Solo faltan dos días

Camino sola por las calles del Jirón de la Unión. Todo está lleno de adornos por Navidad y Año Nuevo. Parece una calle feliz, la gente activa vendiendo, llamando, caminando apresurada, haciendo sus compras, conversando, riendo.

 

Espero volver a verte un día y que vuelvas a llenar el enorme vacío que en mí dejó tu ausencia. Espero que a pesar del tiempo tu sonrisa aún ilumine mi existencia.

 

Compro algunas cosas para comer en el cine, si paso rápido y me hago la loca no me revisan. Hago la cola para comprar la entrada, aún no completo mis 24 visitas anuales y solo me quedan dos días para hacerlo así que el tiempo apremia. Me dan mi ticket, pongo mirada seria y paso. Conmigo van mi gaseosa y mi chizito.

 

Me gustaría que entre nosotras las cosas hubieran ido mejor. No ser tan complicadas. No tener ese instinto de supervivencia que nos hace escaparnos del amor apenas lo vemos.

 

Entro, busco el asiento más alejado y la fila que tenga menos gente y me siento, me preparo lentamente para ver la película, limpio mis lentes, apago mi celular, froto mis ojos, me sueno la nariz, cierro los ojos y espero.

 

Quisiera que veas como me froto los ojos, mi alegría cuando hay una cerveza cerca, abrazarte cuando quiero dormir, oponerme a bañarme cuando hace frío, enervarme cuando hablo de mis ideas, pasar por encima de ti al levantarme de la cama.

 

Es una película mala pero no queda otra, aunque en su poca calidad y todo, por lo menos entretiene. La gente se mata de risa de algunas cosas, en otras se queda sorprendida, me gusta ver los rostros. Si la película no me atrae por lo menos hay algo que mirar.

 

Quisiera que veas mis pies abrigados, pero solo en invierno, acariciar tu rostro mientras te beso, darte la espalda esperando que me abraces, que me tomes de la mano y caminar juntas a cualquier lado

 

Termina la película, todos salen medio apresurados, yo salgo lentamente, me gusta ser la última en llegar a la puerta. Luego la luz de la calle, otra vez caminando silenciosamente hacia el paradero. Veo mi carro venir. Subo. Todos los asientos están ocupados así que voy parada.

 

Y quisiera sentir otra vez esa confusión de piernas y brazos, de saliva y sudor, de  cuerpos que giran al ritmo de una música desconocida, pero con un sonido animal, auténtico, instintivo, real. Cuerpos desnudos como espuma que se mueven buscando el máximo placer y el instante único en que dos almas se pierden en la insondable oscuridad de la noche.

 

Llego a casa, me preparo un café, prendo la tele, pongo las noticias, prendo la compu, me conecto, reviso mis correos, contesto algunos, escribo un poco para el blog. Le preparo su leche a mi hija, la acuesto, le cuento un cuento, se duermo, trato de dormir un poco y no pensar demasiado en ti.

Solo faltan tres días

Si, tres días para que se termine este año loco, también podría llamarse “el año en que salí del clóset” ja, estaba prisionera de mi cerebro por mucho tiempo y aún sigo prisionera de mi cuerpo, pero poco a poco dejé escapar algunas cosas, y todas las que leyeron este blog vivieron conmigo mi proceso.

 

También faltan tres días para que este blogcito se cierre y esta bloguera descanse de tanta acción. Y se dedique a sus estudios, a su hija y a seguir esperando a la mujer de su vida (porque no pienso buscarla). Ya no sabrán más de mí, y quizás yo no sabré más de ustedes, pero el año que duró fue increíble conocer a todas las personas que conocí y que compartieron algo conmigo.

 

El viernes salí un rato, fui al Twin a recordar viejos tiempos. Vi a mi ex y como siempre no me habló, le pregunté si iba a seguir así sin hablarme y me dijo que sí, parece que sigue molesta conmigo (creo que me odia). Bueno, con ella ahí ya no es tan agradable ir al Twin y quizás sea lo mejor, son como señales que se me ponen en el camino para evitar seguir perdiendo el tiempo.

 

Estuve con una amiga al comienzo, luego llegaron más, tomamos harto, nos emborrachamos terriblemente, olvidamos algunas cosas y quedaron otras para el recuerdo, lo bueno es que yo me divertí como hace mucho tiempo no lo hacía. Vi por última vez a K y Ch, me refiero a este año, se van hoy y vuelven la segunda semana de enero (eso es lo que me dijeron, pero no lo sé), ellas se fueron temprano y yo me quedé hasta las 3 (no estoy segura). Ellas volvieron el sábado, pero yo ya estaba sin ganas de salir, además era el turno del papá de Cami de irse a donde quisiera.

 

Extrañaré a K y a Ch, la pasamos muy bien y son un mate de risa. Espero que vuelvan y decidan qué hacer con sus vidas. Me parece como si aún fueran una niñas medio perdidas y en una angustiosa búsqueda de afecto.  Me recuerdan un poco a mí a esa edad, mi familia era un desastre y lo único que hacía era aferrarme a los amigos y amigas, yo tuve mucha suerte, porque pudo pasarme cualquier cosa, pero no me pasó nada y conocí a muchísima gente buena, quisiera que lo mismo suceda con ellas.

Madagascar

Dos de las mejores películas animadas que he visto son Madagascar 1 y 2, pero no por la historia (que es linda) sino por esos momentos que parecen hechos por un grupo de personas felices.

 

En la primera, cuando a Marty, la cebra (que parece el protagonista pero luego nos damos cuenta que no lo es) llega a la edad en que uno comienza a cuestionarse para que mierda vive, y sus amigos le aconsejan que no haga locuras, que deje las cosas como están, que todo va bien con ellos y que deje de joder (o sea, lo que hacen los amigos de verdad), y decide irse a buscar aventuras y eso que llamamos “el sentido de la vida”, su amigos van detrás de él para hacer lo que hacen los verdaderos amigos: no dejar que hagas lo que quiere el corazón, sino la razón, para así evitarte mucho sufrimiento y que no les jodas la vida a ellos también, porque si son tus verdaderos amigos van a compartir contigo tus penas (y eso hay que tratar de evitarlo lo más posible), entonces se meten en un montón de problemas y cosas locas.

 

Pero eso no era lo que quería decir de esta pela, sino que es superdroga, cuando le disparan a Alex, el león, para doparlo, este se manda una alucinada brava, como 5 minutos de alucinaciones que para aquellos que han probado alguna vez drogas en su vida, se les hará muy familiar. Y para aquellos que han querido salir de una vida de drogas legales e ilegales se les hará conocido el proceso por el que pasa Alex para no tratar de probar carne ni comerse a su mejor amigo. E imagino que hay más escenas por el estilo, pero solo la vi una vez.

 

Entonces, Madagascar es la primera película para niños más pastrula que he visto en mi vida. Y Madagascar 2 es la película animada para niños más gay que he visto, o mejor dicho, la que muestra la mayor aceptación por las diferentes formas de amar que existen.

