Resistencia

Ya van dos chicas que me dicen que no podían creer que era tímida hasta que vieron los programas de EsD’Les. Y esa es otra imagen que no doy, esta de parecer muy viva o muy pendeja. Nada, no lo soy, soy medio huevona, lamentablemente no hay forma de comprenderlo hasta que la gente realmente lo comprueba. Conmigo lo han comprobado varias.

 

Y soy supertímida, me sonrojo con una frecuencia pasmosa, me paltean un montón de cosas, sufro cuando tengo que dirigirme al público, etc., etc.  Y es que tanto tiempo he vivido tratando de pasar desapercibida y medio escondida del mundo que salir ahora a este me cuesta trabajo. Y el esfuerzo se refleja, obviamente en mi cuerpo, y especialmente en mi rostro. Pero sigo ahí, dándole a mis temores y a mis fantasmas internos.

 

Y hablando de la vergüenza que corre por mis venas, y de la que de vez en cuando me siento sumamente orgullosa porque me dio cierta forma rara de ser y de comportarme que me parece única e indestructible, al fin de cuentas, soy todo lo malo y bueno que puedo ser, y también me dio esa ganas de confrontar las cosas que pasaban a mi alrededor de una forma extraña y subalterna, pero confrontación al fin, que es lo poco que a veces podemos ser en un país en donde hay ciudadanos de distintas clases, se acerca un evento importante:

 

El Coloquio Internacional Epistemologías de la Resistencia, que es uno de los pocos espacios abiertos a nuevos enfoques sobre temas de subalternidad y abyección (cómo me gustan esas dos palabras, debe ser porque las vivo en carne propia).

 

Dura tres días: miércoles 17 (5 p.m.), jueves 18 (4:30 p.m.) y viernes 19 (5 p.m.) de junio en el Centro Cultural Peruano-Japonés.

 

Y los temas que me parecen más interesantes (por una simple cuestión de gustos) son:

Miércoles (7:20 a 9 p.m.) Epistemologías feministas (varias).

Viernes (5 p.m.) “Injuria, vergüenza y subversión” (Giancarlo Cornejo Salinas), “¿Existe una razón andina? Balance y perspectivas de una episteme propia en el eje andino” (Rocío Silva Santisteban) y “Performar en un orden performativo” (Gisela Cánepa).

 

Y el sábado 27 ya viene, ya se acerca, ya está aquí, cada día más próximo a nosotras/os, cada día más latente, más patente, más concreto, más factible: la Marcha del Orgullo 2009, en donde por fin muchas lesbianas y gays se podrán ver las caras de día (porque generalmente solo nos vemos de noche, me incluyo). En donde caminaremos por las calles todos juntos, unidos, diciéndole al mundo que estamos aquí, que no nos escondemos, que no sentimos culpa ni vergüenza en expresar nuestros afectos (pero sí en esconderlos y negarlos) quizás llevando una bandera, quizás gritando consignas, quizás con un polo alusivo a la fecha, quizás con un tambor, quizás con un silbato, quizás con máscaras, quizás disfrazadas, quizás como cualquier ciudadana común y corriente, quizás como alguien que está esperando su combi en la esquina, quizás como quien no quiere la cosa y anda de curiosa por ahí. Sea como sea, ahí estaremos, todas.

 

Wild World

Había quedado con algunas amigas para salir. Primero con L. Ella iba a pedir permiso e íbamos a ir a la disco después del taller de género. Pero ella no fue a la U, me mandó un mensaje: tuve un percance, iré a recogerte cuando termine la clase, espérame te estoy llevando tu regalo. Ok, le digo, pero la clase termina a las 9.

 

En clase yo estaba jodida, porque no había leído las copias por prestárselas a L para que las lea porque generalmente no lee nada (no tiene tiempo dice). Así que yo no había podido leerlas y estaba perdida mientras todos hablaban de la sujeción, lo fantasmático, lo simbólico y lo abyecto, yo pensaba en mariposas y papitas fritas. Y al final para que no vaya a clase, que es lo peor porque el profesor nos da su tiempo, sus conocimientos y su experiencia completamente gratis sobre un tema que para nosotras debe ser urgente de conocer, y la mayoría no lo aprovecha.

