Medio muerta

Y eso que no caminé mucho, imagino que hay gente que camina más que yo todos los días, pero así es como me siento hoy, con cada uno de mis musculitos adoloridos, dos dias después de la marcha, en la que fui con las chicas del mhol, me regalaron un polo (creo, porque me lo llevé) y un montón de banderitas que pegaron en el Twin, pero eso fue al final, así que comencemos el recorrido.

Salí del trabajo a la 1 y 20 para encontrarme con un amigo que también quería ir, habíamos quedado en el centro cultural de España, pero me llama para avisarme que no podía, pues yo normal, el problema era que ya estaba en el centro, pero bueno.

De ahí me fui al mhol, me dijeron: te tienes que poner el polo (como si no me lo fuera a poner), así que me lo puse y nos fuimos al campo de marte, ahí estábamos haciendo tiempo hasta que llegara más gente. Al comienzo, como siempre sucede en cualquier marcha del orgullo gay, la gente estaba un poco reticente a marchar, pero luego como que agarraron confianza y estaban de lo más normal, que es la actitud con la que se supone debemos estar, sin miedos, sin escondernos, sin disfraces y felices.

Yo repartía banderitas y globos, me encontré con algunas amigas y veíamos el espectáculo, no encontré a mucha gente conocida (es que no conozco a mucha gente y las pocas que conozco son superclóset) pero la pasé bien, llevamos la bandera gigante entre varias, yo iba adelante, me tomaron un montón de fotos, me grabaron no se de dónde porque hasta ahora reviso la web y no encuentro nada, fastidiamos un rato a los policías, coreamos consignas rayadas y caminamos como locas.

Habían carros alegóricos, bailarines y drag queens (¿en dónde andarán las drag kings?), lo que fue todo un espectáculo (lo que le gusta a la gente). Al final, llegamos a la Plaza San Martín, cansadas pero contentas, éramos bastantes chicas, lo que me gustó mucho porque no hay que tenerle miedo a este tipo de actos, es peor andar escondiéndose o compartir tácitamente lo que dicen de nosotras, con la idea de que nadie tiene por qué enterarse, lo cual es cierto, no lo niego, pero cuando se enteran es ahí en dónde comienza el problema (o acaso creen que nunca se enterarán?).

Claro, también hay muchas que quieren evitar el maltrato, los insultos, las burlas y cualquier tipo de humillación, se las comprende también, están en todo su derecho (quién quiere ser ofendida, pues nadie); pero a las que no les importa, o les importa pero no por ello se amilanan, estaban ahí, tragándose las burlas y también las muestras de solidaridad, y también luchando por algo que es completamente simple pero tan difícil de comprender: lo justo; que no nos jodan la vida y que más gente pueda ser feliz viviendo como le da la regalada gana sin que los demás se metan en la vida de uno, y para eso uno tiene que sacar la vida afuera, para evitar que siga sucediendo, para lograr que nunca más suceda.

PD: Y se sorprenderán de que no hable de mis penas de amor, pero es que no tengo penas ni tiempo ni ganas. Será para la próxima.

Ars longa, vita brevis

La vida es muy corta para andar peleándonos apenas suceda un mal entendido, porque generalmente los problemas que surgen son malos entendidos: frases no dichas, frases dichas a medias, frases completas que realmente no querías decir, frases completas que querías decir pero no de la manera en que lo dijiste, frases que quieres decir, que están claritas en tu mente, en las que las palabras exactas están listas para salir y al final salen todas al revés, causando estragos, bajando autoestimas, lastimando sentimientos.

Palabras que pueden cambiar en un momento todo lo que pensabas aunque sabes que la persona que lo dijo en verdad no quería decirlo, pero lo hizo, y la palabra queda guardada en la memoria del corazón para hincarlo de vez en cuando o todo el tiempo, maniáticamente. Pero, por suerte, a las palabras equivocadas las puedes cambiar y volverlas acertadas, sinceras, llenas de otras cosas, que no lastimen, que no humillen. Por suerte.

Ayer conversaba con dos amigas (V y S) y comenzamos el juego de las peores cosas que nos han dicho.

V: ya, después de hacer el amor y haberlo disfrutado, te dice que todo fue un error, que no debió pasar lo que pasó, que estaba mal, que no sabe lo que quiere. Y una solo recuerda sus gemidos y el momento en que su cuerpo deja de resistir y se hunde en el infinito, y te viene con que cometió un error. Maldita estúpida. Te toca.

Yo: a ver, en mi gran experiencia con las mujeres, ejem, ejem.

V: ya apúrate oye

Yo: espérate pues, tengo que recordar. Ahí está: no quiero lastimarte pero tengo sueño.

V: jajajajajaja

S: jajajajajaja

V: otro

Yo: terminar conmigo por messenger

V: jajajajajaja

S: jajajajajaja

(Recordando:

Con desprecio: me siento como tu hija cuando beso tus senos.

Con frescura: ¿vas a prestarme plata o no?

Con moral: ¿qué puedo pensar de alguien que se va a la cama con una que recién conoce? (dicho por la susodicha que fue contigo a la cama).

Con experiencia: es una joda acostarse con alguien que no lo ha hecho todavía.

Con seguridad: así lo quieras, nunca la voy a dejar, ella es parte de mi vida.

Con no sé qué: ¿te molestas si no le digo a mi ex que estoy contigo?)

Hasta las meseras se ríen

Yo: ¿sonó tan malo?

V: es pésimo, tú ganas. Ahora tú.

S: bueno, a mí me han dicho y me han hecho de todo así que no sé, quizás haber llegado hasta el punto de levantarme la mano y luego decirme que nunca más, que no se va a repetir pero vuelve a pasar.

Yo: mierda.

V: tú ganas

Y veo su rostro, veo su sonrisa y su emoción y veo cómo la miran las chicas de la barra, porque es linda, es chiquita, es delgada, en sí se ve super frágil, y que alguien haya llegado a golpearla simplemente me parece increíble.

Y yo sé que las palabras destruyen pero pueden volverse a decir, pueden expresar perdón y arrepentimiento, y pueden renovarse y en labios de la persona amada se convierten en las gotas que necesitabas para seguir viviendo, pero los golpes, cómo haces para revertir el dolor físico causado y todos los sentimientos y emociones encontradas que pasan por tu mente, cómo haces para retroceder la historia.

Ahí las palabras no sirven para nada, son inútiles, vacías, lamentables. Ahí las palabras no son nada.

Adiós mujeres

el martes salí de mi trabajo a las 6 y 20, tomé un taxi que me cobró 12 soles y me perdí, llegué hora y media tarde a mi último taller de “Mujeres: Escritura y Poder”. Estaban en pleno receso, la profesora había obsequiado varios libros, pero yo no llegué a tiempo a la repartición. Pero otra compañera me obsequió su libro. Terminó el receso y era mi turno de leer, así que salgo de mi letargo habitual y me siento en la mesa para que me escuchen, había impreso varias copias para que las chicas leyeran conmigo porque quizás no podrían entender todos los chistes que había metido en el pequeño artículo. Se titulaba:”Otra vez: ¿soy mujer?”. Las reparto y empiezo.

A todas les grababan lo que exponían y les tomaban fotos, no fui la excepción. En el transcurso de la lectura se rieron varias veces (creo que causo ese efecto). Cuando terminé me aplaudieron, me felicitaron, me dijeron que les había encantado, que les parecía divino. Varias me pidieron que les firme las copias. A todas les puse: Con cariño V. F. 24-6-8. Luego leyeron otras más, me sorprendieron algunos textos, justo de las personas que no esperaba que me sorprendieran. Eso es bueno. Y una compañera cantó para nosotras. Fue emocionante. Al terminar la sesión nos fuimos al Twin, éramos como 20 así que tuvieron que acomodarnos en la pista de baile. Tomamos, conversamos, comimos, bailaron, nos divertimos, hasta filosofamos, algunas querían saber los efectos de las pastillas que tomo para la fobia social, les expliqué un poco.

En la tarde le había pedido a L que me llamara a las 11 para irme a mi casa y poder conversar con ella por el msn, y también para descansar y para avanzar mis tareas. Además me dolía la muela y el vientre por la regla. Me llamó. No escuchaba bien, salí del Twin y por fin escuché su voz. Hablamos un rato, le dije que me llamara un poco más tarde. Me dijo que ya. Volví a entrar, seguimos conversando, ayudé a Yuli a llevar las cervezas y repartir los vasos. Me saqué la casaca porque tenía calor después de tanto ajetreo. Me fui al baño. Cuando regreso veo que tengo dos llamadas perdidas. L me había llamado. Luego me manda un mensaje: Si no ibas a contestar para qué querías que te llame. Le expliqué que había dejado la casaca y no había escuchado el sonido. Total que se molestó. Y ahora ya no me habla. Bueno, hablarme es un decir, ya no me manda mensajes de texto.

A las 12 cierra el Twin y nos dicen que ya nos quitemos. Nos vamos las últimas valientes. En el camino nos despedimos entre todas, la mayoría quiere que haya otro taller, es como si les hubiese renovado la vida, las ganas de escribir y discutir las ideas. La profesora no prometió nada pero seguro esperaba que sí se repitiera. Me voy al paradero. Espero el carro media hora. Subo. Pago. Me duermo. Despierto lejísimos de mi casa. Bajo. Espero un taxi. Llega. Subo. Era un colectivo. Un borracho estaba sentado a mi costado, por suerte no jodía. O bueno, solo jodió al final pero lo mandé a la mierd….

En casa le mando mensajes a L, no me hace caso. Me duermo pensando en lo bonito que fue el taller. En lo rayada que es L. En la joda de quedarme dormida y seguir gastando mi dinero en taxis. En que tengo que trabajar y debo dormir y dejar de pensar.

En la mañana, en el trabajo, igual, le sigo mandando mensajes, tampoco me hace caso. Nada. Luego llega un solitario mensaje: Eres inteligente, saca tus conclusiones. Se ve que sí está asada. Le pido disculpas si la molesté con algo. Le expliqué otra vez lo sucedido. Nada. Nada. Nada.

Despejando dudas

una pregunta

¿xq terminaste conmigo?

 

por unas cuántas razones

¿quieres saberlas?

 

sep

 

te las digo pero no van en orden ok

una de ellas es porque soy muy impulsiva

a veces soy drástica para tomar decisiones

del poco tiempo que te conozco sé que te gusta defender tus ideales, y quieres que todos pensemos como tú

y el no aceptar mis opciones significaba para mí tener que pelear contigo para que estés de acuerdo

otra razón es que ya estoy cansada de pelear

bueno creo q esas fueron las principales razones

 

¿y las secundarias?

 

siempre me ha gustado que se haga lo que yo digo

y si no sucede eso ps suelo enojarme

a consecuencia actúo por impulso y no me fijo en las consecuencias

V, todo iba bien entre las dos

hasta que me dijiste las cosas que te enojan

te di soluciones

no las aceptaste

¿q más podía hacer?

nada

tons si no las aceptabas

significaba desacuerdo

íbamos a estar en conflicto

sé que en toda relación hay problemas

sé también que no manejé bien la situación

creo q me falta cancha

¿ya te dormiste?

 

nop

es bueno saberlo

reflexiono

 

¿y q has reflexionado?

 

en eso de la cancha, ya me dio hambre

 

 …

 

bueno, quería hacerte esa pregunta hace tiempo

para saber xq, no entendía

 

¿q pregunta?

 

ya la respondiste

 

¿cuál era?

 

la primera pregunta

qué buena memoria

 

si buenísima

ya dime cuál fue

¿xq terminé contigo?

