frente a un montón de sobrios, no me parecía correcto y era una mala decisión del doctor.

 

Todos teníamos que decir lo que sentíamos, había gente que estaba peor que yo, otros un poco mejor, pero uno se da cuenta, todos tenían lo mismo, menos una. Yo hablé lo menos posible. El doctor nos explicaba algunas causas de esto y las mentiras que habíamos creado en nuestro cerebro para que perdurara. Luego nos enseñó métodos de relajación. Tenías que inspirar fuertemente sacando la panza y expirar metiéndola, yo lo hacía al revés. El doctor me dijo: así no se hace. Intenté otra vez. No es así, me dijo otra vez Yo ya me había convertido en el centro de atención por lo mal que hacía las respiraciones, estaba roja y sudaba, pero bueno, ese era el problema de todos, menos de una. La chica del costado me dijo: hazlo así. Me tranquilicé un poco y lo hice. Ahora está bien, dijo el idiota del doctor.

 

Luego de 15 minutos de intensas respiraciones que trataba de hacer bien y me tensaban más, el doctor dijo que comenzaríamos a trabajar con lo que nos generaba tensión. Comenzó conmigo. ¿Que te causa más tensión? me preguntó. Ser el centro de atención, le dije. Se dirigió a todos, ella no quiere ser el centro de atención, pues hoy día lo serás. Mierda, pensé, ¿no podía ser un poco más sutil todo esto?. Se acercó y me dijo, mírame fijamente a los ojos. Bueno. Estuvimos así dos minutos y comenzaron a arderme los ojos, todos nos miraban, mis ojos comenzaron a cerrarse y abrirse de manera maniaca. Miren como cierra los ojos cada vez más rápido, dijo el doctor. Todos miraban. Que mierda, yo quería curarme, no que me hagan sentir mal con lo que más me afectaba, que todos me miraran, que me juzgaran tal vez, que pensaran en sus pequeños cerebros lo que pasaba conmigo y sintieran lástima de mí.

Terminó la sesión y el doctor dijo que había estado muy bien. Gracias Gran Estúpido Nube Negra del Desierto. Tómatelas por el culo. Yo no vuelvo más. Y no volví.

Fobia social 1

Creo que tuve una infancia normal hasta los 7 años, aunque recuerdo muy pocas cosas de los 5 para abajo. Debe ser en 3° ó 4° grado que empezaron los problemas, yo aprendí a leer más rápido que mis compañeros de aula y la profesora siempre me sacaba al frente a leer los textos, lo hacía muy bien y estaba orgullosa de ello, pero aún me gustaría saber qué fue lo que pasó en el transcurso de esos años, qué fue lo que hizo que me retrajera en mí misma y me ocultara de los demás, aún no había descubierto mi opción sexual así que ese no era el problema, yo imagino algunas hipótesis, por ejemplo: leí mal alguna palabra del texto en clase y todos se rieron, no pude asimilar las burlas como debía, de una forma relajada y tranquila, quizás sentí que se burlaban de mí, de todo mi ser. Imagino que la profesora no supo manejar mi vergüenza y me dejó ahí parada siendo la burla de todos. Sospecho que desde esa vez no quise leer nunca más frente a clase. Supongo que esa es la razón para negarme siempre a participar en cualquier actividad del colegio: actuaciones, bailes, aniversarios. Pero solo son suposiciones, lo que pasó realmente no lo sé.

 

Desde entonces mi carácter se volvió introvertido y temeroso. Además mi hermana era una bala y la castigaban en todo momento (y no por eso dejó de portarse mal y ahora es una gran persona) pero yo no quería que me castigaran, yo quería que me quisieran. Me portaba bien en casa, hacía todos los mandados, hacía todas las tareas, obedecía ciegamente cualquier instrucción de mis padres, mientras mi hermana se portaba de la forma más rebelde que podía. Simplemente yo no quería dar más problemas, con ella era suficiente. Traté de convertirme en su antítesis. La niña buena. La niña modelo. La niña obediente. La que no mata ni una mosca. La que siempre está ahí cuando más lo necesitabas.

 

En la adolescencia no fue muy diferente. Mientras mi hermana iba a fiestas, yo me encerraba en mi cuarto a leer mis libros. Mientras ella pedía ropa y accesorios para verse bien, yo solo pedía que me dejaran en paz. Mientras ella se sacaba diplomas por cualquier cosa, yo recibía las notas más mediocres del año. Mientras ella era la más popular del colegio, yo era la hermana medio zonza a la que podían agarrar de lorna las amigas de ella. Tenía un gran problema para socializar a pesar de tener compañeras que siempre estaban rondándome para conversar. Las exposiciones eran las peores tragedias que podía pasar. Roja como un tomate, sudaba como un cerdo mientras todas me miraban, algunas ya ni querían mirarme de la pena que les daba. Temblaba y quería salir corriendo del salón aunque nunca lo hice y exponía hasta el final, mal y horrorosamente, pero lo hacía hasta el final.

 

Sabía que tenía que buscar tratamiento a este problema pero no me animé hasta quedar embarazada, no quería que mi hijo o hija (no sabía qué sería pero yo quería una hija) padeciera lo que yo sufrí. Entonces fui por primera vez al psicólogo a los 24 años. Me derivo al psiquiatra. Pensé: sí que debo estar loca, pero igual me sentía súper importante, una visita al psiquiatra, qué fantástico, realmente era especial entonces?

 

El psiquiatra me hizo las preguntas de costumbre y yo le conté todo lo que me había pasado en un cuarto de hora (había gente esperando por ser atendida). Me dijo: te deprimes cuando te pasa eso. Sí, le dije. Entonces vas a tomar esto: fluoxetina y clonazepam. Ok, contesté, pero estoy embarazada. Entonces solo toma fluoxetina, una vez al día después del desayuno y vuelves la próxima semana. Ok, respondí. Y me fui.