Espérame

Me sostienes al pasar del tiempo
Y en mi mente
Podemos haber tomado todas las cervezas de la ciudad
Y luego recorrer las calles de piedra tambaleándonos
Y seguimos amándonos
Más aún de lo que se ama cuerda,
Más aún de lo que se ama sin una gota de alcohol en la sangre
Con ese amor de locura que no tiene fin
Te sumerges entre mis piernas
Y conoces mi abismo
Aprisionas mi cuerpo y atrapas mi olor en tus mejillas
Buceas inconciente buscando algo de qué aferrarte
Llenas tus labios de palabras no nombradas
Y que tampoco hacen falta
Lo único que necesito es tu lengua subyugando mi regazo
En cada noche que te tengo a mi lado
Y en que siento que nada hace falta
Que todo está consumado
Que el final no tiene final
Que siempre es un principio a tu lado
Con tu abrazo que me envuelve y me llena de calor
Con tus movimientos frenéticos y plásticos
Con esa mirada que revela todo tu interior
Con esa sonrisa que llena la habitación de música
Y hablas y sé que llenas todo de color
Y caminas y sé que tus pasos pesan en cada estación de mi mente
Y saltas sobre la cama y te acomodas a mi lado
Y rompes muros fuertemente trabajados
Con cemento y ladrillos
Con fierros y piedras
Destruyes todo con una simple caricia
Volteas mi cuerpo y volteas la soledad
Me das la mano y soy la mujer más acompañada del mundo
Rozas mi cuello con tu aliento y me deshielo
Me tomas de la cintura y no soy nada
Nada
Porque soy tuya.

Razones

(Hoobastank)

I’m not a perfect person. There are many things I wish I didn’t do
but I continue learning. I never meant to do those things to you,
and so I have to say before I go, that I just want you to know.

I’ve found a reason for me, to change who I used to be
a reason to start over new, and the reason is you.

I’m sorry that I hurt, its something I must live with everyday
and all the pain I put you through, I wish that I could take it all away
and be the one who catches all your tears, thats why I need you to hear.

I’m not a perfect person, I never meant to do those things to you
and so I have to say before I go that I just want you to know.

I’ve found a reason for me, to change who I used to be
a reason to start over new, and the reason is you
I’ve found a reason to show a side of me you didn’t know
a reason for all that I do, and the reason is you.

The reason

No soy una persona perfecta. Hay muchas cosas que me gustaría no hacer
pero continúo aprendiendo. Yo nunca creí que te haría estas cosas,
y entonces tengo que decirlo antes de que me vaya, que solo quiero que sepas.

He encontrado una razón para mí, para cambiar lo que suelo ser
Una razón para empezar de nuevo y la razón eres tú.

Siento que lastimo, es algo con lo que debo vivir a diario,
Y todo el dolor por el que te hice atravesar, desearía poder ponerlo muy lejos
Y ser el único que atrape todas tus lágrimas, porque lo necesito para escucharte

No soy una persona perfecta, nunca pensé hacerte estas cosas a ti
Y así tengo que decirte antes de irme que solo quiero que sepas

He encontrado un motivo para mí, para cambiar lo que suelo ser
Una razón para empezar de nuevo, y la razón eres tú.

He encontrado una razón para mostrar una parte de mí que no conociste
Una razón pra todo lo que hago y la razón eres tú.

El amor y sus tonterías

Me pregunto si fue en vano quererte. Si todo lo que te di (que fue poco) para ti resultó demasiado. ¿Querer es algo vano? ¿sentir algo por alguien no tiene sentido? ¿de qué tratan los sentimientos? ¿no entiendo su lógica? ¿no me ubico?

Sigo siendo una impacable buscadora de emociones, aunque estas parecen acabar conmigo cada cierto tiempo. No me lamento, lo considero necesario, parte del aprendizaje de la vida, parte del recorrido que debo seguir.

¿Y qué hago cuando deje de quererte? A veces no quiero que pase, no quiero que no seas nada en mi vida, quiero que mantengas tu espacio, en el que te metiste sin permiso, casi jugando y casi a la fuerza. Porque cuando salgas de ahí sé que lo llenaré otra vez, pero no será contigo y no me hago a la idea de que pases al olvido, así como yo ya pasé al tuyo, así como yo ya no ocupo ningún resquicio de tu corazón.

Se supone que cuando algo se acaba empieza otra cosa. ¿Qué no se ha acabado en mí que siento que nada empieza? Siento que todo sigue igual o hasta peor, nada mejora, solo el sentimiento de que algo me falta, de que algo no está bien. Claro, yo no estoy bien. No me gusta sentirme tan sola. No me gusta sentirme no querida por nadie. No me gusta sentirme tan vacía.

Hoy es viernes, tengo ese evento del día del blog, claro que no gané, eso era obvio, pero igual quiero ir un rato a ver a toda esa gente que hace lo mismo que yo (huevear). Es en el María Angola a las 6 así que saliendo del trabajo voy para allá, de ahí me paso un rato al Twin, probaré otro trago que nunca he probado, miraré a gente que siempre veo, y quizás a alguien que nunca haya visto, y luego, sola, me iré a casa, a seguir pensando en ti.

Fotos

El martes fue mi segunda clase de fotografía. El profesor nos dijo en la clase anterior que debíamos llegar a las 6, y eso es un verdadero problema para mí, porque yo salgo a las 5 y 30, pero no quedaba otra que obedecer. Entonces voy en taxi y llego 6 y 10. El profesor todavía no llegaba. Tenemos que formar grupo para exponer nuestras fotos. Me junto con dos chicos que me dicen que vienen de Trujillo solo para esa clase. Me sorprende. ¿Todas las semanas van a viajar solo para escuchar la clase del profesor?. Entonces debe ser muy bueno. Sí, lo es, me dicen. Ya somos un grupo de tres, solo falta uno o dos y estamos listos para comenzar nuestro archivo fotográfico.

El profesor llega a las 6 y 40. Se disculpa, promete quela próxima si llega a las 6 en punto (devuélveme mis doce lucas del taxi a ver) y comienza la clase. Ya sabe que yo estudio lingüística. No sé si se lo dije la semana pasada, pero imagino que sí. Empieza a explicar las conexiones entre el lenguaje y la fotografía y para qué siven y cómo se complementan. Luego señala a una chica sentada a la izquierda y le dice:

Profesor: Tú puedes decir lo que quieras, tienes carta libre para opinar.
Chica: ¿Yo?
Profesor: ¿Tú no eres la lingüista?
Chica: No

Mira alrededor. La clase anterior yo estaba sentada ahí, pero mi sitio ya estaba ocupado y por eso me senté en otro lado. Pregunta:

Profesor: ¿No ha venido la lingüista?
Yo: …

Sigue mirando, el fucking sabe que estoy ahí. Levanto la mano. Se alegra. Me dice: Puedes decir lo que quieras, ¿de acuerdo?, tu opinión es muy importante en estas clases. Ok, le digo. Por dentro me lamento. Mi opción de vida es pasar desapercibida, pues. Y hablar en público no es uno de mis talentos. Claro que tenía que imaginar que sucedería esto. Lenguaje y fotografía están demasiado unidos. Testigos de ello son Susan Sontag y Annie Leibovitz: la unión perfecta entre lenguaje y fotografía.

Ni bien comienza la clase ya empieza a preguntarme. Estamos en el tema de la semiótica de lo visual. Lo visual es lo evidente, pero también lo manipulado. La diferencia entre lengua natural y lengua artificial. Fotografía y texto son cómplices. La lengua comenta a la fotografía. La superposición parcial de lo visual con el léxico permite reconocer, identificar y denominar objetos en la figura. Interpreta. La lengua hace decir a la fotografía un mensaje. La lengua hace de la foto un texto: tejido de lectura inteligente. El lenguaje hace hablar a la fotografía. La lengua convierte en cámara lúcida lo que produce la cámara oscura.

Y me pregunta qué opino de eso.

Le digo que el lenguaje muchas veces puede llegar a aclarar las imágenes o hacerlas más sencillas o más comprensibles, pero eso no es totalmente cierto, porque la mayoría de veces solo oscurece la información, la parcializa, la manipula, le da vuelta y hasta la destruye. El lenguaje es fantástico, pero nosotros lo usamos según nuestra conveniencia y nuestras intenciones no son nada fantásticas, y muchas veces somos parciales o maliciosos al utilizarlo.
Me dice que tengo mucha razón.

Seguimos con lo obvio y lo obtuso. No se comprende nada a través de la fotografía, la manera como la máquina fotográfica muestra la realidad, disimula siempre más de lo que muestra. La comprensión de la fotografía se funda en su funcionamiento. La memoria emotiva es la clave para dar énfasis, es lo que supone la ideología del fotógrafo. La foto no es responsable por lo que se le hace decir. La lengua no hace hablar a la foto sino lo que ella lleva dentro. Debe haber un elemento aglutinador en toda foto, como una pelota de fútbol en un partido. La pelota es lo más importante de la foto, una foto sin pelota no es una foto, a no ser que se quiera represente la ausencia de pelota. La foto es una parte de realidad y otra de imaginación. Una está delante de la cámara y otra detrás de nuestra mirada construyendo nuestra historia personal.

Me pregunta qué opino de la pelota

Le digo que la pelota sin los jugadores no es nada, así como los jugadores sin la pelota, entonces si solo nos enfocamos en la pelota y dejamos de lado lo demás, el mensaje o la información que quiere comunicar la foto no estaría completo. Es necesario prestar atención a ambos, porque están unidos y se necesitan.

Y otra vez muy bien (ejem, ejem), al final siempre meto la pata así que ni me emociona tanto.

Muestra varias fotos y hace que opinen sobre ellas. Tengo que opinar casi sobre todas (y eso que no sé nada de fotografía, pero meto floro). En el descanso se acerca a mí y me dice: estaré atento a lo que digas, me importan bastante tus intervenciones, son necesarias para darle más dinámica a la clase. Entonces diré cualquier cosa, le digo. Se ríe y se va.

