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Primero nos fuimos a comer algo, éramos 5, luego de comer se fueron 2. Las 3 que quedamos nos fuimos al karaoke, compramos dos jarras y como estaba apurada porque ya había quedado con otras amigas en ir al Twin me tomaba todo lo más rápido que podía. Llegamos al Twin y ahí estaban esperándonos 2 amigas. Estuvimos un rato tomando más, habré tomado unas cuatro jarras más, no recuerdo bien. Se fueron 2 después, otra más, así que decidimos irnos las 2 que quedábamos.

En el carro reviso mi cel y veo cantidad de llamadas perdidas, pero de privado. Sigo yéndome a mi casa y vuelven a llamar, es E que me pregunta a qué hora cierra el Twin y si estoy ahí. Cuando le digo que ya me estoy yendo me pide que vuelva, que ya están llegando, que le diga a M que no cierre, que las espere.

Bueno, a veces no puedo negarme a ese tipo de pedidos, sobre todo cuando me lo pide una chica bonita (¿discriminación? seeee) y sobre todo, que me gusta un poquitín. Así que regresé, pero me moría de sueño así que me senté en el suelo, en el huequito que está entre las dos puertas del Twin y me habré quedado dormida unos 15 minutos hasta que llegaron, se cagaron de risa de verme ahí, E me levantó, saludé a G por su cumple, saludé a M que por fin estaba sola y entramos. Ahí estuvimos conversando, bailando y tomando.

Con M recordando viejos tiempos tormentosos y cagándonos de risa. Luego E me saca a bailar, yo ya he bailado antes con ella y su forma de bailar es bien sensual y generalmente lo hace muy pegada a una, ya estoy acostumbrada, pero ahora la veía más extraña, más mandada, más pegada. Me cuenta que en casa de G había bastante cerveza y que para poder irse rápido estaban tomando lleno, y que estaba medio mareada (buena excusa). Le sigo que yo también he estado tomando bastante antes de venir.

Así que estamos ahí las dos todas apachurradas y mirándonos y sonriéndonos, y no sé cómo siento su corazón latiendo rápidamente, lo siento porque está muy muy cerca de mí. Y entonces me besa (imagino que si yo hiciera lo mismo, es decir, yo tomara la iniciativa mi corazón estaría como un tambor aporreado). Y cuando me besa yo la sigo, y nos pegamos a la columna que hay en medio de la pista de baile y estamos así un buen rato. Y yo tenía un poco de roche porque ahí estaban nuestras amigas y a mí me da roche agarrar frente a mis amigas, aunque a veces no, pero esta vez sí.

Estuvimos así hasta las 5 de la mañana, luego todas nos fuimos, nosotras tomamos un taxi, el taxista dijo 5 soles hasta arenales, llegando ella hizo q entrara unas dos cuadras y se bajó y a mí tenía que dejarme un poco más lejos, ella le dio un billete de 20 y el taxista solo le devolvió 10, ella no se dio cuenta. Luego se bajó y el taxista me dijo que tenía que pagarle más porque había hecho trasbordo o una huevada así, me puse a discutir con él diciéndole que no pensaba pagarle nada ya que habíamos llegado a un acuerdo de 5 soles, pero el taxista de mierda seguía insistiendo, entonces me bajé y lo mandé a la mierda, como faltaban pocas cuadras me fui caminando, aunque luego tuve que tomar otro carro para llegar a casa.

Llegué remuerta y tenía que levantarme a las 8 para la reunión del bloque estudiantil a las 9, pero no podía levantarme, así que llegué a las 10 y en taxi, y también discutí con el taxista porque dice que le hice avanzar una cuadra más de la que le había pedido (imbécil). Ahí terminó esta historia. Odio a los taxistas.

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cosas

Ocupadísima, vuelvo a escribir en el blog, realmente trato de escribir a diario, pero otras cosas me ganan. Primero, las actividades en al ULB, el activismo, conferencias, y el bloque estudiantil LGTBI que acabamos de formar varios grupos universitarios e independientes.

Se acercan las rebeldías lésbicas (13 de octubre) y no puedo con mi emoción, muy pronto colgaré todas las actividades que tendremos para esos días.

El viernes estuve en el aeropuerto con unas amigas esperando a Laura Paussini. Ella llegó casi a la 1 de la mañana y salió por otra puerta así que no pude verle ni siquiera un pelo.

El sábado fui al Twin con varias amigas, ya me estaba yendo cuando una amiga me llama y me pide que regrese  y por fin algo me ligó, yeeeee, yo feliz, nada de compromisos, una bonita noche y todo tranquilo, a seguir para adelante.

