dos meses perdidos

Estos dos últimos meses han sido terribles. Fue en julio cuando comenzó todo, luego de su cumpleaños me entero que había estado engañándome un buen tiempo. Y con alguien que, lamentablemente, yo conocía. Y el mundo se puso al revés. Literalmente me sentí morir. Y literalmente fui un mar de lágrimas.

Ayer la vi por última vez luego de separarnos el jueves pasado, y no debí verla (o quizás sí) porque eso solo confirmó lo que era tan obvio pero me negaba a ver. Después de una borrachera loca con unas amigas, fui con T al cuarto de ella, eran aproximadamente las 4 de la mañana. Queríamos dormir un par de horas antes de ir al trabajo. Tocamos a su puerta y ella sale (envuelta en una toalla) pero nos dice que no podemos entrar porque está acompañada y que por qué no le mandé un sms antes de ir. Tuvimos que irnos a dormir a otra parte.

En el fondo lo que pasó ayer fue algo bueno. Me ayuda a dar por terminado algo que yo aún me negaba a terminar. En cierta forma, ella me ayudó y me sigue ayudando a terminarlo.

Pero eso no fue lo único relativamente bueno que me pasó. Ayer también fue el día en que por fin pude besar a otra chica (bueno, realmente besé a varias porque jugamos a la botella borracha), pero ella fue especial porque en ese beso sí había química y mucha, nos la pasamos besándonos y tocándonos por horas y luego me dijo para ir al baño y ahí todo continuó pero ya en otro nivel. Y se sintió muy bien. Y lo pasamos genial. Y ahora solo pienso en eso. Realmente pienso en las dos situaciones que viví ayer y en lo diferentes que son y en lo raro que es todo. Y en lo muy pero muy mal que me siento y a la vez en lo muy pero muy bien que me siento.

domingo

Sigo tratando de sobrevivir a la separación. Me resulta tan difícil soportar los días sin ella. Solo el hecho de tratar de entretenerme con algo lo hace todo más difícil. Nada logra entretenerme. Vuelvo a casa agotada de todo y sigo pensando en ella. Todas las canciones que escucho me recuerdan a ella, o a lo que estamos pasando, o pienso que ella las escucha pero pensando en otra, y me desespero y lloro y luego me calmo y sigo viviendo.

Creo que aún no ha pasado un solo día en que al menos no me salga una lágrima por todo esto. Sé que pasará. Sé que pasará. Pero en este momento no pasa y me duele hasta el cuerpo de todos los recuerdos que se me vienen encima.

Lo único bueno de la depresión es que adelgazaré. Lo malo es que cada vez que alguien conocido me vea me dirá: estás adelgazando, me preguntará porqué y tengo miedo de no poder aguantar el llanto.

Nos separamos por última vez el jueves, el viernes no la vi, fue insoportable pero no la vi. El sábado parecía que era igual, no iba a verla, fui a un taller de activismo antitaurino pero de ahí tenía que encontrarme con una amiga que iba a entregarme un trabajo, así que dejé a los antitaurinos y me fui para su casa. En el paradero me subo al carro equivocado, y ahí estaba ella. Yo no la vi pensando en que me había equivocado de carro, fue ella la que me pasó la voz. Me preguntó a dónde iba, le respondí y también le pregunté a dónde iba, me dijo que a ver a su mamá, pero no le creí, y si en esas cosas pequeñas no le creo cómo será en las realmente importantes. Cómo se puede hacer para evitar desconfiar tanto. Yo pensaba que se iba a ver a la chica con la que ahora sale, de la que se enamoró y por la cual terminamos y ese pensamiento no se iba de mi cabeza. Y maldecía el error que me llevó a verla de nuevo.

Ahora es domingo, ya casi está terminando el día, Cami ya se fue con su papá, y yo de nuevo estoy sola, soportando la vida sin ella, torturándome con los recuerdos, escribiendo para lograr calmarme un poco, tratando de encontrar razones para volver a sonreír y ser feliz. Luchando para que mi vida no se vaya al diablo.

