Fiesta

Ella es hermosa y loca, como cualquier chica de su edad. Su alma es una fiesta y me gusta, es demasiado diferente a lo que viví algunos años antes, sus preocupaciones no pasan por cómo va el mundo, ni por la política ni por el activismo, lo que no le quita sensibilidad por lo que ocurra a su alrededor, sino que su mundo es más pisar tierra aquí y ahora. Ella es sociable y la gente la ama. Siempre he querido tener ese talento. A su lado me veo como un ser apático, serio y antisocial, pero me encanta ver el amor que despierta en otras personas, la forma en que encanta a los demás, su capacidad para estar cómoda en cualquier ambiente, desde la zona más exclusiva del Vale hasta las más pueblo de la 13, en todas encaja, en todas la gente le habla, en todas la adoran. Y yo a su lado a veces brillo un poquito.

Pero ella es hermosa y loca, y me enloquece. Sus palabras, sus frases comunes, su mirada, su sonrisa, su inocencia y su voluptuosidad, su juventud y su madurez, me llenan de ternura y de pasión. Es como vivir corriendo a toda velocidad, siento que estoy yendo en una carretera a mil, y que no tengo forma de detenerme, de ponerme a pensar, de reflexionar, porque ella me lleva.

Y todo es tan intenso que siento que voy en una montaña rusa de sentimientos. Vivir juntas a las dos semanas de conocernos, desear su cuerpo con desesperación, querer estar todo el tiempo a su lado, todo. El mundo da vueltas y yo solo quiero girar con ella, dar vueltas con ella, revolcarme con ella, dormirme con ella y despertar con ella. Y sentir su aliento en mi cara, y su respiración en mi cuello y sus latidos en mi oído, y recostarme en su pecho y saber que ahí soy feliz, que quiero seguir siendo feliz, que nunca fui tan feliz. Y eso también me asusta, antes deseaba todo, y todo lo tenía, ahora solo la deseo a ella, solo quiero una vida con ella.

No sé qué nos depare el futuro, espero que cosas buenas, me gusta soñar en un futuro con ella.

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Tatuajes

El primer beso fue extraño. Estábamos en la discoteca rodeadas de cuerpos bailando mientras su amigo nos contaba una historia medio trágica a la que le prestábamos media atención. Tan poca atención tenía que empezamos a besarnos en ese momento, en medio de su narración. Antes habíamos estamos caminando de la mano, pero así muchas veces caminamos las amigas. Veníamos de otra discoteca en donde una amiga había tratado de juntarnos a como dé lugar. No era necesario, ya estábamos juntas de alguna manera.Y nos miramos y nos besamos, en medio de los cuerpos, de la música, de los deseos de ambas.Y ese día nos fuimos a dormir juntas y desde ese día no nos separamos.

Ella tiene 19 años y 7 tatuajes, yo tengo 35 y nada en mi cuerpo más que unas cuantas cicatrices. Ella tiene en su cámara fotográfica un arma de combate, yo supongo que mis armas son las palabras. Ella va por el mundo viviendo todo tan intensamente, yo voy por el mundo tratando de bajarle la intensidad a las cosas para que no me duelan.

Pero cuando me toma de la mano todo es tan normal, cuando me besa todo es tan excitante y cuando dormimos juntas todo es tan cómodo que siento que esto es lo que estaba esperando: tranquilidad, pasión, frescura, intensidad, todo junto, todo en ella.

Su cuerpo es el espacio que quiero habitar, mi cuerpo es el espacio que quiere ser habitado por su amor.