 

sep

 

me arrepiento de haberlo hecho

 

xq

 

porque a pesar de todas esas cosas que te joden es bonito estar contigo

 

Domingo

Sábado de amanecida haciendo el trabajo por el cual (se supone) me van a pagar bien, domingo todo el día tratando de terminarlo (no pude), hoy me toca otra amanecida así que no voy a la universidad.

Escucho “A tu lado” (Pienso en ti) de Duncan Dhu. Me dice que esa canción le recuerda a mí. El domingo siempre es un día en donde debo ejercer mis principios de sutil emperatriz, es decir, hacer todo a medias: cocinar, lavar, limpiar y luchar por la computadora. Es difícil, pero se logra, se debe argumentar bastante y tratar de razonar con los cerebros de hombres de la casa.

Primer mensaje de L:

“Extraño ver cómo te frotas los ojos cuando tienes sueño, cómo te alegras cuando hay una cerveza cerca, cómo te abrazas a mí cuando ya quieres dormir, cómo te opones cuando digo vamos a bañarnos, cómo te enervas ligeramente cuando hablas de religión, cómo pasas sobre mí cuando te levantas de la cama. Te extraño.”

En la tarde ya tenía programado ir al Centro Cultural de España a ver una película gay (es el point gay del año, ¡VIVA EL CENTRO! ) para dejarle la compu al papá de Cami (también va a dar una conferencia y no termina de escribirla). Me baño y salgo a las 4 y 30 para llegar a tiempo (y como casi siempre, llego a tiempo).

Segundo mensaje de L:

“Extraño tus pies bien abrigados pero fríos, la manera de acariciar mi rostro mientras te beso, cuando me das la espalda esperando mi abrazo. Te extraño.”

La cola ya está un poco larga, veo a I, la saludo, me dice que ahí está J (su pareja), no sé si es una advertencia o un comentario, pero me voy al final de la fila. Comenzamos a avanzar, me siento atrás (como siempre). Apagan las luces, todo el mundo comienza a callarse entre sí, algunos se ponen tercos y siguen hablando, la gente hace ruidos y les grita que se callen. Por fin se callan y dejan ver la película en paz: “Daniela”. Me gustó a pesar de sus fallas, me alegró un poco la existencia, me conmovió en algunos momentos, en otros me pareció ridículo por lo mala, pero al final fue encantador, porque así es todo, nada es perfecto, y si buscamos la perfección perdemos el tiempo.

Tercer mensaje de L:

Sorry, tuve una pesadilla y tú estabas ahí, solo quería saber si estabas bien. Te cuidas. Bye.

Termina la película y me voy directo al baño. Salgo, me encuentro con un amigo, hablamos un rato, me despido y me voy. Camino sola por el parque, atravieso las calles y la soledad me sigue acompañando. Subo al carro lleno de gente y estoy sola. Pienso todo el tiempo en L y en sus mensajes. Yo también he respondido sus mensajes.

Primer mensaje de V:

“Extraño tu cuerpo delgado sobre el mío, extraño tus manos sobre mi piel, extraño tus bromas jodidas, tu obsesión por bañarte cuando nos cagamos de frío, tu piel tibia y tus ganas, extraño todo eso y más. Te extraño.”

Bajo en mi paradero, miro las cosas que venden en la calle. Me compro dos películas piratas: “Rebelde sin causa” y “El Che”. La primera para mi colección de pelas gay, la segunda porque quizás nunca la estrenen por aquí. El vendedor es mi amigo, siempre me trae películas gays de lo más raras, ya no tengo que ir tan lejos a buscarlas, están doblando la esquina. Es una suerte.

Segundo mensaje de V:

“Extraño tus besos suaves y delicados, extraño tu cabello ondeado y tu sonrisa sensual, esa sonrisa que grita sexo por todos lados pero tú le dices: hacer el amor. Extraño que no me dejes dormir así me muera de sueño, extraño verte dormir porque según tú no duermes. Extraño tus historias y lo bien que la pasamos juntas. Te extraño.”

Mi hija no está en casa, mi hermana se la ha llevado a pasear a Chosica y se queda a dormir en su casa. Recién la voy a ver el lunes y me contará cómo le ha ido. Y estará toda colorada por los rayos del sol. Puedo imaginarla bañándose en la piscina y divrtiéndose con sus primos. Puedo imaginarla sonriendo.

Cuarto mensaje de L:

“¿Cómo estás?”

Tercer mensaje de V:

“Toy triste, pero no importa”

Quinto mensaje de L:

“Claro que importa, ¿qué fue lo que pasó que te puso así?, ¿sirve de algo si te digo que te quiero?”

Sirve, eso siempre sirve.

Pienso en ella

La pienso en el trabajo. La pienso en la universidad. La pienso en los taxis que se han vuelto en mi segundo hogar. Todos los días del trabajo a la universidad en taxi, en eso se va mi sueldo, pero es necesario para poder terminar bien este semestre, ya no hablo con los taxistas, solo les pido que se apuren, evito muchos problemas y aprovecho para leer en el trayecto, para no pensarla, para dejarla atrás. La pienso en mi habitación cuando me dispongo a dormir, cuando le deseo las buenas noches a todos, cuando mi hija ya duerme, cuando apago la luz. Mi último pensamiento es ella.

¿Por qué la pienso?

Me siento fragmentada, como una estrella de mar que ha perdido una de sus puntas y está varada en una sucia orilla de una sucia playa. Y las puntas que me quedan están incrustadas de ella, de su cuerpo, de su olor, de su sonrisa, como algo inseparable, y la única parte que podía salvarme, la única que no la tenía a ella clavada como una espada se encuentra perdida en un sucio mar de un sucio balneario. Y el sol me quema mientras pienso en ella, termina con la poca agua que me queda en el cuerpo, me deja seca, agotada, sedienta, frenética por levantarme y escapar de sus humillantes rayos pero sin la fuerza para hacerlo.

¿Por qué la recuerdo?

En las noches solitarias, cuando salgo de mis clases y camino sola hacia mi casa, sin querer hablar con nadie para que no interrumpan mis pensamientos, las cuatro cuadras que recorro de la universidad al paradero, son las cuatro cuadras más tristes por las que he caminado en toda mi vida: oscuras y desesperanzadoras, cómo lo que sentía por ella, como lo que no me permite olvidarla aún.

¿Por qué no olvido?

No quiero olvidar su sonrisa torcida, sus ojos juguetones, su mirada sobre la mía. Aún guardo la caja del chocolate gigante que me regaló, aún tengo ese sabor dulcísimo de las tejas que me trajo un día. Aún siento el peso de esos zapatos que usa y su teléfono incansable. Aún siento su peso y sus besos y sus caricias y sus palabras. Aún me pesa cuando me llamaba “amor” y yo creía que era su amor pero no era nada. Aún lloro cuando la recuerdo.

¿Por qué lloro?

Las lágrimas brotan como sangre derramada en medio de la calle, pesadas, densas, llenas de angustia. Salen como si no hubieran salido nunca, como si fuera la primera vez que me hundo en el llanto y nado sumergida hasta la cabeza en ese mar de recuerdos y pesares. Y quiero salir de ese mar espeso que me jala hacia lo profundo de él, desesperada, pero es sábado, estoy sola y ella está lejos.

Conferencia

En el trabajo traté de arreglar un poco mi artículo pero seguía con sueño e hice lo que pude, además el estrés y la ansiedad me consumían poco a poco (¿sabrán que tengo fobia social?).

A la hora de salida, dos compañeras de trabajo me acompañan, ya todos en el trabajo sabían que iba a dar una conferencia sobre la teoría queer (y me desean suerte) y ellas querían ver. Así que fuimos en taxi, superamos los atolladeros y llegamos a la Alianza Francesa de Miraflores media hora antes de que empiece mi mesa. En la puerta había bastante gente, le pregunté al portero si podíamos pasar al Coloquio sobre Simone de Beauvoir y me dijo que le pregunte a la señorita encargada que estaba hablando con un grupo de jóvenes. Me acerco y escucho lo que le dice: Está repleto chicos, lo sentimos realmente pero no van a poder pasar. Los muchachos y muchachas estaban tristes. Yo le digo: Hola, ¿puedo pasar? Soy ponente. ¿Eres ponente? Sep. ¿Cómo te llamas? V F. Ah, ¿tú eres V F? Sep.

Mira a mis amigas. ¿Has venido con ellas? Sep. Ya, pasen. Nos acercamos a la puerta, y ella le dice al portero: son ponentes. Y pasamos. Adentro, en el auditorio, también todo estaba repleto. Ella me dice: tú puedes pasar pero tus amigas tienen que esperar acá afuera en el patio. ¿Pero van a pasar cuando me toque hablar?. Sí, me dice. Bueno, les digo, voy a entrar un toque para ver cómo está. Escucho murmullos de las chicas cuando paso: ella es V F ¿Sí? Si. Y me siguen con la mirada. Veo el auditorio, veo la mesa en donde voy a estar, veo a la gente y salgo (además, los temas de ese momento no me interesaban). Mis amigas están ahí, la lluvia está fuerte y me acuerdo del papá de Cami. No lo van a dejar entrar. Lo llamo. N, le digo, en la puerta voy a dejar encargado que te hagan pasar, solo dices que eres el esposo de V F, ellos tienen una lista en donde está mi nombre. Ya, me dice.

Termina la mesa de ese momento y en cinco minutos comenzaría la mía. Una chica se me acerca y me dice: no me has dado tu presentación. No. Ven, escríbela acá rapidito. Ya. Escribo. En mi mesa somos tres. Por el momento solo hay dos, la tercera se retrasa un poco pero llega. Yo soy segunda en el programa. Presentan a la primera, todo lo que ha hecho y todo lo que hace. Comienza a leer. Interesante pero era teoría dura escrito en un lenguaje difícil. Sigo yo, la presentadora lee el papelito que escribí: Voy a leer en primera persona, dice, estudio lingüística, tengo una hija, escribo un blog, soy hincha de la U, me gusta dormir, espero terminar algún día mi carrera. El populórum ríe. Es solo para romper el hielo.

Comienzo a leer, llega N y me toma un montón de fotos, hago algunas digresiones, la gente vuelve a reír, eso se repite unas tres veces. Tengo solo 20 minutos para leer así que trato de hacerlo rápido. Cuando termino digo: Fin. Y de nuevo se ríen (ahí sí no sé por qué, pero bueno).

Sigue la tercera ponente. Y termina todo. La gente comienza a salir. Se me acerca una chica y me pregunta: ¿Escribes un blog? Si, le digo. ¿Puedes apuntármelo acá? Y me acerca el programa para que se lo anote. Ya (también escribo mi correo de hotmail jeje). Gracias, me dice de forma tímida. Se acerca otra chica: Hola, ¿tú estudias lingüística? Si. ¿Puedes darme tu correo por favor? Claro. Me da otro programa en el que apunto mis correos. Una niña se me acerca con un libro: mi mamá te manda esto, me dice. Gracias, ¿quién es tu mamá? Me la señala. La miro, es una poeta. Cuando dejan de pedir mi correo me acerco y le agradezco personalmente. De nada, me dice, me gustó tu ponencia. Gracias. No sé qué más decir así que me despido. En el camino de salida varias chicas me saludan y se despiden de mí con un beso.

Mis amigos y amigas me están esperando. Nos vamos al Twin a celebrar, veo a varias chicas conocidas, las saludo, querían que me quede pero al día siguiente tenía que trabajar, luego vamos al MacDonald a comprarle juguetes a Cami. De ahí a la casa a descansar. En el carro estamos todos, le digo a N: ¿vas a pagar mi pasaje buen hombre?. Claro que sí, mala mujer. Y todos se ríen.

En mi cama me siento tranquila, sin ansiedad, sin estrés, casi feliz. Todo había salido bien, y hasta mejor de lo que esperaba.

Y ahora estoy libre otra vez siiiiiiiiiiiiiiiii.