Viene una semana más de tratar que los recuerdos no me consuman y de tratar de consumir algo de comida también. Espero pronto estar mejor.

Vida nueva

Es súper complicado salir de un desastre amoroso. Si has amado y entregado todo puede durar mucho tiempo, incluso años. Lo viví cuando tenía 17 años y me duró aproximadamente 2 años, ahora lo vuelvo a vivir, pero realmente espero que no dure tanto.

Una de las pocas formas de salir de esa niebla existencial que aparece en tu camino es entreteniéndose con lo que sea. Un problema grave es si todo el tiempo estuviste muy metida en la relación y ya no tienes amigas. Y yo creo que ya no tengo muchas. Por lo menos las parranderas, o las que tengo tienen parejas y no tengo ganas de soportar sus abrazos, besos o mimos, así que solo me toca andar sola como antes, como cuando salí del clóset y empecé a vivir una vida lesbiana.

Entretenerme, entretenerme, entretenerme, no pensar, no pensar, no pensar, ir al cine, leer libros entretenidos, ir al teatro, ir a marchas, conferencias, mesas redondas, eventos artísticos, conversatorios, activismo y más activismo. Todo para olvidar o por l menos para menguar los recuerdos o por lo menos para sobrevivir.

Así que agenda ocupada por estos días. El lunes voy al Twin a una fiesta pro fondos para una persona que lo necesita, lo triste es que voy sola, lo bueno es que siempre es posible conocer gente, aunque ser tímida no ayuda. El martes me voy al cine, también sola buaaaaaaa, quiero emociones fuertes así que veré terror o acción, El Planeta de los simios pinta bien. El miércoles y jueves activismo puro con las lesbianas del MHOL, a ver si se concretan nuestros planes, el viernes recojo a Cami como siempre y me dedico a ella. El sábado seguro hay reunión de bloque y luego una pequeña encerrona. El domingo a hacer todo lo que no hago en mi casa. Y así por varios días, semanas, meses, años. Trabajando en el olvido una realmente olvida.

Las quiero mucho.

 

Todo perdido

Ya fue. Esa es generalmente la palabra que usamos cuando todo ha terminado, cuando ya no hay posibilidades de nada o cuando ya estamos cansadas y sabemos que nada tiene sentido.

Yo pienso que ya todo está perdido.

Intentamos una y otra vez reconstruir la relación pero no se pudo. Ahora ando con mi corazón sangrante fuera de mi cuerpo. Soy una mujer que tiene el corazón roto y que está fuera de sí.

La diferencia es que ya las noches no son tan insoportables. Que las lágrimas son menos, que me estoy habituando a haberla perdido.

Porque la he perdido. Porque aunque dice amarme no soporto que también ame a otra. Me parece un juego perverso. Un juego que desgasta y destruye.

Le estoy dando punto final a la relación más hermosa y más extraña que tuve. La más íntima y la más loca. Ya no tendré tu cuerpo rodeándome ni tu brazo alrededor de mi cintura tratando de tenerme siempre a tu lado, cada vez más cerca, más dentro, más hondo. Ya no podré oler tu aroma a frutas. Ya no sentiré tus pies fríos ni tus chistes tontos ni tus reacciones insanas. Ya no me recostaré sobre tu pecho pensando que era el paraíso. Ya no te besaré. Ya no me amarás.

Te irás pronto y solo seremos parte del pasado. Y otro presente llegará para ti y para mí. Y todo será diferente. Y te recordaré. Y pensaré otra vez en tu olor a frutas, en tus largos dedos, en tus pechos dispuestos, en tu calor, en tu frío, en tu dolor, en mi dolor. En tus vacíos y en los míos. Y en los desesperantes intentos por llenarlos. Y en la imposibilidad de ser felices.

sin saber

Realmente no sé que es lo que me depara el futuro sobre todo este tema, a pesar de que una se diga mil veces que se va a comportar con dignidad no tiene sentido, son palabras vacías, una hace lo que dice el corazón, lamentablemente, y el corazón no ayuda, porque es un tonto, porque está cansado, porque ya no sabe qué hacer y solo se deja llevar.

