Demasiada tranquilidad

Llegó la visita al trabajo, y nos miraron como a monos de feria. The chief nos dijo que aparentáramos que trabajábamos por lo menos 15 minutos. Así lo hicimos, pero no pude evitar explotar de risa cuando me di cuenta de que me estaban mirando. Por suerte hundí mi cara en un diccionario enciclopédico.

Vuelven los días de dormir poco, anteayer tratando de instalar a wall-e (mi inútil web cam) con ayudita, pero nada, y ayer transcribiendo lo que me falta para mandarlo a Finlandia (por suerte ya solo quedan tres horas y se termina este martirio).

El miércoles estuve en mi clase sobre Ricardo Palma, y luego en el Twin por un rato, la pasé supertranquila. Viernes y sábado ya sé dónde la pasaré. También espero que sea tranquilo, ya no quiero emociones fuertes. Por lomenos por un tiempo, o por lo menos no en el Twin. Me gusta ese sitio y no quiero que siempre sea el inicio de mis fracasos, aunque conociéndome como me conozco, seguro que me espera una tercera, y tal vez una cuarta, y quizás …