Fin de semana perdido

El viernes mi amiga Y me convenció para ir al Vale. Yo estaba toda tranquilita en casa preparándome para ponerme al día en mis tareas, pero esta chata tiene un poder de convencimiento increíble. O son mis ganas de salir, porque es bien fácil echarle la culpa de mis actos a los demás y estoy tratando de no hacerlo. Yo quería salir y encontré el motivo adecuado. Así de simple.

Y fuimos, nos encontramos a las 12 en el lugar de siempre. Y hablando de eso, en ese sitio pasa mucha gente, y cada vez que pasan tíos me quedan mirando como preguntándome algo con los ojos. Me sorprendo porque mi estilo no es el de puta (bueno fuera), sino el de intelectual nerd. Pero bueno, el lugar no es el más santo de todos tampoco. Y es fácil confundirse, y creo que en el fondo me gusta que se confundan, debe ser porque tengo una puta dentro que pugna por salir. Aunque la reprimo bien. Mis cargas morales pesan demasiado (a veces).

En el Vale me encontré con las españolas del Post-Op. Y al final me quedé con ellas hasta las 6 de la mañana. Y las cosas que hice o no hice y vi o no vi me las guardo porque luego creen que yo debo ser un ejemplo de moral o de inteligencia, y este blog no es para eso, y yo no soy ni muy inteligente ni muy moral, ni pretendo serlo. Lo único que quiero reflejar son las cosas que le pasan a una persona que no es muy normal (me refiero a las convencionalidades con las que nos educan) y está muy feliz de ello. Por eso tampoco me gusta que lo lean mis amigas, generalmente porque son las primeras en juzgarme.

El sábado no tenía en mente salir, ya que mi cuerpo pedía descanso urgente, pero me encontré con una amiga con la que no salía hace tiempo ni podíamos conversar muy seguido y quedamos en ir y conversar y tomar algo de paso, y ver chicas y ver también si por fin algo nos resultaba bien.

Y así nos pasamos todo lo que quedó de esa mañana. El domingo ayudé a mi hermana a alistar sus cosas porque se había ganado un viaje a Cusco para dos y se iba con su hija, y tenía que hacerle bromas a mi sobrina para que no le tenga miedo a los aviones. De ahí me fui a Chosica con mi hija a celebrar el día de la madre con mi madre. Y ese ya es otro cantar. Porque mi madre es una persona muy especial. Y debe ser por eso que tengo muchas cosas jodidas en mí y mucha rebeldía y mucho no dejar pasar cosas mínimas así me meta en problemas después, por un problema de coherencia con lo que pienso que me gustaría dejar guardado en el patio trasero de mi cerebro y ser incoherente, pero no me sale. Imagino que seguiré metiéndome en esa clase de estúpidos líos.

Así que el domingo pude ver a las dos madres más conflictivas del mundo (mi hermana y nuestra madre). Estuve con mi hija todo el día demostrándole que una madre no nace, sino se hace. Y luego la llevé al Kentucky a arruinarle el organismo aunque sea una vez al mes.

Y así se acabó mi día, que pudo ser más memorable si la cabeza no me hubiese dado tantas vueltas.

Cosas por hacer (no faltar)

El martes pasado hablé con una de las chicas de Post-Op y concerté una entrevista con ellas para que nos hablen un poco de cómo va el movimiento LGTB allá en España, que como muchos saben, está adelantadísimo en cuestiones de derechos para nosotros. Así que quedamos para hoy a las 12 del día (me voy corriendo luego de escribir esto). Pierdo una clase que llevo en la cato, pero eso es tan recuperable que no me preocupa lo más mínimo.

Luego de eso viene mi reunión con los chicos de Inversiones en la U a la 1:30. Ojalá llegue a tiempo. Ya vamos como cuatro reuniones y aún no nos decidimos por el nombre. Estaba entre Inversiones o Versiones. Pero los dos nombres generan controversias para los chicos porque no quieren que el nombre sea un vehículo de insulto y marginación. Porque lo pueden cambiar por Perversiones o Invertidos, o cualquier otro que ellos considerarían un insulto.

El nombre es muy importante para nosotros y por eso nos demoramos tanto. Yo defiendo cualquiera de los dos porque se presta a muchas cosas, así como puede ser perversiones también puede ser diversiones, es una palabra en la que se pueden dar muchos juegos lingüísticos. Además, con nombre o no vamos a tener que enfrentar muchas cosas.