La situación no ha cambiado en nada, seguimos viéndonos casi a diario, ella sigue diciéndome que me ama, y yo sigo desconfiando, y me siento extraña, siento que no soy yo, siento que me voy volviendo una persona horrible, indeseable, desastrosa.

Realmente quisiera que suceda algo que me cambie la vida, que me haga dejar todo esto atrás, que me ayude a olvidar, que me aleje del mundo.

Aún no encuentro nada y la situación se complica cada vez más. Cada día todo se desgasta más.

nada que hacer

Hoy, luego del trabajo fui al cine a ver Super 8. Había quedado con una amiga a las 8 pm así que tenía que hacer tiempo, pero igual quería ver esta película, así que aproveché para hacerlo. Aunque no es una obra magistral me gustó mucho, las historias de infancia siempre tienen su encanto, supongo que porque la mayoría de nosotros ha pasado por alguna tragedia que nos marca la vida en esa etapa, o porque hay alguien especial que nos deja un recuerdo imborrable.

La infancia es una etapa clave en el surgimiento de las amistades incondicionales. Y también es la etapa en la que lentamente vas perdiendo algunas amistades muy queridas. Será por eso que prefiero no recordar la mía, pero si ver un poquito de esta reflejada en otras historias.

Al final mi amiga no pudo llegar y la reunión se frustró, no sé si en el fondo me siento aliviada o molesta, no tengo idea, debe ser también que yo soy de las que deja que las cosas pasen sin complicarme mucho.

Como ya no tenía nada que hacer me fui a ver libros en Quilca y me encuentro con otro amigo, juntos entramos a varias librerías y yo compro dos libros y él también. Yo ya me sentía un pooc mejor luego del plantón porque conseguí un libro con artículos sobre diversidad sexual y género. Un poco de alegría no está mal.

Luego K me llamo y otra vez la catarata de promesas que no tardará en romper. Esperaremos a ver si vence su récord de dos días.

situaciones

Toda esta semana he tratado de sobrevivir sin ella, todos los días arrastro por las calles mis pasos lentos y amargados. Busco pequeñas distracciones que me hagan olvidar lo mal que me siento, la profunda tristeza que me envuelve todos los días desde que despierto hasta el momento en que muerta de cansancio por fin duermo, no sin antes pensar en ella y derramar unas cuantas lágrimas.

Vienen a mi mente pequeños recuerdos dolorosos, como cuando me dijo que ella no ve el problema en todo lo que ha pasado, que está segura de que puede hacernos feliz a las dos, que las tres juntas podríamos ser muy felices.

Y yo me digo si acaso no se das cuenta de lo que dices, no se das cuenta de todo lo que has ocasionado, no sé si es ingenua o es cínica, si solo es egoísta o también es cruel.

Recuerdo esas pequeñas conversaciones o todas las mentiras y me lleno de rabia, y cuando me encuentro con ella y trato de que todo sea normal no puedo evitar que la rabia me consuma por dentro y no puedo dormir y tengo que tomarme una pastilla par alograrlo porque sino doy cientos de vueltas en la cama torturándome.

El domingo volvimos a despedirnos definitivamente y el lunes ya estábamos otra vez envueltas jurándonos amor eterno. Yo sé que todo esto es inútil, que ya todo está perdido, pero qué pasión y que obsesión en la agonía, qué ganas de llorar encima del difunto, qué ganas de no querer salir de este círculo vicioso que solo me hace daño, me humilla y me genera indignidad.

Después de eso comienzan otra vez las promesas de cambio, de reconstruir otra vez los sueños, de volver a intentarlo, y este juego ya lo he jugado, y ya lo he perdido. Es un juego que me aburre pero que sigo jugando como un eterno monopolio.

