Confianza

He soñado dos veces con ella. La primera estábamos en un taxi y yo me pongo a cantar la canción de The Blower’s Daughter, la parte de I can’t take my eyes off you. Ella me mira, me escucha y me dice: ¿Sabes qué significa no? Sí, le digo. Qué. No puedo sacar mis ojos de ti. Luego ella misma tocó el timbre y me despertó.

El siguiente sueño fue el de hoy (o ayer). Yo iba a su casa de pronto en la mañana. Ella miraba por la ventana y yo le decía ¡Sorpresa! Tenía una cajita de chocolates (yo no suelo regalar chocolates), tampoco suelo hacer cosas sorpresivas, pero seguro mi inconsciente quería sorprenderla. Ella se palteó pero abrió la puerta, fuimos a su cuarto, nos echamos un rato, estaba arreglando sus cosas para mudarse. Luego aparecen Ollanta y María Rachid y están sentados como en un balcón frente a nosotras. Y yo le digo a Ollanta, oye aprueba la Unión Civil pues, no seas pendejo. Él nos dice: Pendejas. María Rachid le dice: Qué pendejo. Será porque la palabra pendejo ha estado circulando mucho por estos lares. Luego suena el teléfono de ella. Yo lo miro y se lo paso. Ella se paltea. Llega su amigo Alex con un chiquitín. Se van al otro cuarto. Luego ella marca un número y un ringtone empieza a sonar en el otro cuarto. Yo la miro, ella me mira, me dice: perdón, perdón. Yo la miro como no entendiendo nada (porque no entendía nada). Salgo del cuarto, voy al otro y estaba el muchacho echado en la cama hablando con Alex. Ella me sigue diciendo perdón llorando. Yo les digo: suerte chicos. Y me voy de ahí y despierto.

Todo esto porque hay algo básico y vital en las relaciones cerradas monogámicas que cuando se rompe ya no se puede reconstruir. La confianza es tal vez el bien más preciado de las relaciones de pareja, más que el amor, porque a veces el amor persiste, disminuye, aumenta, se va, regresa materializado en otra forma, pero la confianza no, es demasiado frágil para que cuando se rompe, puedan unirse las infinitas piezas que la han constituido.

Y bueno, no quiero vivir con desconfianza nunca más en mi vida, y tampoco quiero confiar de esa forma en nadie más, si alguna vez pensé que era posible confiar otra vez, ahora pienso que no, que no es posible, que la gente te falla, es humana, y te falla de forma inconmensurable y ya nada vuelve a ser lo mismo en tu vida. Nada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s