Teníamos que presentar la tarea, una línea horizontal que represente nuestra hisotria personal, yo la había hecho pero no era lo que el profesor quería así que no las presenté. Se supone que tomábamos cinco fotos y escogíamos una para analizar. Yo había tomado tres que contaban una historia, era una especie de alegoría, y no podía escoger ninguna de las tres porque sino la historia no estaba completa

1. El pasamanos de un carro
2. Mi hija durmiendo
3. Una fila de chocolates Princesa

La historia es así: el pasamanos representa que la vida puede ser dura, incómoda, molesta, conflictiva, rutinaria, cansadora, pero …, acá viene la foto de Cami, también puede tener sentido, puede ser esencia, sustancia, tener algo que la hace comprensible, necesaria, algo que la ilumina, que la llena, que le da ternura, que da ganas de seguir viviéndola, y por último, la fila de chocolates significa que a pesar de lo difícil que es vivir, hay pequeñas cosas que nos lo hacen más gratificante y gracias a esas pequeñas cosas nuestra vida se convierte en algo dulce, algo bonito, algo lleno de amor.

Sí, ya lo sé, es terriblemente cursi, pero tenía que contar lo que para mí era mi historia personal. El problema es que ahora tengo que contarlo en una sola foto. Esa es mi tarea para la próxima semana.

Mensajes

Yo suelo ser muy orgullosa. Ese es un problema que tengo desde hace tiempo y es un problema que me hace hacer muchas cosas de las cuales después me arrepiento, pero también me hace evitar muchas cosas de las que después me arrepentiría, así que tiene sus pro y sus contra.

Cuando decido echar por la borda mi orgullo, lo pienso y lo pienso y lo pienso, por eso es una decisión muy bien pensada, pero muchas veces no lo pienso tanto y lo hago, claro que después encuentro muy buenas razones para haberlo hecho, y después de hacerlo y enfrentarme a las consecuencias encuentro más razones para no haberlo hecho.

Tanto trabalengua para contarles una pequeñísima anécdota. Todo comenzó el lunes (creo), en el trabajo me dijeron que el sábado era feriado. Y yo pensé: qué bacán, feriado, no tengo que trabajar, puedo descansar hasta tarde, siiiiii. Pero después pensé en ella (si pues, todavía pienso en ella). Entonces me dije: puedo aprovechar para visitarla, claro, salgo el viernes después del trabajo y me quedo hasta el domingo en la tarde que regreso a Lima.

Me parecía una buena idea, total, seguimos siendo amigas, conversamos casi a diario y puedo aprovechar para que mi hija conozca un lugar bonito y diferente con alguien que lo conoce muy bien, además de que la extraño un montón con todo y sus bromas pesadas, su mal humor y su forma de terminar radicalmente las conversaciones, cosas que me desesperan, pero que al final no me importan tanto. Extraño que me abrace y me diga “amor”, aunque sea por las huevas

Todo eso lo pensé en breves minutos, la decisión fue rápida y mandé el mensaje a su cel: hey, el sábado es feriado, que tal si voy a visitarte el viernes. Después de apretar el botón de enviar estaba emocionada y nerviosa. Esperaba dos tipos de respuesta:

1. Claro, ven gusanito (así me dice, porque no puedo estar quieta cuando duermo) que yo también te extraño, o
2. Creo que no es una buena idea, mejor en otra ocasión. Cuídate.

Recuerdo que estaba en la hora del almuerzo. La respuesta no llegaba. Quizás esté comiendo, pensé. Seguí esperando, mientras recogía mi almuerzo del mostrador. Después de media hora, recordé que había cambiado de celular. Aaaaahhhh, soy una idiota, entonces le mandé al otro celular: olvidé que habías cambiado de cel, te mandé un mensaje al otro. Seguí esperando dos respuestas:

1. Mándalo de nuevo, o
2. Qué decía el otro mensaje

Ahora sí, más tranquila, me dispuse a esperar alguna respuesta, cualquiera que diera señales de vida. Pero nada. Al día siguiente, martes, entro al msn tarde luego de regresar de mi clase de fotografía, y ella entra un rato después. Conversamos de cualquier cosa pero no sale a relucir lo de los mensajes. Pensé que no había llegado ninguno, era lo más lógico, o también que le importaba un pito, algo que también es lógico cuando algo te importa un pito. Entonces no me quedó otra que preguntar, porque no podía quedarme con la duda de que yo realmente importaba un rábano:

Yo: Ayer te mandé dos mensajes
Ella: Sólo recibí el último, el otro no lo encontré
Yo: Bueno
Ella: Qué decía el otro mensaje
Yo: Algo muy improvisado
Ella: Qué decía
Yo: Pues, como el sábado es feriado, podría aprovechar para visitarte
Ella: Ah, ok
Yo: Sep
Ella: ¿El sábado es feriado?
Yo: Sí
Ella: ¿Por qué?
Yo: No sé
Ella: Recién me entero
Yo: Yo también me enteré ayer



De ahí cambiamos de tema. Como su entusiasmo era extraordinario, preferí no insistir en el tema. Quizás sí era una mala idea eso de querer volverla ver. Quizás necesitaba esa reacción para enfriar un poco más lo que aún siento. Quizás fue bueno a fin de cuentas, de todo esto siempre se aprende un poco (y yo sigo con mi obsesión de aprender, qué joda). Todo esto me sirve para ponerme otra vez de patitas en la realidad, aunque a las nubes, ya saben, les gusta jalarme a vivir con ellas un tiempo, y por suerte, hasta ahora, cada vez que me botan, cansadas de que esté metida entre ellas como una zángana, solo he aterrizado en el suelo y no he conocido lo que es el infierno.

De ahí me fui a dormir, tenía que despertar a las 4 para seguir transcribiendo las eternas grabaciones en las que ya tengo casi dos meses de retraso.

PD: Y a todas las que me dicen que deje el orgullo y diga lo que siento y que no lo oculte ni lo reprima porque las cosas pueden ser mejor de lo que yo creo, pues les digo que no, las cosas no se ponen mejor, generalmente se ponen peor, así que váyanse a la mismísima m… (mentira, gracias pero no me aconsejen por favor, no es necesario, solo invítenme a conversar a algún lugar, eso se agradece y me hace muy feliz).

Agua por todos lados

El lunes fue mi última clase sobre Ricardo Palma. De ahí me pasé al Twin, hay un ciclo películas todos los lunes y martes. Bueno, así no hubiera nada igual iba, porque estaba cerca. Vi, otra vez, Imagínanos juntas. Creo que ya la vi como diez veces pero igual siempre puedo verla otra vez. Busco razones para entender por qué me gusta tanto:

1. Una chica que está con un hombre que la ama
2. Ella cree que lo ama, han estado juntos mucho tiempo
3. Se enamora de una chica y deja a su esposo
4. Se queda con la chica

Entonces, me recuerda a mí. Mientras la veía pedí una jarra de cerveza, no es que tome sieeeeempreeeee, el ingreso es libre y yo puedo estar sin tomar, porque no me dicen nada, pero es una muestra de cortesía y parece que yo soy adicta a ellas.

Bueno, yo me embriago con un vaso así que imagínense con una jarra y yo sola. Al terminar estaba hasta el queque, pero disimulándolo. Me sentí un poco extraña. Eso de tomar por las puras es raro, aunque según mi experiencia yo hago cosas raras, como querer demasiado. Eso no se debe hacer (no se hace, porque después toda la relación se pone muy rara y se termina y te quedas hecha mierda).

Como digo, estaba tomando, sola, en el Twin, viendo una película que me recuerda muchas cosas, en un ambiente que también me recuerda muchas cosas y en un momento en que me la paso recordando cosas. Se imaginarán que tenía que hacer malabares para que no vean como mis lágrimas comenzaban a empañar mis lentes. Y claro, nadie se dio cuenta.

Terminó la película y me fui. Subí al bus y ahí sí se dieron cuenta de que estaba llorando porque no había forma de irme al baño a lavarme la cara o quedarme en un rinconcito. Estaba parada tratando de no caerme cuando el bus se metía en algún bache, agarrada de la cabecera de un asiento, rodeada de gente y escuchando todas las cumbias del momento, las cuales no acostumbro escuchar, pero ya saben la preferencia de los choferes limeños por ellas y todo eso me ponía peor.

Entonces me tapaba con mi bufanda, con el papel higiénico, con mi libro, con mi mochila pero nada, en algún momento me destapaba y se veía mi rostro chorreante. Por suerte, o por mala suerte, me estaba aguantando las ganas de orinar y eso me distraía mucho, porque me concentraba en no orinarme en el carro y dejaba de llorar un rato. Pero no llegaba a mi casa y ya no podía resistir más, sentía que se me salía toda la fucking jarra que me tomé.

Me bajé corriendo en donde estaba, que no sé en dónde era, y comencé a buscar algún sitio en dónde orinar, pero todos los locales estaban cerrados. Entonces me fui a un parquecito, y con un montón de roche oriné detrás de un arbusto. No había hecho eso desde que tenía 10 años (aquellos tiempos). Había gente pasando por ahí, pero no me quedaba otra. Puse mi mochila de forma que me tapara pero se cayó y se mojó. Asada, borracha y sin vejiga subí a otro bus y regresé a mi casa. Serían la 1 o 2 de la mañana. Entré un rato al msn buscando algo, no lo encontré, apagué la máquina, me tiré en la cama y me dormí.

Sí, soy hombre

El sábado estuve en el Twin. Fui con un amigo. Él quería conocer mi antro y yo, pues, siempre me presto a eso. Él estudia lo mismo que yo pero en otra universidad. Son dos cosas las que nos acercan: ser futuros lingüistas y ser gays.

Me cuenta sus cosas, él las llama sus cosas queer, yo le cuento algunas mías, pero divagamos. Yo lo escucho, conozco su afán por cultivarse, por saber más, por compremeterse con el conocimiento. Sospecho sus frustraciones, sus tristezas, sus debilidades. No sabría cómo consolarlo si me contara alguno de sus problemas. Soy medio inútil para eso. Yo, que casi soy una artista ocultando mis sentimientos frente a los demás, soy incapaz de consolar a otro, solo miro y me gustaría que mi mirada fuera un abrazo, derramo una lágrima por su dolor y me gustaría que esa lágrima sea un consuelo. Busco palabras que puedan servir de calma, las busco ansiosamente, al final solo le otorgo mi compañía, al final es lo único que le puedo dar a cualquiera que se acerque a mí.