Ahora me voy a un plantón frente al Ministerio de salud pidiendo la despenalización del aborto a las 12 m. luego a las 6 pm hay un conversatorio sobre el aborto en San marcos que organiza La Mestiza Colectiva en la Facultad de Sociales, cuarto piso. Yo tengo taller a las 7:30 p.m. en el Mhol así que no podré ir, pero espero que sea todo un éxito. Hoy en el taller hablaremos de la vulva uuuu (qué miedo).

La próxima espero poder escribir más cosas. Tengo que prepararme algo para comer. Aahhh, les cuento, aparte de ya no comer carnes, dejé las gaseosas totalmente (puro veneno), también las comidas en bolsitas, es decir, papitas, chizitos, tortees, etc., etc. (más veneno), esta semana no fumé nada (arsénico y cianuro nunca más) y así estoy cuidando un poco más mi cuerpo, mi vida y el planeta (espero).

El lunes pasado en el taller la primera dinámica consistía en decir dos cosas que hacíamos bien, un logro y algo que nos hubiera gustado que nos dijeran.

Yo dije que las dos cosas que hacía bien era estudiar y ela ctivismo, el logro era haber podido formar el bloque estudiantil LGTBI y lo que me hubiera gustado que me diejran era “¿quieres ser mi novia política?”. Parece que le di penita a algunas jajajaja

 

La Marcha de las Novias

La necesidad de la visibilidad lésbica,

de las múltiples formas de cariño y afecto que existen entre lesbianas y mujeres bisexuales,

 debe ser  entendida por nuestra sociedad,

debe  cambiar su manera de ver a las personas con sexualidades diversas y disidentes. Y la única manera de hacerlo es siendo visibles, identificadas, de carne y hueso, de múltiples colores y formas.

Queremos intervenir el espacio público, con una marcha de novias, no de manifestantes,  de muchas mujeres, caminando abrazadas, agarradas de la mano o besándose.

Para esto no es necesario hacerlo entre parejas, sino entre mujeres que tengan la osadía y las ganas de mostrar estos afectos que la sociedad tanto teme y no entiende.

Y tampoco están obligadas a besarse, solo a andar de la mano o abrazarse es suficiente. Si reunimos una cantidad considerable de mujeres, el grupo se sentirá seguro, y podrá recorre Lima sin miedos y con mucha fuerza.

PD: Esto lo escribió Raquel.

Novias políticas

Porque creemos que el principal problema de las lesbianas es su invisibilización,

porque creemos que ocultarnos ya no debe ser parte de nuestras vidas,

porque creemos que la falta de referentes lésbicos en la sociedad es perjudicial para nuestras vidas,

porque queremos que todos sepan que amamos y que somos felices, pero que lo seríamos más si no tuviéramos que ocultar nada,

porque queremos fortalecer a todas aquellas lesbianas que creen que lo mejor es mantenerse escondidas,

porque no nos importa el qué dirán,

porque luchamos por lo que creemos,

nosotras, lesbianas hemos decidido hacer público nuestro amor, caminar por las calles de la mano, abrazarnos, besarnos, amarnos, sin miedos y sin vergüenzas,

nosotras, lesbianas, consecuentes y coherentes con lo que vivimos, pensamos y sentimos, hemos decidido hacer el amor en las calles.

 

Después del activismo

Cuando conocí a mi amigo J estudiábamos la misma carrera en la U, luego él se salió para dedicarse a sus negocios y ya no volvió más. Nos hicimos buenos amigos, yo no sabía que él era gay, porque yo tenía una idea estereotipada del gay que él no representaba. A mis amigas les gustaba porque es guapo y fue en una de esas que estábamos en grupo que una de ellas dijo que le parecía muy guapo y otra comentó que era maricón.

Yo me asusté por la fuerza de la palabra, J dejó de ser guapo para pasar a ser un maricón. Pero obviamente a J no le importaba y se mató de risa cuando comenzamos a hablarnos y le conté esa anécdota. Nos hicimos amigos, yo quería y necesitaba ser su amiga, nunca había tenido un amigo gay, y menos uno abiertamente gay, me parecía muy valiente que no lo negara y es más, que esperara que todos se enteraran.

Yo podría decir que gracias a él comencé a salir del clóset. Andar con él me llenaba de su estigma y me sentía orgullosa de ello. Además, él era activista de Raíz Diversidad Sexual, un grupo LGTB sanmarquino y recordado como el más radical de todos. Me gusta saber que ese grupo salió de San Marcos, me siento orgullosa de ello.

No recuerdo cuándo le dije que me gustaban las mujeres, no recuerdo si fue a él al primero que se lo dije, porque en esos tiempos también conocí a mi amigo N y no es que él si entrara en el estereotipo de gay afeminado sino que era tan dulce, bueno y sensible que me decía a mí misma, este chico tiene que ser gay porque no es el típico estudiante supermacho y gilero, no performaba esa actitud, no reforzaba esa masculinidad que parece que los hombres tienen que reforzar para sentirse hombres así como las mujeres tienen que reforzar su feminidad para sentirse “más” mujeres.

