FIN

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Solo faltan dos días

Camino sola por las calles del Jirón de la Unión. Todo está lleno de adornos por Navidad y Año Nuevo. Parece una calle feliz, la gente activa vendiendo, llamando, caminando apresurada, haciendo sus compras, conversando, riendo.

 

Espero volver a verte un día y que vuelvas a llenar el enorme vacío que en mí dejó tu ausencia. Espero que a pesar del tiempo tu sonrisa aún ilumine mi existencia.

 

Compro algunas cosas para comer en el cine, si paso rápido y me hago la loca no me revisan. Hago la cola para comprar la entrada, aún no completo mis 24 visitas anuales y solo me quedan dos días para hacerlo así que el tiempo apremia. Me dan mi ticket, pongo mirada seria y paso. Conmigo van mi gaseosa y mi chizito.

 

Me gustaría que entre nosotras las cosas hubieran ido mejor. No ser tan complicadas. No tener ese instinto de supervivencia que nos hace escaparnos del amor apenas lo vemos.

 

Entro, busco el asiento más alejado y la fila que tenga menos gente y me siento, me preparo lentamente para ver la película, limpio mis lentes, apago mi celular, froto mis ojos, me sueno la nariz, cierro los ojos y espero.

 

Quisiera que veas como me froto los ojos, mi alegría cuando hay una cerveza cerca, abrazarte cuando quiero dormir, oponerme a bañarme cuando hace frío, enervarme cuando hablo de mis ideas, pasar por encima de ti al levantarme de la cama.

 

Es una película mala pero no queda otra, aunque en su poca calidad y todo, por lo menos entretiene. La gente se mata de risa de algunas cosas, en otras se queda sorprendida, me gusta ver los rostros. Si la película no me atrae por lo menos hay algo que mirar.

 

Quisiera que veas mis pies abrigados, pero solo en invierno, acariciar tu rostro mientras te beso, darte la espalda esperando que me abraces, que me tomes de la mano y caminar juntas a cualquier lado

 

Termina la película, todos salen medio apresurados, yo salgo lentamente, me gusta ser la última en llegar a la puerta. Luego la luz de la calle, otra vez caminando silenciosamente hacia el paradero. Veo mi carro venir. Subo. Todos los asientos están ocupados así que voy parada.

 

Y quisiera sentir otra vez esa confusión de piernas y brazos, de saliva y sudor, de  cuerpos que giran al ritmo de una música desconocida, pero con un sonido animal, auténtico, instintivo, real. Cuerpos desnudos como espuma que se mueven buscando el máximo placer y el instante único en que dos almas se pierden en la insondable oscuridad de la noche.

 

Llego a casa, me preparo un café, prendo la tele, pongo las noticias, prendo la compu, me conecto, reviso mis correos, contesto algunos, escribo un poco para el blog. Le preparo su leche a mi hija, la acuesto, le cuento un cuento, se duermo, trato de dormir un poco y no pensar demasiado en ti.

Solo faltan tres días

Si, tres días para que se termine este año loco, también podría llamarse “el año en que salí del clóset” ja, estaba prisionera de mi cerebro por mucho tiempo y aún sigo prisionera de mi cuerpo, pero poco a poco dejé escapar algunas cosas, y todas las que leyeron este blog vivieron conmigo mi proceso.

 

También faltan tres días para que este blogcito se cierre y esta bloguera descanse de tanta acción. Y se dedique a sus estudios, a su hija y a seguir esperando a la mujer de su vida (porque no pienso buscarla). Ya no sabrán más de mí, y quizás yo no sabré más de ustedes, pero el año que duró fue increíble conocer a todas las personas que conocí y que compartieron algo conmigo.

 

El viernes salí un rato, fui al Twin a recordar viejos tiempos. Vi a mi ex y como siempre no me habló, le pregunté si iba a seguir así sin hablarme y me dijo que sí, parece que sigue molesta conmigo (creo que me odia). Bueno, con ella ahí ya no es tan agradable ir al Twin y quizás sea lo mejor, son como señales que se me ponen en el camino para evitar seguir perdiendo el tiempo.

 

Estuve con una amiga al comienzo, luego llegaron más, tomamos harto, nos emborrachamos terriblemente, olvidamos algunas cosas y quedaron otras para el recuerdo, lo bueno es que yo me divertí como hace mucho tiempo no lo hacía. Vi por última vez a K y Ch, me refiero a este año, se van hoy y vuelven la segunda semana de enero (eso es lo que me dijeron, pero no lo sé), ellas se fueron temprano y yo me quedé hasta las 3 (no estoy segura). Ellas volvieron el sábado, pero yo ya estaba sin ganas de salir, además era el turno del papá de Cami de irse a donde quisiera.