Estamos sentados en el sillón tomando unas cervezas y comiendo un piqueo. Apenas alguien entra al bar lo mira. Él dice: Sí, soy hombre. Luego de mirarlo un rato lo olvidan. Pero vuelve a entrar otro grupo y lo vuelven a mirar. Él repite silenciosamente: Sí, soy hombre. Me mira y me pregunta ¿qué tiene de sorprendente?. Este no es tu sitio, les parece raro. Me río en su cara. Si tú vas a mi antro también serías una marciana. Claro pues, son otros códigos, es otro lenguaje.

No conozco su dolor, pero lo puedo intuir y me indigna. Yo, que se supone soy “mujer”, reniego y despotrico de la educación y los modelos que me han dado, en los que me han sumido, en los que me han condicionado. Porque esa educación y esos medelos son los que nos encarcelan, nos limitan y nos destruyen. Nos encierran en nuestros roles, papeles, estereotipos, esquemas, categorías y prejuicios.

Parte de esos roles a veces nos favorecen a nosotras. Las chicas pueden ser cariñosas entre sí, demostrar su afecto abrazándose y besándose, pueden tomarse de la mano, pueden dormir juntas y habría que ser muy malicioso para sospechar otra cosa que no sea una sincera y tierna amistad.

Pero a los hombres no se les permite nada. Entre amigos no pueden mostrarse todo el afecto que sienten el uno por el otro sin que se sospeche algo extraño, oculto o sucio. No pueden andar abrazados a no ser que estén borrachos y tengan que sostenerse entre sí. Qué decir de tomarse de las manos o besarse en las calles. Ellos están obligados a comportarse como hombres.

Nosotras despertamos una ligera sonrisa, unos piropos subidos de tono y hasta excitamos a hombres y mujeres heterosexuales, somos parte de sus fantasías. Ellos generan burla, repulsa, asco y vergüenza, incluso violencia.

Nosotras podemos salir al frente, nos joderán pero no tanto como a ellos, nos mirarán con pena, extrañeza o un leve disgusto, pero no con rencor ni con odio, pensarán que es una etapa, que algún día volveremos al camino correcto.

Para ellos no hay vuelta atrás. No pueden salir al frente sino quieren ver al mundo entero en su contra. A ellos se les enfrentará la ignorancia y la intolerancia. Y esas dos son las causas de todos los errores de la humanidad, porque es muy difícil luchar contra ellas, porque están metidas en nuestro diario educar (extraño a Constantino, creía que era eterno).

Lo miro, lo comprendo, busco palabras para decirle que las cosas cambiarán, que no siempre será así, que todo mejorará, que los seres humanos dejaremos algún día de odiar, de despreciar, de hacer la vida del otro más horrible y más desgraciada de lo que ya es. Nos sacaremos toda la estupidez de encima y dejaremos a los demás vivir en paz. Pero no puedo. A veces me resulta imposible mentir.

Sábado

El jueves estuve en mi clase de fenomenología. El profesor es joven y guapo, tiene el cabello hasta los hombros de una forma medio hippie que lo hace ver aún más simpático. Calculo que tendrá unos 33. Luego le pregunto. La clase estuvo bien dura, eso de meter a Husserl y Heidegger al mismo tiempo es como para reventar el cerebro. Pero se entendió, trató de explicarlo lo más simple posible y lo logró. La mayoría de alumnos son de sociales, y de San Marcos, unos pocos de la Cato, una de la Villa, y los otros no sé de dónde. Tuvimos que presentarnos. Yo era la única de Letras. La clase termina a las 9 y 30, pero esperando el bus y con todo el trayecto llegué a casa como a las 12.

Hoy sábado, tengo que ir a una conferencia que va a dar el papá de Cami sobre literatura fantástica, quiere que lo grabe, y como él me grabó en la que yo di, tengo que retribuirle el favor. Estamos en la etapa de “no hago nada por ti si no lo has hecho antes tú”. También pasará. Esta relación que tengo con él mejorará cuando nos despojemos de las miserias que nos persiguen, de rencores, resentimientos y heridas. Comprendo sus reacciones, son diez años años que no se olvidan fácilmente, llenos de proyectos y sueños conjuntos que quedaron en nada. Nos conocimos en la academia cuando nos preparábamos para postular, el ingresó a Medicina y yo a Derecho. Al año los dos nos retiramos. Él se fue a Literatura, yo me dediqué a vagar. Todo ese tiempo estuvimos juntos. Cuatro años después nació Cami. Cuatro años después nos separamos. Somos extraños el uno para el otro. Él siente que yo soy una desconocida y yo siento que recién lo conozco. Nunca enfrentamos nada que nos hiciera dudar de todo lo que creíamos seguro. Vivíamos en un limbo hasta que reventó la burbuja.

Frente a nuestra hija tratamos de llevarnos bien, pero cuando estamos solos sale todo lo que él tiene guardado y friega, esa es una de las razones por las que me mudé, otra razón era por ella, para tener un lugar tranquilo en donde vernos. Pero eso también ya fue. La última razón era yo y mi deseo de libertad. Esa razón sigue en pie.

Y yo sigo sin novedad alguna, en cierta forma está bien, no me distraigo, no pierdo mi tiempo soñando o ilusionándome, o corriendo detrás de algo que no tiene la menor sustancia, algo que solo es forma, pero no fondo, y me concentro en los estudios. Algo que se me escapa continuamente cuando ya estoy atrapada. Pero, por otro lado, y demostrando que soy la contradicción en persona, o solo que soy tan humana como cualquiera, nada despierta en mí la menor ilusión y no me gusta pasar mis días sin soñar posibilidades, sin creer en alternativas, sin darme la oportunidad de que hay algo mejor que me está esperando, sin esperanzarme por algo que luego me lastimará.

Porque lo importante de las experiencias, es soñar, creer, esperanzarse, eso revitaliza la existencia, rejuvenece, te hace creer que puedes lograr grandes cosas, que puedes mover el mundo. Esa sensación de enamoramiento es lo que extraño, pero un enamoramiento retribuido, compartido, vivido mutuamente, recíproco. Dejar de ser un pasajero en tránsito, un pasatiempo, el clavo que saca al otro clavo. Ser permanente para alguien, ser alguien para alguien, ser dos pero una. Vivir un sueño que nunca se termine. Compartir una vida que se abre ante mí como una flor. Ser síntesis y simbiosis. Que la sensación de finitud que me persigue sea apaciguada por la sensación de integración. En pocas palabras ser feliz amando a alguien que se dé la posibilidad de amarme sin temores.

Out

Martha Nussbaum nos dice que son tres las habilidades básicas para cultivar la humanidad:

1. La capacidad de hacer un examen crítico de uno mismo y de sus propias tradiciones, es decir, cuestionar toda forma de dogamtismo e imposición de las creencias y los conocimientos.
2. Sentirnos miembros pertenecientes –ciudadanos- de una gran comunidad que abarca a todos los seres humanos, más allá de nuestras identificaciones regionales, étnicas, religiosas o de cualquier otro tipo.
3. La capacidad de sentirnos en el plano de otras personas, de comprender las emociones, los sentimientos y aspiraciones de otros.

Ella es filósofa y profesora. Enseña Leyes y Ética en una universidad de EE. UU. Estuvo en el Perú el año pasado, para un evento de la PUCP que me perdí.

Sus tres puntos no son difíciles de realizar, de ahí lo paradójico del hecho de que no se haga, de que no sea lo ordinario, que no sea algo común a la experiencia humana, que se prefiera lo basto y lo burdo en lugar del análisis y la trascendencia, pero trascender no para estar sobre los demás, sino para cada día ser más como los demás. Ser más humano.

La autocrítica es vital, me analizo hasta la saciedad en cada uno de mis actos, por qué, porque ya se ha convertido en una necesidad espiritual, porque creo que se nos ha dado la posibilidad de hacerlo y mejorar, y esa posibilidad no debe ser desaprovechada, no debe dejarse para que los cerdos hagan un festín de ella. Debe ser una tarea cotidiana, una constante búsqueda de la perfección personal inalcanzable, pero verdadera y responsable. No estamos aquí por nada, tampoco sé si por algo, pero por lo menos debemos hacer el intento de perseguirla.

Luego de criticarnos a nosotros mismos, criticamos todo lo que creemos. Podemos comenzar por esa institución degeneradora llamada “familia”, o si queremos ser más macros por aquello que consideramos nuestra “sociedad” (y que nunca nos incluirá), o si buscamos ser más espirituales, por esa hermosa idea llamada “Dios”, o si buscamos algo más terreno por esos sentimientos llamados “amor”, “odio”, “miedo”, “gratitud”, “vergüenza”, “rencor”, “deseo”. O si queremos retraernos a una etapa infantil, a esa cárcel llamada “escuela”, o si queremos tratar sobre algo de lo que jamás escaparemos, critiquemos nuestra otra cárcel: “la sexualidad”.

Sobre lo segundo, sí me siento parte de esa gran comunidad (a veces), me siento ciudadana (a veces), pero qué hace que yo me sienta ciudadana, quizás el desconocimiento de mis derechos, si los conociera todos sabría que tantas cosas que están estipuladas por las leyes y protegidas por un “Estado” no se cumplen ni se cumplirán, es más, se violan tan sistemáticamente que ya creemos que eso es lo “normal”, entonces el requisito para ser una ciudadana no se cumple, no seré nunca parte de esta sociedad ni ciudadana ni nada mientras desconozca la mayoría de mis derechos. Estamos totalmente desprotegidoas a pesar de las miles de leyes que, se supone, nos protegen. No somos nada si no nos sentimos ciudadanos, si ignoramos, o si permitimos lo impermitible. Soy nada.

Pero no es solo una cuestión de desconocimiento parcial de mis derechos, también se incluye la poca identificación que siento hacia los grupos en los que se supone estoy incluida, lo que no me aparta de luchar por muchas reivindicaciones necesarias, pero que me mantiene al margen de todos. No me siento ni muy mujer ni muy sexual ni muy madre ni muy estudiante ni muy universitaria ni muy hija ni muy nada. No me siento parte, es más, me siento partida. Me siento fuera. Estoy out.

