Medio muerta

Y eso que no caminé mucho, imagino que hay gente que camina más que yo todos los días, pero así es como me siento hoy, con cada uno de mis musculitos adoloridos, dos dias después de la marcha, en la que fui con las chicas del mhol, me regalaron un polo (creo, porque me lo llevé) y un montón de banderitas que pegaron en el Twin, pero eso fue al final, así que comencemos el recorrido.

Salí del trabajo a la 1 y 20 para encontrarme con un amigo que también quería ir, habíamos quedado en el centro cultural de España, pero me llama para avisarme que no podía, pues yo normal, el problema era que ya estaba en el centro, pero bueno.

De ahí me fui al mhol, me dijeron: te tienes que poner el polo (como si no me lo fuera a poner), así que me lo puse y nos fuimos al campo de marte, ahí estábamos haciendo tiempo hasta que llegara más gente. Al comienzo, como siempre sucede en cualquier marcha del orgullo gay, la gente estaba un poco reticente a marchar, pero luego como que agarraron confianza y estaban de lo más normal, que es la actitud con la que se supone debemos estar, sin miedos, sin escondernos, sin disfraces y felices.

Yo repartía banderitas y globos, me encontré con algunas amigas y veíamos el espectáculo, no encontré a mucha gente conocida (es que no conozco a mucha gente y las pocas que conozco son superclóset) pero la pasé bien, llevamos la bandera gigante entre varias, yo iba adelante, me tomaron un montón de fotos, me grabaron no se de dónde porque hasta ahora reviso la web y no encuentro nada, fastidiamos un rato a los policías, coreamos consignas rayadas y caminamos como locas.

Habían carros alegóricos, bailarines y drag queens (¿en dónde andarán las drag kings?), lo que fue todo un espectáculo (lo que le gusta a la gente). Al final, llegamos a la Plaza San Martín, cansadas pero contentas, éramos bastantes chicas, lo que me gustó mucho porque no hay que tenerle miedo a este tipo de actos, es peor andar escondiéndose o compartir tácitamente lo que dicen de nosotras, con la idea de que nadie tiene por qué enterarse, lo cual es cierto, no lo niego, pero cuando se enteran es ahí en dónde comienza el problema (o acaso creen que nunca se enterarán?).

Claro, también hay muchas que quieren evitar el maltrato, los insultos, las burlas y cualquier tipo de humillación, se las comprende también, están en todo su derecho (quién quiere ser ofendida, pues nadie); pero a las que no les importa, o les importa pero no por ello se amilanan, estaban ahí, tragándose las burlas y también las muestras de solidaridad, y también luchando por algo que es completamente simple pero tan difícil de comprender: lo justo; que no nos jodan la vida y que más gente pueda ser feliz viviendo como le da la regalada gana sin que los demás se metan en la vida de uno, y para eso uno tiene que sacar la vida afuera, para evitar que siga sucediendo, para lograr que nunca más suceda.

PD: Y se sorprenderán de que no hable de mis penas de amor, pero es que no tengo penas ni tiempo ni ganas. Será para la próxima.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s