Y exprimiendo mi cerebro recuerdo que fue a N a quien se lo dije primero, pero no se lo dije de frente, sino por msn, primero le pregunté si él era gay y me dijo que sí, ahí fue que le dije que yo era lesbiana, y él lo tomó normal obviamente; luego se lo comenté a J y no podía creerlo.

Después de decírselo a ellos dos, decidí crear el blog, luego, ir al MHOL, conocer las discos y disfrutar de la vida, pero me fui involucrando cada vez más en la problemática de mi comunidad. Sobre todo, el estigma y la discriminación, sentí que no podía quedarme de brazos cruzados, y todo lo que antes era diversión y joda se fue convirtiendo en coherencia y reflexión.

Ahora estoy aquí, metida hasta el tuétano en el activismo. N está en sus cosas, él prefiere no meterse en esto, J está decepcionado del activismo y dice que ya se me pasará esta etapa. Y lo que él me dice me da miedo, porque lo dice por experiencia, porque él fue un activista muy comprometido con todo esto. Y pienso en todo esto porque esta semana he participado en diversas reuniones de movimientos lgtb y me llevo una imagen triste de todas ellas. Todos peleándose, fraccionándose, quejándose los/las unos/as de los otros/as y me pregunto para qué están trabajando, qué es lo que piensan, qué es lo que quieren.

El domingo acabamos de formar nuestro Bloque Estudiantil LGTBI Perú, somos jóvenes, somos inocentes, somos idealistas, espero que no nos contaminemos  de las rencillas y lo egos acumulados de los otros grupos.

 

Medio ebria

Hoy es el cumpleaños de mi amigo G, mejor dicho ayer, estuvimos tomando en el queirolo, es la segunda vez que me emborracho con él y con P, la primera ellos dos estaban hasta las patas y tuve que ayudarlos, no quiero estar en esa situación otra vez, por eso me fui temprano. También es la primer vez que tomo tanto pisco en mi vida. Antes mis borracheras eran cerveza y sangría, ¿estaré progresando?

Con S las cosas van extrañas como siempre, discutimos un montón de veces, se molesta conmigo, me molesto con ella, pero hemos quedado en ser novias políticas o algo por el estilo, es decir, ayudar a la visibilización de las lesbianas, solo eso, el sexo político por el momento está prohibido.

El marte nos fuimos a Azpitia a un taller sobre abogacía social, vigilancia ciudadana e incidencia política, como siempre aprendí un huevo de cosas, estuvimos tres días y puedo decir que mi moral sigue siendo la única cosa que me jode en la vida y que sin ella creo que sería muy feliz.

Aprendí a jugar billas, y descubrí que lo hago más que bien. El viernes estuve en el taller del programa de desarrollo y transformación global, después me fui volando al plantón por el veto del ministerio de salud a los spots publicitarios en donde aparecen trans y trabajadoras sexuales, de ahí tenía que correr a dar una conferencia en un congreso de lexicología y lexicografía sobre terminología lésbica y bla bla bla.

Terminé de hablar y regresé al taller que aún no terminaba, mañana continúa, de 9 a 1, luego tengo la reunión con todos los movimientos LGTB a las 3 pm en la casa comunitaria que está en la av.Tacna, de ahí el círculo de lectura en donde hablaremos de sexo lésbico, creo que después de eso ya podré descansar, sino me animan a salir un rato a relajarme.

El domingo tengo la reunión con los grupos LGTB universitarios, estamos convocando a todos los estudiantes que quieran unirse, egresados también y de colegios y de todos lados. Queremos ser una fortaleza para el movimiento LGTB del Perú. La reunión es a las 10 am, por eso no debo amanecerme el sábado, espero que pueda cumplirlo.

Extraño muchas cosas, sobre todo hablar con personas a las que estimo, y me he decepcionado de gente a la que admiraba. En conclusión, lo mismo de siempre. Aprender nuevas cosas, arrepentirme de haber pensado que las personas son coherentes en todo, de creer que por sus experiencias o años pueden ser mejores que otrass, pero no, son tan humanas y tan imperfectas como cualquiera, por lo menos eso me enseña a no admirar a nadie que pueda llegar a conocer. Ya no quiero más de eso.

Traumitas

Inicial. 5 años. Miedo. Mi primer día de clases, mi mamá me dejaba con una señora sonriente que me decía que me quede, que jugaría mucho y que me daría caramelos. Yo quería llorar pero me aguantaba, no quería que me vieran llorar y en esto coincido con aquellos que gracias a diversas investigaciones dicen que la vergüenza aparece en los primeros meses de vida. Los recuerdos más vívidos que tengo de la infancia son, generalmente, de mis vergüenzas. Así que yo estoy completamente segura de que la vergüenza me ha formado, ha formado mi personalidad y todo lo que soy ahora.  