El MHOL, que es el Movimiento Homosexual de Lima tiene como una parte central de su designación la palabra homosexual y GPUCP, obviamente esa G es de gay (¿o no?). Hace poco hablé con una chica de Cusco que me cuenta que han creado un grupo allá que se llama MHOC, obviamente sabemos porqué. Y así muchos como LIFS (Lesbianas independientes feministas socialistas) o las chicas del Bloque lésbico o las del colectivo Rebeldías Lésbicas. Los nombres que se colocan son muestra de una valentía absoluta. La Guía lésbica, radio CiudadLes, Lez4Lez, Leslima, Les Trujillo, Lesbianas MHOL, Orgullo lésbico, Nueva lesbi, De las les y sus putas memorias, Mamá de grande quiero ser lesbiana, Me cuesta un carajo no ser leca, etc.; todos ellos son páginas webs o blogs que demuestran mucha coherencia, consecuencia y valor con lo que reflejan sus contenidos.

Luego de la entrevista me parto entre mi curso de oralidad (tengo que exponer) y el italiano a las 3 y luego a las 7 en el mhol porque vamos a hacer un especial sobre la cantante Consuelo en Barranco. Así que parece que este jueves es un día muy ocupado.

El viernes solo tengo chino en la tarde en la cato y el sábado me dicen que hay una exposición sobre el Señor de Sipán en Palacio de Gobierno (de 3 a 5) y que es de ingreso libre (solo hay que llevar DNI), así que he quedado con unas amigas en encontrarnos a las 3 en la Catedral para ir todas juntas como el Batallón Lésbico. Y de ahí quizás me vaya a… tatatatan.

Un poco de actividades para este mes:

El lunes 11 el taller de lesbianas y bisexuales en el mhol tratará el tema “Anatomía lésbica, ¿qué tanto conozco mi cuerpo o el tuyo?” a las 7:30 p.m.

El miércoles 13 pasan la película “Rock Haven”, de temática gay, en el mhol a las 7:30 p.m.

El viernes 15 es la próxima sesión del Taller de Lectura sobre Judith Butler en la cato.

El domingo 17 es el Día contra la homofobia, y los chicos del Mhol junto con los de Diario de lima gay están organizando la intervención “Tomémonos de la mano contra la homofobia”, esto es tomarse fotos de la mano con alguien del mismo sexo y mandarlo al correo del Diario de lima gay, con ellos se creará un gran collage que se convertirá en una gigantesca sábana que será expuesta en Londres.

El lunes 18 el tema a tratar en los talleres de les y bis del mhol es “Sexualidad lésbica, practicas sexuales lésbicas y sus mitos”

El miércoles 20 pasan la película “Rosas rojas”, de temática lésbica, a las 7:30 p.m. en el mhol. Esa película me gusta mucho y la he visto como 10 veces, pero igual iré a verla, porque me encanta.

El viernes 22 a las 7 pm se presenta “Pantogay” dentro del V Festival internacional de teatro unipersonal, en el ccespaña. 

El lunes 25 empieza el Outfest en el ccespaña. Presentarán una sesión de cortos gay a las 5 p.m.

Ese mismo día a las 7:30 p.m. los talleres de les y bis del mhol han preparado un conversatorio sobre “El 31 de Mayo, Día contra los crímenes de odio”,

El miércoles 27 el Outfest presenta “So called equals” (documental) a las 5 p.m. en el cce.

Ese mismo miércoles en el mhol presentan la película Almost normal, a las 7:30 p.m.

El viernes 29 el Outfest presentará una sesión de cortos lésbicos trans a las 5 p.m. (y se cruza con mi taller de Butler), ya veré como me reparto.

El sábado 30 el Outfest presentará la sesión especial Perú a las 5 p.m. y a las 7:30 p.m. será la Gala Inaugural.

El domingo 31 el Outfest presentará “Campillo si quiero” a las 5 p.m. y a las 7 p.m. “Mi temporada super 8”.

Nos vemos.

No soy nada pero trato de serlo todos los días

El martes a las 8 de la noche en el ccespaña las chicas del colectivo Post-Op realizaron una conferencia sobre su trabajo. Lo que ellas hacen es desestabilizar las categorías imperantes en la industria pornográfica buscando alternativas no jerarquizantes ni normativas.