Sobre lo tercero, eso sí, soy capaz de eso, el problema es que solo cuando estoy conciente, cuando tengo uso de razón, frecuentemente con gente que no tiene nada que ver conmigo mas que el hecho de compartir las mismas caracterísitcas de humanidad, pero cuando mi razón está anulada, ya sea por un ridículo sentimiento de amistad hacia quien no lo merece, o por una ceguera romántica que casi nunca es recíproca, o por cierta gratitud por una casi vida juntos, entonces ya soy incapaz de ponerme en la piel del otro, me quedo en mi piel, y yo, en mi piel, simplemente me comporto miserablemente. Necesito esas máscaras de amor, amistad o gratitud para parecer un ser humano.

Ella

Ella me cambia el día solo con una sonrisa. Me devuelve a la realidad cuando trato de escapar de todo. Me hace la vida más linda, más tranquila y más llevadera. Su abrazo calma mis noches. Me abraza con la fuerza de un pequeño osito. No sé si su forma de abrazar la he copiado yo o si la ha heredado de mí (porque me han dicho que yo abrazo así). Simplemente me hace feliz. Y hoy cumple 5 años. Ayer le compré un par de zapatillas y no quiso ponérselas hasta hoy (para que no estén sucias en mi cumpleaños, mamá).

En la mañana, antes de irme a trabajar, ya estaba despierta, imagino porque le emociona la fecha, porque sino hay que obligarla a levantarse de la cama para que vaya al colegio. Hoy la llevan de paseo a visitar la Iglesia de Santa Rosa de Lima en el Centro. La saludo: Feliz cumpleaños, mi amor, mi hija ya está vieja. Ella me dice: No estoy vieja, solo tengo cinco (me enseña la palma de su mano), es poquito. Claro que sí, la vieja soy yo. Nos regalamos besos. Luego me pregunta: ¿Ya tienes plata?. Pongo cara de sorprendida: ¡¡¡Qué cosa!!! Ya pues, para que me compres mi bicicleta. Jaja, si te voy la voy a comprar, no te preocupes. Me sale con el pedido que a veces la atormenta: Mamá, no quiero que te mueras. No me voy a morir. Me lo prometes. Sí, te lo prometo. Recuerdo que yo tenía el mismo temor de pequeña, pero con mi papá. Y se murió.

Tendré que hacer todo lo posible para no morirme. Lo que ella no sabe, es que lo único que quiero es vivir para ver cómo crece, para lograr que esa sonrisa nunca se pierda, para ayudarla cuando me necesite y cuando no, para apoyarla en sus decisiones más duras, para compartir sus buenos momentos, y también sus malos ratos y sus decepciones.

Hoy es su cumpleaños, puedo comprarle bicicleta, zapatillas, ropa, torta, globos, juguetes. Y ella puede pensar que soy lo máximo. Lo que ella tampoco sabe es que yo recibo un regalo todos los días. Un regalo que no necesita dinero ni palabras. Un regalo que acaba de cumplir cinco años.

Miércoles

Fui temprano a matricularme. En el trabajo me habían dado dos horas de permiso, exactamente de 8 a 10 para hacerlo. Así que me levanto a las 7, me alisto y salgo, llego a las 8 y 30 y todo estaba cerrado. Espero hasta las 9, la secretaria me da mi carpeta con los documentos que necesito para inscribirme. Luego, la consejería, o sea, esperar al profesor para que nos diga en qué cursos podemos entrar y si suman los suficientes créditos para ser alumno regular.

La profesora que daría la consejería no llegaba y ya eran las 10, seguíamos esperando, éramos pocos porque la mayoría se había inscrito el lunes. Todos luchan por los cursos que se dividen en dos grupos. El de lexico, por ejemplo, el grupo 1 es con una bruja que odia la vida, el grupo 2 es con una señora que debería estar en su jato haciendo otras cosas. Había que escoger entre una de ellas, la mayoría va por el grupo 2, le tienen miedo a la bruja. Entonces, los que se inscribían el miércoles ya habían perdido la posibilidad de entrar a ese grupo y tendrían que conformarse con estudiar con la bruja (y decirle bruja es poco).

En el otro curso se pelean por el horario, uno es muy temprano y el otro es muy tarde. Los que trabajan prefieren el último, pero si se llena se jodieron.

Entonces llega la profesora y le explico mi caso. Trabajo hasta las 5, no llego a esos dos cursos. La profesora es buena gente y me permite entrar a los cursos que le pido a pesar de estar llenos, pensé que iba a ser más difícil, pero por suerte no fue así.

Llamo al trabajo, le pregunto a mi jefe si todavía tengo que ir porque seguía matriculándome y ya había pasado el límite del permiso. Me dice que cuando termine de matricularme vaya. Así que termino, almuerzo y voy. Llego a la 1.

En la entrada me dicen que ya es muy tarde. Llaman a mi jefe, él llama a Recursos Humanos, ahí le dicen que no puedo entrar, que regrese mañana. Entonces, me voy.

Tengo toda la tarde libre y no sé qué hacer. Aprovecho para terminar de hacer mi revista. Voy donde el diseñador. Es un señor muy metódico y me ha hecho todos las ediciones anteriores. Lo malo es que siempre tiene mucho trabajo. Me ayuda con la revista porque le caigo bien, porque realmente no gana mucho con ella y pierde mucho tiempo.

Me paso desde las 2 hasta las 8 con él y ni así terminamos, y todavía tiene que pasar por corrección. Luego, filmación de fotolitos, quemado de planchas, llevarlo a la imprenta, comprar las hojas, dejarlas para que impriman un millar, recoger los impresos, llevarlos a cortar, compaginar y engrapar, de ahí con todo el paquete a casa para comenzar a repartirlo en la universidad. Y lo hago todo yo sola, porque cuando pido ayuda la gente siempre tiene algo que hacer.

De ahí fui a ver Batman a las 9 y 15, y después de verla me quedé muy deprimida, no sé si le pasa a todos los que la ven, espero que no, pero a mí me jodió mucho, me dejó muy desesperanzada con las cosas y con el mundo en general. Por suerte hoy se me pasó. Me toca mi clase de fenomenología de 7 a 9. De ahí a terminar una transcripción más. Y a dormir por lo menos 4 horas.

La fotografía

El martes fue mi primera clase de fotografía, el profesor ha hecho fotos sensacionales, y es super buena genta. Llegué tarde. Sí, tenía que pasarme, me metí por la Javier Prado y, a pesar de ir en taxi, no pudimos salir del embotellamiento.

Por suerte el taxista encontró un atajo, y también me preguntó en dónde vivía ¿? lo que me pareció raro. Llegué, pagué los dos cursos en los que quería inscribirme y entré al salón. Somos 21 alumnos, quizás aumenten en la próxima clase, al final igual siempre disminuyen. Tenemos que hacer grupos de cinco y no conozco a nadie, puchas.

Hay dos españolas, estaban sentadas delante de mí, conversaban y se me pegó su dejo. Una tiene un peinado reloco, la verdad se ve bien pastrula (quiero ser su amiga jaja). Me acerco al profesor y le digo:

Yo: Profezor, yo no he eztudiado nada de fotografía.
P: Vale, vale, que no importa, ¿Qué hz eztudiado?
Yo: Eztoy eztudiando linguíztica
P: Ah, muy bien, puez mucho mejor, vale
Yo: Ok

Sospecho que el profesor cree que soy española. Al final de la clase nos dejó dos tareas. Primero, hacer un breve ensayo (20 líneas) sobre cómo nos vemos en 20 años con la fotografía, y la otra tomar cinco fotos de una línea horizontal en la que se refleje nuestra historia personal, una especie de autorretrato alegóricopor medio de una línea (extraño eh). Ta complicado.

Hice mi pequeño texto:

Cómo me imagino
de aquí
a 20 años

“Esto de imaginarme dentro de 20 años no es un ejercicio muy agradable, para mí, porque simplemente me imagino más vieja, y menos apretadita. Estaré en el límite de edad en el cual ya no hay marcha atrás, casi 50 años, lo que simplemente me parece terrorífico.

Personalmente, espero haber disfrutado de muchas cosas que por el momento solo anhelo. Me imagino soltera, viendo a mi hija, que en esa fecha tendrá 25 años, realizar sus sueños, a mi famlia un poco más unida, y a mis amigos continuando como amigos míos.

Profesionalmente, rodeada por una corte de púberes que aprovechan mis conocimientos y mi gran experiencia, en pocas palabras enseñando en San Marcos por amor a la camiseta y en la San Martín para sobrevivir. Ya habré hecho mi doctorado en filosofía en la universidad París IV.

Y así como a los estudios los considero como un matrimonio sin opción al divorcio rápido, a la fotografía la considero mi amante. Mientras con los estudios tengo que convivir a diario obligada por mis deberes hacia mí misma y hacia los demás, llevada por un compromiso que me fue inculcado desde que tuve uso de razón, renegando cuando se ponen obstinados y no se dejan entender, triunfal cuando hago que den su brazo a torcer; la fotografía será mi descanso, el refugio a mis tormentos, el momento en que me libere de obligaciones y compromisos, para disfrutar de su compañía, libre, feliz, ansiosa, siempre buscando, siempre soñando, siempre esperando algo, siempre llena de expectativas.”

Había que mandarlo por correo, lo hago y el profesor me responde rápidamente:

“Hola V, muchas gracias por tus líneas, ahora apretaditas, más tarde serán el reflejo de tu sabiduría precoz, espero tu tarea de líneas horizontales, si tienes fotos me las mandas y estamos en contacto, hace tiempo me casé con mi amante, según tu perspectiva, entonces esto de estar casado y con tu amante es un poco confuso pero muy, muy placentero.”

Andrés

No digo que mi profe es chévere. Ahora solo falta hacer las cinco fotos y tarea cumplida.