Taller de mujeres

El martes fui a mi taller de mujeres, es el penúltimo taller y me da penita que se termine, a pesar de que no participé mucho porque el asunto de la mujer como que me rebela un poco y me vuelve autista, me gustaba reunirme con todas esas mujeres que destacaban por algo en particular, sino en su forma de escribir, sí en su trayectoria académica, laboral o de lucha feminista. He aprendido bastante, he conocido a un montón de mujeres interesantes, y me ha inspirado un montón, creo que una de las mejores cosas que me pasaron fue haber sido seleccionada para participar en este taller.

Son tres los libros básicos que nos recomendaron leer (claro, aparte de El segundo sexo): El cuaderno dorado de Doris Lessing, La plenitud de la vida de Simone de Beauvoir, y La isla de los caballeros de Toni Morrison.

El próximo martes 24 tenemos que llevar nuestro artículo en el que hemos reflexionado sobre el hecho de escribir, sobre las mujeres y la escritura, sobre la discriminación a las mujeres, y cualquier cosa que se nos ocurra. Y debemos leerlo en frente de todas. Ya prepararé algo.

Al terminar el taller y darlo por clausurado vamos a celebrar en el Twin (siiiiiiii), una de las participantes del taller es cantante y nos ha ofrecido un poco de su música, la dueña del Twin aceptó, ojalá que se acuerde.

La profesora me regaló un libro ganador de un premio de mejor novela, y yo feliz con mi libro me fui al Twin y se lo presté a Y. Tomé una jarra de cerveza y me dirigí a mi casa para comenzar a escribir la ponencia que tenía que presentar al día siguiente, pero cuando llegué a casa me moría de sueño y me quedé dormida. Me desperté a las 3 de la mañana preocupada y como loca me puse a escribir lo primero que se me ocurría. Así estuve hasta las 5 y 30 que me volví a dormir para despertar a las 6 y 30 e ir al trabajo. Eso fue lo que presenté el miércoles en mi conferencia.

Mi profesora (Mariella Sala) es una excelente escritora y acá voy a copiar un extracto de un cuento que se llama “Cielo” (lo pueden buscar por google) y que me gusta mucho porque toca el tema del sexo entre dos chicas (yeeeeeee) y solo copio esa parte porque el cuento es un poco más largo (pero el morbo me llama):

Acostadas en la estrecha cama, siento sus senos chocar con los míos. Hay algo en ese roce, tan suave y tan intenso. Es una sensación que me hace otra y se lo pregunto. Pero nuestros cuerpos ya están hablando y nos reímos desconcertadas. “¿Cómo será cachar?” nos preguntamos, ¿cómo los perros? Una burbuja asciende hasta mi garganta, mi vulva late, mis labios se acercan a los suyos. Practicaremos los besos, nos decimos. Así, de esta manera, que tu labio superior chupe mi labio inferior. Y después tú y después yo. Nos viene un letargo que confundimos con el sueño y ella se levanta a apagar la luz. Pero la luz ya está apagada y entonces la enciende. Sonríe ante su confusión. Volteo hacia la derecha, dispuesta a dormir y entre las sábanas siento su mano sobre mi cintura, solo giro la cabeza, haz de cuenta que ya somos grandes digo y nos besamos, nos besamos hasta que volteo totalmente hacia ella y le jalo los cabellos y ella a su vez me aprieta un pezón. Charito tose y de pronto despertamos, qué nos está pasando digo sorprendida y ella lo resuelve todo: vamos a jugar a los enamorados, dice, lo que pasa es que se nos quitó el sueño. Bueno, a mí me toca, digo yo, era lo más serio que había dicho hasta entonces y Rossana lo entendió. Mi cuerpo tan pegado al de ella, mi mano se desliza por sus muslos y es mi mano la que busca entrar en ese lugar que no tiene palabra, entre sus piernas tan juntas, tan cerradas. Ella entonces me besa y yo también la beso y abrimos nuestras bocas y abrimos nuestras piernas. Su rodilla entra en mi vulva y yo empujo la mía hacia la de ella. Nos movemos, pegadas, -y no como los perros-. No podemos despegarnos; nuestros labios, nuestros muslos, nos llevan hacia un vértigo que viene desde lo más profundo de ese lugar que no sabemos cómo nombrarlo. Y yo soy ella y ella no sabe ya quién es.

(…)

Estamos las dos echadas sobre nuestras espaldas, mirando el techo y suspirando. Se ha instalado el silencio nuevamente. Mi mano izquierda tantea su mano derecha y se estrechan entre ellas y yo giro hacia ella y la vuelvo a besar. Los ríos de la costa y la señorita Tula. El desierto y la humedad de nuestros cuerpos. Su mano ha entrado en mi cuerpo y yo me someto a esta sabiduría. Y de pronto es la oscuridad y el silencio. Nadamos en agua tibia, desaparecemos en el agua y ansiamos eternidad.

(…)

Yo cabalgo sobre su mano, dura y fuerte. Ella cobra una fuerza desconocida. Antes nunca fue así, sus muñecas tan frágiles, sus brazos delgados, despiertan la conmiseración de todas las del colegio. Ella ahora monta sobre la mía sorpresivamente dura, grande, y se mece, se mece; es un columpio que va tomando más impulso hasta llegar a las nubes, el cielo: nuevamente el cielo. Y más allá de este cielo, hay otro, y otro, repetidamente en el infinito.

Todo alrededor se detiene, el corazón ya no late. Y estamos de pronto sentadas frente a frente. La beso. Y en este oscuro cuarto, con los clósets bien cerrados, yo vislumbro mi inmortalidad. Mis piernas sobre sus piernas, el abrazo y el columpio, otra vez, el impulso que lleva al ritmo mientras a lo lejos, como un mal augurio, escuchamos los ronquidos de su padre.

(…)

PD: espero no afectar el copyright.

Volviendo

El lunes volví a la universidad, tenía que exponer mi tema de quechua, ya me habían esperado dos semanas y la profesora estaba a punto de expectorarme del curso, así que madrugué para preparar la exposición pero igual solo pude hacer 5 diapositivas, considerando que la mayoría hace como 15, pues lo mío no era nada, mi amiga aumentó 3, grabó la información en el disco y me la entregó cuando llegué al salón.

Cuando mis compañeros me vieron se alegraron, algunos me dijeron que me extrañaban y se preguntaban: ¿en dónde estará esa loca? Y yo dije que estaba de viaje y que recién llegaba de Nueva York. Y claro, nadie me creyó, pero la cosa era decir algo. Hasta la profesora se alegró de verme.

Tenía que traer la laptop para poner el disco, me acompañó un amigo, en el camino hablábamos: Oye, te ves muy bien. ¿En serio?, le dije dudando. Sí, se te ve rozagante. Qué raro porque acabo de tener una desilusión amorora y me siento un poco mal todavía. Pues no parece, te ves linda. Gracias, parece que el desamor me hace bien entonces. ¿Y a qué se debió la desilusión? Tonterías. ¿Tonterías? Si, cosas que se podían arreglar conversando, pero la flaca me cortó en una. ¿Era mujer? Sep. ¿Y cuánto tiempo estuvieron juntas? A ver, lunes en la noche comenzamos, terminamos sábado en la noche, en total, 5 días exactos. Jajajajaja. ¿De qué te ríes oye?, a mi me dolió que termináramos así. Lo siento, pero si dices que fue por tonterías se puede arreglar. No creo que se arregle. Todo puede pasar. Sep.

Volvimos con la laptop, meto el disco y la máquina no lo lee, fuck, trato de sacarlo y la disquera no abre, fuck, lo apagamos y prendemos de nuevo y nada, fuck. Por suerte mi amiga lo había grabado en su USB, lo pusimos y abrió, hablé todo lo que pude sin haber estudiado para ello. Me aplaudieron, la profesora estaba contenta con mi floro y ahí terminó esa cuestión. Aparte hice algunos chistes y la gente estuvo riéndose un rato hasta que la profe dijo: Ya, más seriedad por favor. Y tuvimos que contenernos. Luego me dijeron que la exposición estuvo bien porque la mayoría hace un montónde diapositivas, habla cosas que no se entienden y todo el mundo se aburre, yo hice pocas, expliqué de forma amena y los hice reír, que creo que es lo que siempre esperan de mis exposiciones, así que no los defraudé.

Después, en mi clase de gramática seguí portándome mal (quizás tenga déficit de atención), la cosa es que me aburría mucho y me la pasaba llamando por teléfono a todos mientras el profesor discutía con un alumno sobre la terminología de los verbos. Y los teléfonos sonaban mientras ellos seguían discutiendo y todos nos reíamos bajito y así terminó la clase, o sea, no hicimos nada. Me gustó volver a la universidad.

100 posts

Nunca pensé escribir tanto, y mucho menos que a través de este blog conociera directa o indirectamente a mucha gente que me cambió la vida, para bien o para mal. No tengo ganas de celebrar, estoy superdepre, solo quiero agradecer a los que leen lo que escribo que ya es bastante y a los que soportan mis quejas y tonterías, que ya es demasiado.

Porque a veces me canso y me canso de muchas cosas y quisiera no andar tan cansada pero duermo muy poco y pienso y hago demasiadas cosas, y todo gira alrededor de mi cabeza, y parece que fuera a explotar pero no explota y sigue dando vueltas como un espantoso torbellino que me lleva a donde no quiero estar, que es perdida en el fondo de mi soledad buscando amaneceres cálidos al lado de alguien que me ame.

Y que me comprenda, y que me soporte y que me tenga paciencia y que me bese y me diga que me quiere como si dentro de unos minutos se fuera a acabar el mundo y que me desee tanto que no pueda soportar un día más sin mí, sin sentir mi cuerpo y mi olor, sin cubrirme tiernamente con sus manos y que su cuerpo sea uno con el mío y atravesemos de esa forma el universo como una estrella fugaz.

Pero también alguien con quien pueda ver televisión tranquilamente, ir al mercado, comprar el periódico, desayunar, compartir juegos y locuras, y tristezas y logros y que me dé un beso de despedida en las mañanas cuando me voy a trabajar y con quien tenga que compartir la limpieza del baño y los cumpleaños familiares. Alguien a quien yo le interese y que me interese. Que no me juzgue como yo no la juzgaría ni que me sentencie como yo no la sentenciaría, ni que me lastime como yo no la lastimaría.

Y al final, luego de 100 posts sigo usando el blog como una terapia que no sé si me ayude a estar mejor pero por lo menos me saca un rato de lo cotidiano aunque refuerza el hecho de pensar en mí y en lo que me pasa que es algo que a veces creo que no debería hacer.

Quiero darme unas breves vacaciones aunque sea para ver si realmente necesito escribir tanto como creo o solo estoy jugando a que escribo. Y también para sanar algunas pequeñas heridas que han surgido en el camino. Espero volver renovada y con ganas de seguir, pero por el momento necesito un descanso para encontrar otra forma de curar mi alma. Gracias.

No se me ocurre nada

Torturándome con Trouble de Coldplay, la escucho todo el día. ¿Por qué? Porque me recuerda sus llamadas, además ella me lo pasó por el puerto infrarrojo a mi cel y por eso cada vez que llaman la oigo, además me gusta la canción y me gusta torturarme, sé que pasará pero por el momento me regodeo un poco con lo mal que me siento, y Coldplay sí que ayuda.

And I lost my head, the thought of all the stupid things I’ve said
Y perdí mi cabeza, el pensamiento de todas las cosas estúpidas que he dicho

Y así hasta la eternidad. Ayer me amanecí haciendo mi tarea de quechua para exponer hoy, pero está… cómo decirlo con una palabra exacta, ¿mediocre? Sí, por eso le pedí una ayudita a mi amiga de la universidad que tiene el primer puesto, va a mejorar la presentación de las diapositivas y le colocará un marco teórico, o sea, todo lo que no hice por estar lamentando mi mala suerte y lagrimeando como cojuda.