Al salir de las categorías establecidas y de las reglas pautadas para cierto convencionalismo pornográfico que genera millones de dólares y no quiere arriesgarse a cambiar (para que arriesgar si se gana bien), realizan un porno radical, con un discurso antihegemónico, tratando de excitarte con aquello a lo que no estás acostumbrado, con situaciones abyectas o desagradables, con monstruosidades y depravaciones (para la moral convencional), pero más que excitarte, que imagino que debe ser uno de sus objetivos, es crear otro tipo de pensamiento, un pensamiento no lineal, un pensamiento discordante en donde lo principal sea cuestionar todo: las categorías hombre-mujer, gay-lesbiana-trans, belleza-fealdad, el sistema sexo-género, activa-pasiva, los roles sexuales. TODO.

Su visión es bastante queer aunque ya no quieren entrar en lo queer, ellas serían postqueer, porque ser queer también te categoriza y te da unas formas establecidas de comportamiento. No querer ser nada y salirse de los nombres te haría renunciar a tus enunciaciones pero no a la de los otros. A mí no me queda otra que llamarlas queer porque yo soy la otra. Cuando a mí me llaman lesbiana, marimacho, machona, lesba, leca, lexere, pasiva, activa, bisexual, queer o loca yo siento que no soy ninguna de esas cosas, pero cómo convenzo al otro de que no lo soy si estoy siguiendo ciertas pautas de conducta que reflejan mi interior así no quiera y ese reflejo tiene lamentablemente un nombre para él/ella que yo siento que no me pertenece, pero que se me otorga.

Está claro que políticamente soy hembra, soy mujer, soy madre, soy lesbiana, soy bisexual, soy queer. Pero interiormente no soy NADA más que un manojo de sentimientos y emociones envueltos en sangre y piel que prefiero que sea llamado cuerpo y que a ese cuerpo se le dé la única categoría que acepto (rompiendo mis principios) de “ser humano” (aunque a veces soy bien animal).

Porque eso de hembra no sé lo que es, ¿será andar con un macho?, que te preñen y luego cuidar a la cría hasta que crezca y luego otro macho o el mismo macho te preñe otra vez, y así hasta vieja y cuando ya no sirvas de nada, seguir con el mismo macho por costumbre o compasión o necesidad, o simplemente irte a morir a algún lugar lejano.

Y qué es ser mujer, seguir ciertas pautas de conducta establecidas no sé por quién que me dice cómo debo sentarme, hablar, enamorarme, sonreír, contestar y comportarme. Que me obliga a desear a cierto tipo de personas y a formar con esa persona una familia que se reproduzca y seguir manteniendo la unidad económica vital de la sociedad (y la mujer también oprime a la lesbiana en tanto que no la acepta como mujer de “verdad” según sus cánones de conducta).

Y ser madre me enmarca dentro de esas convenciones que deben cumplir la madres que es hablar con otras madres sobre temas que no me interesan para nada, y un montón de pequeños detalles de los que trato de alejarme porque me enferman, y ni siquiera deseo escuchar a la profesora, pero lo hago solo para discutirle sus ideas cerradas (y la categoría madre subalterniza a la categoría no-madre haciéndola sentir incompleta y no realizada)

Y ser lesbiana me confina al hecho de que solo me gusten las mujeres que sí siguen su rol establecido por la sociedad, porque se supone que me deben gustar las “mujeres” (entonces, la lesbiana también oprime a las mujeres por medio de su idealización de mujer y de lo que quiere de ella).

Y ser bisexual ¿me confina a que me gusten los hombres heteros y las mujeres lesbianas?, o ¿los hombres gays y las mujeres de “verdad”?, o ¿los hombres heteros y las  mujeres heteros?, o ¿los hombres gays y las mujeres lesbianas? o…

Y ser queer me obliga a no ser ninguna de esas dos categorías fuertemente arraigadas que son la de hombre y mujer, pero también me obliga a no ser parte de esas dos categorías en proceso de empoderamiento que son gay y lesbiana. Me obliga a buscar un discurso neutral en donde no se manifieste mi género ni mi sexo, pero a la vez me obliga a asumir algo que está en el dentro y fuera de todo y que no carece de neutralidad sino que está cargadísimo de sentido político. Me obliga a manifestar mi feminidad solo cuando es políticamente relevante y manifestar mi masculinidad solo cuando es políticamente importante y a manifestar mi “neutralidad” de género cada minuto de mi vida.