A estudiar

El lunes estuve en un Foro público sobre Periodismo y violencia de género. Trataba sobre el papel que deben cumplir los periodistas en el tratamiento de la violencia contra las mujeres. Como a mí me interesa el análisis del discurso (oral y escrito), es por ahí hacia donde van mis investigaciones (asu) para mi supuesta tesis (asu) me inscribí. Era en un hotel de Miraflores y como comenzaba a las 6 y yo salgo 5 y 30 del trabajo, tomé un taxi. Llegué 6 y 30 y todavía no había empezado. No sé por qué la mayoría de veces tengo que lamentarme de mi puntualidad, me pregunto ¿si llegara tarde sería más feliz? ¿me sentiría una criollaza y diría qué bueno que vine tarde porque todavía no empieza? No sé, me jode mucho llegar tarde, así nadie me esté esperando, pero me jode aún más que se empiecen tarde las cosas o que me hagan esperar.

En resumen lo que aprendí de ayer. Seguir tratando de ser puntual a pesar de todo. El compromiso con lo que se dice y se hace. Sobre todo, de esa gente que siempre está metida en casa, ya sea por medio de un televisor, una radio o un periódico. Si ellos no se hacen a la idea de que están jodiendo más las cosas al mantener formas estereotipadas y prejuiciosas para referirnos a hechos que suceden a diario, seguiremos legitimando la violencia hacia nosotras.

Me encontré con un chico que conocí en un conferencia sobre el Convenio 169 de la OIT el año pasado, en ese tiempo todavía llevaba mi vida hetero común y corriente. Recuerdo que él me invitó a salir y le dije que no podía: estaba comprometida jaja. Ayer, que le comenté que estaba separada, de nuevo me invitó a salir, al Play Land Park o algo así, para poder llevar a Cami. Le agradecí la invitación, pero le dije que no tenía tiempo, lo cual es verdad, aparte que no me interesaba, aunque eso no le dije (ya saben, ese problema que tengo para no lastimar a las personas). Estuvimos conversando en el break y luego todo el camino hasta llegar al paradero. Cada cierto tiempo volvía a insistir y yo amablemente volvía a negarme. Luego, dos chicos más me hicieron el habla (¡¡¡¡en dónde están las cicas!!!!). Yo estaba sola y de pronto ya éramos cuatro, y todos de San Marcos, pero ninguno de Comunicación, los tres eran ingenieros ya egresados, a los que les gusta asistir a ese tipo de eventos, para conocer un poco más de la realidad peruana y dar su opinión.

No fui a mi clase sobre Ricardo Palma por ir a ese foro, pero no perdí nada realmente. El otro lunes sí voy. Hoy empieza mi clase de edición fotográfica en la UARM, dura un mes. El miércoles a matricularme en San Marcos, el jueves a mi clase sobre fenomenología, también dura un mes y también en la UARM, el viernes es el cumpleaños de Cami así que estaré con ella toda la tarde, espero comprarle su bicicleta de una vez por todas. El sábado me dedico al número 4 de mi revista de lingüística (tenía que salir el semestre pasado) y aunque no parezca es un trabajazo, y el domingo ya podré hacer todo lo que no hago, o sea, bañarme (mentiraaaa), limpiar mi cuarto, arreglar mis libros y películas y ordenar mis papeles.

El 25 comienzan mis clases en la universidad, voy a llevar solo cuatro cursos, espero, a no ser que no reúna los suficientes créditos: Lexicografía, Etnolingüística, Gramática Normativa y Dialectología Amazónica. El electivo es Fundamentos de Educación Bilingüe, pero ese todavía está en veremos. Por suerte solo tengo clases de lunes a jueves.

El 1 de setiembre empieza mi curso virtual sobre vih/sida e its en la Cayetano, dura hasta noviembre. Y de nuevo a empezar con los estudios. Nada de romances a la vista.

Superhéroes

Hablaba con mi exexex (papá de Cami) sobre nuestros superhéroes favoritos, teníamos que escoger los tres que más nos gustaran. Dos hombres y una mujer (hay pocas heroínas). Él escogió al Hombre Araña y Gambito, yo escogí a Batman y Wolverine. Mujeres: Titania y Gatúbela.

Luego, expuso sus razones:

El hombre araña es un muchacho común y corriente que de pronto, por un accidente, se ve expuesto a un sinnúmero de aventuras en las cuales sale vencedor sin perder ese espíritu festivo que lo caracteriza como buen adolescente eterno que sigue siendo, tímido con las chicas y enamorado locamente de la vecina, nunca deja de ser un joven despreocupado con la buena o mala suerte de estar obligado a ayudar a los demás.

Gambito, de los X-men, es un truhán de noble corazón, un romántico, un pillo, un pícaro, astuto, jugador, bon vivant, se divierte mientras lucha contra los mutantes malos, nunca pierde la sonrisa a pesar de enfrentarse a seres realmente peligrosos. Ese aire de dandy playboy no sufre ni un solo cambio. Es un chico feliz.

Titania o Rogue odia sus poderes, se considera maldita porque lastima a quienes ama, no puede abrazar ni besar a las personas que quiere, ya que les absorve las energías y los deja a un paso de la muerte. Vive atormentada por algo que no escogió ser (como todos los mutantes), pero que no tiene el menor benefico para ella.

Expuse las mías:

Batman es un hombre que tiene todo lo que pudiera soñar cualquiera. Inteligencia, belleza y dinero. Esa terna de cualidades que muchos consideraríamos que nos podrían dar la felicidad. Pero él no es feliz. No se creo merecedor de nada de lo que el destino puso a sus pies. Lo que siente es que lo que le ha pasado es una gran injusticia, la pregunta que lo atormenta es ¿por qué yo? Para darle respuesta se convierte en ese ser oscuro y triste. Todos sus actos están dirigidos a encontrar razones del por qué de las cosas. Por qué, si hay leyes que garantizan la justicia, la justicia es de lo que más carecemos en la sociedad. Por qué, si tenemos una fuerte estructura moral forjada por siglos de creencias y pactos, la moral es lo más débil que tiene el ser humano. Por qué él tiene todo lo que los demás quisieran sin haber hecho nada en especial y otros, que quizás se lo merezcan por trabajar arduamente todos los días de sus vidas sin descanso ni reconocimiento no llegan a tener ni un poco. Es un hombre atormentado por los recuerdos, conflictuado por lo que siente son sus obligacioens morales, lleno de rabia e incapaz de ser feliz, y por ello, de amar.

Wolverine es taciturno, melancólico y serio. Siempre parece molesto por algo, aunque nunca sabemos bien qué es. Así como su cuerpo está cubierto de adamantium, él recubre sus sentimientos con esa imagen de brutalidad y aspereza que lo caracteriza. Lo único que quiere es no ser lastimado, porque sabe que a pesar de toda su dureza, de toda su fuerza, de tener entrenados su cuerpo y su mente para los rigores más extremos, no es nada cuando aparece Jean Grey, el amor de su vida, quien está enamorada de otro. La única mujer que es capaz de arrancarle la bestia que lleva encima, para extraer al hombre dulce que está escondido es la que más lejos se encuentra de él.

Gatúbela no es heroína ni villana, y por eso me gusta, tiene su propia moral y actúa como ella cree que debería ser, no como los demás lo creen, y eso es la que hace tan conflictiva. Además, su pasado la condena, prostituta y ladrona, lleva una vida a salto de mata de la que no puede escapar porque su tendencia al vacío es más fuerte. El deseo por explorar las oscuridades más profundas de su alma hacen que vaya siempre en busca de emociones cada vez más intensas. Ella no se pregunta por el por qué de las cosas, no vive atormentada tratando de encontrar razones a su existencia, pero cada uno de sus actos tiene una razón de ser, una misteriosa lógica, una fuerza moral intrínseca que la hace incapaz de causar daño a alguien.

¿Qué hace que nos guste determinado superhéroe?

Primero: el sentirnos identificado con él o ella en algunas cosas. Si yo tuviera que describir a mi exexex diría que es un buen chico, a pesar de todo lo que ha pasado entre nosotros, eso no quita que él siempre haya sido un buen hijo, un buen amigo, un buen esposo y un buen padre. Y si él tuviera que describirme diría que estoy loca (sería más exacto extravagante o rara), que soy jodida y que me complico por las huevas, pero que trato, intento y hago un gran esfuerzo por ser una buena madre a falta de todo lo demás.

Segundo: el querer en cierta forma ser como ellos. Creo que a él sí le gustaría ser como ellos. A mí no me gustaría ser como los míos porque ya tengo suficiente con mis propios problemas, los que me joden lo suficiente.

Tercero: el hecho de proyectarnos. Él siempre se imaginó como el chico tímido y de buen corazón como es el Hombre Araña, y yo, una especie de Mary Jane, su amor imposible que al final se hizo posible (lo que hace la persistencia). O se proyectaba como Gambito, un tipo sin complicaciones, y me proyectaba a mí como Titania, la mujer que le sacó todos los poderes hasta dejarlo semidestruído, pero a la que amaba a pesar de saber que ella podía causarle la muerte. Un drama total, pero con final feliz.

En cambio yo no me imagino un final feliz, ni siquiera me imagino un final. Batman es incapaz de amar porque tiene muchos problemas psíquicos, puede enamorarse pero terminará destruyéndolo todo por sus conflictos morales, él se niega a ser feliz, en el fondo se odia, cree no merecer todo lo que tiene y eso lo hace muy vulnerable, su autoestima está por los suelos, y por eso se disfraza de negro, y sale por las noches buscandole un sentido a la existencia, casi no habla, y sus romances siempre son inestables. Todos sus actos reflejan su personalidad.

Wolverine sí es capaz de amar, lo hace con locura, pero esconde su amor, porque no quiere lastimar a nadie, porque su sentido ético también está fuertemente establecido en su interior. Su máxima sería hacer el menor daño posible. Igual que Batman, siente que tienen esa obligación moral de luchar por la justicia, aunque nada lo obliga a ello. Aunque nadie lo juzgaría por no hacerlo. Ambos están jodidos por decisiones completamente personales que involucran a los demás, y en los que no les gustaría estar metidos, pero no pueden evitarlo porque su forma de ser los jala hacia ello. Wolverine se disfraza de brusquedad, malhumor y ausencia. Vive ocultando su verdadera personalidad. Todos su actos reflejan lo que no es.

Gatúbela amó a muchos hombres, pero fue la única mujer amada por Batman, incluso tuvieron una hija: Helena, la cazadora. Pero conociendo a estos dos tipos lo que menos se les auguraría es un final feliz a su historia de amor. Y así fue, nunca fueron felices, tampoco terminaron juntos.