 

Primero aparece el rey Julien (no sé si se escribe así), ese lemur loco, vestido como mujer (o sea, travestido), con una falda tribal y un sostén de cocos bailando frente a todos los lemures y demás animales, y cuando termina les pregunta: ¿alguien sintió atracción por mí? Todos se quedan sorprendidos, pero luego levantan la mano y gritan siiiiiiii (creo).

 

Segundo, cuando el mono besa al pingüino. Son dos machos besándose. Chévere.

 

Tercero, el pingüino que se casa con la muñeca de madera. Eso es lo más raro que he visto. ¿No es una perversión? Claro que podemos verlo como amor del puro.

 

Cuarto, la hipopótamo y la jirafa enamorados, a pesar de saber que son completamente diferentes, que nunca podrán reproducirse (a no ser en la alucinación de los creadores) y que no es lo “natural” que dos animales diferentes se junten. Pero el amor lo puede todo.

 

Estas dos películas educan más a los niños que 10 años en el colegio, porque nos enseñan de forma lúdica, graciosa, simple y divertida, que en el mundo hay de todo, gente débil y gente fuerte, gente que se ama y gente que se deja amar sin importar el sexo, el género o la identidad sexual en que categoricemos a los seres humanos. Nos demuestra que todo es posible solo viendo las cosas con otros ojos, con los ojos del amor y de la comprensión. Y yo quiero que mi hija crezca con esos ojos, abiertos al mundo real, sin miedos ni vergüenzas por situaciones que se dan en forma natural y que no podemos evitar (ni queremos hacerlo), con ojos que no juzguen (menos a mí), ni discriminen, ni marginen, ni rechacen, sino que acepten, que comprendan, que sepan, que toleren y que amen.

 

No sé que títuloponer

Ayer salí un rato con K y Ch. Fuimos a la 13. Ch no conocía y K quería enseñárselo. Había poca gente y nos aburrimos mucho. Hablábamos de todo un poco, pero siempre salía el tema de las ex. Yo la verdad no hablaba mucho, solo tomaba, pero las escuchaba, y a pesar de que K tiene pareja no dejaba de hablar de su ex con un tono que daba pena, y Ch hablaba de su ex igual. Y yo prefería no decir nada porque me pondría peor que ellas.

Estuvimos desde las 9 hasta las 12. Demasiado tiempo. Después fuimos a comprar pollo. Pidieron para llevar. Me dijeron para ir a su hotel a comer y seguir tomando (estas chicas nunca se cansan) pero yo si estaba cansada, así que me fui a mi casa. Desperté con un dolor de cabeza insoportable. Luego llevé un rato a mi sobrina y a mi hija al parque para que paseen con sus scooters. Estuve hablando toda la mañana  con mi amiga P  que ahora vive al frente de mi hermana en el mismo edificio, así que ya tengo con quien conversar cuando vaya por ahí.

Hoy quizás vaya al cine un rato, más tarde no sé lo que haré. Me gustaría salir un rato, pero no sé. No quiero salir con mis amigas polis, la mente de ellas está en otra. Ch me dice: las polis son la peor cagada que puede haber. Y ella es poli así que debe saber lo que dice.

Ya veré que hago más tarde. Algo interesante saldrá.  Ojalá.

En casa

Noche Buena la pasé en casa, a pesar de que mis amigas me llamaban para salir, no tenía ganas. K (mi ex amante que no pudo ser mi amante) y Ch (su mejor amiga) me dijeron para tomar algo, ellas están aquí en Lima, prefieren pasarla las dos juntas que con su familia, seguramente tienen problemas, como todos, pero ellas son más radicales. Les dije que tal vez, pero al final no fui, quizás hoy las vea un rato, no lo sé. Mis amigos de Chosica me mandaban un montón de mensajes de texto para que vaya con ellos, pero tampoco me animé. Mi amiga V me dijo para ir al Twin, pero no estábamos seguras de si iban a abrir o no, y al final no fui. No tengo ganas de salir, solo quiero ver películas. Ch me llama a las 4 de la mañana para conversar ya no recuerdo de qué porque estaba medio dormida. M me mandó un bonito saludo (yo también te quiero). En la mañana recibo un mensaje de Leda, una chica más misteriosa que yo (gracias).

 

Ayer vi una película que me gustó mucho, por sencilla, poco pretenciosa, medio romántica y sin final feliz. Se llama Once, ese es su título en inglés, significa “Una vez”. La historia es simple: dos personas casi pobres que aman la música y se conocen de casualidad, surge una amistad entre ellos y algo que parece amor pero que se convierte en un imposible por diversas razones. Los dos están enamorados de otras personas, personas que están lejos y que aún aman a pesar de los años transcurridos. Espero que algún día la puedan ver.

 

Bueno, les copio algunas letras de las canciones para que vean que es supertriste y las canciones las habremos vivido todos o tal vez las sigamos viviendo.

 

Esta se llama “If you want me  (Si me quieres):

 

¿Estás realmente aquí?

¿o estoy soñando?

No puedo distinguir entre sueño y realidad

ha pasado mucho tiempo

desde la última vez que te vi

casi ya no puedo recordar tu cara

 

Cuando me encuentro muy sola

y la distancia solo causa silencio

pienso en tu sonrisa con orgullo

en tu mirada amante que suspira

 

Si me quieres, compláceme

si me quieres, satisfáceme

 

¿Estás segura de que me crees

cuando los demás dicen que miento?

Me pregunto si podrías

llegar a despreciarme

cuando sabes que realmente intenté

ser la mejor en complacerte

porque tú lo eres todo para mí

y haré lo que me pidas

si me dejas ser más libre

 

Si me quieres, compláceme

si me quieres, satisfáceme

si me quieres, compláceme

si me quieres, satisfáceme

 

Luego les copio las otras, se me acaba el tiempo y ya me dio sueño.

Planes

En unas horas será Navidad. En la mañana la gente se vuelve loca con los preparativos para que todo salga perfecto. Van a los mercados y supermercados a buscar los que les falta comprar. Se preocupan por el pavo, el panetón y el chocolate.

 

Creo que yo soy una de las pocas personas a las que no les interesa para nada esta fiesta. No hago nada. O sea, hago lo de siempre, leo, veo tele, escribo, tomo mi desayuno y espero luego el almuerzo, sigo haciendo mis cosas hasta la noche esperando los fuegos artificiales, los saludos deseándose muchas felicidades, luego la cena, descansar un rato, seguir viendo tele o leyendo y a dormir.

 

Me dedicaré estos días que quedan aún para que se termine el 2008 a ordenar todos mis papeles, apuntes y libros, a botar toda la basura que se ha acumulado, a escoger la ropa que ya no sirve para botarla y la que sirve pero no usamos a regalarla.