 

Casi para terminar la clase me manda un mensaje: ya llegué. Eran las 8 y 30. La clase termina a las 9, le respondo, entra. Contesta: estoy en el paradero, te espero. Ok. Pero ya eran las 9 y la clase no terminaba, y yo pienso, pobre, hace frío y está desde hace media hora esperando allá afuera sola y solo por mi cumple.

 

Entonces salgo antes de que termine y voy al paradero y la veo conversando con M (el percance), que es una especie de agarre, aunque esa palabra no sería correcta, porque hay algo más que simple gusto (creo), hay un poco de afecto (espero), entonces es como un affaire o algo así, una relación que no es de pareja pero tampoco de amigas sino algo intermedio (supongo). La cosa es que no estaba sola, y no era necesario que salga rápido o antes de que termine la clase. Por lo menos si me hubiera avisado me hubiera evitado la molestia de perderme el final de la clase.

 

Me abrazan y me dan mi regalo: un pan baguette. No sabía si reír o llorar (aunque eso es una exageración). Miré el pan, las miré a ellas, luego no dije nada (ni gracias). Estaba procesando aún lo que me hizo sentir que me regalaran un pan. Vamos a comer papitas, me dicen. Ya, les digo. No tenía mucha hambre porque mi amigo N en clase me había invitado un triple. Pero igual voy. No como nada. Estoy de mal humor. Ellas se dan cuenta, pero imagino que no entienden el porqué. O solamente sospechan que actúo como todo el tiempo: raro.

 

De ahí me consultan a dónde ir. L dice que no tiene mucho permiso. Pues solo queda La Trece les digo (tiempo que no iba y quería ver si seguía igual de bagre, ya lo comprobé). Así que vamos. En el carro me comenta que varias chicas la han llamado preguntando si yo iba a hacer algo por mi cumple. Me las nombra: S, I, K, A. Las conozco, pero no son mis amigas, es más, con las justas e intercambiado algunos saludos con ellas. Excepto A con la que he conversado mucho más, y a la que podría llamar amiga, a las demás me resulta difícil incluirlas en ese grupo extraño.

 

Yo: Qué raro, ninguna de ella me ha preguntado nada.

L: ¿Les puedo decir a dónde vamos?

Yo: Claro

 

Está escribiendo los mensajes. Le manda uno a A, ella contesta que no puede, que tiene clases. Sigue escribiendo y se queda sin saldo.

 

L: Dame tu celular

Yo: ¿Para qué?

L: Me he quedado sin saldo

Yo: No

L: Ya pues

Yo: No, no pienso gastar mi saldo en ellas

L: ¿Por qué?

Yo: Ninguna de ellas viene por mí

L: ¿Ah?

M: ¿Ah?

Yo: Ninguna de ellas viene por mí chata, ellas quieren verte a ti

M: ¡¿Qué cosa?!

Yo: Es verdad, a ellas no les intereso yo, pero como saben que tú andas conmigo, quieren venir, porque quieren contigo pues.

 

Cuando estoy de mal humor me pongo muy sincera. L se ríe, M se molesta un ratito, yo sigo mirando por la ventana. Luego vemos a una chica española que conocimos del taller de antirracismo, nos sorprende, es muy linda, a las dos nos gustaba y pensábamos que se había ido a su país. Creo que eso salvaba la noche, sigue aquí, puedo seguir soñando con ella.

 

De vuelta a la realidad. L toma el celular de M y comienza a mandar mensajes. Las chicas confirman que van a ir. Llegamos a la disco, está llena, apesta, no se puede respirar y para bailar tienes que empujar unos cuantos cuerpos sudoroso (o sea, está como siempre). No he hecho nada más que caminar hasta el baño y ya estoy sudando. Compramos dos jarras de cerveza. . Llega S con su pareja. Se sorprende al ver a M. Me pregunta si ella quiere algo con L. Como tengo ganas de joder le digo:

 

Yo: Son pareja.