PD: Qué pastrulada me he mandado.

PD: ¡¡¡¡¡QUIERO VER BATMAN!!!!!

Soñando

Sueño que vuelves. Luego te vas. Y todo vuelve a ser cómo antes. Soledad y frío. En mi habitación siempre estoy bien acompañada. Estas dos sensaciones que no me sueltan, que van en pos de mis circunstancias. A las que por un momento dejo porque creo encontrar la felicidad, pero cuando esta felicidad me demuestra que no lo es, cuando me dice que era cualquier cosas menos lo que soñaba, ellas vuelven, arrolladoras, otra vez, a seguir acompañándome, a seguir llenando mis días y velando mis noches. Y cuando vuelven son más resistententes a la partida. Se hace más complicado querer intentar algo, cambiar la situación, rebelarse ante los hechos.

Porque esos hechos son mi vida cotidiana. Pero algunas veces me gustaría volver atrás y seguir soñando: con lo que pudo ser, con lo que ya no será. Sé que esto puede confundirme, pero no. Digo tu nombre y cada letra me cuesta. En momentos específicos pesan demasiado. Aunque la mayoría de veces son tan ligeras que pueden reemplazarse por otras letras. Y eso es lo que me hace demasiado lúcida, que todo puede reemplazarse. Hasta las letras de un nombre. Un nombre que importó en algún momento, que pesa algunos instantes, pero que va borrándose lentamente.

Dicen que en algún momento de nuestro incierto futuro podremos cambiar nuestros órganos inservibles por otros mejores, potenciados al límite, capaces de hacer más de lo que los antiguos podían. Un brazo, una pierna, un ojo, un hígado, hasta un cerebro, todo podrá ser reemplazado. El diseño se adaptará a nuestros gustos. Hasta nosotros mismos podremos reemplazarlo sin necesidad de alguien especializado. Claro, la primera vez tendremos que pasar por una ligera operación, pero la segunda iremos a una tienda y pediremos, por ejemplo, un ojo, sacaremos el que ya se gastó o se dañó por un millón de circunstancias imprevisibles y nos colocaremos el nuevo. Saldremos felices con nuestro ojo recién estrenado, viendo las cosas distitntas, los colores más brillantes, abarcando longitudes más amplias, hasta con la posibilidad de ver debajo de capas como la vestimenta o la piel.

Me gustaría poder entrar a una de esas tiendas del futuro, pedir un corazón, pagarlo, sacarme el antiguo, colocarme el nuevo y volver a empezar. Pediría un corazón de quince años. Uno que no sea muy sensible. Uno a prueba de balas. Uno que pueda depurar malos sentimientos. Un corazón de melón.

Demasiada tranquilidad

Llegó la visita al trabajo, y nos miraron como a monos de feria. The chief nos dijo que aparentáramos que trabajábamos por lo menos 15 minutos. Así lo hicimos, pero no pude evitar explotar de risa cuando me di cuenta de que me estaban mirando. Por suerte hundí mi cara en un diccionario enciclopédico.

Vuelven los días de dormir poco, anteayer tratando de instalar a wall-e (mi inútil web cam) con ayudita, pero nada, y ayer transcribiendo lo que me falta para mandarlo a Finlandia (por suerte ya solo quedan tres horas y se termina este martirio).

El miércoles estuve en mi clase sobre Ricardo Palma, y luego en el Twin por un rato, la pasé supertranquila. Viernes y sábado ya sé dónde la pasaré. También espero que sea tranquilo, ya no quiero emociones fuertes. Por lomenos por un tiempo, o por lo menos no en el Twin. Me gusta ese sitio y no quiero que siempre sea el inicio de mis fracasos, aunque conociéndome como me conozco, seguro que me espera una tercera, y tal vez una cuarta, y quizás …

7,9

¿Cómo un número puede contener tanto dolor? Si fue 7,5 o 7,8 realmente no importa, lo que importa es que ese día se destruyeron cientos de vidas, y que las vidas que sobrevivieron siguen así: sobreviviendo. Que no hay forma de saber la magnitud de la desgracia. Que se pueden levantar edificios, casas y calles, pero esas almas que quedaron enterradas bajo los escombros ya no se levantarán. Que se puede dar mucho dinero y soltar muchas palabras, pero las palabras no llenan los vacíos y el dinero no reemplaza los recuerdos. Y el dolor, por muchas palabras, dinero y hechos que les dés, no pasa, continúa incesante corroyendo los días que vendrán.

Y las personas que perduraron a la desgracia, que como espíritus atormentados deambulan por las calles de Pisco, Ica, Chincha y otros lugares que sufrieron la devastación, cómo encontrarán la paz de espíritu que tanto necesitan, cómo consiguen dormir tranquilamente, cómo consiguen que los recuerdos no vuelvan, atormentadores y maniáticos a revivirles ese día lleno de tragedia.

Porque perder a un ser querido es terrible, pero perder la dignidad aumenta el sentimiento de abandono, incrementa la tristeza y desata los más oscuros temores, junto a los más duros sentimientos.

Y eso es lo que ocurre cuando un pueblo no siente que quienes lo representan se solidarizan con su dolor. Que nunca llega el abrazo de un gobierno que puede comportarse a la altura de la situación y restablecer dignidades. Que ese gobierno es incapaz de sentir y ponerse en la piel del otro para saber lo que significa el sufrimiento humano. Que ese gobierno no tiene la fuerza ni las ganas de ayudarte a superar y salir de los escombros. Un gobierno inhumano, mediocre, inútil, superficial, lleno de taras cerebrales y prejuicios imbéciles, indigno de gobernar al pueblo que lo ha elegido, es ese que no se manifiesta después de un año de ocurrido los hechos y que luego reclama que no se le agradezca lo poco que ha hecho.

No se agradece lo que es una obligación hacer. Nunca se agradece haber hecho nada, haber hecho muy poco o no haber hecho lo suficiente.

Crónica rápida de un día laboral

Nos dicen que mañana tenemos que venir elegantes, porque van a visitarnos clientes VIP, o sea, prohibidos los jeans.

Mi amigo comenta que por fin volveré a vestirme como en las primeras semanas y los chicos de la oficina de al lado preguntaban por mí. La cosa es que no volví a vestirme así porque de los dos únicos pantalones de vestir que tengo, uno me queda a reventar (he aumentado dos kilos por estar casi todo el día sentada) y el otro tiene la basta rota de tanto pisarla. Así que tendré que coser el roto porque no creo que baje dos kilos de un dia para otro.

Hoy es una de las pocas veces que salgo a comer, como aquí hay un comedor lo más cómodo es entrar a él, pero desde hoy me fugo todas las tardes, aunque sea para caminar un rato a ver si bajo de peso. En el restaurante, la chica que atendía me miraba constantemente, yo estaba viendo las olimpiadas y no me percaté hasta que realmente su mirada se convirtío en insistente y venía acompañada de un sonrisa. Me preguntaba si tenía algo en la cara así que fui al baño a revisar, pues no, cara sin marcas de tinta, dientes sin comida, todo normal, solo me miraba porque sí.

Mi chief me ha conseguido un libro de Italiano, dice que para que haga algo productivo (¿?), aprender otro idioma en lugar de estar llenando crucigramas. Lo intentaré. Hoy me toca Ricardo Palma y luego el Twin. Ya estoy emocionada y eso es algo que no sentía hace mucho. Espero no hacer horas extras.

Tres cosas:

1. Saber que mi exexex sale con una chica y que no me afecte en lo más mínimo.
2. Saber que mi exex está asada conmigo y que ahora no me importe para nada (digo ahora porque ayer sí estaba preocupada)
3. Que ya no me palpite la piel debajo del ojo, que me atormentaba porque el ritmo de latidos había aumentado considerablemente y ya estaba dispuesta a visitar al neurólogo.

En pocas palabras, estoy tranquila. También he reflexionado bastante.

En el trabajo, en el segundo piso en donde está la editorial, hay una enorme ventana en la que me paro a veces a ver como van y vienen los obreros de planta, me relaja ver a esas personitas apuradas para llegar a tiempo al trabajo.

Ayer estaba sin hacer nada y me puse a llenar el geniograma gigante. Estaba en esas lides cuando se acerca the chief, y claro, yo ni cuenta me doy hasta que ya está a mi lado.

Él: ¿Qué haces?
Yo: Luchando contra el Alzheimer
Él: ¿Cómo?
Yo: Sabe, mi papá fue un hombre que pese a su avanzada edad se mantenía muy lúcido, él tenía la costumbre de llenar los crucigramas que salían en los periódicos
Él: ¿Y?
Yo: Pues, cuando llegue a su edad me gustaría ser como él
Él: ¿Y?
Yo: Por eso me dedico a este tipo de ejercicios mentales
Él: Ah, bueno, lo único que quería saber era si estás ocupada para que revises esto
Yo: Pues no
Él: Entonces te lo dejo
Yo: Ok

Me pregunto por qué tengo que hablar tanto.

Ayer, dos amigas me recomendaron lo mismo: decir lo que siento sin miedo a lo que pudiera pasar y sacarme las dudas de una vez por todas. Lo intenté, pero no pude terminarlo. Al final, me pareció inútil, además de equivocado y hasta incorrecto, porque iba a meterme otra vez a divagar sobre las cosas que podrían pasar, y eso no es ser realista ni sensata.

Yo me conozco, sé cómo soy, mis decisiones generalmente pueden estar equivocadas, pero las asumo y sigo con mi vida. Hay una cuestión muy primigenia en esto de sentir dolor por una pérdida, podemos sumergirnos en él o buscar las formas (que hay) para salir, pero no lo hacemos, no salimos de esa vorágine de sufrimiento porque nos gusta, en el fondo nos causa satisfacción, un goce muy grande que no queremos que termine. Muchas encontramos en el dolor el sentido de nuestra existencia

Nos gusta regodearnos en él, nos da un placer adrenalínico y esas causas que muchos negamos (me incluyo) son tan profundas, están tan fuertemente arraigadas que creemos que no es así, que otros nos lastiman, que otros nos ofenden, que otros nos humillan, cuando los únicos que mantenemos esta situación somos nosotros mismos.