So I turned to run, the thought of all the stupid things I’ve done
Entonces di la vuelta para correr, el pensamiento de todas las cosas estúpidas que he hecho

En el trabajo creen que estoy resfriada, eso de amanecerse haciendo la tarea frente al computador es una buena excusa para aparecer con los ojos inflamados. Otros creían que estaba con resaca, pero bueno, que crean lo que quieran, me da igual.

I never meant to cause you trouble
I never meant to do you wrong,
I well if I ever caused you trouble, oh no,
I never meant to do you harm.

Las cosas son tan claras y a la vez se me hace tan difícil entenderlas, es decir, si alguien te dice que te quiere se supone que es cierto, entonces ¿cómo puede dejar de quererte tan rápido?, yo me imagino que eso pasa luego de varios años de relación pero no en menos de un mes juntas. O era eso o simplemente no me quería y creía que me quería, porque esas cosas son muy comunes y yo las entiendo.

Después de dos semanas vuelvo a la universidad, he faltado demasiado, pero no tengo ninguna gana de ir, aunque sé que debo hacerlo (y lo haré) pero eso no quita que no quiera ir, que no quiera trabajar, que no quiera estudiar, que no quiera levantarme de la cama, que no quiera nada.

Esta es una semana súper ocupada, hoy mi exposición, mañana mi taller y un toque en el Twin, el miércoles mi fucking conferencia, el jueves tengo que hacer algo pero no me acuerdo qué, el viernes también (debo revisar mi agenda). El sábado y el domingo quizás vaya al Centro Cultural de España a ver algunas películas gay, y luego, distraerme un poco, caminar, fumar, recordar y tratar de estar ¿mejor?

Fuck

Qué se supone que debes sentir cuando alguien termina contigo y cuando ese alguien te gusta mucho pero no soporta tanto problema que se arma cuando se juntan, porque al comienzo es genial, pero al final es jodido.

 

Qué se supone que debes sentir cuando las soluciones que te da no te parecen las adecuadas, pero a pesar de eso pensabas intentarlo y seguir, pero ella ya no da más, porque no quiere arruinar lo bonito que fue todo, pero que ya se arruinó

 

¿Y así me dicen radical a mí? Ja, hoy me enseñaron lo que es ser radical, y duele.

 

Porque me había acostumbrado, porque me había sacado de un sentimiento de odio que me embargaba y otra vez me había hecho soñar, pensar, sonreír, imaginar. Y ya no pues, ya no.

 

Ahora solo hace que me esconda en el baño, que me lave la cara veinte veces, que gaste el papel higiénico porque no puedo controlar mi nariz ni mis ojos ni mis ánimos y que no quiera ver a nadie para que no vean mis ojos rojos, mi nariz mocosa y mi mal humor.

 

Pues me siento jodida, si rejodida, superjodida, me siento pésima así diga que no, que normal, que ya amigas, bacán, así la vea de nuevo y me pregunte si estoy bien y le diga que sí, así me vea sonriente y tranquila, por dentro sé que estaré mal, pero qué fácil me resulta disimular, casi soy una artista en esas situaciones.

 

Detesto esta situación, porque me gustaría llorar, gritar, lanzar cosas, romperlas, a ver si lo que siento se deshace como se deshacen los vasos, los platos, las macetas y todo lo que se pueda romper contra la pared.

 

Pero no puedo, porque aquí está mi hija, porque está su papá, porque está su familia, porque debo guardar la compostura, porque debo portarme bien, porque suponen que no tengo ninguna razón para hacerlo.

 

Le dije al papá de mi hija que estaba con una chica, que era mi pareja, por suerte lo tomó bien, por suerte puedo ser sincera con él y no estar ocultándole las cosas.

 

Y justo el día que se lo digo rompen conmigo, ahora le diré que ya no tengo pareja  (qué mierda). Y él pensará, te lo mereces por romperme el corazón, y yo me diré me lo merezco por ser tan complicada, y ella dirá, te lo mereces por ser tan jodida. Y creo que los tres tendremos razón. Y me duele.

 

 

 

I hate me but…

A mi amiga D se le ocurrió ser mi psicoanalista por un día:

D: ¿Tienes pareja?
Yo: Si
D: ¿Cuántas parejas has tenido?
Yo: Dos
D: ¿Qué pasó con la primera?
Yo: Si leíste el blog debes estar bien enterada
D: Si, pero quiero que tú me lo digas, además, dices que no todo es cierto
Yo: Eso es cierto
D: Ya, ¿qué pasó?
Yo: Pues creo que nos conocimos en un mal momento
D: ¿Cómo un mal momento?
Yo: Ella estaba en un proceso de ruptura que aún no asimilaba, y su recuperación era lenta, y yo recién empezaba y como que me hueveé con tanto drama
D: Pero tú te enamoraste
Yo: No creo que haya sido eso
D: ¿Por qué?
Yo: Porque generalmente, creo, cuando una se enamora, no se tiene ese sentimiento de dependencia que yo sentía hacia ella, o sea, si no me quiere ya que chu, mi libertad y mi dignidad estaban a salvo, pero yo perdí mucho de eso en el camino y no creo que eso sea amor en sí.
D: ¿Y cómo llamas a lo que sentías por ella?
Yo: Una mezcla de estupidez con obsesión
D: Jaja ¿por qué eres tan dura con lo que sentiste?
Yo: No soy dura, solo soy sincera
D: ¿Y por qué crees que sentiste eso?
Yo: Como te digo, recién estaba empezando en este mundo y como que buscaba llenar un vacío, buscaba sentir esa sensación tortuosa e insoportable cuando una no se siente no correspondida, y claro como yo lo buscaba, lo encontré jaja
D: ¿Y por qué crees que buscabas eso?
Yo: Puede ser para darle un nuevo sentido a mi existencia, puede ser que necesitaba llenar un vacío, puede ser que no me quería mucho a mí misma
D: Explícame lo del sentido
Yo: Necesitaba empezar todo de nuevo, volver a construirme con otra identidad, otra forma de pensar, otros mecanismos de interacción social, otra forma de performance sexual, todo era nuevo para mí, esa necesidad de aprender rápidamente lo que me parecía que me faltaba aprender contribuyó a esta situación con mi ex
D: ¿Y lo del vacío?
Yo: Por lo mismo que quería darle un nuevo sentido a mi vida, creía que lo tendría si amaba a alguien y si esta persona me amaba, y llenaba lo que sentía que me faltaba llenar
D: Creías
Yo: Claro, porque en realidad ni yo la amé ni ella me amó
D: ¿Y eso de no quererte mucho a ti misma?
Yo: Pues esa es una cuestión de autoestima que generalmente uno se niega a aceptar, por ejemplo, por qué aceptar el desamor, por qué no aceptar que una persona no te quiere, por qué dar mil vueltas en el asunto y no encontrar una respuesta, por qué estar atrás y atrás esperando pequeños detalles, simples gestos, breves palabras con las que sentías que todo era felicidad y luego te dabas cuenta que nada era así, que las palabras pueden estar llenas pero también vacías, simplemente que yo no aceptaba que las palabras que escuchaba estaban vacías, yo quería que estuviesen llenas y de esa forma lograr quererme un poco más, porque yo no estaba completa, me faltaba ese sentimiento que se llama amor propio para poder llevar una relación “normal” con mi pareja, si yo no tenía eso, aunque ella me hubiese querido yo hubiese sido igual de infeliz.
D: ¿Y cuándo te diste cuenta de eso?
Yo: Desde el principio
D: ¿Y por qué te comportabas así?
Yo: Me dejaba llevar por lo que creía sentir, es más fácil dejarse llevar que luchar por cambiar, yo no quería cambiar, yo quería seguir regodeándome en esa relación para sentirme una víctima de las circunstancias, yo me odiaba y asumía el papel de víctima que yo misma me había puesto en la cabeza.
D: ¿Y cuándo decidiste cambiar?
Yo: Cuando me di cuenta que no tenía ni sentido, que el vacío no se iba a llenar y comencé a quererme un poco más, pero no con ese amor bueno que uno siente sobre sí mismo sino con ese “amor” que te hace creer que eres lo máximo, más que los demás, pero no por ser un ser humano íntegro sino por cuestiones subalternas a mi propio ser, o sea, todavía me falta mucho para resolver los problemas internos que tengo.
D: ¿Por qué dices que te falta mucho?
Yo: Porque para dejar de verla, cuando me di cuenta que ya no sentía nada, le dije que aún sentía algo, o sea, seguía haciéndome la víctima y seguía mintiendo.
D: ¿Y por qué le dijiste eso?
Yo: Porque si decía la verdad mi vida no era nada interesante. O sea, soy una reveranda cagada.
D: Entonces ya no la quieres
Yo: No
D: Pero, ¿te gustaría verla otra vez?
Yo: La verdad no, por el momento
D: ¿Por qué?
Yo: No tengo ganas
D: No te creo
Yo: Jaja ¿por qué?
D: Porque si pues, porque creo que te haces la dura cuando te sigues derritiendo
Yo: ¿Y qué puedo hacer para que me creas?
D: Dejar de aparentar cosas que no son
Yo: Mira, quitemos mi apariencia de “niña buena”, mi “superinteligencia”, mi ”bonita forma de escribir”, despojándome de todo lo que los demás ven en mí, me queda solo lo que tengo: la vanidad, el egocentrismo, la altanería, el orgullo, el creer que sé mucho, la inmadurez. Hago idioteces sin pensar en los otros y sus sentimientos, eso significa que soy egoísta. Soy voluble, obsesiva, desordenada. No sé ser una buena persona aunque en el fondo pueda serlo, cuando algo no me interesa lo dejo de lado de la forma más radical posible, eso significa que soy interesada y no me importa lo que sienten los demás. No me gustan las críticas, no puedo decir lo que siento fácilmente, aunque lo escriba muy bien, me resulta complicado y difícil ser clara en mis emociones. Cuando hay problemas me escondo, cuando no hay problemas los busco. No termino nada a pesar de empezar muchas veces. No fui una buena hija, no fui una buena hermana, no fui una buena esposa, no soy una buena madre, no fui una buena amante, no soy una buena amiga, no soy una buena pareja. Soy una persona imperfecta, llena de defectos, llena de cosas por completar, escindida, rabiosa, jodida, manipuladora, en conclusión: soy una mierda. Pero puedo cambiar, eso me da la esperanza de seguir intentándolo, de seguir aprendiendo y esforzarme por mejorar aunque sea un poco. Cada día que pasa conozco mejor mis falsedades y puedo revertirlas. Cada día que pasa conozco más mis miserias y puedo convertirlas en alegrías. Puedo hacer todo eso porque soy un ser humano imperfecto, por suerte, porque si fuera perfecta, creo que estaría en otro planeta, y a mí me gusta estar aquí.
D: zzzzzzzzzzzzzzzzzzzz
Yo: Fuck, eso me pasa cuando quiero dármelas de maldita o de Coelho recargado y con cafeína extra.

PD: Escrito en el trabajo (como siempre) pero después de una amanecida y varias cervezas encima ¿Parece que quiero justificarme?, así es, quiero parecer que no soy yo la que está descrita arriba, o sea, yo en sus cabales y totalmente sana (mierda, no puedo dejar de analizarme un rato, me da lástima mi cerebro).

2-1 (perdió Perú)

No sé cómo pero hoy fue el día de la discusión editorial. Y todas mis observaciones se vieron refutadas.

