Retomando (toma 156)

No escribo desde el 25 de abril. Ahora estamos 18 de junio. Entonces hace más de dos meses que no me he asomado por aquí. Es que he estado muy ocupada tratando de resolver ciertas situaciones románticas que no funcionaban, que no iban por el buen camino. Luego de terminar mi no-relación con S, seguimos viéndonos un buen tiempo, generalmente yo iba a su casa, generalmente a las 11-12 de la noche, y tomábamos hasta el día siguiente que regresaba a casa como a las 6 de la mañana. Así de vez en cuando. Pero S igual se mantenía en una posición distante y yo nunca sabía qué esperar de ella. Por Facebook era súper amable, tierna y amorosa, en vivo era sarcástica, fría, jodida. Así que nunca supe muy bien qué pensar de ella, o de nosotras. Nuestras dinámicas eran muy raras y terminábamos recriminándonos cosas como si fuéramos pareja. Yo reconozco que me comportaba un poco celosa con ella, a pesar de que no teníamos nada establecido. En el fondo nunca supe lo que ella quería. Pero a mí si me gustaba mucho y estaba dispuesta a hacer muchísimas cosas. Al final no funcionó y nuestro final fue triste. Yo lloré mucho esa última noche porque realmente sabía que era el fin, que iba a comenzar a trabajar el alejarme de ella, que no le volvería a hablar ni salir ni tomar ni conversar con ella si quería salir de todo lo que me estaba atormentando en esos momentos. Y así fue, lo dejé, lo dejamos.

Luego vino J. y al principio fue divertido pero luego sentí otra vez los vacíos, el mismo hecho de tener que explicarle tantas cosas me cansaba, me sentía muy desgastada. Fue muy intenso al inicio y luego todo se fue apagando, apagando, apagando.

Después llegó L, y otra vez todo comenzó a dar vueltas. Y mi vida otra vez siente que tiene ánimos de lucharla una vez más. Pero esa ya es otra historia que espero contarla pronto. L se merece post completos.