Algunas razones para hacer un blog

Pueden ser las siguientes:

1. Sacarse los demonios interiores de encima
2. Puro exhibicionismo
3. Ganas de joder con lo que uno dice
4. Autocomplacencia
5. Autocompasión
6. Conocer gente (en mi caso chicas)

Imagino que deben haber más. Muchas más.Yo puedo incluirlas todas como mis razones, pero la que me importa más ahora es la última. Soy una mujer que a pasado casi toda su vida sexual siendo heterosexual por diversas razones y ya no quiero más. Ahora quiero ser completamente lesbiana, como cuando era chiquita.

El problema con ser lesbiana es que tengo que acostarme con una mujer para ser completamente lesbiana ¿o no?. Yo no he tenido sexo, lo que se dice sexo de verdad, con una mujer, entonces no puedo imaginarme lesbiana mas que virtualmente.

He estado hablando con algunas chicas por el messenger, y como que la mayoría busca una relación estable, amor, amistad, cariño, comprensión y todas esas cosas. A mí también me gustaría todo eso, es cierto, pero siento que he perdido tanto tiempo que lo único que busco por el momento es sexo, y si nace el amor, pues perfecto, pero si no, no importa, no voy a morirme ni suicidarme ni nada por el estilo. Quiero aprender cómo se hace el amor con una mujer, quiero saber qué se siente tener un orgasmo con una mujer, quiero acostarme con un montón de mujeres bonitas, simpáticas, sexys, blancas, morochas, chinitas. Quiero tener sexo. ¿Es malo decirlo?, quiero aprender y rápido. Quiero enamorarme también, quiero sentir esa sensación terrible cuando sientes que has caído, cuando sientes que estás presa, cuando sientes que ya te jodiste y que te enamoraste, y ahora cómo haces para desenamorarte (si no te corresponden claro).

Pero lo principal: QUIERO TENER SEXO, YAAAAAA.

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Fobia social 3 Fin

Mi tercera visita al psiquiatra fue cuando ingresé otra vez a la universidad. El problema persistía y sabía que iba a recrudecer. Por eso me decidí a asistir otra vez. El médico era joven y simpático. Le expliqué todo lo que había que explicar. Preguntó si las pastillas habían funcionado. Le dije que parecía que no.  Hay buenas pastillas que puedes tomar, el problema es que son caras. ¿Cuáles?, le pregunté. Prozac, Dominium, etc. Pucha no creo. Recéteme el genérico nomás.  De acuerdo, ¿no has tomado ansiolíticos todavía no? No. ¿Por qué? Le estaba dando de lactar a mi hija. Pero ya no le das. No. Entonces comenzamos con los ansiolíticos ¿de acuerdo?. Está bien. Vas tomar sertralina, me dijiste que la dejaste de tomar. Si, pero sé que en la universidad el contacto con la gente me va a poner peor, por eso vine. De acuerdo, sertralina una diaria en la mañana y clonazepam en la noche. Ok. Vuelve la próxima semana. Ok.

 

En mi siguiente cita estaba ahí temprano haciendo cola (en la universidad hay cada loco). Era mi turno así que entré. Hola, me dijo el doctor, hoy vamos a hacer técnicas de relajación. Otra vez, pensé, esas técnicas que no relajan a nadie. Está bien, contesté. Échate en la camilla. Me eché. Vas a ponerte rígida y luego vamos a ir relajándonos poco a poco, ¿de acuerdo?. Sí. Comenzamos con los pies, tus pies se  relajan, vas subiendo, tus piernas se relajan, tu cintura se relaja, tu pecho se relaja, tus hombros se relajan, tu cuello se relaja, tu cara se relaja, tu boca se relaja, tu nariz se relaja, tus ojos se relajan, tus orejas se relajan, tu cabello se relaja, tu cabeza se relaja. Esto parecía el catecismo. ¿Estás relajada?. Pues creo que sí. Ya, ahora imagina un lugar hermoso, el más hermoso que puedas imaginar. Ok, campo, hierbas, árboles, flores (tengo alergia), cielo azul, una laguna (en donde puedo ahogarme si me meto), pájaros (que cagan encima de las cabezas). Aire fresco, yo corriendo, mi corazón palpitando cada vez más fuerte (no sirvo para los ejercicios cardiovasculares). ¿Estás ahí?. Sí, le dije. Ya, cada vez que te sientas nerviosa o quieras escapar del contacto de la gente, o sientas que ya no puedas más y que te estás volviendo loca, regresa a ese lugar, eso te va a dar tranquilidad. Ok. Ya puedes levantarte, sigue tomando tus pastillas y vuelve la próxima semana. Está bien.


Este doctor me caía bien., aunque sus técnicas de relajación no funcionaran, hacía chistes y me relajaba, y sobre todo, no se creía omnipotente. Eso era bueno.

 

Volví a mi tercera cita, sentía que las cosas estaban mejorando. Le pregunté a la secretaria por el doctor. Me dijo que ese doctor ya no trabajaba ahí. ¿Qué?, le pregunté, ¿por qué?. Se ha ido a hacer unos estudios a Alemania. Pero por qué no me lo dijo. La secretaria me miró con cara de a mí que me importa. Yo creí que era mi amigo. Te vamos a derivar con otro doctor. Bueno. El otro doctor era más viejo, me habló durante media hora de que nada de lo que decía era así, que todo podía ser diferente, que la vida hay que vivirla sin temores. Hay que relajarse y tomar las cosas con calma. Ok. Vas a tomar esto: anafranil y zatrix. Ok. Vuelve la próxima semana. Ok. No volví.

 

Ahora yo misma me medico, ya no voy al psiquiatra, tomo fluoxetina todas las mañanas y clonazepam todas las noches. Ya no recuerdo cuanto tiempo llevo haciendo esto. No sé si tendrá efectos secundarios en mi organismo (que seguro los tendrá) pero estoy tranquila, asisto a mis clases, mi hija es feliz, y creo que, a veces, yo también.