Lágrimas

Ayer me enteré que murió una chica que asistía al círculo d lectura que hacemos en el mhol. Apenas lo supe dejé todo lo que estaba haciendo y me fui al velorio. Cuando llegué y vi a E, su pareja, que también iba al círculo, la abracé y no pude evitar el llanto. Ella estaba tranquila, F había muerto el lunes en la noche y ya era jueves. Quizá E se haya sorprendido de verme llorar. Yo y F no éramos amigas, no tuvimos tiempo para cimentar lazos afectivos más duraderos, ahora nunca los tendremos, pero nos unía un vínculo más especial, el pertenecer a una comunidad que por siglos ha tenido que silenciar su amor, por miedo, por vergüenza, porque la sociedad jode y destruye lo que no entiende o lo que no quiere entender. Además, F tenía una hija, igual que yo, es decir, de los diferentes tipos de lesbianas que hay, ella era una madre lesbiana, y así también, vivía con E y eran felices.

Los pormenores de su muerte no los sé y si los supiera tampoco los escribiría. Solo sé que en ese momento, frente al ataúd y frente a una familia hostil hacia el amor de dos mujeres (a pesar de que sabían que ya llevaban dos años juntas), yo no podía más que acompañar a E durante todo el trayecto, compartir con ella su duelo y derramar lágrimas de dolor, porque en ella yo veía la situación de cientos de mujeres a las que no se les permite vivir el proceso de despedirse de su pareja como tal, diciendo las últimas palabras frente al ataúd, porque la voz de una mujer que ama a otra es silenciada, es desterrada, nadie quiere manchar el honor de la fallecida, nadie quiere escuchar que amó a otra mujer, que compartieron más que una vida juntas, que fueron felices, que se abrazaban por las noches y soñaban, que vivían a plenitud.

Porque en esta muerte y en esta vida veo que nuestra situación sigue siendo una mierda. Todo el trayecto teníamos que hablar en susurros, no podíamos mencionar nada sobre la relación, no podíamos conversar tranquilamente y teníamos que cuidar nuestras palabras para que nadie se incomodara.

Y quizás eso era lo que hacía que yo llorara más, la rabia y la impotencia de tener que ocultar algo que era tan evidente, que dos mujeres se amaron, que se desearon, que vivieron juntas como una pareja común y corriente. Y callar todo eso para mí era insoportable, me desquebrajaba toda, me sentía en ruinas, me torturaba.

No confronto lo efímera que es la vida, lo rápido que pasa el tiempo, lo inútil que somos para sobrevivir a un mundo calamitoso y que parece que se odiara a sí mismo. Hay cosas contra las que no se puede hacer nada, como la muerte o nuestra espantosa vulnerabilidad frente a ella.

Pero, por F que murió y no fue dueña de su cuerpo, por E que sigue aquí y a la que le negaron la oportunidad de mostrarse tal como es. Por todas las lesbianas que pasaron por lo mismo y que repetirán la misma historia, yo no lucho contra la muerte física, que es completamente inevitable, lucho contra la muerte espiritual.

No podrán matar nuestro espíritu si no dejamos que lo maten, porque el mundo puede hacer mil cosas para callar a las lesbianas, para destruirlas, para negarlas, pero también nosotras podemos hacer mil cosas para evitarlo, para confrontarlo, para cuestionarlo, para decir que a nosotras no nos van a cerrar la boca, no nos van a dejar a un lado, no nos harán aparte.

 Yo no me voy a quedar con las ganas de decir que amé a una mujer, que fue mía como yo suya, que acaricié su cuerpo con deseo y que me sumergí en el placer de sentirla, que imaginamos un mundo juntas y que soñamos un amor eterno.

 

Anuncios

2 comments

  1. Paula · octubre 20, 2009

    Muy buen post, me ayudo a seguir reflexionando sobre la lucha de las lesbianas en el mundo y por siglos, lucha que veo mas dificil en nuestro paìs que en otros. Lo importante es no perder la perspectiva, la tolerancia, el sentido comùn,seguir en la lucha y aunque cada quien la maneja segùn sus intereses y circunstancias se van creando espacios, se habla, se discute, se pelea mas que antes que solo callabamos…
    Un abrazo fuerte

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s