 

Me queda un año de universidad, todo el 2009, clases y preparar la tesis para terminar de una vez. Mi tema es un poco complicado porque se trata del discurso homosexual y varios profesores están en contra de él, me dicen que no es muy lingüístico. Tengo que escoger entre ese o el análisis de alguna lengua amazónica que también me gusta. Pienso dejar lo del discurso para mi tesis de maestría en Sociología, Antropología o Género, pero es lo único que me gusta y no sé qué hacer. La seguiré avanzando quizás y haré dos tesis jaja.

 

Seguiré con el francés. Quiero ganarme una beca para irme por allá un tiempo. Si no gano la beca igual quiero conocer. Creo que es el país que me gusta más, no sé por qué. Tiene algo que me jala. Quizás las francesas.

 

También se me había metido en la cabeza tener otro hijo. Cami siempre me pide un hermanito y no me gusta que sea hija única. Yo tuve cinco hermanos, éramos un familión y nos divertíamos y apoyábamos mucho. No lo sé. Para nosotras es complicado eso de tener hijos. La inseminación artificial, supongo, debe costar bastante. Con el único que lo haría para poder tener otro hijo es con el papá de Cami, con el que tengo una gran amistad. Pero la sola idea de acostarme con un hombre me desagrada y una no se embaraza al toque, tiene que hacerlo varias veces, y solo de pensarlo me desanimo. Además, están los sentimientos de él en juego, aunque yo le pregunté y me dijo que por él no había ningún problema, que le encantaría ser el padre de mi próximo hijo jaja.

 

Eso sí que está bueno, quiero tener un hijo antes de los 30, y el tiempo corre, tendría que ser en abril para que nazca por diciembre cuando ya terminen mis clases. Pero hay varias cosas en contra de tener otro hijo. Primero: el tiempo. Segundo: los estudios. Quiero hacer la maestría aquí en el Perú y el doctorado en otro país. Tercero: quiero viajar y con un hijo chiquitito se me haría muy difícil, me daría mucha pena.

 

Parece que al final Cami se va a quedar sin hermanito, está muy complicado eso de tener otro hijo.

 

Bueno, esos son mis planes:

         terminar la universidad

         en el transcurso hacer la tesis

         en el transcurso no tener un hijo jajajajaja, así Cami joda todo el tiempo

 

Es sorprendente que entre mis planes no esté el hecho de enamorarme o encontrar a la mujer de mi vida. Pero es que tampoco la voy a buscar. Lo dejaré todo ahí, que las cosas sucedan solas. Mejor separar el amor de mis planes, porque necesariamente el amor es imposible de planificar. Llegará solito.

 

Lo olvidaba. También este blog se termina este año. Y esa si es una decisión madura eh (me sorprendo). Me iré despidiendo poquito a poco hasta que se termine el 2008. De ahí espero que ya no sepan más de mí ni de mis aventuras o, mejor dicho, desventuras.

 

Generalmente yo cerraba el blog cuando estaba muy decepcionada o muy triste o muy cagada o todo junto. Ahora no estoy con ninguno de esos sentimientos. Hasta me siento contenta, lo que es sumamente raro. Creo que el blog ya cumplió su ciclo y que ya no es necesario para mí seguir haciéndolo.

 

Estoy contenta porque se termina este año, porque aprendí un montón de cosas que no pensaba aprender. Porque conocí a mucha gente a la que quiero y estimo. Porque escribí un montón. Porque no maduré nadita a pesar de todo lo que me pasó. Porque sigo siendo medio huevona y medio cojuda cuando se trata de mujeres. Porque los hombres no me interesan nadita. Porque me enamoré. Porque tengo una hija linda. Porque amo mi carrera. Porque me acosté con una mujer (que era lo que quería hacer hace mucho tiempo). Porque ya sé cómo es. Porque me quedan amigas buenas con las que puedo hablar de todo sin que me juzguen y se molesten por las huevas. Porque me divertí. Porque sufrí. Porque me reí como loca. Porque lloré como idiota. Porque viví intensamente este año que para mí será inolvidable. Un año lleno de aprendizajes y cosas locas. Un año lindo a fin de cuentas.

Pues no

Ayer K me manda un mensaje: Hola amante, llego mañana. Yo pienso: chu, no iba a llegar en enero? Luego quedamos para vernos en la noche, porque imagino que el día está dedicado a su pareja.

 

En la noche nos vemos, pero nos sentimos raras, éramos patazas y ahora no podíamos hablar sin sentirnos extrañas la una para la otra. Y ese tipo de sensaciones no me gustan, son desagradables para ambas. Luego llegaron Ch y E. Fuimos a comer algo. K estaba cansada, yo estaba cansada, Ch y E estaban cansadas. Nos sentíamos hasta las patas. A pesar de eso K hacía bromas como que yo me iba a ir con ella, que me iba a chapar, que íbamos a dormir juntas y cosas por el estilo.

 

Luego fuimos un rato al Twin. Tomamos y comimos algo más. Ahí sus amigas le decían que no había ninguna necesidad de engañar a su pareja si la quería. Yo pensaba lo mismo. Ella miraba a las chicas entrar y comentaba si estaban buenas o no. No hablamos del asunto de ser amantes. Sabíamos que se había terminado. No lo íbamos a hacer ni de juego.

 

Yo había salido de casa diciendo que no volvía hasta mañana. Así que tenía que amanecerme. Pero como ellas estaban cansadas por el viaje solo querían dormir. Fui a su hospedaje y me quedé en el cuarto de Ch. Conversamos casi toda la noche (la jodida no me dejaba dormir), hablamos de las ex, de enamorarse, de la idiotez esa de ser amantes, de que ella le dice bitch a la pareja de K y de que una vez discutieron por eso y de un montón de cosas más. No recuerdo a qué hora me dormí, pero a las 7 de la mañana sonó mi alarma y me quité.

 

Ahora, en casa, otra vez, sin amante ni pareja ni agarre ni nada vuelvo a ser libre. Y no tengo la menor gana de perder esa libertad. Varias amigas me dijeron que disfrute del hecho de ser amante de alguien, varias otras me dijeron que estaba mal. Al final primó lo último. Es difícil ser amiga de alguien con quien has tenido sexo (lo digo por experiencia). Siempre hay cosas que recordar o reclamar o qué sé yo. Estoy harta de eso. No quiero problemas y mucho menos lastimar a nadie y mucho mucho mucho menos lastimarme a mí y de paso perder a una amiga a la que quiero y con la que me divierto mucho.

 

Conclusión: nada de sexo con las amigas, porque después nada vuelve a ser lo mismo.

 

¿Cuánto tiempo más estaré sin sexo?, ese es un comentario alterno a la pregunta ¿cuánto tiempo más estaré sin pareja?, y ese es un comentario alterno a la pregunta ¿cuándo encontraré al amor de mi vida? ¿a la que me quiera con locura y a quien yo también quiera así?