S: No es cierto (sorprendida)

Yo: (…)

S: No es cierto (decepcionada).

Yo: Bueno…

S: No te lo puedo creer, ¿en serio? (triste)

Yo: ¿Por qué te sorprende tanto?

S: Es que no puede ser

Yo: Sí puede ser, no veo cuál es el problema

 

Pienso: mejor le digo que no son pareja, total, parece que va a acabar con su vida. Pero no lo hago. ¿Ven porque sé que no vienen por mí? Jojojojojo.

 

A las 11 y 30 les digo que me voy (tengo que llegar a las 12 a Miraflores). Salgo y en la puerta veo a I y K que acaban de llegar. Me saludan y preguntan por L. les digo que está adentro. Que pasen (como si fuera mi casa). Ellas entran y yo llamo a L. Pero más que llamarla la jalo: ahí está I, le digo (yo sé que le gusta un poco). Ella me dice: No me jales. Voy a buscar a S, le digo ahí está I (es su pataza). ¿Y?, me dice. Pues salúdala, es tu amiga. Van hacia la entrada. Parece que les he contagiado a todas mi mal humor.

 

Luego nos vamos todas, excepto S y su pareja. L dice que se va a su casa, M que la va a acompañar, las chicas se quejan por haber ido por las puras (¿entienden?). Yo pienso: a la mierda.

 

L y M se van, I y S se quedan paradas conversando entre ellas. Yo cruzo la pista para tomar el carro. I y S me siguen. I me pregunta si M y L son pareja. Bueno, a romperle el corazón a otra. Si, le contesto. Se queda estúpida. Reflexiono. No, mentira, solo salen pero pareja no son (¿?) Me preguntan a dónde voy, les digo que a Miraflores. Me miran como queriendo disculparse por no poder ir. Antes de que digan cualquier cosa, les digo: no se preocupen chicas, yo sé que no han venido por mí. Se ríen sorprendidas y dicen: oye, cómo hablas. Pero es la verdad, les digo. Paro el carro, me despido y subo.

 

Y eso es solo la mitad de la noche. Y creo que es una versión muy fresa de lo que realmente ocurrió, pero tampoco quiero echarme tanto barro.

 

Conclusiones por el momento:

 

1. No sé si debo valorar lo del pan como que es una forma de afecto o una forma de que le importo muy poco a cierta gente. Tan poco como lo que cuesta un pan o debo valorar la intención, que es darme por lo menos un pequeño obsequio por la importante ocasión de mi cumpleaños. La verdad, yo creo que estuvieron comprando sus cosas en el supermercado, y luego, en el carro, se acordaron que tenían que verme (bueno, solo L porque M tampoco venía por mí, sino a cuidar a L) y entre todas las cosas que compraron vieron qué podían regalarme, y entre la jamonada o el pan, prefirieron darme el pan.

 

2. Puedo ser muy simpática cuando estoy de buen humor y una completa mierda cuando no, entonces me convierto en una persona más caústica, hiriente y jodida de lo que normalmente soy. Por suerte ahora me pongo de mal humor, antes solo me ponía triste. Creo que eso ya es un avance, para mí. Aunque a veces lamente no ponerme triste, y lastimarme a mí misma, que de mal humor y lastimar a las demás. Si lo pongo en la balanza gana lo primero, pero ayer estuve practicando lo segundo. Realmente estuve muy desagradable y me daban ganas de decirle a las chicas que así no soy, pero bueno. Ya fue.

 

Misterio

Estoy en el carro yendo a la U, el volumen está alto, hay poco pasajeros y el carro se mueve más de lo normal por eso y porque es un bus grande. Mi celular empieza a sonar.

Llamada: FELIZZZ CUMPLEAÑOOOSSSSS, ¿cómo estás? ¿Todo bien?

Yo: sí gracias, y tú que tal

Llamada: bien, bien, ¿cómo la has pasado?

Yo: bien también, esteeee… ¿puedo preguntarte algo?

Llamada: claro

Yo: ¿me puedes decir tu nombre?

Llamada: ¿no sabes quién soy?

Yo: pues no puedo reconocer tu voz.