Ella me pregunta qué es lo que quisiera que pasara, qué es lo que me gustaría en el futuro y yo le digo que lo que más quisiera es dejar de amarla, dejar de enloquecer por estar a su lado, quisiera olvidarla lo más pronto posible y que en un tiempo, un poco largo, poder volver a ser feliz con otra mujer. Y no le miento, eso es lo que realmente quiero. Pero por el momento sigo prisionera de su piel y odio esta situación.

Sobreviviendo

Yo aún guardaba la esperanza que de ella olvidara a la otra y me volviera a querer a mí como antes, pero no fue así. Cuando el amor nace es difícil matarlo y cuando se acaba resulta casi imposible revivirlo, y parece que eso pasó con ella

Obviamente la extraño mucho y cuando me doy un tiempo para pensar en ella se me salen las lágrimas sin que pueda evitarlo. Sé que lo que siento ahora pasará, que la olvidaré, que en algún momento será parte de mi pasado, pero ahora no puedo olvidarla. Sé también que lo mejor es no verla, no enviarnos mensajes, no darnos esperanza de nada, porque hacer eso solo alargó la agonía de nuestra relación. Eso es lo más sano. Si ya no te quieren vete, no supliques por un poco de amor, es inútil y ese amor no te consuela, no te satisface y solo terminas muy infeliz.

Así que trabajo en ello, en lograr superar lo que me está pasando, en tratar de arreglar un poco mi vida después de ella, en volver a soñar. Es difícil, me dan ganas de no soñar nada, de no planear nada, solo de dormir y dormir, pero sé que eso también es imposible, tengo demasiadas cosas que hacer que estoy dejando en stand by por la tristeza que me embarga.

Sigo yendo al trabajo a pie, es una hora de caminata, dejé mis audífonos olvidados en algún lugar y tengo que recuperarlos para que la caminata sea más entretenida.

Ayer volví a ver a una amiga a la que quiero mucho, ella también se sentía triste y vacía a pesar de tener un novio que la quiere y a la que ella quiere, pero ella no puede olvidar algunas decepciones del pasado que las tiene marcadas en el cerebro y cuando trata de ser feliz vuelven a amargarle la vida. Entonces se siente muy infeliz y solo vive para ir al trabajo. Me dijo que un buen paso para su recuperación fue llamarme e invitarme a salir. Fuimos al Twin, al que no iba hace mucho tiempo, y tomamos tres jarras y comimos un montón de tequeños. Ella es muy divertida y pude sortear mi infelicidad muy bien. La pasamos genial por suerte y quedamos para ir juntas al concierto de Julieta Venegas. Espero que esos planes sí se cumplan.

Me fui a mi casa medio ebria y me quedé dormida en el carro así que me fui hasta Vitarte, yo vivo en La Molina, por suerte no me pasó nada en el regreso. Ella también se pasó hasta Pueblo Libre, ella vive en Jesús María. Fue muy gracioso.

Espero seguir sobreviviendo y en algú momento decir que ya estoy viviendo.

final y final

Ayer por fin dimos por terminada la relación que hubo entre K y yo. Creo que hicimos hasta lo imposible, cada una con sus propias dificultades, para poder arreglarla pero al final no se pudo. Lo que viene a continuación es nuestra despedida, medio melodramática, pero despedida al fin y como voy a terminar eliminando los mensajes quiero que queden guardadas las últimas palabras en mi blog:

Ella (en la mañana): Ojalá que todo esté más tranquilo. Te amo.

Yo (en la tarde): Sí K, todo está más tranquilo. He estado pensando en lo que pasó, me refiero a todo, no solo lo de ayer. Aún me afecta mucho lo que está pasando, no lo puedo evitar aunque quisiera. Pero sobre todo me afectan tus mentiras y ya no creo en tus verdades. Yo aún te amo y por eso creo que necesito un tiempo para poder olvidarte, sacarte de mi corazón y que ya nada de lo que hagas me duela. Quizás más adelante podamos ser amigas o lo que quieras, pero ahora solo quiero estar sola y no verte. Espero que respetes mi decisión.