Primero: le digo a un redactor que la frase inicial sobre el país, en la presentación de este, debe ser atractiva para que jale a la lectura. Pero hace todo lo contrario, me pone datos estadísticos que a nadie le interesan. Le digo que lo cambie. No entiende por qué y va donde mi jefe a preguntar si hace lo que le digo o lo deja así. Mi jefe me llama y me pregunta: ¿por qué has puesto “cambiar todo”? (todos los textos pasan primero por él y debe disgustarle encontrar que se le ha pasado algo tan importante, que no es ortográfico ni estilístico sino editorial, y él es el ¡editor!) Porque poner datos estadísticos al principio no es nada agradable, y poner dos es peor, le respondo, es como abrir una aburrida revista de economía. Uhmm, se pone a pensar, luego de un rato me pregunta: ¿y qué debería poner? Algo turístico, quizás hablar sobre el arte o la cultura, las paradisíacas playas, qué se yo, debe tener algo bonito ese país. Uhmmm, ya, tienes razón, busca algo atractivo y ponlo. Ya, dice el redactor. Mi jefe sigue: cualquier cambio que quieras hacer primero me consultas a mí. Ok, le respondo.

Segundo: los acrónimos de las direcciones de policía e investigación criminal. Hay varias direcciones con sus respectivos acrónimos, todos van en altas, eso es seguro, pero uno tiene una preposición que también está en el acrónimo y en altas (generalmente las preposiciones, lo adverbios, cualquier tipo de enlace gramatical, va en bajas). En el nombre completo han puesto la preposición “contra” en altas (Dirección Contra el etc.). Entonces, al momento de corregirlo, yo lo bajo. El redactor (otro) va donde el jefe y le pregunta si lo baja o no, porque en la página web está en altas. El jefe me llama y me pregunta: ¿por qué lo has bajado? Le explico. Sí, me dice, pero la palabra está formando el acrónimo. Si, le digo, pero eso solo es una cuestión de poder: por ser la policía debe ser fuerte en cualquier aspecto de su imagen, por ello todo está en altas, hasta la preposición, y por eso todas las direcciones contienen esa especie de tres sílabas que coordinan entre ellas, imagínese que esa dirección tenga solo dos sílabas, no tiene la más mínima autoridad, queda subyugada frente a las que tienen tres, y lo que es peor, frente a lo que tiene que combatir. Él me dice que eso no viene al caso (veo que así le explique mil veces no me va a entender, que el asunto del discurso cargado de poder, ideología y hegemonía le resbala grandemente). Dame una explicación lingüística. Ya se la di. Entonces dame un ejemplo de que se puede hacer eso. Yo creo que mejor consultamos con los otros correctores para llegar a un consenso. Está bien. Llama a los otros y nos reunimos. Hace la pregunta. Uno se queda callado, otro dice: creo que debe ir en bajas (creo que lo hace solo para apoyarme). Mi jefe dice: pero esto y esto y esto. Sí pues, dicen, entonces en altas. Revisemos los libros. Todos toman un libro, yo agarro el panhispánico y comienzo a buscar (no me gusta perder, ya me di cuenta), lo encuentro y se lo enseño: “Los acrónimos suelen omitir para su formación los artículos, las preposiciones y las conjunciones que aparecen en la denominación completa, salvo si son necesarios para facilitar su pronunciación: ACUDE (por Asociación de Consumidores y Usuarios de España)…”. Uhmm, sí, ese es un buen ejmplo, entonces lobajamos. Los correctores: sí, lo bajamos. Yo (mutatis mutandi) me voy a mi sitio otra vez.

Tercero: las lenguas oficiales. La redactora había puesto “castellano, quechua y aimara”. Yo le pregunto: ¿y las lenguas amazónicas? Entonces le pregunta al editor (mi jefe): V dice que incluya las lenguas amazónicas. Él me llama: ¿las lenguas amazónicas son oficiales? Sí, le digo. ¿En dónde está eso? En la Constitución. ¿Estás segura? Porque, que yo sepa, las oficiales son solo esas tres. Revisemos la Constitución, le digo. Abrimos el librito este y leo: “Artículo 48°. Son idiomas oficiales el castellano y, en las zonas donde predominen, también lo son el quechua, el aimara y las demás lenguas aborígenes, según la ley.” ¿Y qué hacemos? Bueno, le digo, si todas las otras están discriminadas pongámoslo como está en la Constitución. Pero no va a entrar todo (es para calendarios). Bueno, entonces ponemos “castellano, quechua, aimara y lenguas amazónicas”; así no discriminamos a nadie. Voy a pensarlo (transcurren 10 segundos hasta que sus neuronas hacen conexión). Vamos a poner “castellano” del tamaño normal, y los otros más chiquitos. Claaaaaro, le digo, porque el castellano es “superior”. Siiii, me dice. Y las demás lenguas son “inferiores”. Siiiiii. Me parece perfecto (¿captaron la ironía?).

¿Terapia de shock?

Una pregunta
Una
Pero me contestas si o no sin molestarte
Ok
¿Siempre vas a escribir de mí en tu blog?
¿Te molesta?
Solo responde si o no
Si te molesta: no, si no te importa: si.
No me molesta
Qué bueno
Pero no esperes que siempre lo lea
¿Ah?
No lo voy a leer siempre
Mejor

No esperaba ese comentario, generalmente dicen que lo están leyendo o que ya lo leyeron o que pronto lo van a leer o que se acordaron porque entré al msn y quieren ponerse al día con ¿mi vida?

Pero que mi pareja me diga eso me dejó alelada, luego me dio risa, y sigo pensando que las decisiones que toman otras siempre son las mejores (¿por qué será?), pues ahora que es la protagonista del blog como que leerlo le va a complicar la vida o quizás simplemente no le interesa, no le gusta leer pero le gustan las chicas inteligentes (bueno, por ahí debe haber alguna). Y eso que le aclaré que no crea todo lo que escribo pero que tampoco todo es falso sino que generalmente me gusta fantasear un poco y a veces exagerar (como que me resucita el alma).

Me gustan las chicas que usan ropa deportiva
¿Ah? (yo y mi estúpida pregunta monosilábica)
Me gusta que te pongas jean, te queda muy bien, las veces que te he visto siempre estabas de vestir, ayer fue la primera vez que te vi con jean
Tengo que vestirme así para ir a trabajar
Si, lo sé
¿Entonces?
Nada, solo te comentaba
….

Cuando la llevé al mhol, pues yo la verdad no quería quedarme, solo era una excusa para vernos, pero ella quiso entrar porque no iba a ir por gusto y quería saber qué hacían. Así que entramos (fuck) e hicimos la dinámica de presentarnos a todas separadas en grupos por la edad, luego por el número de parejas (ahí nos separamos) y por último, por orientación: lesbianas, bisexuales, no sé. Otra vez juntas.

Yo me aburría a morir, por suerte había ido mi amiga P y podíamos conversar y reír un rato, pero yo la miraba desde lejos (me gusta ver su rostro). Y ella también me miraba de vez en cuando. Me manda un mensaje:

Una chica me está preguntando si somos pareja ¿qué le digo?
Que somos amantes hasta que te mandes

Sentadas en grupos separados, yo hablando con P, ella hablando con la pareja de P, la llaman por teléfono. Se para a contestar, luego se acerca a mí mientras converso con P y me da un beso en los labios. Yo normal (me gusta que haga esas cosas). Mi amiga P se sorprende y se ríe. ¿Y eso?, me pregunta. No sé, le contesto. Parece que le gustas. A mí también me gusta. Me paro y voy al baño (serán ya tres veces que voy pero a veces no puedo con mi fobia social).

Cuando regreso le pido que nos vayamos. Ya va a comenzar la charla. Eso ya lo hice, es repetido. Salimos de la sala de reunión y nos quedamos un rato en la recepción conversando. Me hace un comentario que no me gusta. Me siento juzgada, jodida, casi despreciable, siento que las lágrimas quieren salir de mis ojos, no la miro, estoy casi todo el rato evadiendo su mirada, no quiero que se dé cuenta de mis ojos rojos. Me dice que es una broma. Una broma de mal gusto por cierto. Me dice que lo mismo puedo pensar sobre ella. Pero a mí no se me había ocurrido pensar mal de ella. Me siento pésima, lo único que quiero es irme, salir corriendo de ahí, trato de hacerlo pero me retiene. Me sienta y me pregunta si estoy molesta. No, para nada. Si estás molesta. No lo estoy. Si estás molesta. Me está molestando que me digas que estoy molesta cuando no lo estoy. Dame un beso. No. Si estás molesta. Ya, si estoy molesta. Discúlpame, no quise decir eso, pensé que te darías cuenta de que yo también soy así. Pues no se me ocurrió pensar eso. La cara me ardía, solo quería irme y dejar todo eso, pero ella no quería, necesitaba decirme algo pero no podía.

Al fianl lo hizo pero eso ya lo conté antes.

¡Que viva yo!

Esto de celebrar los cumpleaños la verdad nunca me ha gustado, debe ser por mi carácter medio huraño, antes era soportable, ahora resulta complicado, no me gusta saber que mi edad avanza y a veces yo me retraso un poco. Así que mientras menos celebración mejor.

 

Pero los saludos siempre los espero, a pesar de todo lo de arriba. En el trabajo me saludaron todos, y mi amiga me regaló un disco con canciones solo de mujeres (ches, ¿sospechará algo?)

 

Ahí va un recuento de las chicas que me saludaron:

 

La primera claro, mi querida L, que me adelantó el regalo el martes, o sea, ella toda la noche, solo le faltaba el moño y estaba completa.

 

La segunda Y, la linda mesera del Twin, aunque ya me habían saludado el martes las dos chicas que trabajan ahí, hoy me saludó otra vez. Chévere, morena.

 

La tercera, otra vez L recordándome lo mucho que me quiere (y yo también la quiero sipi sipi).

 

La cuarta mi hermana, bueno, ella siempre se acuerda, la que no se acuerda es mi vieja que no me ha llamado ni nada jaja, pero ella es así, anda medio volada, quizás en Saturno. Esperaré a que regrese (a veces no regresa, le gusta andar por ahí)

 

La quinta, mi amiga superhetero, yeeeee, y me puso: ¡QUE VIVA VERO!

 

La sexta, mi amiga M, siempre poética ella, yo la quiero mucho:

 

Feliz día,

feliz noche,

feliz sueño,

feliz orgasmo,

feliz cumpleaños.

 

El séptimo, mi ex esposo, también lo quiero mucho, me regaló El segundo sexo, el que yo tenía estaba ya muy viejito y en dos tomos, el nuevo es un solo tomo y en la portada Simone de Beauvoir sonriente. Él sabe lo que me gusta eh. Y también me compró una torta.

 

La octava, mi amiga electroncita y sus deseos se cumplieron: me dolió la panza.

 

La novena, mi amiga Lara Croft que se acordó, ella siempre es muy amable y muy cortés al saludarme, saludos a tu naricita. Espero conocerte algún día. Y seguiremos charlando por msn, de eso no hay duda.

 

Mi prima me mandó una postal. Neto en la cato también me saludó. Y las chicas del msn se acordaron, claro, porque puse que era mi cumpleaños: Virgo, Ye y Figi. Thanks.

Y el amor de mi vida, mi pequeña Cami, quién me estuvo besando hasta que se cansó, y además ya comenzaban Los padrinos mágicos.

 

¿Me olvidaré de alguien? No creo. Bueno, como ven, puedo contar a mis amigas y amigos con los dedos de la mano, y creo que eso es bueno.

¿Ah?

Yo no creo ser complicada porque la mayoría de las veces las cosas son simples y se pueden solucionar con una simple pregunta y una simple respuesta. Pero la mayoría prefiere dar vueltas y vueltas sobre la misma cosa y no decir lo que piensa de frente (lo he hecho muchas veces). Aunque hacerlo tampoco es fácil, más aún cuando no estás completamente segura de que lo que estás haciendo sea lo correcto, porque muchas veces una simple pregunta y una simple respuesta pueden arruinar una simple relación, de amistad, de amantes, de pareja o de lo que sea.