 Llamada: pucha, ¿con tantas chicas sales que no te acuerdas de mí?

Yo: no es eso, solo que me resulta difícil reconocer tu voz, dime tu nombre pues.

Llamada: no, te voy a dejar con el misterio.

Yo: no, no, dime tu nombre porfa.

 Cuelga.

 Mensaje:

Discúlpame por no recordar tu nombre ni reconocer tu voz, aparte de tener muy mala memoria soy medio sorda.

Respuesta:

Te pasaste, pensé que te acordarías de mí, si la pasamos tan bien esa noche… Me hubiese gustado mucho que se repita…

Mensaje:

¿En serio? ¿Fue muy buena noche?

Respuesta:

Fue la mejor. Ya no recuerdas que gritabas mi nombre, qué dices si lo repetimos esta noche.

Mensaje:

Pues claro.

Respuesta:

¿En dónde estás ahorita?

Mensaje:

Yendo a la U

Respuesta:

Que tal si nos vemos en la noche

Mensaje:

Ok, yo voy a estar a las 11 por la calle de las pizzas.

Respuesta:

Ya, estoy ansiosa por verte.

Fin: no pudimos encontrarnos, llegué tarde, pero le mandé mensajes y no volvió a responder. ¿Cuál de todas mis jodidas amigas podrá ser?

Amigo

Mensaje de mi amigo:

De todo corazón te deseo feliz cumpleaños y que la pases muy bonito alrededor de tu hermosa familia.

Respuesta:

Gracias amigo por tus buenos deseos.

Contexto:

Nos conocimos desde que ingresé a la universidad hace cinco años. Él es el dueño de una de las fotocopiadoras de la U y yo siempre iba a sacar copias ahí. Poco a poco nos hicimos amigos. Nos contábamos todo y a pesar de tener mi edad, era muy parecido a mí, una persona con alma de niño, medio desvalido y lleno de temores. Y quizás por eso nos contábamos todo. Siempre me fiaba copias y yo siempre le pagaba. Pero un día no me quiso fiar, me dijo algo desagradable cuando fui con una amiga para preguntar por el libro y desde ese día yo no le volví a hablar, solo lo saludaba, pero nada más.

Segundo mensaje de mi amigo:

Vero, te pido me perdones porque un día no te fié siendo tú mi amiga de hace cinco años y desde esa fecha no he podido dormir tranquilo porque te falté el respeto mi buena amiga, te mando un abrazo muy fuerte, que dios te bendiga por siempre. Tu amigo R.

Respuesta:

No te preocupes, ya todo está olvidado, te quiero mucho. Besos.

 Amistad recuperada.

Viviendo a la contra

El jueves fue mi cumpleaños, me estoy acostumbrando a la idea de tener 30 y ahora hasta me parece gracioso. Decir mi edad siempre ha sido una cosa compleja, cuando tenía 18 me decían que parecía de 12, cuando tenía 20, parecía de 15, cuando tenía 25 parecía de 18, ahora que tengo 30 imagino que parezco de 25. Quién sabe.

La cosa es que siempre tenía que cargar mi dni para poder entrar a alguna discoteca, y a mis amigas no les pedían nada porque parecían mayores que yo, pero eran menores. Para ver alguna película para mayores de 18 era lo mismo, tenía que mostrar mi dni a la hora de comprar el boleto.

Cuando digo que tengo 30 la gente no me cree, hasta mis compañeros de universidad se sorprenden y eso que llevo con ellos compartiendo cinco años de estudios. La mayoría recién se entera de mi edad porque se imaginaban que tenía la misma edad que ellos.

Cuando digo que tengo una hija se sorprenden aún más, y cuando lo digo sin decir mi edad, me dicen: ¿cuándo la tuviste, a los 15?

Cuando les digo que a pesar de estar separados sigo viviendo en casa del padre de mi hija, que es mi mejor amigo, que nos queremos mucho, que su familia no sabe pero tampoco le importa lo que hagamos con nuestras vidas, les parece algo completamente irracional. Luego les menciono que cuando era adolescente, mis padres se separaron y mi madre se fue pero un tiempo después volvió a casa con sus dos nuevos hijos y mi padrastro incluido, y que mi papá los aceptó, y nosotros vivíamos en el primer piso mientras ellos en el segundo, se quedan idiotas.