Ella: Me duele todo esto y me duele aún más no poder verte, pero sé que tienes razón, lo único que he hecho es hacerte sufrir, me gustaba lo que estábamos haciendo, se sentía muy bien, o sea, segir a tu lado, pero es demasiado egoísta de mi parte porque tú  también debes ser feliz y sé que aunque te diga la verdad no me la vas a creer porque más pesan mis mentiras o acciones. Te amo y eso no creo que cambie, sufro al no tenerte a mi lado, pero tú eres la más importante aquí. Me encantaría que en un futuro pudiéramos ser amigas, eres lo mejor Vero, si necesitas algo solo avísame, yo estoy aquí y aún puedo ser tu amiga. Discúlpame por cruzarme en tu vida y perdóname por no poder hacerte feliz y por las promesas sin cumplir. Sonríe cada vez que puedas. Te amo, nunca lo olvides. Adiós Vero.

Pensé que ese era el final pero hace poco me llegó el que espero sea el último mensaje:

Ella: ¿Podemos ir a bailar por este ábado por última vez?

No pienso responderle.

Acuerdos y desacuerdos

Ella me confirmó que seguía pensando en la otra chica, que aún la extrañaba, que aún sentía algo por ella. Obviamente me dolió, me gustaría ser de hierro pero no lo soy, así que a acomodar el golpe nomás, no queda otra.

Unos días antes habíamos conversado sobre el tema y yo me comporté de una forma nefasta, le dije que no quería que la volviera a ver y que si hacía eso nuestra relación acababa esta vez sí definitivamente. Que tampoco le mandara mensajes, que borrara los que ya tuviera, y que echara a la basura todos los recuerdos que aún le quedaban.

Ella aceptó. Triste pero aceptó.

Al día siguiente yo me sentía pésima, esta idea de comportarme como una loca celosa me enfermaba. Así que reflexioné sobre el tema y le dije lo que pensaba.

Que me sentía mal por prohibirle cosas, que eso es incompatible con mi amor a la libertad, que no era coherente con mis principios obligar a nadie a hacer lo que no quiere (excepto a cami) y que estaba mal construir una relación nuevamente sobre la base de límites y represiones. Que aceptaba tener una relación abierta, aunque más que abierta, tendríamos una relación de amigas con derechos.

Y ella aceptó. Yo le dije que nada de compromisos y siempre diciéndonos la verdad. Que eso siempre es lo mejor.

En el fondo yo me sentía muy pero muy bien. Al inicio de nuestra relación yo había luchado porque la libertad entre nosotras sea  una forma de mantener la relación de manera sana. Y ella había luchado por la monogamia. Y fui derrotada. Acepté sus condiciones y sus sueños: tener una relación de pareja, formar un hogar, involucrar a cami, empezar a comprar cosas para nuestra casa, algo así como un matrimonio.

Hasta el momento del engaño.

Y nuevamente a tratar de reconstruir las cosas, pero no funcionó.

Y luego a tratar de crear algo nuevo que yo esperaba que funcionara. Ya no más mentiras y obviamente, tampoco compromisos.

Y así estuvimos muy bien un par de días. O tres.

Le dije que no era necesario mentirme porque no teníamos una relación, que no me debía explicaciones de nada, normal que no me diga las cosas que hace pero que tampoco invente excusas porque al final las iba a terminar descubriendo y sería peor.

Pero a pesar de ello, seguía inventando mentiras y excusas, lo cual era totalmente inútil Y a mí me aburre mucho la gente que miente sin necesidad, me parece que algo malo deben de tener para que surja en ellxs esa necesidad tan grande de mentir.

Así que otra vez la dejé. Y otra vez estoy aquí escribiendo.

A mí me gustaría mucho ser su amiga en el futuro, pero parece que por el momento es imposible, Aún me afecta lo que hace y así no se puede crear y manener ningún tipo de amistad.

