Talento peruano

Estos poemas los encontré en la lista de Leslima, y me parecieron muy buenos, uno refleja un gran dolor oculto en tules de seda, la frustración del día a día de las lesbianas; la otra es una irónica y erótica vuelta de tuerca en la poesía lésbica, son lo máximo chicas, sigan así.

Quisiera encontrarte

Quisiera encontrarte, vernos frente a frente,
pero sin buscarte, que nos junte dios,
sé que de repente, dirán nuestros ojos,
cosas que en los libros, ninguno escribió.
Quisiera encontrarte, porque te he querido,
porque sé que he sido, algo para ti
pero sin buscarte, ya que te he perdido,
no seré mendigo, de mi gran amor.

Pero quisiera encontrarte,
a ver como reaccionas,
yo sé que miente la gente,
cuando dice indiferente,
que de mí ni te acuerdas.
Yo sé que ellos no saben,
pero que tú sí sabes,
sangramos la misma herida,
y en tu vida y en mi vida,
ni una ni otro pueden ser.

Yo sé que en la vida, se gana o se pierde,
pueda que esta vuelta, me toque perder,
pero igual me juego, este último resto,
quisiera encontrarte, a ver lo que haces.
Pero sin buscarte y no es cobardía,
sin temor a nada, lo puedo jurar,
tal vez al hallarte, mi dicha sonría,
o tal vez de pena, me ponga a llorar.

Keyt López

QUE NOCHE LA DE ANOCHE !!!

Tumbada aquí, sobre mi cama,
con el pensamiento fijo en ti.
Con un enorme deseo de agarrarte
y apretarte fuertemente entre mis manos,
todavía excitada con el recuerdo de la noche anterior.

En la noche cálida y sofocante,
tengo incontenibles ganas de agarrarte
y de decirte todo lo que siento.
Tu recuerdo me tiene angustiada.. .

Apareciste.. . y desapareciste. ..

Todo sucedió en esa noche y en esta cama.

Con fricción, te acercaste a mí.
Sin mostrar pudor alguno, te pegaste a mi desnudo cuerpo.
Percibiendo mi indiferencia, te acercaste más y más…
Mordías todo mi cuerpo…
Sin recatos…
Sin escrúpulos…
Mis partes más íntimas supieron de ti.
Me volviste loca
No sabía qué hacer.
Por fin… me dormí.

Hoy, cuando desperté, te busqué desesperadamente.
En vano.
No te encontré.
Ya no estabas.
¡ Te habías ido !!!

En toda la sábana, había muestras de lo sucedido la noche anterior.
En mi cuerpo dejaste huellas inolvidables.
Marcas profundas que tardarán mucho tiempo en sanar
y que estarán mucho tiempo presentes en mí.

Esta noche me acostaré temprano y te esperar é.

Cuando llegues… no quiero imaginar lo que va a suceder…

Me abalanzaré sobre ti
con la fiereza de un león y rapidez de una cobra.
Y ya no te irás.
Ya no podrás escapar de mí.
Te apretujaré hasta sentir la sangre de tu cuerpo.

Sólo así podré descansar :
¡ Zancudo conch…me las vas a pagar!!!

jejeje

kEiTh eLiZaBeTh

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Para Vainilla

La conozco solo por msn, pero me gusta conversar con ella, está reloca. Las cosas que dice son divertidas y fuera de lo común y me relajan. Su consejo de la coca cola (heladita) es genial, y su excusa de los neurotransmisores un cage de risa. Por eso me cae bien y por eso le dedico estos poemas de César Moro, el poeta peruano más gay conocido hasta el momento. No te conozco, flaca, pero eres super, debe ser porque eres medio filósofa. Salud con coca cola (heladita).

 

Además no tengo cabeza para pensar en otra cosa que no sea mi terapia de hoy así que seguro mañana escribiré algo sobre eso.

 

Espero que te gusten, aunque imagino que no porque estás más loca que yo. Hubiese puesto las Cartas a Antonio pero son muy largas y muy tristes. Ahí van, son cortitos por suerte.

  EL AMOR AL DESPEDIRSE DICE: SUEÑA CONMIGO… 

El amor al despedirse dice: sueña conmigo

el sueño es una bestia huraña

que hace revolverse los ojos con la respiración

entrecortada pronunciar tu nombre

con letras indelebles escribir tu nombre

y no encontrarte y estar lejos y salir dormido

marchar hasta la madrugada a caer en

el sueño para olvidar tu nombre

y no ver el día que no lleva tu nombre

y la noche desierta que se lleva tu cuerpo

   

La muerte es el término espantoso del sol.

El contrato que debe terminar.

Costumbres de propietario.

 

Vuelve a mí fantasma de mis noches.

Vuelve a verme para que yo me encuentre.

 19 de marzo de 1953   

Sólo un agua para lavar tanta sangre

Un único amigo para la felicidad

Al despertarse en el sueño resplandeciente

Tu rostro de castillo hirviendo en la noche.