 

Quizás sean meses, quizás años, quizás nunca la encuentre (qué optimismo), pero ya no me preocupa tanto. No sé qué filósofo dijo que el problema no es encontrarle el sentido a la vida sino el sinsentido al suicidio. Creo que tiene mucha razón. A veces la vida no tiene ningún sentido y uno está como perdido en ella, dando vueltas, yendo y viniendo, haciendo cosas y dejándolas de hacer, ganando y perdiendo, sufriendo y riendo. Y uno se vuelve a equivocar, vuelve a caer, a arrastrarse y a vivir otra vez lo que no pensaba volver a vivir Pero las cosas pasan y se vuelve a comenzar y se vuelve a ganar y a perder y a enamorarse y desenamorarse. Y uno sigue sobreviviendo lo que viene, porque al final de cuentas, a pesar de todo, aunque a veces todo parece una verdadera mierda, es bonito vivir.

¿Otra amante?

Yo conocí a K sin querer queriendo. Yo estaba en el Twin con mis amigas, estábamos viendo a las chicas, todas sabemos que al Twin va gente mayor y pocas jóvenes, entonces si vemos jóvenes es fabuloso. Y ahí la vi, bailando con sus amigas, pero luego ellas se fueron y K se quedó sola. Mis amigas también se fueron y yo también me quedé sola. La veía ahí sentada, me parecía simpática y me recordaba un poco a mi ex, quizás por el cabello. Y yo, la más tímida de todas, me acerqué y le pregunté si estaba sola y si podía quedarme un rato con ella porque también estaba sola. Claro, me respondió, pero ella estaba en otra parte, preocupada por sus propios problemas. En un rato se paró, me dijo que la siga y fue detrás de su ex, discutían y yo veía todo junto a M, pues estaban en la puerta, las amigas de su ex la empujaban y yo creía que al final terminarían pegándole. Luego se alejaron hasta el paradero, yo me quedé en la puerta conversando con M. ¿Te gusta no?, me pregunta. Un poco, le digo, pero está cagada por su ex. Sí, pues.

 

Luego ya no las veo, así que voy al paradero y la veo llorando, la llevo al Twin otra vez, conversamos y le digo que me llame cuando necesite conversar y salir con alguien. Me daba pena su situación porque yo estaba igual.  Eso fue un viernes.

 

El sábado estaba tranquila en mi casa y recibo su llamada. Me sorprende. Qué raro, le digo, por qué me llamas? Me dijiste que si quería salir te llamara (chu, lo había olvidado). Ah verdad, si, si. Puedes salir hoy como a las 9? Claro. Nos encontramos en el cine ya? Ok.

 

Y fue así como comenzó nuestra amistad. Ella estaba aquí siguiendo un curso de criminalística (es policía), tiene 21 años (es jovencísima), es de Trujillo (siempre termina las oraciones con “di”). Salíamos generalmente tres: ella, J y yo. J es la que está templada de K. Aún sigue templada, pero igual agarró con Ch y creo que ahora son pareja. Eso es lo que me han dicho.

 

La cosa es que la amistad con K iba normal, me gusta, es simpática, un poco básica, pero creo que me gustan básicas, no sé porqué. Todo se puso raro cuando K volvió con Ch porque les dieron vacaciones. Ch se puso a coquetearme y a querer ligar conmigo. Yo no le hacía mucho caso porque solo me gustaba como amiga (es muy agradable y graciosa) y K se emparejó con una chibola que conoció en la calle.

 

Pues K comenzó con pequeñas demostraciones de celos, así como jugando, como en son de broma. Luego, el último día que iban a estar en Lima, se pusieron en un plan más jodido. Las dos compitiendo por ver quién ganaba y todo eso que ya conté.

 

Le pregunté a K, luego que ya se había ido a Trujillo por qué se puso así. Me dijo que se puso celosa, que no se había dado cuenta que yo le gustaba hasta que sintió que quizás yo podía estar con otra y eso no le gustó. Yo creo que esos son celos normales de amiga más que otra cosa, pero ella no quiere perder una oportunidad (o sea, yo).

 

Le dije que a mí también me gustaba, pero normal, que no me moría por estar con ella ni nada. Ella me dijo que le gustaba mi cara bonita y mi forma de ser genial. Yo le dije que me gustaba su cara también y su forma de ser tan, no sé cómo explicarlo, tan sexual. Siempre mirando a las chicas y diciendo lo que haría si estuviera con ellas, con todas las hormonas revueltas y esa energía para estar en todas.

 

Y así poco a poco hablamos de la posibilidad de ser amigas cariñosas. ¿Algo así como amantes?, le pregunto. Claro, amantes, me dice. Puede ser, le digo, pero ¿no quieres a tu pareja? Si, pero, no sé qué pensar, es chibola, en una de esas se me va o hace la cagada (ya se lo hizo pero ella la disculpó, en el Vale su pareja agarró con otra pero dice que la chica la agarró a la fuerza), así que tendré que darle de baja. Me río. Ok, cuando vuelvas hablamos de eso. Ya.

 

También le dije que si somos amantes seremos solo eso: amantes, y nada más, nada de celos ni de jodas y al final, cuando yo consiga a alguien que quiera y que me quiera el asunto terminaráy seguiremos siendo amigas. Me dijo que no hay problema, pero con el asunto de los celos sí, porque ella es celosa hasta con su amante. Qué graciosa, le digo, yo no te voy a decir nada de tu pareja y tú me vas a joder a mí. Así no juego entonces. Ya, ya, me dice.

 

Lo que yo no quiero es arruinar la amistad, ella regresa en enero para trabajar en Lima de una vez por todas, y quizás sí seamos amantes, porque entre nosotras hay un fuerte atractivo sexual.  Y el asunto de la pareja no me importa mucho, no sé porqué, quizás porque no tengo mucha moral o soy inmoral. No sé si se dé o no, pero vamos a ver, yo dejaré que las cosas pasen y no me haré paltas.

 

Lo que sí me parece extraño es ser yo la amante, no es que quiera ser la pareja ni nada por el estilo, sino que estas cosas, generalmente son al revés. Paso a explicarles porqué: K tiene 21, su pareja tiene 18, yo tengo 29, ¿entienden?

 

Se supone que en una historia así la amante es la más joven y la firme es la más tía. Eso de hacer el papel de amante de una chibola me parece excitante y raro a la vez. No quiero ser su pareja, quiero que sigamos siendo amigas, tal vez seamos amantes. Y comenzaré el próximo año como amante de alguien, lo que me parece locazo. Claro, si llegamos al acuerdo de nada de celos, ni compromisos, ni esas cosas que joden las relaciones. Ya aprendí mi lección.

Por fin

Terminaron las clases, por fin, aunque en enero la primera semana entregaremos dos trabajos que dejamos en stand by y el último examen que ya no es tan complicado. Pero ya terminó casi todo. Fuera stress. Solo me falta mi último examen de francés que ya no es tan difícil. Y fin. Claro que en enero comenzaré un curso de Paleografía y luego a repasar el inglés. El francés seguirá como siempre todo el verano. También tengo que apoyar en un proyecto de lingüística en la U, pero eso es fácil, y las correcciones de siempre. Pero ya todo es más relajado.