Ser queer me obliga a ser políticamente radical y a ser discursivamente subversiva, todos los días, en todas partes.

Solita

El sábado estuve en el Vale un toque (para mí un toque es desde las 12 hasta las 5). Mi amiga me invitó porque la vez pasada me había dejado colgada. Después de insistir bastante acepté ir. Íbamos con la resolución de encontrar por fin algo bueno, es decir, encontrar el amor (jajajaja) o algo que se pareciera. Nos unimos a un grupo de sus amigas, porque yo no conocía  a nadie y ahí estuvimos un buen rato. Pero no nos resultó nada, sus amigas tenían pareja.

 Así que nos fuimos a dar vueltas por ahí. Y tampoco nada. Solo nos miraban y mirábamos pero no nos atrevíamos a hacer nada. Mi amiga compró cuatro cervezas y yo me tomé tres y media y un poco de sangría. Yo me las tomé sola porque ella estaba mal de algo.

Estaba pensando en porqué no encontramos chicas si nosotras somos tan fáciles. Debe ser porque no entremos a grupos distintos a los que siempre paramos. Siempre vemos la misma gente y la misma gente ya se mezcló entre ellas y a nosotras no nos queda nada.

Por ejemplo, yo desde el inicio de este año no me he chapado a nadie, A NADIE, ¿pueden creerlo? Bueno, solo en sueños, pero no es lo mismo. Y me parece increíble porque el año pasado me faltaban dedos de la mano para contar mis agarres y demás.

¿Habré perdido mi encanto?, ¿ya no seré atractiva? O es que me he quedado en grupos que ya conozco y sé que en los cuales no pasaría nada de nada, por razones de amistad y compañerismo.

Así que cada vez que salgo en busca de alguna especie de aventura siempre encuentro a la misma gente con la que no pasaría nada. Y a la gente con la que podría pasar algo no me la han presentado.

No sé si este post suena muy desesperado, pero debe ser también que como ya se acerca el Día contra la homofobia, que es el 17 de mayo, y luego la Marcha del Orgullo que creo que es el 27 de junio, me voy sintiendo solita. O debe ser el invierno también que me hace extrañar un cuerpecito caliente a mi lado. Ya se me pasará y volveré a ser la misma huevona de siempre. Eso espero

 

Soñando con besos

Hablaba con una amiga por msn (mierda, creo que todas mis conversaciones son por msn, estoy caída) y me decía que había tenido un sueño bien loco con la chica que le gustaba y parece que me fui con esa idea a dormir, porque yo soñé algo, relativamente parecido.

Era de noche, estábamos en mi cuarto de mi antigua casa (no se porqué todos los sueños bonitos que tengo son en mi antigua casa), conversando o haciendo tiempo para ir a la fiesta. Y de pronto yo le digo vamos, me paro, apago la luz y trato de abrir la puerta. Ella está detrás de mí y me dice algo que no entiendo. Somos casi del mismo tamaño así que solo volteo para que me lo repita. Otra vez habla en un murmullo que no entiendo. No sé si abrir la puerta y que me lo diga afuera o tratar de entenderle otra vez

Es que como he perdido la práctica ya no sé cuándo alguien me quiere besar o no. Entonces trato de entenderla otra vez, y me acerco, y ahora sus labios rozan suavemente mi mejilla y se acercan a la comisura de mis labios, y yo recién me percato de que me quiere besar, entonces me acerco más y comenzamos y ufffff qué beso. Era para no salir nunca y quedarme ahí con ella toda la noche.

Y yo a ella no la conozco mucho (bueno si la conozco bastante, pero por otros medios que no son los de la comunicación face to face), apenas nos hemos visto dos veces, no creo que pase nada más que una amistad (aunque eso es algo que no se puede asegurar) y me sorprende haberla soñado así tan linda y tan suave y tan dulce y tan dispuesta conmigo.

Yo no sueño mucho con besos, ni con chicas, debe ser por eso la emoción de haber soñado con los dos juntos. Esta sensación durará unos dos días y luego se irá así como llegó, sin darme cuenta. Pero fue lindo, lindo, lindo.