Porque las palabras pesan, están tan cargadas de significados, a veces tantos, y de roles o características que hay que cumplir que cuando escoges una tienes que pensarlo cuidadosamente antes de lanzarla al espacio exterior. Como pasa cuando una escoge ser amante de otra, ¿qué significa ser amante?, pues verse de vez en cuando, cero compromiso, nada de recordar fechas, el leit motiv es el sexo (sino para qué ser amantes) no el amor, una mezcla de pasión y deseo que lo hace muy interesante y divertido pero a la vez muy peligroso, porque te da mucha libertad, no tienes límites definidos; entonces, literalmente, puedes hacer lo que te da la gana, salir con otras chicas, estar con ellas, agarrarte a cualquiera en un bar sin ningún remordimiento de conciencia porque no existe ningún compromiso que respetar o al cual darle explicaciones. Eso es lo bueno y lo malo de ser amantes.

Qué sentido tendría ser amantes si al final te van a tratar como pareja, te van a preguntar con quién estás, a dónde vas, por qué esto y por qué lo otro, y lo peor, te van a celar, sí, algo inconcebible en una ligera relación de amantes a la cual se supone te has metido justo para que no haya ese tipo de problemas.

Bueno, todo esto es para reflexionar sobre lo que me pasó con B cuando decidimos ser amantes pero el asunto no pudo consumarse. Ahora L me viene con lo mismo, lo cual es muy gracioso pero a veces uno le busca un sentido a las cosas y no los encuentra, o el sentido que tiene no te gusta.

Y aquí viene mi horrible conciencia que me dice: ¡Qué estupideces estás haciendo! Pues acepté la propuesta de L pero algo no me dejaba en paz, ese agujoncito que sientes cuando sabes que algo está medio mal. Si pues, porque a mí L me gusta y yo le gusto pero si somos amantes pues, no habría control, y ¡para qué michi necesitamos control!, pues para no ir por ahí buscando ligar con cualquiera, y a mí esa libertad me da mucho miedo por mi proclividad a la volubilidad (o sea, que venga lo que venga y yo feliz). Y sé que soy capaz de usar esa libertad tan directamente elegida y ese es el gran problema conmigo, soy demasiado receptiva (pero por lo menos tiene que gustarme porque sino no pasa nada). En resumen: ¡Necesito que alguien me controle porque sino me desbando!

Le dije eso a L cuando me dijo que si yo quería estar con otra se lo dijera, y yo le pregunté: ¿para qué quieres saberlo? Para saber, simple curiosidad. Pues imagino que sí te lo diría. Ya. ¿Y si te lo digo qué pasaría? Pues terminaríamos. ¿Por qué? Porque sí pues. Pero se supone que somos amantes, debemos tener una firme. Pues se supone. ¿Entonces? Pues no me gustaría que estés con otra. ¿Entonces por qué me pediste para ser amante? Porque soy una pésima pareja, soy celosa, posesiva, me gusta saber qué estás haciendo, en dónde estás, no soy atenta, siempre estoy yendo de un lugar a otro, no recuerdo las fechas importantes, soy un desastre y al final la cago pues. Pucha, entonces esto no tiene sentido, no vamos a ser amantes para que me trates como pareja. ¿Tú quieres ser mi pareja?. ¿Tú quieres?. Pues ya te dije cómo soy. Pues sí, ya me lo dijiste. ¿Entonces?. ¿Entonces qué?. ¿Seguimos siendo amantes?, creo que es lo mejor para las dos. No, mejor somos amigas, ni amantes ni pareja, nos conocemos un poco más y quizás más adelante pueda pasar algo. Pero yo no quiero ser solo amiga tuya. ¿Qué es lo que quieres? Ser más que amiga. Jaja ¿quieres que sigamos siendo amantes pero quieres saber cada paso que doy? Si. Pues yo no quiero. ¿No? No, a no ser que no tenga que darte ninguna explicación ni nada. Pucha. Sep.

Toda la conversación fue entre la charla en el mhol y el paradero, era la primera vez que ella iba y quería curiosear un rato. Ella realmente no quería que seamos pareja porque estábamos muy bien como nuevas amantes pero yo no quería ser amante porque temo usar mi libertad para hacer tonterías. La otra alternativa era que ella quisiera seguir siendo amante para poder usar su libertad sin remordimiento de conciencia. No lo sé, recién nos estamos conociendo

¿Quieres ser mi pareja?
¿Me lo estás preguntando y me lo estás pidiendo?
Preguntando
Pues no sé, con el currículum que me mandaste pues no dan muchas ganas
Te lo estoy pidiendo
A ver, déjame pensarlo

Un rato hueveo, veo los carros, veo a la gente, la veo a ella, me río de su cara.

¿Qué respondes?

Muevo mi cabeza afirmativamente y me río

¿Vas a responder o no?
Si
¿Si qué?
Si voy a reponder
¿Y qué respondes?
Si.
Ya, si es bonito bacán y si es una mierda pues nos arriesgaremos
Qué romántico

Se ríe. Me río. Llega mi carro, me despido. Subo al carro. Veo que se queda mirándome mientras el carro se aleja. Desaparece. Ahora solo está la gente del carro, consigo asiento y me quedo dormida, despierto cerca de mi casa, llego, entro, abrazo a Cami un rato y me tiro en la cama a seguir durmiendo

Pucha

Es jodido esto de trabajar y estudiar, mucha gente me dijo que sí es posible, claro que es posible, pero imagino que ellas no tenían hijos. Llego medio muerta a casa y me digo ahora sí me pondré al día pero mi hija me abraza, me besa, me cuenta sus pequeñas anécdotas que tiene que contarme, y yo me derrito por ella y la escucho, la observo, la engrío, le prometo un montón de cosas imposibles de cumplir, la última que nunca la deje ni cuando sea grande ni cuando ella esté viejita, y cuando traté de explicarle que ella solita se iba a ir alejando poco a poco de nosotros, sus padres, se puso a llorar así que tuve que prometérselo (ahora cómo hago para ser inmortal, ya me jodí).

A esto se añade la falta de costumbre de trabajar (siete años de casi vaga es un montón de tiempo) y mi ya genética procastinación (dejar para la otra semana lo que tengo que hacer hoy). También se pensará que en lugar de estar en el Twin todo el tiempo debería ponerme a hacer lo que tengo atrasado, pero hace tres fines de semanas que no voy y ni así me pongo al día, que cagada. Solo me aparezco los martes después de mi taller y me quedo una media hora conversando o un poco más y de ahí me quito.

Estoy jodida en dos cursos de la universidad y estoy tratando de salvar los otros tres, la profesora de shipibo ya me voló del curso por nunca asistir, pero no podía porque sus clases terminan a las 6 y 30 y a esa hora llego a la universidad. Al de socio ni siquiera lo he vuelto a ver después de la primera clase. Así que ahí ya fui. Me quedan quechua, psico y gramática, veré que se puede hacer con ellos. Los que ya perdí este año los tendré que hacer el otro año y voy a estar super atorada con los otros cursos, pero no queda otra. Eso me pasa por meterme en tantas cosas a la vez, soy una huevona. Bueno, así se aprende según algunos, que feo aprender así, pucha.

L

Es hora de escribir sobre L, al comienzo pensé que no, imposible, no podía ser, o sea, no pasaba nada de nada a pesar de que había pasado algo pequeño pero hasta ahí nomás pues tampoco era para tanto. Luego, poco a poco, así como quien no quiere la cosa, fue haciéndose más presente y constante en mis pensamientos. Y por fin, ya tengo a otra persona en mi mente (aplausos), una persona que me emociona, que me gusta y que me mantiene con una sonrisa constante. Lo paradójico es que no cumple muchos de los requisitos que puse en un post anterior, pero me aseguró que podría hacerme feliz, y eso ya es bastante, porque ya estaba un poco harta del conflicto y todas estas cuestiones que son una cagada.

 

Dicen que cuando una se enamora se vuelve improductiva y rutinaria, debe ser cierto, recuerdo mi vida anterior (improductiva y rutinaria), pienso en la de ahora, escribiendo,  saliendo, trabajando, estudiando, conociendo gente fuera de órbita, locas, extrañas, perdidas, solitarias (pero llenas de buenos sentimientos que compartir  con otros), estudiándome cuidadosamente y aprendiendo más de lo que creía de mí (lo que espero que sea bueno). Por suerte no le tengo miedo al amor, mucho menos al desamor, los acepto, los tolero, puedo vivir con todos ellos y seguir, abrirme de brazos y desde la altura del puente lanzarme porque sé que estoy atada a este y que no me estrellaré contra el suelo.

 

Así que ya te metiste en mi mente con esa fuerza que solo la tiene quien no espera nada, quien solo da todo y es feliz en la sencillez de sus sentimientos, totalmente espontáneos, sin posturas, sin dogmas, sin mucha revolución, sin levantar la mano, sin decir una palabra, es suficiente una mirada tuya para soñar y también para volver a la realidad. Tan simple como lo natural, tan básica como una carcajada, tan suave como un sueño tranquilo a medianoche. Y mientras yo espero sentada en la arena como una perfecta extraña te acercas como una ola gigante que me arrastra hacia ti y me hunde en ese pedazo de mar que es tu cuerpo, y me hace girar, nadar, bambolearme y sofocarme para luego devolverme la respiración, agotada de luchar, dándome aire, suspirando conmigo, fascinada con los latidos de tu corazón.

 

Y volviendo a la realidad, el viernes fue el aniversario del Twin pero L no quería ir, simplemente no tenía ganas, no sé por qué, a pesar de que le había dicho a sus amigas que ahí estaría, que la esperaran. Así que fuimos a otro lado, para estar solas y tranquilas, igual sus amigas nos encontraron lo que fue muy gracioso ya que estábamos ocupadas y tuvimos que dejar todo para atenderlas (o sea, ponernos la ropa para estar presentables), pero fue divertido y me hicieron reír, lo que realmente vale la pena.

 

Mi amiga Y me pregunta por qué no fui a la celebración. Sólo faltabas tú, me dice, estaban todos los pesos pesados. Me río, sí, solo faltaba yo, pero la pasé bien. Ajááááá. Estuve con L all the night. Entonces sí que la pasaste bien, me dice, riéndose. Sep, superbien, (y qué bueno que no fui, demasiada gente conocida). Y además la noche con L fue (uffff) como para enmarcarla y colgarla en la pared. Y recordarla me hace sentir bien, a pesar de lo confundidas que podemos estar a veces, y que estamos relocas. Lo que no es muy bueno para mi estabilidad emocional pero me saca del aburrimiento general en el que a veces ando metida.

 

 

 

 

 

Cinco

Primero: Ayer llegué tarde al trabajo, calculé mal el tiempo y la cagué, me tuvieron un rato esperando la llamada del jefe para poder pasar, me miraron como a bicho raro y después de media hora me dejaron pasar. Es la primera vez que llego tarde y me jode, hasta tomé un taxi para llegar más temprano pero nada, el tráfico, la policía y el mal estado del ómnibus se confabularon para que se me pase la hora.