 

Hoy es la fiesta de promoción de Cami y tengo que dar el discurso, ya lo preparé así que no estoy tan nerviosa. La fiesta comienza a las 4 y 30. Mi hermana es la madrina de mi hija. Quizás eso es lo que me pone más nerviosa, ella para mí es lo máximo, ha logrado casi todo lo que ha querido, siempre ganando becas, presidenta de su promoción, la mejor alumna, la que dio el discurso final en la graduación y líder nata. Parece que no le tuviera miedo a nada (aunque debe tenerlos, pero los disimula muy bien).

 

Convivir con ella fue un poco complicado porque éramos completamente diferentes, ella era extrovertida, sociable, fiestera, amiguera y sin el menor miedo al ridículo (todo lo que yo quería ser) y yo era (y aún soy, a veces) introvertida, tímida, lejana, silenciosa, con demasiados temores y un poco patética. Así que las comparaciones no se hacían esperar y yo siempre terminaba mal parada. Ella actuaba y participaba en todo en el colegio y yo en nada. Solo imagínenselo.

 

Bueno, la cosa es que mi hermana (a quien creo que siempre quiero impresionar) y el papá de Cami, que es profesor y no tiene el menor temor de hablar en público (y que siempre se ríe de mi nerviosismo) y mi hija, que es tímida como yo y le da terror el público (y a quien quiero enseñarle que no debe tener miedo a nada) estarán mirándome hoy y escuchando todo lo que voy a decir sobre la responsabilidad de los padres y demás floro. Espero que salga bien.

 

De ahí, a descansar. No tengo ganas de salir a ningún lado. Además no tengo con quién, todo el mundo me aburre y estoy misia, otra razón más. No puedo creer que solo falten diez días para que termine este año. Solo diez días. Me asusta, no me siento bien en el asunto de los sentimientos y no quiero terminar así este año, pero creo que no quedará otra. Navidad la pasaré con mi familia y Año Nuevo, durmiendo. Así la paso todos los años, no quiero cambiar la costumbre. Detesto salir en Año Nuevo con toda la gente amontonándose para tratar de disfrutar el último día del año porque quizás no han disfrutado nada en todo el año, pagando un montón de plata para entrar a las discotecas y todas aplastadas y ebrias. No me parece un buen final, a no ser que se esté con la persona que se ama. Solo así todo eso es soportable.

 

Son tres los meses que me bajan el ánimo. Febrero: por el día del amor. Junio: por mi cumpleaños. Diciembre: por todo lo que la gente hace y siente ese mes. Cuando comienzan quiero que se acaben lo más pronto posible. El 2008 se va y con él muchas de las cosas en las que creía, como que las mujeres eran mejores que los hombres, ja. Lo que si es cierto es que son más lindas. Otra cosa que ha cambiado en mí es que antes, en mi juventud, siempre pensaba románticamente en hombres, esa era mi ilusión, ahora solo pienso en mujeres y a los hombres ni los miro ni me causan el menor interés. Las películas románticas sobre hombres y mujeres que se enamoran las siento tan lejanas a mí. Es tan raro cómo he cambiado en tan solo un año.

Esperando que terminen las clases

Hoy fue mi examen de francés, uno de los cuatro que nos toman en el Elemental 3. el primero fue Expresión escrita. O sea, redactar. Creo que lo hice más o menos. Mañana me tocan dos: Expresión oral frente al público y Comprensión oral. El lunes es el último examen: Expresión oral individual (tipo entrevista).

Para el examen de hoy estudié hasta las cuatro de la mañana. Dormí tres horas. Fui a dar mi examen y no pude volver a dormir porque tenía otro examen en la tarde en la universidad. mañana tengo examen de Histórica. Así que hoy tampoco duermo. Primero escuchando mis discos de francés a ver si entiendo algo y luego de dar mi examen a las 9, regresar a casa a ponerme a leer todo sobre ling histórica para mi examen de las 4 de la tarde.

No estoy tan cansada, lo que me parece raro. Quizás sean las vitaminas que me han recetado y que estoy tomando hace una semana. o el café que tomo a diario. O los pensamientos que no me dejan en paz o la preocupación que me quita el sueño.

El sábado es la fiesta de promoción de Cami. Termina inicial y pasa a primer año de primario. Ella tiene 5 años y ha pasado 4 de ellos en el colegio. Cuando regresé a la universidad el 2005, ella tenía año y medio. Su abuela (mi ex suegra) no quería apoyarme, estaba un poco molesta creo porque no era la esposa que esperaba para su hijo. Algo así como una típica ama de casa, semiesclava de su marido y de su hija. Yo era diferente y se lo demostré desde el primer día. Eso me trajo muchos problemas al principio, pero como consecuencia conseguí más libertad, autonomía y tranquilidad.

Como no quería cuidarla cuando yo iba a la universidad la puse en un colegio. Solo había Inicial de 2 años pero la aceptaron. Así que todas las mañanas la llevaba al colegio y de ahí me iba a la universidad. Llegaba tarde pero los profesores comprendían cuando les explicaba el porqué.

Inicial de 2, de 3, de 4 y de 5. Ella va a pasar más tiempo que yo en el colegio. Lo bueno es que le gusta. Y como decía, el sábado es su fiesta de promoción y me han escogido a mí para ser la representante de los padres y dé el discurso. Qué cagada, como saben que estoy en la universidad creen que puedo hacer de todo. Lo que ellos no saben es que odio hablar en público, me estresa, me da ansiedad y me jode mucho. Pero no me queda otra, igual tengo que hacerlo y debo preparar mi discurso.

Así que toda esta semana estoy bien jodida.

En la clase

El martes todos estábamos puntuales en la clase de francés, menos una, justo la chica que siempre llega primero, la más puntual de todos. La más seria, la más tímida, la más aplicada y la más pequeña (en edad) pues tiene 17.

 

Nos habían cambiado de salón. A las 9 y 20 tocan la puerta y era ella. Todos decimos bon soir (buenas tardes) y nos reímos. Ella también se ríe y se sienta en su carpeta. El profesor se acerca para saludarla y preguntarle cómo está (algo que hace con todos los alumnos): Tu va bien?, le pregunta. Entonces, para sorpresa de todos nosotros, ella se tapa el rostro y comienza a llorar.

 

Yo no sabía qué pensar, primero pensé que se estaba riendo (a veces la risa es tan parecida al llanto), pero luego me di cuenta que las lágrimas le caían y le bañaban el rostro a pesar de que se lo tapaba. Todos nos quedamos perplejos y sin saber qué hacer, incluido el profesor. Luego de un rato de estupor el profesor le dice que se levante y que lo acompañe. Los dos salen. Los que nos quedamos nos miramos los rostros sin saber qué decir. Simplemente no sabíamos qué pasaba.

