mudanza

Hace unos días por fin pude terminar de mudarme, ya no estoy más en san juan de lurigancho, ahora vivo en la molina, en casa de mi hermana, lo único que cargué conmigo fueron libros, libros acumulados en 8 años de vida marital.

Igual ya me había ido hace tiempo, solo que no terminaba de cargar mis cosas, y de vez en cuando regresaba a dormir con cami, pero la mayoría del tiempo estaba en san borja en casa de key o en la molina, en mi habitación.

Mi habitación es pequeña así que tuve que botar mucha basura que acumulé todos esos años, regresar revistas que nunca iba a leer y eliminar libros que no me servían para nada, por lo menos el espacio en mi cuarto se hizo respirable, menos cajas, menos papeles.

No creo que sea el inicio de una nueva vida, cada cierto tiempo quiero imaginar que eso es posible pero no, sigo en la pobreza ya que no tengo un trabajo estable ni lo quiero si al final va a terminar siendo una especie de esclavitud que no me dejará vivir ni luchar por lo que quiero, me preocupa mi futuro, ahora que estoy en base tres sin seguro, ni trabajo, ni ahorros, ni cosas materiales más que libros, y realmente quisiera que no me preocupe y vivir más relajadamente todo esto peor no puedo, cada cierto tiempo despierta esta pesadilla del futuro y la vejez jodida.

A ver, este año pude irme a Guatemala gracias a una beca, así que algo bueno hubo a pesar de la precariedad en la que vivo, también estuve en Cusco gracias a la invitación de una muy buen amiga, y luego en Ayacucho también con otra muy buena amiga, aprendiendo y tomando un poco de todo.

Muchas cosas se concretaron, afiancé nuevas amistades, terminé con algunas que no valían la pena, espero que en el futuro surjan más, más fuertes y más buenas.

Este año que viene va a ser completamente diferente, uno: porque ya estoy completamente alojada en mi nueva casa; dos: porque key se va a canadá y no la vuelvo a ver hasta dos años después, me entristece y me alegra a la vez por ella, porque sé que es lo que quería, porque lo estuvo planeando antes de conocerme, porque consiguió lo que quería y porque sé que si le digo que no lo haga no lo haría, pero no puedo ni debo ni quiero decirle eso, no es justo ni con ella ni conmigo.

El próximo año creo que traerá pruebas de fuego para mí en el activismo, que a veces parece una olla de grillos toda ruidosa, jodida y agobiante, pero una continúa en la lucha ahora no tengo idea de porqué, tengo miles de razones pero no me da la gana de escribir ninguna, simplemente porque no puedo quedarme tranquila con las cosas como están, creo que esa es la respuesta más básica y menos trabajada de toda mi existencia. Como le digo siempre a las personas que me dicen que ya no pueden más y que se quitan: una no deja el activismo, si crees que es así es porque el activismo te dejó a ti hace mucho tiempo.

Esperaré cosas lindas, nuevas y llenas de ilusión para el 2011.

 

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