Cuando les digo que no soy heterosexual, pero tampoco homosexual, ni mujer ni lesbiana, ni bisexual, aunque políticamente soy mujer lesbiana madre negra pobre provinciana analfabeta migrante trabajadora sexual, me miran como si estuviera recontra loca.

Y me da risa ver en sus rostros la sorpresa, la extrañeza, el temor. Una “mujer” que dice que no es “mujer”. Una “lesbiana” que no quiere ser llamada “lesbiana”. Una “madre” que se rebela contra los estereotipos de “madre”. Una “chola” que se denomina “negra”. Una “limeña” que se sitúa como “provinciana”. Una “situada” que se alucina “migrante”. Una “universitaria” que se llama a sí misma “analfabeta”. Una “puta” que se imagina “trabajadora sexual”.

Construcciones lingüísticas que nos ubican en posiciones sociales. Construcciones que hay que destruir. Discursos que hay que socavar. Siempre del lado del oprimido, nunca del opresor. Siempre del perdedor, nunca del que triunfa. Siempre del que tiene todo que perder y nada que ganar. Siempre al lado del desposeído, del sin voz, del nativo, del salvaje, del primitivo, del bárbaro, de los ciudadanos de segunda clase, de los incivilizados, de los nacidos sin ventajas ni oportunidades, del preso, del herido, de la víctima, del extraño, del confundido, del raro, del anormal, del muerto. Siempre del lado de mis hermanos.

Miedo

El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allá donde haya pasado el miedo ya no habrá nada. Sólo estaré yo.

Agitación

Puede sonar idiota que yo me lamente por cumplir 30 cuando en otros lados mucha gente sufre abusos y opresión. Y hay otras cosas más importantes de qué lamentarse, como la estupidez de un gobierno abyecto e ignorante, que se regocija en su miseria y mediocridad. Pero aquí hay demasiadas cosas que analizar, así que me remitiré solo a 2:

Primero: por qué elegimos a ese estúpido otra vez, si la primera ya nos llevó a la miseria y en su primer gobierno también hubo matanzas en la cárcel del Frontón.

Segundo: por qué seguimos creyendo que si muere un policía a muerto un héroe y si muere un indígena solo muere un salvaje. Por qué creemos que nosotros somos los civilizados y ellos los primitivos.

Y puedo dar vueltas en ese asunto mil veces y nada cambia. Seguimos creyendo que hay seres superiores a otros, mejores que otros, más sabios que otros. Y seguimos dejando a gran parte de la población en el olvido y la pobreza por estúpidas creencias nuestras. Y no sería tan grave si esas creencias solo se quedaran en nuestra mente y en nuestros pensamientos y en nuestras ideas y en nuestros hogares y en nuestra familia. Pero no, esas creencias se hacen acciones, se convierten en actos que tienen consecuencias.

Esas cosas que pensamos se convierten en discursos, esos discursos en creencias y esas creencias en actos, actos que matan, que destruyen seres, que generan llanto, sufrimiento, desolación, rabia, rencor.

Sufren por un lado policías, que reciben órdenes y que se enfrentan a sus hermanos. Sufren los indígenas, que defienden el lugar en donde han nacido y protegen su sistema de vida.

Mueren policías e indígenas.

No mueren políticos, no mueren físicamente, solo mueren moralmente, sumergidos cada vez más en la vileza. Portan un cargo que no son capaces de ocupar con inteligencia, y solo lo llenan de vergüenza, ajena, pero vergüenza al fin, porque yo creo que ninguno de ellos ha pensado realmente en cómo quedaran en los anales de la historia, en qué pensarán de ellos las siguientes generaciones.