 

Yo me sentía mal. Ella me cae bien, no somos superamigas pero somos compañeras, conversamos y nos reímos juntas igual que con todos los demás. El profesor no regresaba y yo sé, por experiencia propia, que la mayoría de hombres no sabe qué hacer cuando una mujer llora (muchas mujeres tampoco). Pero los hombres como que se quedan paralizados y mudos y no reaccionan. Pensé que el profesor podía estar así, pensé en ella sintiéndose mal. Pensé en los dos y me paré y salí del salón a buscarlos.

 

Fui a la sala de profesores, la puerta estaba abierta y los veo a los dos sentados en el sillón, un poco separados, ella estaba con un vaso con agua en las manos sollozando suavemente y él a su lado con los brazos cruzados y mirando el suelo con perplejidad. Cuando me acerco me hace una señal con su cabeza y sus ojos gritan: ayúdame.

 

Me acerco a la pequeña y la abrazo. Ella se recuesta sobre mi hombro y comienza a llorar otra vez. Dejo que llore (cómo me gustaría tener un hombro para llorar, pienso). Se calma un poco, le pregunto qué pasó. Entre sollozos me cuenta, no le entiendo casi nada. El profesor sigue ahí escuchando sin saber qué hacer. Luego se para y me dice: ahí tienen agua, café, lo que quieran, pueden servirse nomás, y sale casi corriendo.

 

Trato de entender lo que me dice. Escucho: ya no lo soporto más. ¿Qué no soportas?, le pregunto. Mi mamá y mi papá discuten mucho. Se van a separar. Yo no quiero. Mi mamá sufre. Mi papá tiene una amante hace años. Tiene un hijo de siete años. Mi mamá descarga toda su frustración sobre mí. Dice que todo lo que hace lo hace por mí. Ya no lo soporto.

 

No sé qué decir en esas circunstancias, yo también me siento inútil. Le cuento que mis papás se separaron cuando yo tenía doce, que a mí también me afectó mucho, y lo único que hacía era encerrarme en mi cuarto y refugiarme en mis libros para no tener que soportarlo. Le digo que los adultos a veces se comportan raro. Pero todo lo que hacen ella lo va a entender solo cuando crezca un poco más y viva lo que realmente viven los adultos. Ahora quizás se sienta culpable de muchas cosas, pero ella no tiene la culpa de nada. Que lo que los otros hacen lo hacen por ellos mismos, no por uno. Si alguien dice que se sacrifica por nosotros, no es cierto, se sacrifica porque quiere sacrificarse, porque siente cierta satisfacción al hacerlo. No tenemos que cargar con el sacrificio de los demás. Son sus propias decisiones, en las cuales nosotros solo somos parte del juego, no participantes.

 

Le pido que se concentre en sus estudios, que si le parece insoportable estar en su casa que salga un rato a dar una vuelta, que lea, que los libros ayudan mucho (a mí me ayudaron) y que no piense tanto, sobre todo eso. Creo que también le cuento algunos chistes (no puedo evitarlo).

 

Ya está más tranquila, se ríe, me pide que la acompañe al baño, se lava la cara., respira hondo y me dice: qué roche, voy a entrar así a la clase. No te preocupes, le digo, vamos. Y volvemos al salón a concentrarnos en el francés que cada día se pone más complicado.

Llamada

Después de un domingo mitad bueno y mitad malo que no voy a contar por diversas razones, entre ellas el respeto a la amistad que aún queda (creo) y a la privacidad de la otra persona (ese es el problema de que tus exs lean tu blog), voy a pasar a otra cosa. Pero de esto saco algo bueno: nunca mencionar mi blog otra vez, menos a mis parejas, o agarres o lo que sea, para que después no pueda censurarme (jaja).

 

El lunes fue un día fatal. Era como despertar y no tener alma. Simplemente había perdido las ganas de todo, pero igual tenía que irme a estudiar a las 8. Había llegado a mi casa como a las 4 de la mañana, con una resaca espantosa, sin recordar como había guiado al taxista (por suerte era una buena persona porque no me pasó nada), no dormí nada solo aguantando las lágrimas y pensando, y de ahí a las 7 alistándome y alistando a Cami para llevarla al colegio e ir al francés.

 

Así subo al bus, con los ojos más chinitos e hinchados. Mis compañeros se dieron cuenta, pero no me dijeron nada. Es fácil ver cuando alguien ha llorado. Solo le ves los ojos y ya está. Pero yo me hacía la loca diciendo que no había dormido nada y que estaba resfriada y más floro. El dolor de cabeza ayudaba a tener la cabeza hundida en el libro. Ese dolor me duró toda la tarde. Qué espantoso, nunca me había dolido tanto la cabeza. Además me sentía pésima por todo lo que había pasado el día anterior y se juntaba mi examen de ese día, pero falté. Ya todo se me hacía insoportable. Por suerte la profesora no lo tomó.

 

En la tarde recibo la llamada de una amiga. Me sorprende. Está lejos, o sea, no en Lima, sino en provincia. Me pregunta cómo estoy. Le digo que bien (miento), con resaca, pero bien. Y tú cómo estás, le pregunto. Saliendo de la clínica, me dice. Qué pasó, le pregunto. Traté de matarme, me responde. Y se ríe. Pero era una risa triste, una risa como las que yo soltaba en la clase de la mañana. No jodas, no hablas en serio, le digo medio molesta (no me gustan esas bromas). Es en serio, me dice, acaban de hacerme un lavado gástrico, me han derivado a psiquiatría, pero yo me estoy yendo a mi casa, estoy cansada. Pero por qué hiciste eso, le pregunto. Problemas, me responde, sabes, eres la primera persona a la que llamo, no sé por qué. Oye, le digo, no vuelvas a hacer eso, si tienes problemas, llámame o llama a otra amiga, pero no lo hagas pues. Ok, me dice, es que me sentía muy mal. Sabes, le digo, no lo hagas por favor, yo te quiero, hay gente que te quiere, no lo hagas otra vez. ¿Me quieres? me pregunta. Claro, eres mi amiga, te quiero y no me gusta que te pongas mal y hagas cosas locas como esa. Está bien, no te preocupes, yo también te quiero y te extraño. Igual yo. Ya me voy a casa, hablamos luego, pues. Ya claro. Chau.

 

No sé, es algo extraño. Cuando mi amiga M se accidentó con su moto y casi se mata me escribió desde el hospital por su nextel, para contarme lo que le había pasado. Y su mensaje me dejó con una sensación de tristeza insoportable y trataba de comunicarme con ella y no se podía. Siempre se cruzaba alguna cosa para no poder vernos. Por suerte, ahora está mejor. Ahora mi amiga T me llama para contarme casi lo mismo, pero lo suyo no fue accidental. Me pregunto qué es lo que ven en mí para refugiarse, en cierta forma, conmigo y contarme cosas que las afectan de una forma muy fuerte

 

Me las imagino a las dos:

 

Una echada en la cama de un hospital con toda la cara sangrante, la nariz rota, sin algunos dientes (porque se dio de cara) y con las enfermeras limpiándole el rostro y tomándole rayos X y poniéndole inyecciones. Y ella diciendo que tiene que comunicarse con alguien y que le den su nextel y escribiéndome mientras todo es un caos en la sala de urgencia.

