Siempre está ahí

A veces creo que ella es tan insensible que no se da cuenta del dolor que genera. Quizás yo también soy así, no me doy cuenta del dolor que genero, de la forma en que hago sufrir, de todo lo que he causado. A pesar de ello, trato de analizarlo y salir viva del asunto y sin rencores, me puedo hundir en las palabras y las emociones, y puedo salir de ellas también. Por suerte, nunca me he quedado regodeándome en el dolor mucho tiempo, tal vez porque no hay tiempo, tal vez porque sé que es inútil, desgastante, demoledor, y no quiero eso en mi vida, no más.

La amo, no he dejado de amarla ni un segundo, pero su corazón ya está en otro lado, no quiero pensar en que lo he perdido, quiero pensar en que otra persona lo ha ganado y que será para bien de ella, tal vez a mi lado seguiría siendo muy infeliz, tal vez no era para ella ni ella para mí, tal vez no estábamos destinadas la una para la otra, tal vez el amor no fue suficiente.

Veo lo que le escribe a él y se me encoge el corazón, veo la serie de post que hay sobre mí y se me encoge más. Hacia él hay ilusión, nuevos sueños, ternura, hacia mí, dolor, desesperanza, rabia. No es bonito ver eso, no es bueno, pero lo veo una y otra vez para hacerme a la idea de que ya se acabó, de que es el fin, de que ella merece más amor y comprensión del que yo le di, y ojalá lo sepa aprovechar, lo sepa querer y respetar.

Ella dice que no me duele tanto porque tengo otra ilusión, y tal vez tenga razón, tal vez estaría más hundida y jodida si no fuera por estas ilusiones, por el amor que sienten por mí así yo no lo corresponda igual, así yo la lastime continuamente, así haya hecho algunas cosas horribles por ella, para no lastimarla a ella, para volver nuevamente a algo que ya estaba perdido, para volver a alguien que no había soltado ni quería soltar lo que ya tenía.

Leo lo que le escribe y me atormento, quisiera ser yo la que despierte esas cosas, pero ya mi tiempo está perdido, memorizo las palabras y son como agujas que se van clavando en mi piel, y vuelvo a clavarlas, y vuelvo a clavarlas. Y luego leo las palabras de ella, que me llegan de madrugada mientras le reclamo a la otra que no le importa nada mis sentimientos y es como la paz otra vez, la alegría de vivir, de no tener miedo a perder el amor porque el amor está siempre ahí, siempre presente, siempre dando vueltas y transformándose, en un cuerpo y en otro y en otro, en cuerpos que te llaman y te invitan a amar sin miedos, o con miedo pero arrojados a la idea de ser felices aunque sea por instantes. El amor nunca se pierde, el amor siempre está ahí.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s