El viernes en la mañana nos enteramos que habían matado a los indígenas que tomaron una porción de carretera en la selva. En la tarde, cuando fui a mi curso de antirracismo había muy pocos alumnos, la mayoría había ido al plantón en la Plaza Francia en apoyo de los pueblos amazónicos. La mayoría de los que estaban decidió convertir en praxis todo lo que en teoría nos habían dado las profesoras. Fuimos a apoyar el plantón, pero cuando llegamos a la plaza ya se habían ido, caminamos una buena cantidad de cuadras hasta que los encontramos y en la avenida Arequipa, junto al canal 4. Yo estaba con L, pero ella se aburría, no entendía bien lo que pasaba (eso me lo dijo después), estuvimos un rato y luego nos fuimos al Twin a ver una película, luego al Vale con otras amigas, luego al fin de fiesta del Outfest.

Actuamos como si nada hubiera pasado, seguimos con nuestras vidas como si nada ocurriera, y siempre pienso: ¿qué más podríamos hacer? Aparte de lamentarnos y participar de algunas manifestaciones. No sé si no sea coherente todo mi recorrido ese día, pero eso fue lo que hice.

Ayer, todos quedamos en ir a la marcha de hoy para seguir apoyando a los indígenas que defienden sus tierras de la ambición del gobierno. Para que todos los de la universidad vayan, ya que la mayoría no va si no lo obligan, cerraron la puerta de la facultad con candados y cadenas. Recordé la primera marcha a la que fui (hace muchos años, cuando estudiaba Derecho y Ciencia Política en San Marcos) contra Fujimori y Montesinos y contra la intervención militar en las universidades públicas y la matanza de los estudiantes en la universidad de la Cantuta. Esa vez me empujaron, me patearon, me tiraron al suelo, me arrinconaron contra un portal y me golpearon tanto que me rompieron la cabeza y hubieran seguido golpeándome si un chico no se acercaba y pedía que me soltaran y comenzaron a golpearlo a él y a mí me soltaron y yo me levanté a duras penas y comencé a caminar casi cayéndome porque solo veía estrellitas y todo se nublaba a mi alrededor, y por todos lados veía zapatos sin dueño tirados en el suelo, gente llorando, la mayoría mujeres, todas muy jóvenes, a las que también habían golpeado. Y yo seguía caminando tratando de llegar al paradero lo más rápido posible porque en casa estarían preocupados, y un chico se me acerca y señala mi frente y me dice: amiga, te está saliendo sangre. Y yo me cojo la cabeza y me mancho toda la mano y me limpio con papel higiénico pero es imposible limpiar todo y así llegué a mi casa, con la sangre seca en la cara y en la cabeza y le cuento a mis padres, y ellos prenden las noticias y buscamos en todos los canales y no aparece nada de lo que nos había pasado ese día, nada de nada, y era solo una muestra más del gran poder que tenían esos dos hombres que habían comprado con el dinero del pueblo los medios de comunicación.

Pero dejo los recuerdos para otro día. Después de mi clase de francés fui a la U y encontré todo cerrado, pero me quedé ahí. Todos los jueves tengo reunión con mi grupo Versiones, chicos y chicas gays y lesbianas que se reúnen para hacer algunas actividades culturales en la U.  Hemos quedado en hacer una conferencia un día antes de la marcha del orgullo, repartir volantes, hacer afiches, y paneles y poner en el tapete la cuestión homosexual en la universidad. Terminada la reunión y regresé a casa en donde me esperaban mi hija y su papá para llevarme a comer, luego al cine y luego, de regreso otra vez, me cantaron el happy birthday y repartieron la torta.

Ahora escribo medio muerta de cansancio, así que si todo esto parece que no tuviera sentido me disculparán, pero no sé ni lo que escribo. Y no tengo ganas de corregir.

¿Yo?

No sé si soy yo, si realmente soy así, o si esa es la imagen que doy. Pero a ver, voy a explicarlo un poco.