Esto tiene mucho de egocéntrico, cuando sufro todo se concentra en mí, el mundo entero gira alrededor de mi dolor, mis actos están guiados por este sentimiento de pesar que maneja mi conducta, los actos que realizo se convierten en tubos de escape sin salida porque estos tubos están bloqueados por mi enorme ego.

Al final, la conversación con estas dos amigas me hizo ver que ya estoy dando vergüenza, gritando mis penas como si fuera la única en este mundo, como si no hubiera otra cosa de la cual hablar; aunque estas cosas me hacen reflexionar bastante, y conocer más de lo que ya creo que me conozco, es suficiente análisis de mí misma. Además, esto ya está afectando a las personas que estimo, se preocupan por lo que escribo o por cómo me siento y no quiero ser una preocupación más para ellas.

Conclusiones: Si, aceptaré las invitaciones a salir, conversar, ver alguna película o tomar algo (ya pueden invitarme jaja). Dejaré de quejarme. Lo de la distracción con el estudio es mitad cierta, necesito distraerme, pero también me gusta, así que no es mi tubo de escape bloqueado. Y no me pregunten cómo estoy, siempre contestaré lo mismo: bien. Y ahora podría decir que mejor. Gracias.

A distraerme

Me he inscrito a un curso sobre Ricardo Palma (¿?) en el Porras Barrenechea, y claro, se preguntarán ¿por qué? Yo también me lo pregunto. Dura cuatro semanas (martes 5, miércoles 13, lunes 18 y lunes 25), comenzó el martes pasado pero no pude ir, mañana estoy ahí de cabeza.

Busco mis razones:

1. Distraerme. Esa es la principal
2. Me gusta Miraflores. Me trae bonitos recuerdos
3. Está al frente del Twin, o sea, el Raúl Porras es lo máximo, puedo estar estudiando dos horas y luego pasar por mi sitio favorito otras dos horas y a dormir tranquila y cansada
4. Estudiar cualquier cosa, ese es mi hobby (es un pasatiempo muy raro realmente).
5. Por último, Ricardo Palma hizo algunos estudios lingüísticos que no son muy conocidos (excepto por los lingüistas y algunos entendidos, ahí están sus Neologismos y americanismos y Papeletas lexicográficas). El pobre trató toda su vida de meter algunos peruanismos en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, pero nunca le dieron bola.

Otros cursos a los que voy a inscribirme son a los de la UARM, duran un mes y comienzan a las 6 y 30 ó 7 d ela noche:

1. Taller de fotografía periodística y edición gráfica: no sé nada de fotografía, ni siquiera cambiar de rollo a la vetusta máquina que tengo, peeeero, como se lee en la publicidad, lo que se busca es enseñar algunas técnicas y estrategias para crear mensajes e historias sobre la base de la historia personal, el autorretrato y los procesos de identidad. Todo analizado e interpretado metodológicamente por la psicología y el conductismo, la semiótica, la sociología, la antropología visual y teniendo como instrumento codificador la fotografía. O sea, un cambalache total. Ese curso es perfecto para mí, perfecto para mí.

2. Teoría y método de la investigación social. La perspectiva fenomenológica: ¿Ahhhhhhh? Sí, pues, esas cosas me gustan. Se preguntarán que chú es la fenomenología (quizás esté emparentado conmigo). En la publicidad dice que eso de la fenomenopollo permite una mirada diferente del sujeto (yo tengo una mirada diferente, ejem, ejem), de los campos de interacción ( ¿el Twin? ) y del modo de interpretación ( ¿eres o te haces? ). Ejes: la construcción del sujeto de la investigación y la construcción de los fenómenos sociales. Aunque no lo crean estos dos temas son fundamentales para mi supuesta tesis. Sep.

Estos dos cursitos cuestan 80 soles si eres estudiante, si no lo eres, te jodiste pues, pagas el doble. Hay otro curso que está en veremos (cuestiones de dinero y tiempo): Para emprender proyectos de educación. Sí, pues, aunque no quiera quizás algún día tendré que enseñar lo que se supone que sé, y no me gustaría hacerlo como lo han hecho por miles de años, es decir, en forma jodidamente aburrida, no sé la verdad cómo nace la vocación de profesor si nuestros ejemplos vivos parecían muertos en medio de la clase, por eso busco formas de enseñar a los chuckis sin que se aburran en mi cara. O sino, combo con ellos.

Casi nada de alcohol

Tómate esta botella conmigo, en el último trago nos vamos, quiero ver a qué sabe el olvido sin poner en mis ojos tus manos. Nada me han enseñado los años, siempre caigo en los mismos errores, otra vez a brindar con extraños y a llorar por los mismos dolores.

 

Este fin de semana voy al Twin, no estoy segura si viernes o sábado, pero creo que será viernes. Primero me voy al cine y de ahí me doy una vuelta, tengo que hacerlo de una vez, mi encargo me espera. Entraré, saludaré a Yuli, quizás conversemos un rato, quizás me tome un trago, pero sé que saldré huyendo, ya no me atrevo a tomar ni siquiera acompañada. Yo, que no resisto las lágrimas sin una sola gota de alcohol, cómo será cuando tome un poco de cerveza, simplemente me voy a la mierda, seré un desecho humanos arrastrándome por el bar, ya no quiero que pase eso. Ni siquiera podré ocultar mis ojos rojos y culpar a la gripe ya no funciona.

 

Cambiando de tema. Hasta yo me aburro de quejarme, que será las que entran por primera vez a leer. Pensarán que soy una pobre cojuda (lo cual es cierto) que no se deja de quejar (de lo que no hay duda) y que ya aburre con tanta autocompasión (hasta yo me aburro). Así que punto final a esta seguidilla de quejas (este blog se hubiera llamado El Quejatorio).

 

Lo siento chicas, yo era más alegre, solo buscaba aventuras y sexo y ese tipo de cosas y ahora que ya pasé por varias situaciones, siento que no busco nada. No sé, o he madurado demasiado pronto en este mundo y ya me desengañaron totalmente o esta sensación solo será hasta que me ilusione otra vez, espero que sí.

 

Siempre hacía una listita de agarres, pero la perdía, luego cuando volvía a hacerla no recordaba a todos, por eso los voy a enumerar, para que queden guardados y no pasen al olvido como tantas cosas.

 

  1. G: yo no lo recuerdo la verdad, ella me lo dijo, pero parece que sí es cierto porque hubo testigos. Yo no lo cuento como primer beso por el hecho de no recordarlo, por eso va con el nonúmero 0. Como estaba tan borracha me llevó a su casa. Ahí recuerdo menos pero por la cara que le vi al despertar parece que pasó algo. Qué pena no recordarlo. Espero no haberla lastimado cuando después de eso no la llamé y no me interesó su vida para nada. Aunque ella hizo el intento de volver a verme yo ya no tenía el menor interés. Y todo quedó  ahí. Varios meses después la volví a ver, pero no hablamos mucho.  Por suerte no le di la más mínima esperanza, me hubiera sentido peor.

 

  1. M: Ese si lo recuerdo, y realmente fue muy bonito. Hasta emocionante, porque lo recuerdo casi todo y porque después no recuerdo casi nada (si, también me emborraché) y también me fui con ella. No sé si han leído los primeros post pero ahí decía claramente que yo quería SEXO y estaba tratando de cumplir mi meta. Luego, una serie de malentendidos hicieron que las cosas no fueran más allá de eso. Ahora es mi amiga (a la que nunca veo por decisión mutua). Espero no haberla lastimado más de lo que pude ser testigo, y es que a ella sí le di esperanzas, pero al final faltaba algo para que conectemos y terminamos desconectadas.

 

  1. H: Bueno, esta historia ya la conté en unos 20 post así que suficiente, mi primera ex yeah. Inolvidable simplemente por ser la primera  que me choteó rico, y luego, cuando yo todavía me sobaba de la patada en el trasero me dio otra oportunidad para desencantarme totalmente. Y lo logró. Ahora no seremos muy amigas pero por lo menos cruzamos palabras de vez en cuando. Y eso ya es bastante. Por suerte, creo que a ella no le lastimé ni un pelo.

 

  1. K: Yo estaba con una amiga y no sé cómo apareció, la cosa es que mi amiga desapareció para irse con su agarre y al final me quedé con ella. Y las dos estábamos solas. No conocíamos a nadie. Ella venía de vacaciones, pues trabajaba en provincia, y para mí era la primera vez que entraba a ese antro (¿imaginarán cuál es?), así que la soledad hizo que nuestros labios se unieran de vez en cuando. Aunque después me perdí por ahí y no la volví a ver (además, también taba borracha).

 

  1. T: En el mismo sitio, unas horas después de irse K. Si pues, estaba medio perdida, las cosas no iban como quería con alguien a quien sí quería y me dediqué a emborracharme y a agarrar con la primera que se me cruzara. Por suerte estaban buenas (y yo más borracha aún). Yo no entiendo cómo estando yo tan borracha las chicas igual agarraban conmigo, me han dicho que soy linda cuando me emborracho (lo he escuchado un par de veces), pero la verdad yo ni loca agarraría conmigo (en ese estado, ni en ningún otro para ser sincera).

 

  1. R: Fue la primera a la que agarré yo, creo que en el día de San Valentín y en la pista de baile del Twin, yo estaba supertriste (y superborracha) y dispuesta a todo, pero ella no tanto porque no agarramos mucho, por suerte, porque cuando la vi bien no me gustó para nada. Había dejado mis lentes en el sillón.

 

  1. Me: Éramos cuatro y luego dos, y cuando a mí me dejan sola con alguien como que se despierta ese instinto animal que te dice: agarra, agarra, agarra. Bueno, realmente a mí se me despierta el instinto que me dice: déjate agarrar, déjate agarrar. Y entones me dejo. Luego de pasárnosla agarrando en el Twin, nos fuimos a comer algo (porque me moría de hambre). Caminábamos de la mano por las calles, la gente nos miraba y nos sonreía, nos saludaban y nos mandaban piropos (que no eran insultos) lo cual sí que era sorprendente. Es que nos veíamos lindas juntas. De ahí nos fuimos a la casa de una amiga, aunque yo estaba loca por irme a mi casa, pero ella no me soltaba (creo que estaba más desesperada que yo). Nos quedamos en casa de mi amiga, quien estaba asada. Yo dormí con mi amiga y Me en otra parte. En la mañana siento que alguien me besa y me acaricia y yo pensaba entre sueños: la hice (por mi amiga), pero era Me. Salí volando de ahí.