 

Y T saliendo de la clínica después de un lavado gástrico en donde te meten un tubo por la nariz hasta el estómago para que salga todo lo que has tomado, que sé que es horrible porque yo los he hecho, y con los médicos preguntándole que qué pasó y mirándola como si estuviera loca y después derivándola a otro consultorio sin importarles nada más de su vida. Y ella saliendo, sola, a enfrentarse otra vez a sus problemas. Y en ese momento piensa en llamarme, en escuchar mi voz, en contarme lo que ha pasado.

 

Y cómo yo sé lo bien que se siente decir “Te quiero” se los digo. Y se los puedo decir una y otra vez porque las quiero. Y eso me hace feliz, a pesar de todo lo malo que puede pasar con mi vida.

 

Cinco meses

Mitad de julio

 

Se va. Renuncia a su trabajo y vuelve de donde vino. Seguimos como pareja conversando en el msn. Voy una semana antes de su cumpleaños. Ella promete venir ese día. Un día antes había tomado una decisión importante: terminar con la mujer que más había querido. La razón: ella no me amaba. Me lo dijo varias veces. Y yo no podía con mi dolor. Las lágrimas caían como cae la sangre cuando te tiran una pedrada en la cabeza, manchándome el rostro con esa sensación pesada y aplastante.

 

Agosto

 

Recuerdos y más recuerdos. Por las noches el insomnio no me deja descansar ni dejar de pensar. En el día esa sensación de incredulidad que me perseguía: ¿qué clase de fenómeno era que no me querían?, ¿qué herencia genética había recibido que me destinaba al desamor?

 

Setiembre

 

La misma sensación de incertidumbre. Pequeñas relaciones que solo lograban distraerme un rato de mis recuerdos. Mis pasos vagando solos por los pasillos de la universidad. Sonrisas para todos. Trabajos perfectos. Madre amorosa. Hija preocupada. Estudiante seria. Por dentro una mujer llevando su corazón roto a todas partes. Miles de preguntas, pocas respuestas, sentimientos de lástima, de sinsentido, de vacío, de desesperanza, de desolación, de absoluta tristeza, de melancolía, de pena, de rabia, de cólera, de frustración, de llanto, de soledad.

 

Octubre

 

Los días pasan. 24 horas al día tratando de olvidar, de dejar atrás, de mandar a la mierda mis sentimientos. 24 horas tratando de encontrarla, de verla, de hablarle, de buscarla, de saber cómo está, cómo eran sus días, cómo seguía su vida sin mí, ya que yo sentía que no podía sin ella. Tratando de adivinar, de soñar, de mantener la ilusión, de guardar la esperanza, de encender una velita para mi corazón.

 

Noviembre

 

El tiempo ayuda. Un poco de tranquilidad, un poco de calma que me asusta. Porque sé que ya no soy la misma, que he cambiado demasiado, que ya no creo en el amor, antes pensaba que el amor lo podía todo, ahora creo que no puede nada. Me he vuelto más dura, más fría, más indiferente, más indolente. Me he convertido en la mierda que quise ser después de mi primer desengaño. No me gusta la mierda que soy ahora, pero eso soy.

 

Mitad de diciembre

 

Juegos por aquí, juegos por allá. Borracheras, vagancia, diversión. El amor está guardado muy al fondo de mí, no quiere salir, no tiene ganas. Solo quiere pasar desapercibido. No quiere romance, ni pasión, ni ilusión, ni pareja. No quiere nada. Mañana la volveré a ver. Viene a Lima  a recibir a su familia. Dice que quiere verme.

 

Hoy

 

Descubrí que soy la misma huevona de siempre.

Ultimo día con K y con Ch

El jueves fue la despedida de mis amigas así que fuimos al Twin. K se va a Trujillo pero vuelve en dos semanas a trabajar en Lima si sus papeles son aceptados y Ch se va a Bagua y no creo que vuelva en mucho tiempo. Teníamos que pasar el último día juntas después de haber estado vagabundeando varios veces.

 

Ch ya no insistía conmigo. Aunque por teléfono me seguía haciendo bromas. Pero la situación entre K, Ch y yo se había puesto medio rara. Ch decía que K quería conmigo y que yo quería con K y que por eso yo no quería con ella. Ch es muy perspicaz. K le dijo que no quería nada conmigo. Yo le dije que no quería nada con K. Pero igual no nos creyó.

 

Yo me senté con Ch y K me dijo que no me sentara ahí, y yo le pregunto que por qué, y me dice que se pone celosa, pero se ríe, entonces no nos importa y seguimos sentadas igual. Ya estábamos por la tercera jarra y estábamos medio ebrias. Entonces Ch comienza con “dame un piquito, solo un piquito” No, le digo. Ya pues, mira cómo eres. K dice: a mí si me va a dar. Y yo le digo que no tampoco, pero seguían insistiendo. Ch me abraza y K le saca el brazo. Luego me voy al baño y como que las dos se vigilan para que ninguna me persiga. Vuelvo. Y comienzan a insistir otra vez.

 

Yo les digo que si vamos a cagar la amistad, la cagamos bien. O agarro con las dos o con ninguna. Ch dice ya, K dice no. Entonces ninguna, digo yo. Pero después de conversar y reírnos volvían a insistir. Yo les digo: ya, un piquito a cada una. Y les doy un piquito a K. Se pone contenta. Cuando le voy a dar su piquito a Ch, K no nos deja.

 

Terminamos las jarras y el Twin ya iba a cerrar así que nos botan. Nos vamos al Cuadros con una amiga que conocimos ahí en el Twin. Ella compra una cerveza. Y Ch y K se empujan todo el camino para ver quien me abraza. Yo dejo que Ch me abrace porque K tiene su pareja. Pero K viene por atrás y la empuja y me abraza y así caminamos un rato hasta el bar.

 

Sentadas en la mesa, yo en medio de las dos. Las dos preguntándome: ¿quién te gusta más? Yo no quería responder porque no quería que ninguna se sienta mal, pero seguían y seguían. Las dos me gustan como amigas, les digo. K me dice: pero yo quiero saber con quién agarrarías, si tuvieras que escoger con quién lo harías. Entonces le digo despacito en su oído: contigo. Porque Ch es buena gente pero K me gusta un poco más.

 

Parece que lo que le dije a K le chocó porque se quedó mirando su vaso de cerveza, luego miró a Ch, me miró a mí, y se quedó dormida en mi hombro. Ch me tenía de la mano y K tenía su cara metida en mi cuello. Y yo estaba medio aplastada por las dos. Y la chica que estaba con nosotras se reía de tanta estupidez. Ch le pregunta: ¿Entiendes lo que pasa? Claro, dice, se están peleando por ella, y me mira.