 

Tres de mis amigas, a las que yo considero amigas, cuando me saludan me dicen:

Amiga 1: Habla monse

Amiga 2: Hola muermaza

Amiga 3: Oe monga

Entonces, yo me pregunto si eso es lo que piensan de mí, porque al final creo que las tres cosas significan lo mismo. Debe ser mi actitud displicente y de dejar que las cosas fluyan y no complicarme las cosas, y si me dicen vamos, yo voy, y si me dicen no vamos, no voy, y si me dicen tomamos algo, tomamos, y si no quieren no lo hacemos. Y es solo dejar que las cosas corran y no hacer ningún intento porque sean diferentes. Porque no sé, no quiero complicarme con nada, porque ya todo lo tengo bien complicado.

En la U, cuando entré a mi salón antes de que la profesora llegara, me encontré con unas compañeras y una de ellas me dijo: te ves cansada. Qué raro, le contesté, no estoy cansada. Al día siguiente un amigo me dijo: qué pasa, ¿te sientes mal? No, le digo, estoy bien. Luego, hablando con una señora que vende artesanía me dice: ¿estás triste? No, le digo, ¿parece? Sí, me contesta. Qué raro, estoy bien.

Y ahí ya me asusté, porque yo estoy bien, es decir, no estoy por ahí lamentando mi existencia (excepto cuando escribo), pero en mi vida diaria no es así. Estoy tranquila y normal. Y si la gente me ve cansada, mal y triste, me pregunto, qué imagen tengo yo de mí y de lo que hago y qué imagen ve la gente, porque al final lo que vemos son solo imágenes, ficciones de la realidad.

¿Tan confundida estoy que creo estar bien y tener una imagen inteligente (por lo menos), y luego saber que todos creen que estoy mal y que tengo la imagen de una completa idiota?

Pero también tengo otras imágenes. Cuando mis compañeros de la U tienen alguna duda sobre sus trabajos, me preguntan qué pueden hacer, y yo me pregunto porqué no le preguntan a la profesora. Trato de ayudarlos y al final hacen lo que les digo, pero no creo tener ningún mérito por ello, me parece algo normal. Muchos creen que soy loca, original y creativa, y yo dudo mucho de eso. Confían en mi palabra y en mi iniciativa y creen que le puedo hacer el pare a algún profesor abusivo. Pero no es cierto, nunca lo he hecho.

Algunas amigas (del ambiente) creen que yo soy una cazadora, me ven como una persona sin sentimientos. Y yo creo que refuerzo esa idea con las cosas que digo, hago y escribo. Porque digo que no quiero compromisos, ni enamorarme ni estar con nadie. Además, y creo que es lo que más cuenta, narro mis aventuras como si nada. Y yo creo que la gente prefiere que uno oculte o mienta sobre  cosas, porque se perdona el pecado pero no el escándalo. Y seguimos viviendo en un mundo hipócrita donde uno tiene que esconder las basuras del alma para conseguir algo.

Hace poco una chica que había leído mi blog me decía que yo le gustaba mucho, pero que parecía que me botaba, que tomaba mucho y que era jugadora. Y entonces yo no entiendo qué era lo que le gustaba de mí. Porque básicamente eso es lo que soy en el blog. Aunque el blog también es una ficción, muchas creen que es mi vida real, y que soy así de mala o de depresiva o de extraña. Y lo puedo ser un día como no lo puedo ser al día siguiente.

Por un lado algunas me ven la cara de idiota y por otro lado vienen a pedirme consejo sobre diversos temas.

Por un lado le gusto a la gente y quieren conocerme  y por otro me temen y hasta me detestan.

Yo le dije a la chica esta que no le recomendaría a nadie enamorarse de mí. Que eso sería un gran error. Y creo estar en lo cierto, no me gustaría enamorarme de mí, porque sé cómo soy, pero no creo ser muy diferente a las demás, es más, creo ser como casi todas, la mitad de jodida y la mitad de agradable, la mitad de complicada y la mitad de sencilla, y la mitad de inteligente y la mitad de idiota. El gran problema es que lo digo, y “decir” es el gran pecado.