 

  1. B-L: Esta historia también ya está muy contada. Solo espero que se convierta en eso: historia.

 

Sacando cuentas, fue una por mes, a eso se le llama efectividad (falta la chica de agosto, estoy en compás de espera), en el 75% de estas situaciones estaba ebria total. En el 95% no recuerdo completamente lo que hice. De las ocho, seis fueron en el Twin (¡Viva el Twin!) las otras dos en un antro. Y con todas las pasé muy bien y hasta las recuerdo con cariño. Así que muy mal no me ha ido. 

 

Lecciones mal aprendidas

Escribir no es un trabajo pesado, lo pesado es que a veces no sucede nada. Pero ¿cuál es el problema con que no suceda nada?. Para una persona que escribe (me niego a llamarme escritora, puede más el roche) ese es un problema terrible. No tener nada que escribir es enfrentarse no ya a la hoja en blanco, sino a la vida en blanco, la rutina solo hace que uno tenga que imaginar, ensoñar, hasta alucinar que algo sucede en la vida que la cambie de su regular monotonía, y si no sucede nada, como me pasa constantemente, lo único que hago es recordar las cosas bonitas que pasaron y que ya no volverán y eso me hace sufrir más.

Ahora, toda esta semana no me ha pasado nada. No salgo a pesar de que tengo con quienes salir, ya rechacé cuatro invitaciones más al cine. Y no sé por qué realmente, si el cine me encanta, quizás porque me invitan el mismo día a unas cuantas horas de la función y no me gusta sentirme apurada.

Pero así es, sin ganas de salir, sin ganas de estar con gente a mi alrededor. No voy al Twin, no voy al cine, no voy a ningún lado. Excepto el sábado que fui a ver la momia y que no me gustó para nada. De ahí todo sigue igual.

Otra cosa que tengo es que extraño demasiado. Sí, extraño, y a veces extrañar tanto me hace no querer moverme de donde estoy. Extraño y extraño y sé que no levantaré el teléfono para llamar, ni mandaré mensajes ni haré el menor intento por hacer o decir algo, porque mi orgullo es más grande, porque mi pudor es más intenso, porque cada día que pasa me siento más lejana, más menos. Y siento que eso no tendrá solución por el momento.

O solo lo tendrá cuando ese extrañamiento lo enfoque en otra persona, en otros recuerdos, en otro cuerpo. Dejaré de extrañar a una cuando extrañe a otra persona. De eso no cabe duda. Pero cuánto tiempo me demorará todo esto. No lo sé, espero que no mucho. No me gusta sentirme así.

Además, dar mi brazo a torcer, pensar en siquiera dar una ligera muestra de sentimentalismo frente a ella no está en mis planes. He aprendido a cruzar mis brazos, mirar distraídamente, reírme como sonsa en el messenger, decir que estoy bien o maso, pero nunca mal. Nunca mal.

Suplicar un poco de amor, pedir limosnas, tratar de que en algún momento te diga las palabras que en algún momento te devolverán el alma al cuerpo, soñar con que todo volverá a ser como antes. No. Así esta sensación de tristeza no pase o se intensifique. Así esté al límite y lo único que haga al cerrar la sesión es irme al baño a llorar. Mis lágrimas cada día cuestan más de lo que imagino o de lo que pueda imaginar cualquiera.

Hace un tiempo me gustaba alguien que me parecía realmente interesante, teníamos varias cosas que nos unían, pero ahora simplemente se ha vuelto imposible, completamente imposible, y no porque yo quiera, sino porque así se dieron las cosas. Y creo que ya no puedo hacer nada contra eso. Están involucradas demasiadas cosas en esta situación. Y tampoco me gusta jugar con fuego. Aunque a veces puede resultar emocionante (generalmente lo es), mis lecciones para ser mierda aún no dan resultado. Y eso que pagué por adelantado.

Lo olvidaba (como siempre)

Estoy en la categoría Blog personal, el premio es un diploma y un trofeo para los 20 más votados, para el primero un play station (?) y para los otros dos un Ipod (aquí si quisiera estar).

Yap, tienen que entrar a la página y de ahí buscarme jaja porque no he podido subir el fucking botón, lo cual haría todo más fácil, pero quién quiere las cosas fáciles (yoooooo), además para fácil suficiente conmigo. Y votar. luego confirmar su voto cuando entran a su revisar su correo. Nada más. Les demorará un tiempazo pero lo harán por una buen causa sniff sniff: Que una lesbiana más sea conocida en la bollósfera.

Última vez que hablo sobre este concurso, espero, hasa que se termine. ahí podré despotricar todo lo que quiera ja.

Fucking concurso, quedan menos de diez días

Esto de la tecnología para mí es como aprender sánscrito (llevé un curso en la cato), o sea, es superchévere, pero al final no entiendo ni mierda, entonces estoy sufriendo (más) por eso, por lo menos no me permite pensar en la innombrable (por decisión propia, ja). Me libera por un lado, pero me tortura por el otro, odio ser una bestia en computación, el blog es lo máximo que he hecho en estas lides.

Pero todo esto es porque estoy en ese concurso de los 20 blogs peruanos que organiza el sistema (léase El Comercio) y pues dicen que tengo que subir ese botón para que la gente vote por mí. He estado toda la mañana en eso y nada.

Bueno, creo que el concurso termina el 20 de agosto o por ahí, así que me faltan aproximadamente 8 días, no sé. En esos 8 días tendrían que votarme (no botarme, eso ya lo han hecho varias) pues no sé ¿unas mil? para tener la mínima posibilidad de ganar el premio (ya me enteraré qué es, por estar tratando de subir el botón ese, ni he abierto todo el blog ese de los 20 blogs peruanos) y quizás aparecer en una foto de este periódico (jaaa, qué roche).

Así que, chicas, si quieren que gane esta servidora (y eso si es cierto, cómo me gusta servir de idiota a las demás) y me aparezca el día de la premiación recibiendo imagino que un pequeño recuerdo, ¡déjenme soñaaaaaaaaaaaaarrrrrrrrrrr!, y que gane un sencillo (espero que haya plata pero si no igual habrá sido bonito participar ¡sí, claro! ni yo me lo creo, quiero plataaaaaa), y que luego aparezca mi foto y comiencen los problemas (eso será inevitable pero les contaré con detalles, seee), entonces VOTEN POR MÍ. Si no quieren que me pase nada de eso, pues continuaré en el más puro de los anonimatos, lo que siempre es mejor, pero le quita adrenalina a mi vida.

Aprendiendo a ser mierda entre dos lornas

Conversando con mi amiga Virgo hemos llegado a unas cuantas conclusiones (y no estoy hablando de nadie en especial, solo son reflexiones, nadie se dé por aludida, por favor):

A las chicas “buenas”, o más o menos decentoides, les gustan las chicas “malas”.

Y no es que haya descubierto la más grande verdad del planeta (para eso está L word) y no creo que solo sea una sospecha ya que se cumple extraordinariamente bien (es más efectiva que la ley de la gravedad).

Así que nos hemos propuesto llevar un curso rápido de mierdería a ver si algo nos funciona. Y como sabemos algunos idiomas no importaría si el curso es dado desde Holanda (con los cuerazos que hay allá ya quisiera) o de Francia, uhmmmm la ciudad del amor (no, creo que esa era Roma, pero las francesas también están en su punto).

Sería un curso específico para lesbianas (se incluirían algunas bisexuales pero presentando su respectivo currículum).

El curso, en la primera parte, es para tratar de entender el por qué a las chicas tan “buenas” (en todo sentido) les tocan chicas tan “malas” (en todo sentido), que deseando una relación estable solo deseen estar con nosotras un rato y cómo, cuando empezamos a manifestar nuestros sentimientos, se corren a la primera. La segunda parte es para poner en práctica todo lo que se ha aprendido en la primera.

Tendría entonces cuatro fases, dos teóricas y dos prácticas:

1. Introducción a ser mierda I:

Historia de las mierdas. Mierdas famosas. Tipos de mierdas. Características. Qué es lo que le confiere la calidad de mierda. Por qué ser mierda es mejor que ser “buena”. Objetivos, propósitos y finalidad de ser mierda.

2. Introducción a ser mierda II (previa aprobación del primer curso):

Primeros pasos para convertirse en mierda. Las armas de la seducción. Aprendiendo a mentir sin roche Como decir sin decir realmente. El floro. La primera cita. El sexo. Aprendiendo a no involucrar los sentimientos. Cómo ser feliz como una lombriz y no parecer una meretriz.

3. Convirtiéndose en mierda

En este curso se separará por grupos porque cada persona es un universo y se necesitan estrategias especiales y particulares en cada una.

La belleza: cuando no se necesita decir nada. La gracia: cuando tienes el factor X. La sexy: ¿qué haces en este curso?. La fea: especialización en el floro. La pobre: sin invitar también se puede ganar. La rica: con dinero casi todo es posible. La gorda: resaltando otras cualidades. La flaca: lo mismo. Etcétera.

4. Práctica

Visitas guiadas a asociaciones para lesbianas, o sea, mhol. Visitas guiadas a discos de ambiente. Vale todo: cómo hablar con tanto ruido. Twin: cómo hablar sin tanto ruido. Lez4lez: aparentando ser rica y apretadita. La trece: aprendiendo a sobrevivir. Visita guiada a bares de ambiente. El Príncipe: esperando. Cuadros: haciendo tiempo.

Si en todo ese tiempo lograste ser mierda por lo menos con una, puedes darte por aprobada. Aunque, generalmente, si no naciste para ser mierda, te harán mierda a ti. Así que no se debe alimentar falsas esperanzas. El curso no es 100% efectivo. Algunas siguen siendo igual de cojudas. No hay devolución de dinero.

PD: Lo escribí hace tiempo ja, ya saben que estaba en una etapa destructiva, ahotra que ya estoy destruida, paso a la etapa de reconstrucción, espero no demorarme más que gobierno aprista.