 

Extrañaré a K y a Ch, la pasamos muy bien y son un mate de risa. Espero que vuelvan y decidan qué hacer con sus vidas. Me parece como si aún fueran una niñas medio perdidas y en una angustiosa búsqueda de afecto.  Me recuerdan un poco a mí a esa edad, mi familia era un desastre y lo único que hacía era aferrarme a los amigos y amigas, yo tuve mucha suerte, porque pudo pasarme cualquier cosa, pero no me pasó nada y conocí a muchísima gente buena, quisiera que lo mismo suceda con ellas.

Madagascar

Dos de las mejores películas animadas que he visto son Madagascar 1 y 2, pero no por la historia (que es linda) sino por esos momentos que parecen hechos por un grupo de personas felices.

 

En la primera, cuando a Marty, la cebra (que parece el protagonista pero luego nos damos cuenta que no lo es) llega a la edad en que uno comienza a cuestionarse para que mierda vive, y sus amigos le aconsejan que no haga locuras, que deje las cosas como están, que todo va bien con ellos y que deje de joder (o sea, lo que hacen los amigos de verdad), y decide irse a buscar aventuras y eso que llamamos “el sentido de la vida”, su amigos van detrás de él para hacer lo que hacen los verdaderos amigos: no dejar que hagas lo que quiere el corazón, sino la razón, para así evitarte mucho sufrimiento y que no les jodas la vida a ellos también, porque si son tus verdaderos amigos van a compartir contigo tus penas (y eso hay que tratar de evitarlo lo más posible), entonces se meten en un montón de problemas y cosas locas.

 

Pero eso no era lo que quería decir de esta pela, sino que es superdroga, cuando le disparan a Alex, el león, para doparlo, este se manda una alucinada brava, como 5 minutos de alucinaciones que para aquellos que han probado alguna vez drogas en su vida, se les hará muy familiar. Y para aquellos que han querido salir de una vida de drogas legales e ilegales se les hará conocido el proceso por el que pasa Alex para no tratar de probar carne ni comerse a su mejor amigo. E imagino que hay más escenas por el estilo, pero solo la vi una vez.

 

Entonces, Madagascar es la primera película para niños más pastrula que he visto en mi vida. Y Madagascar 2 es la película animada para niños más gay que he visto, o mejor dicho, la que muestra la mayor aceptación por las diferentes formas de amar que existen.

 

Primero aparece el rey Julien (no sé si se escribe así), ese lemur loco, vestido como mujer (o sea, travestido), con una falda tribal y un sostén de cocos bailando frente a todos los lemures y demás animales, y cuando termina les pregunta: ¿alguien sintió atracción por mí? Todos se quedan sorprendidos, pero luego levantan la mano y gritan siiiiiiii (creo).

 

Segundo, cuando el mono besa al pingüino. Son dos machos besándose. Chévere.

 

Tercero, el pingüino que se casa con la muñeca de madera. Eso es lo más raro que he visto. ¿No es una perversión? Claro que podemos verlo como amor del puro.

 

Cuarto, la hipopótamo y la jirafa enamorados, a pesar de saber que son completamente diferentes, que nunca podrán reproducirse (a no ser en la alucinación de los creadores) y que no es lo “natural” que dos animales diferentes se junten. Pero el amor lo puede todo.

 

Estas dos películas educan más a los niños que 10 años en el colegio, porque nos enseñan de forma lúdica, graciosa, simple y divertida, que en el mundo hay de todo, gente débil y gente fuerte, gente que se ama y gente que se deja amar sin importar el sexo, el género o la identidad sexual en que categoricemos a los seres humanos. Nos demuestra que todo es posible solo viendo las cosas con otros ojos, con los ojos del amor y de la comprensión. Y yo quiero que mi hija crezca con esos ojos, abiertos al mundo real, sin miedos ni vergüenzas por situaciones que se dan en forma natural y que no podemos evitar (ni queremos hacerlo), con ojos que no juzguen (menos a mí), ni discriminen, ni marginen, ni rechacen, sino que acepten, que comprendan, que sepan, que toleren y que amen.

