Controversia

Esta es un carta aparecida en la revista Domingo del periódico La República el día de hoy. Dice así:

Matrimonio gay

Señor Director:

En referencia a la nota “La reina polémica” quisiera precisar dos cuestiones: primero, que la palabra que más se adecúa a la legalización de la vida en común de dos personas homosexuales sería el “contrato gay”. El matrimonio es exclusivo del amor conyugal, propio entre el varón y la mujer. Segundo, que siempre que alguien no está de acuerdo con los activistas gay, es tildado de homofóbico. Creo que uno tiene derecho a estar en desacuerdo con la ideología gay sin ser vilipendiado por ello.

La respuesta del periódico es la siguiente:

Si la legalización de la vida en común de dos personas del mismo sexo genera similares derechos que en un matrimonio heterosexual por qué no llamarlo igual? Habría que precisar que se trata de una opción sexual y no de una ideología. Frente a esta opción hay quienes se muestran tolerantes y quienes no.

Ahora mis precisiones:

Etimológicamente “matrimonio” significaba la posibilidad para la mujer de ser madre legítimamente. Lo legal era casarse (por la iglesia) con un hombre y luego tener los hijos de este y bajo su protección, la mujer gozaba de ciertos privilegios de los que se veía privada si permanecía soltera o concebía un hijo fuera del “matrimonio”. La carga ideológica viene del derecho y de la religión, no a priori sino a posteriori, con un fin determinado explícito para cada una de estas instituciones patriarcales: mantener a las personas dentro del orden social establecido y asumir el control del cuerpo de las mujeres.

 

Uno, al contraer “matrimonio”, lo que realmente está haciendo es firmar un contrato, pero lo llamamos “matrimonio” porque contiene una carga espiritual trascendente que no posee la segunda, más fría y economicista. Esta carga semántica es lo que separa el  romántico “matrimonio” del pragmático “contrato”.

 

¿Por qué muchos gays y lesbianas luchan para que se reconozca el “matrimonio” entre ellos? Porque creen y sienten que su unión va más allá de un contrato. Es una unión basada en el amor, la fidelidad y la realización de una vida en común. Lo que buscan es gozar de los mismos derechos ciudadanos y que estos sean reconocidos dentro de las leyes de su país, no piden privilegios sino igualdad legal. No quieren tolerancia sino reconocimiento. Una ciudadanía auténtica que solo se logrará cuando sus relaciones y afectos estén amparados bajo la legalidad estatal. 

 

No podríamos hablar de una opción sexual en este caso, no se elige “de pronto” ser “hetero” u “homo”, las identidades se construyen basándose, entre otras, en razones biológicas, culturales y discursivas, es un proceso largo y muchas veces doloroso. El cuerpo y el deseo contribuyen a la adquisición de una identidad determinada. El comportamiento sexual da lugar a una o más orientaciones sexuales. Las diversas formas de vivir la sexualidad, más allá de los límites impuestos por la heteronormatividad, son completamente respetables, mientras no produzcan daño a nadie y se vivan de forma íntegra y digna.

 

Sobre la ideología, la “homosexualidad” claramente no es una ideología, es una orientación sexual, pero su discurso está cargado de ideología. Esto no es una particularidad, todo discurso está cargado de ideología, dependiendo de nuestra cultura y nuestros valores.  Así como existen discursos políticos, capitalistas, neoliberales, socialistas, feministas, machistas, periodísticos, académicos, también existen los discursos gays y lésbicos. Cuando hablamos transmitimos ideas a través de nuestras palabras. No existe palabra neutral ni discurso neutral. La neutralidad no es posible en un mundo en donde coexisten opresores y oprimidos, dominantes y dominados, poderosos y débiles. Ser neutral es estar de parte de los primeros en perjuicio de los segundos.

matri-gay

PD: Personalmente, a mí no me interesa esto del matrimonio, debe ser porque soy muy pragmática, para mí eso es un contrato sin más, pero si hay gente que quiere casarse y a eso quiere llamarlo matrimonio y cree que eso le va a dar mayor igualdad ante la ley está en todo su derecho de luchar por ello. No creo en el matrimonio, ni en el contrato, ni en ninguna religión, casi no creo en las personas y mucho menos en el amor uuuuuu.

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4 comments

  1. Anónimo · noviembre 10, 2008

    Niña, que tal tu fin de semana… que o quien te puso de ese humor?
    un beso
    luna

  2. exploradora · noviembre 12, 2008

    Hola, mi fin de semana estuvo muy divertido. Cuando escribí el post no estaba de mal humor, realmente pocas cosas me ponen de mal humor. Yo solo analizo y saco conclusiones. No me molesto. No me gusta perder el tiempo en eso.
    Un beso
    PD: Creí que habíamos quedado en que el viernes irías al Twin para conversar o conocerte o algo así. O me equivoqué?

  3. Anónimo · noviembre 13, 2008

    no te equivocaste…si fui! estuve sentada en la barra….este viernes ire de nuevo y me sentare en la barra…de nuevo…adivina quien soy…

  4. exploradora · noviembre 14, 2008

    Uuuuuyyyyy, qué misterio, bueno, entonces trataré de adivinar.

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