Segundo: Tenía que salir volando del trabajo para ir a mi clase en la cato, pero se suponía que debía quedarme un ratito más por haber llegado tarde, estaba en esa disyuntiva cuando agarré mis cosas a las 5 y 30 y me fui. Los antiguos me miraron extrañados. Afuera comienzo a hacerle señas a los taxis, mi clase comienza a las 6, ni loca llego en ómnibus. ¿Hasta la Universitaria?, pregunto. Varios me dicen 20 soles, mierda, los tengo que dejar pasar, uno me dice 15, ya, subo al asiento trasero. Me conversa, es agradable, parece buena gente, yo estoy leyendo mi libro pero le contesto por esa cuestión de la educación que me enseñaron de chiquita. Imposible, no puedo leer, el hombre tiene ganas de conversar y no quiero decirle que se calle. Luego de un rato de estúpidos lugares comunes me pregunta si me gustaría salir con él a conversar un día, nada formal, como amigos. Le digo que no. Me pregunta por qué. Le digo que: 1. No me gustas; 2: No voy a estar aceptando invitaciones de cualquier taxista que se le ocurra salir conmigo; 3. Soy lesbiana. Me parece que podía con los dos primeros pero el último lo dejó alucinando. No te creo, me dice. ¿Por qué?, le pregunto. Porque no pues, no pareces. ¿Y qué se supone que tengo que hacer para parecerme a una lesbiana? vuelvo a preguntar. ¿Las lesbianas no quieren ser hombres?, me pregunta. No, yo no quiero, quizás algunas, quién sabe, pero yo no. Lo que pasa es que ningún hombre te ha hecho sentir mujer. ¿Sentir mujer?. Si. ¿Qué es sentirse mujer?. Estar con un hombre. O sea que si estoy con un hombre me voy a sentir mujer. Así es. Jajajaja. ¿No me crees?. Claro que no. Si sales conmigo vas a ver que te sentirás mujer. Jajajajajaja (por suerte ya estábamos llegando a la universidad). Me gustan las mujeres, ¿no lo puedes entender?. Eso de la homosexualidad es que a la persona le ha entrado un demonio. ¿Ah? (no sé si reírme o salir corriendo del taxi). Si, los homosexuales tienen demonios dentro que les hacen actuar mal. Anda, ¿y los heterosexuales?. También, por ejemplo, las prostitutas, los ladrones, ellos tienen demonios dentro que les hacen actuar mal. Ok, le digo, entonces estoy endemoniada (¿me parece o me ha comparado con una prostituta o con un ladrón?). Es en serio flaca, yo he leido libros. Yo he leído más que tú. Llegamos, abro la puerta para salir. Espera, me dice, dame tu número. Gracias, le digo, y cierro la puerta. La verdad que uno se topa con cada loco. Y recuerdo el comentario de H: yo tengo suerte con los taxistas.

Tercero: B me manda un mensaje, me dice que no podemos seguir siendo amantes, que no sé que cosa con su ex, que algún día me lo explicará, que la disculpe. No sé qué pensar, al comienzo claro me duele, después trato de ser razonable, o sea, debe haber una razón lógica para todo (no creo que sea simple mala suerte), luego me molesto, qué desagradable es que te terminen por teléfono, y con un mensaje de texto (no sé si reírme o llorar), al final trato de distraerme leyendo el libro que me prestó la profesora de mi taller, y lo logra. Bajo del carro y vuelvo a pensar en cuál es el problema, me pongo tres alternativas: 1. Ella está loca, 2. Su ex está loca, 3. Yo estoy loca. O es uno de esos, o son los dos, o son los tres, pero nunca es ninguno. No quiero pensar que soy yo, pero … Lo triste es que después de proponernos ser amantes (hace poco) no pudimos hacer lo que se supone hacen los amantes: ir al grano. Porque con los amantes, imagino, no es necesario hipocresías ni máscaras ni ninguna de esas cuestiones que muchas llaman estrategia, una es amante por algo, y ese algo, no pasó (lagrimitas de cólera).

Cuarto: Llego a mi clase, es la segunda, han cambiado de salón, tengo que ir al tercer piso, entro, todo está lleno, las sillas apretujadas no dejan pasar, tengo que mover a todos los de atrás para poder sentarrme (y lo que trato de hacer siempre es que nadie se dé cuenta de mi presencia pero las sillas y la gente parándose hacían mucho ruido). La profesora es linda. Delgada, blanca, su cabello ensortijado atado en una media cola, inteligentísima, joven. Me encanta, pero está casada y tiene hijos (nada es perfecto). Me acerco a preguntarle algunas cosas sobre identidad. Me parece más linda a pesar del lunar en su rostro, primera vez que se lo veo, y la he visto varias veces (no me gustan los lunares en la cara). Me contesta amablemente pero distante. Bueno, no tenemos por qué ser amigas ni nada. Profesora y alumna, hay una distancia insalvable entre ella y yo. Profesor y alumna, hay mucho que hace que ellos crean que una les coquetea, por el simple hecho de ser mujer y tratar de ser amable. Termina mi clase y salgo, converso con una chica que ya terminó la carrera, tomamos el mismo carro pero yo bajo antes. En el camino pienso en H, pienso en M, pienso en B, pienso en la Profesora de la cato. Llego a casa, mi hija me distrae de todos los pensamientos, jugamos un rato, viene su papá, le cuento lo del taxista. Me dice que no diga que soy lesbiana, que todos los hombres van a querer curarme. Escucho en silencio y pienso que tiene razón, aunque no es bueno generalizar. Quería hacer mis tareas pero no pude, el sueño me vencía, tratando de dormir pensaba en letras, se me aparecían en la cabeza: H, M, B, P, M, H, P, B, P, B, M, P, H, M, P, B, B, H, P, M, H, H, H, H, M, M, M, M, B, B, B, B, P, P, P, P, zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz.

Quinto: En el ómnibus me pasó algo curioso (otra vez) yendo a casa. Estoy sentada atrás, en la última fila, con mi mochila en las piernas y leyendo mi libro, se acerca el cobrador, me mira. Le doy un sol. Escolar, me dice. ¿Ah?. Me da mi vuelto: 0.50 céntimos y un boleto que dice Escolar. Estoy sorprendida, ¿habrá sido una broma?. O sea, yo acepto que digan que no parezco de 28, que me pongan 18, 20, 23, 25, pero ¡¡¡¡¿Escolar?!!!!! Eso si está loco, ¿me vio con cara de entre 12 y 16?. Qué niña que me veo carajo.

Amantes

Me sucedió algo curioso. Una noche en el msn estaba conectada B y me saluda, conversamos y todo lo normal. Entonces me pregunta:

Falsa B: ¿La B de la que hablas en tu blog es B?
Yo: ¿No eres B?
Falsa B: No
Yo: ¿Quién eres?
Falsa B: Soy amiga de B
Yo: Pues lo hubieras dicho antes
Falsa B: ¿Es o no es?
Yo: ¿Quién eres?
Falsa B: N, entonces ¿es o no es?
Yo: Sí es
Falsa B: Ah ya, bueno ya me voy
Yo: Ok, le mandas mis saludos a B, y le dices que me escriba
Falsa B: Ya, yo le digo, no te preocupes

Me la encuentro otra noche conectada

Falsa B: Hola puta fácil
Yo: Hola, gracias
Falsa B: Si pues
Yo: Pues si tú crees eso está bien
Falsa B: Eso es lo que eres
Yo: Por mí perfecto

Luego entra la verdadera B y la Falsa B cierra sesión. Le pregunto a B

Yo: ¿Por qué ella entra con tu correo?
B: Es mi ex, le di mi contraseña porque estábamos juntas pero ahora no quiere devolverme mis correos
Yo: ¿Ella es tu cyber?
B: Si
Yo: No jodas, ¿en serio?
B: Si, pero no la conozco personalmente
Yo: Jajajajaja
B Y ahora me está insultando jajajajaja
Yo: Pues a mí también me insultó
B: ¿Qué te dijo?
Yo: Puta fácil
B: ¿Y qué le dijiste?
Yo: Gracias por lo de fácil
B: Jajajaja ¿y lo de puta?
Yo: No me importó
B: Qué bueno, porque no eres una puta
Yo: Pues no, yo no cobro
B: Jajajajaja

Lo cuento porque es la primera vez que me insultan por msn y me pareció emocionante.

Otra cosa es que con B hemos decidido, después de unas cuantas deliberaciones ypor mutuo acuerdo, ser amantes

B: Oye, y qué se supone que somos: ¿amigas cariñosas?, ¿amantes?, ¿choque y fuga?, ¿te has puesto a pensar en eso?
Yo: Si, no creo que seamos choque y fuga, eso ya fue, así que solo quedan dos alternativas: amigas cariñosas o amantes. Tenemos que escoger una
B: ¿Qué te parece amantes?
Yo: Me parece bien
B: Entonces así quedamos, dos solteras que deciden ser amantes. Que no se diga más.
Yo: Ok
B: Una pregunta: ¿eres celosa?
Yo: No
B: Qué bueno, yo tampoco lo soy, ¿quisieras preguntarme algo?
Yo: ¿Eres fiel?
B: Últimamente sí, ¿y tú?
Yo: Si
B: Bacán, entonces querida amante, te dejaré de torturar con mis mensajes, ah, por si acaso, nunca me acuerdo de las fechas importantes
Yo: Si somos amantes creo que eso no importa
B: Ah qué bueno, porque no sé lo que es ser amante
Yo: Menos yo, ya aprenderemos
B: ¿Y por qué no se te ocurrió lo de ser pareja?
Yo: No estaba en tus alternativas
B: Si verdad, bueno eso se tendría que conversar personalmente y sobrias
Yo: Imagino que sí
B: Si, ya me voy a trabajar, nos vemos
Yo: Yap

Tranquila

El martes voy a mi taller de mujeres, en el break paso un rato por el Twin (están cerquísima los dos locales), le digo a Y que vuelvo a las 9, que ojalá esté M, que parece que está medio asada conmigo. Ya, me dice.

Termina mi taller y voy al Twin, ahí estaba M, asada, me doy cuenta rápidamente, por algo somos amigas. Hablamos de cualquier cosa hasta que le pregunto

Yo: ¿Estás molesta?
M: No
Yo: Parece
M: ¿Por qué?
Yo: Tienes la misma mirada de esa vez que estabas asada y me saludaste levantando una ceja y te quitaste.
M: Ja, no, no estoy asada
Yo: Qué bueno, y me vas a contar qué le dijiste a C
M: No le dije nada que no supiera ya
Yo: ¿Y entonces por qué tanto lío?
M: No lo sé, ni yo lo entiendo
Yo: Porque se supone que ella le ha dicho algo a H para que se ase conmigo
M: Ya, estábamos hablando y ella me pregunta por qué escribo esos poemas, todas quieren saber la razón de por qué escribo y entonces tengo que explicarles que es por ti, y le digo que hay una chica que tiene un blog que se llama exploradora y que me gusta pero a ella le gusta otra huevona que no se fija en ella, y yo la quiero a ella pero ella no me quiere a mí, y así hasta el infinito.
Yo: Jajajaja, ¿solo eso le dijiste?
M: Y ella me dijo: ¿quién, V?
Yo: ¿Sabía que era yo?
M: Yo le dije, ¿la conoces?, y me dice: es la ex de mi mejor amiga, y yo: chu, entonces ahí nomás lo dejamos
Yo: ¿Y no le dijiste nada más antes?
M: Solo que ella agarró con otra en tu cara, pero eso está en tu blog así que no es un gran secreto.
Yo: Pues, si, no es un gran secreto
M: Pero ella me dijo que eso no había sido así.
Yo: ¿Qué?
M: Si, que fuiste tú quien agarró con otra en su cara
Yo: ¿Qué?
M: Jajajaja, eso me dijo
Yo: No jodas, ¿en serio?
M: Si, jajajajaja
Yo: Jajajajajaja

Mientras hablábamos llegaron mis compañeras del taller con mi profesora. En el taller no se ponían de acuerdo en donde ir a celebrar después de la clausura. Y yo dije en el Twin. Y preguntaron: ¿qué es el twin? Y mi profesora dijo: ¿No conoces el Twin?, cómo no vas a conocer el Twin. La mayoría no lo conocía. ¿En dónde queda? preguntaron. Aquí cerquita les dije. Y como ya era tarde y M me estaba esperando me fui.