 

No sé que títuloponer

Ayer salí un rato con K y Ch. Fuimos a la 13. Ch no conocía y K quería enseñárselo. Había poca gente y nos aburrimos mucho. Hablábamos de todo un poco, pero siempre salía el tema de las ex. Yo la verdad no hablaba mucho, solo tomaba, pero las escuchaba, y a pesar de que K tiene pareja no dejaba de hablar de su ex con un tono que daba pena, y Ch hablaba de su ex igual. Y yo prefería no decir nada porque me pondría peor que ellas.

Estuvimos desde las 9 hasta las 12. Demasiado tiempo. Después fuimos a comprar pollo. Pidieron para llevar. Me dijeron para ir a su hotel a comer y seguir tomando (estas chicas nunca se cansan) pero yo si estaba cansada, así que me fui a mi casa. Desperté con un dolor de cabeza insoportable. Luego llevé un rato a mi sobrina y a mi hija al parque para que paseen con sus scooters. Estuve hablando toda la mañana  con mi amiga P  que ahora vive al frente de mi hermana en el mismo edificio, así que ya tengo con quien conversar cuando vaya por ahí.

Hoy quizás vaya al cine un rato, más tarde no sé lo que haré. Me gustaría salir un rato, pero no sé. No quiero salir con mis amigas polis, la mente de ellas está en otra. Ch me dice: las polis son la peor cagada que puede haber. Y ella es poli así que debe saber lo que dice.

Ya veré que hago más tarde. Algo interesante saldrá.  Ojalá.

En casa

Noche Buena la pasé en casa, a pesar de que mis amigas me llamaban para salir, no tenía ganas. K (mi ex amante que no pudo ser mi amante) y Ch (su mejor amiga) me dijeron para tomar algo, ellas están aquí en Lima, prefieren pasarla las dos juntas que con su familia, seguramente tienen problemas, como todos, pero ellas son más radicales. Les dije que tal vez, pero al final no fui, quizás hoy las vea un rato, no lo sé. Mis amigos de Chosica me mandaban un montón de mensajes de texto para que vaya con ellos, pero tampoco me animé. Mi amiga V me dijo para ir al Twin, pero no estábamos seguras de si iban a abrir o no, y al final no fui. No tengo ganas de salir, solo quiero ver películas. Ch me llama a las 4 de la mañana para conversar ya no recuerdo de qué porque estaba medio dormida. M me mandó un bonito saludo (yo también te quiero). En la mañana recibo un mensaje de Leda, una chica más misteriosa que yo (gracias).

 

Ayer vi una película que me gustó mucho, por sencilla, poco pretenciosa, medio romántica y sin final feliz. Se llama Once, ese es su título en inglés, significa “Una vez”. La historia es simple: dos personas casi pobres que aman la música y se conocen de casualidad, surge una amistad entre ellos y algo que parece amor pero que se convierte en un imposible por diversas razones. Los dos están enamorados de otras personas, personas que están lejos y que aún aman a pesar de los años transcurridos. Espero que algún día la puedan ver.

 

Bueno, les copio algunas letras de las canciones para que vean que es supertriste y las canciones las habremos vivido todos o tal vez las sigamos viviendo.

 

Esta se llama “If you want me  (Si me quieres):

 

¿Estás realmente aquí?

¿o estoy soñando?

No puedo distinguir entre sueño y realidad

ha pasado mucho tiempo

desde la última vez que te vi

casi ya no puedo recordar tu cara

 

Cuando me encuentro muy sola

y la distancia solo causa silencio

pienso en tu sonrisa con orgullo

en tu mirada amante que suspira

 

Si me quieres, compláceme

si me quieres, satisfáceme

 

¿Estás segura de que me crees

cuando los demás dicen que miento?

Me pregunto si podrías

llegar a despreciarme

cuando sabes que realmente intenté

ser la mejor en complacerte

porque tú lo eres todo para mí

y haré lo que me pidas

si me dejas ser más libre

 

Si me quieres, compláceme

si me quieres, satisfáceme

si me quieres, compláceme

si me quieres, satisfáceme

 

Luego les copio las otras, se me acaba el tiempo y ya me dio sueño.

Planes

En unas horas será Navidad. En la mañana la gente se vuelve loca con los preparativos para que todo salga perfecto. Van a los mercados y supermercados a buscar los que les falta comprar. Se preocupan por el pavo, el panetón y el chocolate.

 

Creo que yo soy una de las pocas personas a las que no les interesa para nada esta fiesta. No hago nada. O sea, hago lo de siempre, leo, veo tele, escribo, tomo mi desayuno y espero luego el almuerzo, sigo haciendo mis cosas hasta la noche esperando los fuegos artificiales, los saludos deseándose muchas felicidades, luego la cena, descansar un rato, seguir viendo tele o leyendo y a dormir.