Un poquitín triste

La ayudantía que iba a hacer en la U se fue a la mierda. Primero la profesora me invitó a ser su ayudante y me dijo que uno de los requisitos era ser del tercio superior. Yo le dije que no entraba en el tercio, pero ella me dijo que no importaba, que igual postulara, que ella lo iba a arreglar. Así que estuve tres semanas preparándome para el examen.

El día del examen (a las 11 a.m.) estoy ahí en la sala reunida con todas las que iban a participar  en los exámenes y el profesor que está encargado me dice delante de todas que yo no podía dar el examen. O sea, me tachó. Las chicas reunidas ahí dijeron que eso no debía importar si yo era buena alumna, mejor que muchos y que era la única que postulaba para ese curso. Pero al profe le importó un pepino.

Y claro, yo fui a hablar con la profesora y a decirle que no me dejaban dar el examen. Ella bajó y dijo que los profesores encargados se iban a reunir para hablar sobre eso y que podía dar el examen la semana próxima. En ese momento no sentía nada, bueno, un poco de estupefacción y nada más. Pero cuando mis amigos me hablaron y les conté lo que pasó y todos dijeron que era injusto y que no podía ser y bla bla bla, comencé a sentirme triste, y realmente no sé porqué porque eso de la ayudantía tampoco es tan importante ni el fin del mundo ni nada, quizás sea el esfuerzo o la ilusión o el rechazo o todo junto. Pero a la mierda, ya no pienso dar ningún examen.

 Entonces, me fui a mi otra clase en la cato, que iba a perder si daba el examen. Le cuento a una amiga que lleva el curso conmigo y me dice que es injusto y bla bla bla. Y vuelvo a sentirme un poquitín triste.

Luego regreso a mi U a reunirme con mi grupo de gays y lesbianas (aunque ahí yo soy la única chica y hay como 20 chicos inscritos). Hablamos de lo que pensamos hacer por el día del orgullo. Yo propongo hacer banderitas y repartirlas junto con volantes en donde se exprese cuáles son nuestros objetivos. Los chicos están de acuerdo. Ahora la cosa es cómo hacemos las banderitas. Ya se nos ocurrirá algo. Y al dejarlos vuelvo a sentirme un poco triste, porque con ellos me siento cómoda y contenta.

Pero tengo que irme porque E me está esperando para darme mi comida, comer volando e ir a la clase de italiano. Me trae comida de su casa porque yo me la paso todo el día de U en U y de grupo en grupo y de clase en clase y a veces no tengo tiempo ni para comer. Nos sentamos en el pastito y mientras almuerzo su comida vegetariana (que por cierto estaba rica) conversamos de todo un poco. Termino y vamos a la clase.

Después de eso ella se va a su casa y me quedo sola y sin nada que me distraiga y vuelvo a sentir esa sensación que me estaba jodiendo todo el día. Hago tiempo un rato para ir luego a las 7 al mhol en donde había un conversatorio sobre la marcha del orgullo.

Cuando llego hablo con M un buen rato, me cuenta algunas novedades, me dice algunas cosas que me sorprenden y luego que el programa no se va a hacer porque las conductoras no han ido, y me entero de que hubo un segundo módulo de capacitación y no nos invitaron a los que fuimos al primero. Y la conversación con M también me deja triste, y sí sé porqué, pero ni siquiera puedo escribir sobre eso.

Llegan algunas chicas, pero realmente muy pocas. Creo que en total éramos 8. Dicen que les gustaría ver más chicas en la marcha, que les gustaría disfrazarse como los chicos o quitarse el polo también como ellos y varias cosas más que no logré escuchar porque me moría de sueño por haberme amanecido estudiando. 

Yo sé que muchas chicas no van porque tienen miedo de que las descubran en sus casas, sus padres, sus amigas o en el trabajo. A muchas otras no les importa para nada el asunto y lo dejan pasar. Otras van, pero por un costado y no en el centro de la marcha, otras acompañadas de un amigo para que no piensen que son lecas, a otras les gustaría ir, pero les da flojera. Y puede haber miles de razones más. Pero simplemente no van y todos los años somos muy pocas.

Y no sé cuál es la causa real de que tan pocas chicas participemos de estas actividades, en el fondo nadie nos va a descubrir. En los programas de tv solo aparecen las carrozas de los chicos, las drag queen, los escándalos o cosas locas y nosotras no. Así que ¿cuál es el problema? Y vuelvo a sentirme jodidamente triste.