 

Se terminó la cerveza, despertamos a K, caminamos al paradero, subimos al carro, las dos se peleaban por sentarse a mi lado ya que estaba al lado de la ventana. K gana pero no conversamos. Llegan a su paradero y K se despide, me da un beso en la mejilla y me dice que no me despida de Ch porque me va a querer besar. Entonces K se levanta y jala a Ch para que se pare, Ch se acerca para despedirse y me da un beso en la boca. Y se van.

 

En conclusión: no querían irse sin ganarse con alguito. Y yo lo hubiese hecho, porque al final no me importa mucho el asunto, pero no tenía ganas.

Presentación

El jueves fui a la presentación del libro de la escritora chilena, “Escrito en la piel”. Había leído un extracto y no me gustó mucho, quizás por eso no lo compré, pero puedo estar equivocada y quizás sea un buen libro. No sé.

 

La cosa es que llegué supertarde, parecía que ya estaba terminando porque Esther Vargas preguntaba si alguien quería hacer preguntas. Y muy poca gente preguntaba así que pensé que o ya habían dicho todo sobre el libro o ya habían preguntado todo lo que había que preguntar o no había nada interesante que saber.

 

Un señor preguntó si conocía a Safo de Lesbos, lo cual me pareció ridículo. Ella contestó que lo que sabe todo el mundo, que tampoco era una erudita, otro tío preguntó si sabía algo de Chabela Vargas, como si la pobre escritora debiera de saber sobre todas las lesbianas famosas que pululan por el mundo. Ella dijo que no sabía. La presentadora comentó algo (ella si sabía).

 

Después otro tío preguntó porqué ella había decidido ser lesbiana. Porque imagino, según el extracto del libro que leí y algunas entrevistas,  ella era hetero o llevaba una vida hetero hasta que le dio la gana o la curiosidad o el deseo o lo que sea que hizo que se metiera a un bar de lesbianas allá por tierras mapochas para conocer chicas y tirárselas.

 

No recuerdo lo que contestó porque estaba riéndome de algo con mis amigas. Pero una chica dijo que estaba comprobado que la homosexualidad es genética, que una nace lesbiana por el cromosoma 5 y yo me preguntaba que qué cromosoma era ese que no lo conocía y nunca había escuchado nada de él, pero bueno. Luego otra, más asada, dijo que ella no había decidido ser lesbiana, sino que así era o así había nacido y que estaba orgullosa de ella y ahí todas mis amigas hicieron bulla y aplaudieron

 

Luego una chica tomó la palabra para decir que llegó tarde, que no escuchó mucho de lo que hablaban pero que leerá el libro porque es de lesbianas o algo así. Y de nuevo mis amigas y yo a hacer chongo. Porque la verdad el asunto estaba bien aburrido.

 

La escritora no hablaba mucho, la presentadora ya no sabía qué hacer para alargar el tiempo de la conferencia y nosotras solo queríamos ver chicas guapas pero no habían. O bueno, dentro del anfiteatro no, pero afuera sí había bastante.

 

Lo mejor, creo yo, fue cuando cantó la novia de la escritora. Esa canción que ya es un himno para todas nosotras, de Mecano, que no recuerdo cómo se llama, Palomas al vuelo, creo. Eso si estuvo bacán, aplaudimos un montón y pedíamos ¡otra!, ¡otra!, ¡otra! Y por suerte aceptó y cantó una de Laura Paussini.

 

Ahí terminó todo, y mis amigas se repartieron por varios lados, dos se fueron a sus casas, cuatro a ver los libros de la feria, y yo con mis amigas polis nos fuimos al Twin. Cuando llegamos ahí estaban la escritora, su novia, Esther, su novia y dos chicas más. A una la conocía de un evento en el que participé, me saludó y conversamos un rato. Tomamos cuatro jarras de cervezas, ya estábamos medio ebrias, ahí fue cuando una de ellas trató de besarme y yo no quería y estábamos en esas hasta que nos fuimos. Fin.

Días variados

No he escrito mucho estos días, mejor dicho, no he escrito nada. Como es habitual en diciembre, se juntan exámenes y tareas que entregar, aparte de algunos trabajitos que hago para agenciarme dinero.  Creo que eso es lo que me quita más tiempo, pero lo bueno es que soy freelance o algo así, y no tengo un horario ni nada, así que puedo dormir todo el día y ponerme a hacer los trabajos que me dan en la madrugada o a la hora que me da la gana.

 

He salido varias veces con mis amigas K y Ch, siguen aquí, pensé que ya se iban al sitio en donde viven pero no, quieren trasladarse y siguen haciendo sus papeles, no sé en dónde pasarán Navidad ni Año Nuevo, me olvidé preguntarles. Quizás para esas fechas ya se vayan.

 

Tuve un pequeño dilema con Ch, se me mandó y me dijo que le gustaba y todo eso, pero a mí solo me gusta como amiga así que le dije eso, pero ella seguía insistiendo y estaba medio ebria y no había forma de sacármela de encima. Luego fui al baño y saliendo ella me estaba esperando y me agarró de las manos y me decía que le dé un beso y yo no quería y nos estábamos jaloneando un rato como jugando pero era medio incómodo. Luego vino K a separarnos porque se daba cuenta que yo la estaba pasando mal.

 

Ch estaba molesta y ebria y todo el camino estaba insistiendo y en el carro también, entonces comenzaron a salírseme las lágrimas, a pesar de que hacía todo lo posible para aguantarme, y ellas me preguntaban que por qué lloraba y yo no sabía qué responder porque no sabía por qué lloraba. Era una cosa muy rara.

 

Luego ellas se bajaron y yo me fui hasta mi casa. Al día siguiente me llamaron para conversar sobre lo que pasó y disculparse, así que fui y todo se arregló, ahora estamos normal otra vez. Conversé con Ch hasta tarde porque K se fue con su flaca al Vale, fuimos a comer pollo al centro de Lima como a las doce y a esa hora es peligroso ese sitio. De ahí la embarqué a su casa porque ella no conoce muy bien Lima, y yo me fui a la mía.

 

Cuando bajé del paradero comencé a caminar tranquilamente como siempre y se me acerca un tipo que iba en bicicleta y disimuladamente me dice: los dos tipos que vienen atrás son choros, te van a robar. Y se va. Yo volteo. Dos tipos con capuchas estaban a cinco metros de mí siguiéndome o caminando como si nada pero detrás pues. Me asusté. Era la primera vez que veía que estaba en un peligro real, totalmente real. Crucé la pista, apareció un sereno, se puso en medio de nosotros y así estuvimos un buen rato, hasta que paré un taxi y me subí. No quería arriesgare ni poner en peligro al sereno, eran dos contra uno. 

 

Así llegué a casa, solo me faltaban unas cuadras. Seguía un poco asustada pero por suerte no me pasó nada. En cambio a Ch si la agarraron y la golpearon, se pasó de su paradero y unos borrachos se la agarraron con ella. Bueno, eso fue lo que me contó.