El asunto de lo pequeño que es el mundo se repitió entre el lunes y el martes. La psicóloga o terapeuta o no sé qué lo que fuera que dio la charla el lunes en el Mhol sobre Autoestima era también mi compañera en el taller de mujeres. Cuando terminó de dar su charla el lunes le preguntaron: ¿usted tiene hijos?. Claro, contestó, tengo una hija que es lesbiana, es una gran profesional y estoy muy orgullosa de ella. Y todas la aplaudieron.

El martes cuando las chicas del taller le dijeron: vamos al Twin para ver como es el local y celebrar la clausura ahí. Ella dijo que no, ¿qué acaso no saben lo que es el Twin?, es un sitito a donde van lesbianas. Fo.

¿Ah?, ¿escuché mal?, ¿la madre orgullosa de su hija lesbiana no quiere ir a un sitio a donde van lesbianas y a donde su hija va seguido? No jodas. Entonces todas la detestaron jaja.

Bueno, eso me lo contaron mis otras compañeras cuando entraron al Twin después de darse dos vueltas por la cuadra. Les pareció un buen sitio para celebrar, mi profesora habló con la dueña, y quedaron de acuerdo. Un rato después se fueron.

Volví con M, luego llegó su amiga R, les estuve explicando algunas de mis teorías, pero estaban interesadas en otras cosas. R tenía que irse. Me quedé otra vez con M. Y comenzamos con los temas serios.

Yo: Creo que lo mejor para ti es que ya no nos veamos
M: Si, eso también he pensado yo
Yo. Si, porque solo nos estamos lastimando y yo no quiero que te sientas mal ni nada, quiero que seas feliz
M: Si, tienes razón, por lo menos hasta que encuentre a alguien que me guste más y salgas de mi mente
Yo: Si, por lo menos medio año jajajaja o un año.
M: Si, por lo menos
Yo: (En mi mente) porque me gustaría contarte mis cosas sin tener que guardarme algunas para no lastimarte y decirte que aún me gusta mi ex pero que eso ya está pasando y más rápido de lo que esperaba (ya me estoy dando cuenta), y también me está gustando un montón B, y que desde que tomé la decisión de no ver a H, pues me siento más tranquila y cuando pienso en B, como que siento maripositas, la extraño, me gusta leer sus mensajes semieróticos y quisiera abrazarla y me emociono y algo más, jaja.

Pero no digo nada más, y así quedamos, no vernos un buen tiempo hasta poder llevar una amistad común y corriente.

Triste

Todo comenzó el jueves en la noche cuando después del trabajo y la universidad llego a casa y lo único que quiero es dormir, pero no puedo, juego un rato con Cami, veo tele, alisto mis cosas para el día siguiente, y después de dos horas de perder el tiempo por fin me tiro en la cama tratando de conciliar el sueño con el ruido del televisor y de mi hija.

Me despierta la llamada de M

-Oye, no te imaginas lo que me ha pasado
-Qué ha pasado
-Salí con una chica que se llama C
-Ya y?
-Dice que es la mejor amiga de tu ex
-Ah?
-Si, ¿qué pequeño es el mundo no?
-Pues sí
-Yo le estaba hablando de una tal exploradora y ella me dice ¿no es la ex de H?, yo le digo: sí, ¿la conoces? Y ella me responde: claro, es mi mejor amiga
-Chu, y qué le has contado
-El sábado te digo
-Bueno
-Me pareció gracioso
-Claro, gracioso, pero quiero saber cuál fue el intercambio de información.
-El sábado te vas a enterar en el Twin
-Ok, nos vemos

Y se despide con una carcajada. Yo también me río pero no le tomo mucha importancia al asunto, total, no le he contado nada muy personal ni muy terrible, le he contado lo normal que se le cuenta a una amiga con la que siempre andas o lo que todos leen en el blog.

Al día siguiente le mando un mensaje a H

Yo: ¿Conoces a alguna C que dice que es tu mejor amiga?
H: ¿Ah?
Yo: Una C que dice que es tu mejor amiga
H: No conozco a ninguna C.
Yo: Pucha, bueno pues eso es lo que ha dicho
H: ¿A quién?
Yo: A una amiga
H: ¿Qué amiga?
Yo: No la conoces
H: Pero dime pues ¿qué amiga?
Yo: Eso no importa, no sé la historia completa, recién me voy a enterar el sábado
H: Pues si me vas a contar algo cuéntame la historia completa
Yo: …
H: Te llamo en el break
Yo: Ok

Y volvimos a hablar de lo mismo. Y de algo más, que su vida habia dado un gran giro, que había conocido a alguien y que le encantaba (esas palabras me sonaban conocidas). Le dije: bacán pues, qué bueno por ti. Mientras por dentro me iba a la mierda.

El sábado no fui al Twin, estaba como siempre, cansada. Me llama H, me dice que vaya para conversar, eran como las 9 o 10, le digo que ya es muy tarde, que me hubiera llamado más temprano, que ya no podía. Nos despedimos. En otra ocasión hubiera agarrado el primer taxi que se me cruzaba en el camino y hubiera ido volando a su encuentro. El problema es que había tomado una decisión triste pero importante y necesaria, no verla más hasta que se me pase lo poquito que aún siento por ella, y que pueda ser feliz con otra sin que yo esté metida en el camino de ambas.

El lunes me manda un mensaje M, me dice que le ha gustado la mierda que escribí en mi blog, y que nos vemos el martes. Ok, le digo.

Más tarde me manda un mensaje H, me dice: oye ¿cúando salimos?, pasa la voz, besos.

Quiero ser sincera y le escribo:

Yo: Sabes, todavía me gustas, y creo que lo mejor para ti y para mí, ahora que tu vida ha dado un giro muy grande, es que ya no nos veamos por un tiempo, aunque sea hasta que se me pase esto que todavía siento
H: ¿Es qué?
Yo: ¿Ah?
H: ¿Es mejor qué? El mensaje no ha llegado completo
Yo: Ok, que ya no nos veamos porque todavía me gustas
H: Pero tú también estás saliendo con otras. Tenemos que conversar.
Yo: …
H: ¿Te parece el martes?
Yo: El martes no puedo, pero no hay nada de qué hablar, dejémoslo así.

Y pienso, en otro momento hubiera dicho: el martes, claro, si puedo, no tengo nada que hacer, puedo faltar un día a mi taller, no hay problema. Y en mi mente: puedo dejar todo, no te preocupes, porque me muero por verte, por abrazarte, por besarte, por olerte, por sentirte. Pero no, y sentía como las cosas iban cambiando en mí.

Todo eso fue en la mañana, en la tarde, luego de varias horas me manda un mensaje

H: Ya sé quién es C, ya sé lo que le dijo M, tienes razón, lo mejor es no vernos más, bye
Yo: ¿Ah?
H: …
Yo: No sé quién es C
H: …
Yo: No sé qué le ha dicho M
H: …
Yo: ¿Fue algo muy horrible?
H: …
Yo: Mira, yo te quiero pero no quiero que estemos disgustadas
H: …

En el camino hacia el Mhol en donde iban a tratar sobre Identidad lésbica, pero al final lo cambiaron por Autoestima y me aburrí a morir, le pregunto a M

Yo: Qué se supone que le has dicho a C, H está asada conmigo.
M: Ah, qué mierda
Yo: Ya pues dime, qué le has dicho
M: …
Yo: Me vas a decir o no
M: …

Fue ahí cuando le mandé el mensaje equivocado a M, un mensaje que era para H, traté de anularlo pero no pude, también le mandé el mensaje equivocado a H, el que era para M, y la recagué con M.

M: Qué es eso de que me quieres pero…
Yo: No me hagas caso
M: ¿No me quieres ni como amiga?
Yo: Si te quiero como amiga, dime pues qué le dijiste a esa flaca.
M: La próxima fíjate bien quien es el destinatario
Yo: Ok

En el Mhol estuve haciendo unas cuantas preguntas que, al final, no me ayudaron en nada, pero bueno, hablé con una amiga a la que no veía hace tiempo y eso es suficiente para no haber perdido el tiempo. Además B me mandaba unos mensajes graciosos, que me hacían sentir mejor después de toda la cagada del día.

Qué me enseñó la vida en estos cuatro meses

Me refiero a mi nueva vida, no a la anterior en donde también aprendí mucho, pero ahora, volviendo a recapitular como lo hago cada nuevo mes, pero solo cuando estoy triste porque cuando estoy feliz no recapitulo nada, pienso en algunas cosas que me sigue enseñando el transcurrir del tiempo:

Me enseñó que la mayoría de veces te enamoras de quien no se enamora de ti, pero como dicen todas, al final llegará la princesa azul.

Que la mayoría de relaciones termina a los 4 años, ¿qué pasará con ese año que todas terminan ahí? Las tres amigas que más extraño tienen la misma historia, les pregunto: ¿cuántos años estuvieron juntas? Las tres responden: 4. Pucha, no quiero llegar a los 4, del 3 me salto al 5 y le digo que ese año nos la pasamos como la Bella durmiente o algo por el estilo.

Que no vale la pena todo el sacrificio que hagas por estar a su lado, no te va a querer, así de simple, solo estará esperando que alguien nuevo aparezca en su vida. Pero tampoco es tiempo perdido, es tiempo ganado a la experiencia y al dolor.

Que puedes causar mucho dolor pensando en otra cuando otra piensa en ti, y en ella piensa otra, y por esa otra está sufriendo otra. Al final nadie se deja querer porque quiere a otra que no la quiere. Mientras menos la quiere más está a su lado, mientras más la quiere más se aleja de ella.

Que a veces me aburro mucho de las mujeres (de los hombre no necesito ni decirlo), me aburren sus ansias de amor, de cariño, de comprensión, como me aburren mis ansias de amor, mi soledad, mis ganas de calor, de abrazos, de ternura, de placer y de dormir acompañada de alguien que me quiera y que me necesite y que me desee locamente, sin tener que despertar siempre abrazada a mi almohada.

Que muchas veces es insoportable vivir con alguien que te quiere porque lo único que hace es reclamarte el por qué no lo quieres, y ese es el leit motiv de cualquier conversación. Eso a pesar de que uno lo quiere pero no como quisiera que lo quieran sino de una forma más amical, más de cariño y de nostalgia.

Que los niños pequeños se dan cuenta rápidamente de que algo ha cambiado, que nada es lo mismo, que su pequeño mundito formado en la idea del papá y la mamá se derrumba y trata de hacer lo posible por reconstruirlo con sus pequeñas fórmulas mágicas de niño, pero sus esfuerzos son inútiles.

Que los que te rodean no se dan cuenta de nada de lo que te pasa a no ser que te atropelle un auto y vayas a parar a un hospital.

Que enamorarse y que no se enamoren de ti es una mierda, que se enamoren de ti y tú no te enamores de esa persona es otra mierda, que esperar a que la persona de la que estás enamorada te ame es una mierda, que esperar amar a la que te ama es una mierda. Que escuchar que ama a otra es una mierda, que saber que ama a otra es una mierda, que saber que no ama a nadie pero tampoco a ti es una mierda, que saber que puede amar a muchas pero a ti no, es una mierda. Que esperar a que te llame es una mierda, que pensar que no te llamará es una mierda, que te llame por las huevas es una mierda, que te llame cuando solo necesita algo es una mierda, que te llame cuando no necesita nada pero al final no pasa nada es una mierda. Que emborracharse y no recordar nada es una mierda, que recordar lo que hiciste es una mierda, que tratar bien a gente a la que no le importas es una mierda, que tratar mal a gente a la que le importa es una mierda. Que trabajar es una mierda, pero estar sin trabajo es una mierda peor.

Que pienses que escribes ufff y al final escribes mierda es una mierda.