Y no sé porqué, pero yo estaba segura de que si lloraba me exponía a ser siempre recordada como la llorona, como la cobarde, como la lorna, y me aguantaba solo para no ser vulnerable, obviamente yo ya debía tener experiencia en estas cosas para saber cómo se manejaban los niños de mi edad.

No hubo mucho problema en ese tiempo, yo era tímida, reservada y callada, poco popular, tranquila, una más del montón. Estudiaba en un colegio católico privado, los profesores nos castigaban jalándonos las orejas o las patillas, golpeándonos con reglas las manos, una vez por no hacer la tarea chocaron mi cabeza con la de otro compañero, el que estaba a mi lado que tampoco había hecho la tarea, nos golpearon tan fuerte uno contra el otro que casi me desmayo si no fuera porque yo estaba cerca de la pared. Odié a la profesora, soñaba con mil formas de matarla, aprender a construir una bomba y ponerla en la puerta de su casa, cosas de ese tipo.

Una vez me quejé con mi papá, él fue a hablar con la directora, la directora habló con la profesora. La profesora me llamó a adelante (yo siempre me sentaba atrás) y dijo que cómo era posible que yo dijera esas cosas. Yo no sabía qué hacer, me sentía completamente indefensa, todos me miraban y creo que ahí pudo haber comenzado mi fobia social. La profesora me jaló de las orejas y me dijo que regresara a mi sitio y que estaba castigada. Nunca había odiado tanto a alguien, nunca me había sentido tan indefensa y miserable, nunc a más, de niña, pude levantar mi voz de protesta. Nunca volví a quejarme.

No encontraba refugio en mi casa, mi hermana vivía en su mundo, mi madre andaba en sus cosas, mi padre preocupado por el trabajo, yo me escondía en mi cuarto y a pesar de todo creía que la vida aún era soportable, que crecería y mataría a todos los que me habían hecho llorar o sufrir. Mis deseos de muerte eran terribles, me consumían, y yo me pregunto cómo una niña de ocho años puede acumular tanto odio y puede, después de muchos años, sentir que el odio ya no es parte de su vida y que es lo que menos sentiría en estos tiempos.

Recuerdo que no quería acumular tanto odio y decidí, en lugar de ser una fuerza que llevara dolor, una especie de mártir, así que la biblia y dios se convirtieron en mis panaceas, estaba tan entusiasmada que hasta quería ser monja. Luego llegaron los Testigos de Jehová y me sacaron del catolicismo, pero no solo eso sino que me dieron fuerzas para rebelarme a algunas imposiciones del colegio como rezar.

A la hora del rezo todos tenían que pararse, persignarse y comenzar a recitar el padrenuestro. Yo me paraba pero no me persignaba ni oraba. Todos me miraban, pero no me importaba, me sentía feliz de saber que estaba haciendo lo correcto. La profesora se acercaba a mí y me preguntaba por qué no rezaba, le decía que mi religión no me lo permitía. No me decía nada, pero me miraba con una cara de asco increíble. Lo mismo pasaba en la formación ya que yo no ponía mi mano en el pecho y cantaba el himno nacional. No me trajo muchos problemas pero sí hizo que me alejara más de la gente. Entre todos los católicos yo era la única loca no católica que se atrevía a dar la contra. Pero yo encontraba fuerzas en la fe que profesaba en ese tiempo. Luego me aburrí.

En quinto me di cuenta de que me gustaban las niñas más que los niños. Y volví a traumarme. Porque otra vez me alejaba de las normas establecidas y ahora no era por voluntad propia sino porque no podía evitarlo, me sentí muy jodida porque sabía que era una batalla perdida pensar siquiera en ser “normal” como todos. Después de mucha reflexión y tristeza empecé a aceptar que podía ser mejor, diferente y especial.

Pero esta sensación siempre iba acompañada de que debía demostrarlo. Y me he pasado toda la vida tratando de demostrar que valgo, y eso me jode mucho, estoy cansada de demostrar que puedo hacerlo, estoy cansada de demostrar que merece la pena que me den una oportunidad, estoy cansada de estar cansada de todo. Estoy en mi etapa depre otra vez, dejé las pastillas un tiempo porque me sentí empoderada, ahora vuelvo a sentir que todo mi poder se va a la basura, vuelvo a pensar en las pastillas como alternativa, es eso o es volver a encerrarme en mí misma y dejar que todo se vaya por la borda. La historia de mis traumitas no termina aquí, pero ya me cansé de escribir. Seguiré en otra oportunidad. Necesito mi tacita de café.