Yo espero que más adelante esta situación mejore. Por mi salud mental y por la suya.

Y que todas seamos felices como antes. Muy felices.

Dudas

El lunes era el único día que tenía para poder quedarme a dormir con ella, mi hermana me había dado un ultimátum y tenía que llegar a mi casa a una hora razonablemente temprana: 10 de la noche.

Pero el lunes el papá de Cami iba a recogerla así que no había problema, después de un buen tiempo podríamos dormir juntas.

Llego a su casa, conversamos, nos acomodamos en la cama, vemos tele. Su celular no dejaba de recibir mensajes mientras tanto. Le pregunté quién era, me dijo que su amigo. Luego me dijo la verdad, era ella, sí, y le pedía 15 minutos para hablar y que sería el final.

Y K me dijo que tenía que hablar con ella, que tenía que ponerle punto final de una vez y hacerle entender a la otra que ya no pasaba nada, que solo me amaba a mí.

Yo le dije que no lo entendía, que no me parecía necesario, que era inútil, que por qué tenía que hacerlo cuando estaba yo ahí. Se suponía que ya le había puesto punto final a eso.

Me dijo que si me molestba no iba. Le dije que yo no le iba a prohibir nada, que eso sería mucho pero, que hiciera lo que tenía que hacer. Se lo repetí dos veces.

Y ella se fue, me dijo vuelve en 15 minutos, controla el tiempo. Ok, le dije.

Cinco minutos después me levanté y me fui. No pensaba esperarla. Para mí era otra vez el fin.

Una hora después llego a mi casa y me llega un mensaje: Ya estoy yendo. Pienso: 15 minutos, y me río, pero mi risa más parece un llanto. Siento cómo mi rostro se llena de calor y un gran peso vuelve a colocarse en mi corazón.

El papá de Cami sigue en casa conversando con mi hermana. Luego viene a mi habitación. Qué tal la reunión, le digo. El caso Verónica no tiene solución, me comenta, y se ríe. Luego me cuenta cómo va su nueva relación.

Luego de otra hora en la que cenamos todos juntos lo acompaño a tomar su carro. Cuando abro la puerta veo a K parada esperándome. Él no sabe si saludarla, si despedirse, si decir algo. Se va caminando.

K me pregunta porqué me fui, porqué no la esperé. Yo le dije que esperaba que esa fuera la última vez que me lastimara, que ya no quería nada con ella, que me deje en paz.

Pero ella no quería irse, persistía y persistía con la tesis del amor. Me ama, soy el amor de su vida. No me gusta verla llorar. No me gusta llorar. Luego de una hora de intensa conversación acepté empezar todo d enuevo, pero me sentía tan cansada.

Pero la historia aún no había terminado. Yo seguía molesta, seguía furiosa, tenía muchas cosas dentras. Así que otra vez lo mismo, discusión, molestia y llanto. Parece que cada día nos perfeccionamos más.

Reconozco que fui una pareja nefasta. Priorizando todo excepto a ella, porque creía que ella era completamente incondicional a mí, que siempre estaría a mi lado, que nunc ame traicionaría. Estaba tan segura de su amor que me comporté de una forma negligente, irresponsable, indiferente.

No estuve cuando más me necesitó, no fui un consuelo para sus tristezas, no fui un sostén para sus problemas. Reconozco mis culpas. En cierta forma creo que yo la empujé a buscar llenar sus vacíos con alguien que le diera toda la atención que yo no le prestaba. Y obvio, ahora me arrepiento de todo, pero ya no puedo regresar el tiempo. Simplemente no puedo. Y asumo mis culpas. Y perdono. Pero no puedo evitar ver su rostro y sentir rabia. Y no puedo dejar de pensar que cuando me dice: te amo, las palabras están vacías de significado.

No se si me lo dice solo para reafirmarse en lo que siente, porque ella también teme que no sea cierto.