 

Me dedicaré estos días que quedan aún para que se termine el 2008 a ordenar todos mis papeles, apuntes y libros, a botar toda la basura que se ha acumulado, a escoger la ropa que ya no sirve para botarla y la que sirve pero no usamos a regalarla.

 

Me queda un año de universidad, todo el 2009, clases y preparar la tesis para terminar de una vez. Mi tema es un poco complicado porque se trata del discurso homosexual y varios profesores están en contra de él, me dicen que no es muy lingüístico. Tengo que escoger entre ese o el análisis de alguna lengua amazónica que también me gusta. Pienso dejar lo del discurso para mi tesis de maestría en Sociología, Antropología o Género, pero es lo único que me gusta y no sé qué hacer. La seguiré avanzando quizás y haré dos tesis jaja.

 

Seguiré con el francés. Quiero ganarme una beca para irme por allá un tiempo. Si no gano la beca igual quiero conocer. Creo que es el país que me gusta más, no sé por qué. Tiene algo que me jala. Quizás las francesas.

 

También se me había metido en la cabeza tener otro hijo. Cami siempre me pide un hermanito y no me gusta que sea hija única. Yo tuve cinco hermanos, éramos un familión y nos divertíamos y apoyábamos mucho. No lo sé. Para nosotras es complicado eso de tener hijos. La inseminación artificial, supongo, debe costar bastante. Con el único que lo haría para poder tener otro hijo es con el papá de Cami, con el que tengo una gran amistad. Pero la sola idea de acostarme con un hombre me desagrada y una no se embaraza al toque, tiene que hacerlo varias veces, y solo de pensarlo me desanimo. Además, están los sentimientos de él en juego, aunque yo le pregunté y me dijo que por él no había ningún problema, que le encantaría ser el padre de mi próximo hijo jaja.

 

Eso sí que está bueno, quiero tener un hijo antes de los 30, y el tiempo corre, tendría que ser en abril para que nazca por diciembre cuando ya terminen mis clases. Pero hay varias cosas en contra de tener otro hijo. Primero: el tiempo. Segundo: los estudios. Quiero hacer la maestría aquí en el Perú y el doctorado en otro país. Tercero: quiero viajar y con un hijo chiquitito se me haría muy difícil, me daría mucha pena.

 

Parece que al final Cami se va a quedar sin hermanito, está muy complicado eso de tener otro hijo.

 

Bueno, esos son mis planes:

         terminar la universidad

         en el transcurso hacer la tesis

         en el transcurso no tener un hijo jajajajaja, así Cami joda todo el tiempo

 

Es sorprendente que entre mis planes no esté el hecho de enamorarme o encontrar a la mujer de mi vida. Pero es que tampoco la voy a buscar. Lo dejaré todo ahí, que las cosas sucedan solas. Mejor separar el amor de mis planes, porque necesariamente el amor es imposible de planificar. Llegará solito.

 

Lo olvidaba. También este blog se termina este año. Y esa si es una decisión madura eh (me sorprendo). Me iré despidiendo poquito a poco hasta que se termine el 2008. De ahí espero que ya no sepan más de mí ni de mis aventuras o, mejor dicho, desventuras.

 

Generalmente yo cerraba el blog cuando estaba muy decepcionada o muy triste o muy cagada o todo junto. Ahora no estoy con ninguno de esos sentimientos. Hasta me siento contenta, lo que es sumamente raro. Creo que el blog ya cumplió su ciclo y que ya no es necesario para mí seguir haciéndolo.

 

Estoy contenta porque se termina este año, porque aprendí un montón de cosas que no pensaba aprender. Porque conocí a mucha gente a la que quiero y estimo. Porque escribí un montón. Porque no maduré nadita a pesar de todo lo que me pasó. Porque sigo siendo medio huevona y medio cojuda cuando se trata de mujeres. Porque los hombres no me interesan nadita. Porque me enamoré. Porque tengo una hija linda. Porque amo mi carrera. Porque me acosté con una mujer (que era lo que quería hacer hace mucho tiempo). Porque ya sé cómo es. Porque me quedan amigas buenas con las que puedo hablar de todo sin que me juzguen y se molesten por las huevas. Porque me divertí. Porque sufrí. Porque me reí como loca. Porque lloré como idiota. Porque viví intensamente este año que para mí será inolvidable. Un año lleno de aprendizajes y cosas locas. Un año lindo a fin de cuentas.