finalizando

Terminó la jornada antirracista. Una semana impresionante en donde aprendí más de lo que creí que aprendería, y eso que dos días solo fueron usados el primero para una exposición sobre afroperuanos y el segundo para ir a la protesta por la matanza de indígenas amazónicos. En el curso había una española preciosa que me gustó mucho, pero pudo más la timidez. Compré el libro de la profesora Yuderkys y me puso en la dedicatoria: “Por el tránsito de la utopía compartida. Por la lesbiana oscura que llevamos con pasión y orgullo.” Me gustaría poder resumir todo lo que hicimos y todo lo que hablamos. Tantas cosas que a mí me parecían obvias, pero a las que no le daba importancia, mi propio racismo interno trabajado para voltearlo y crear estrategias de confrontación hacia discursos que nos quieren convertir en seres sin valor por cuestiones biológicas, geográficas, religiosas, culturales y demás. Algún día quizás me anime a escribir sobre eso, poco a poco y con calma, aún debo procesar todo lo que me enseñaron.

En el fin de clase cantó Ochy Curiel y sus canciones tenían letras preciosas, también hizo una performance Mónica Carrillo (realmente impresionante). Al terminar me quedé con un espíritu así bien lleno de buenas sensaciones y me da mucha pena que haya terminado. A las 4 de la tarde me fui a casa a descansar ya que la noche anterior fue el fin de fiesta del Outfest, y todos los chicos y chicas que apoyaron como voluntarios nos reunimos para celebrar que todo haya salido bien y que este año la presencia de mujeres haya sido mayor.

A las 2 de la mañana, luego de la fiesta, fuimos a comer pollo a la brasa al jirón de la unión, yo era la única mujer entre todos los chicos (lo que demuestra que los hombres pueden hacer con su vida y su tiempo lo que mejor les parezca, pero las mujeres no). Cada uno dijo algunas palabras sobre lo que sentía luego de dos semanas de proyecciones. Todos agradecían mi presencia en representación de las chicas y que se sentían muy felices de habernos incluido este año. Luego me pidieron que hable, y claro, yo con roche, tuve que hablar.

Agradecí a Rolando por permitirnos participar del Outfest de este año, le dije que esperaba que el otro año haya más lesbianas en el evento y que se convierta en un espacio más de confluencia de todos aquellos que siguen buscando su lugar en el mundo. La cosa se puso bastante sentimental, se notaba en el ambiente generado por la alegría de haber participado en un proyecto difícil de llevar a cabo y la tristeza de que se termine esa reunión de personas que, apasionadas por las películas, convierten su pasión privada en algo público, haciendo política desde nuestros gustos y preferencias.

Pronto

La próxima semana cumplo 30, o sea, estoy en la mitad de algo pero no sé que es, y prefiero no pensar que es la vejez, pero soy mayor que muchas de mis amigas y esto de no encajar en la edad se siente bien raro, aunque nunca encajé en nada así que para mí sería lo convencional. Sería un buen momento para reflexionar sobre mi vida pero no tengo ganas, aunque al final también lo voy a terminar haciendo.

Como decía una poeta, tener 30 años solo me acerca al vaciado uterino, no creo que más allá de eso pueda existir otra posibilidad. Yo cumplo 30 y a mi casa acaba de llegar mi sobrina que tiene dos días de nacida. Me parece paradójico confrontarme con la juventud más extrema. La veo toda pequeñita e indefensa y a pesar de que pronto cumpliré 30, me siento igual que ella, pequeñita e indefensa.

He tratado por todos los medios mirar más allá de lo que pueden ver mis ojos. Yo sé que la primera mirada es cautivante y que a veces caemos en esa primera mirada, me ha pasado muchas veces. Pero a todas las chicas que me han gustado realmente tuve que mirarlas varias veces. Y luego de continuas miradas he logrado ver en ellas algo más que la superficie. Y fue ahí cuando realmente pensé en algo serio. Luego de eso volví a mirar y no encontré nada y otra vez la soledad.

Parece que mis relaciones se basan en esas miradas profundas. Me refiero a las relaciones más íntimas. En las otras relaciones, prefiero no mirar mucho, a veces hasta quisiera no escuchar. Ser ciega y sorda y solo sentir el latido de corazones que sé que necesitan tanto cariño y amor como yo. Y no juzgar ni criticar ni pensar. Solo dejar que las cosas fluyan tranquilamente sin hacerme muchas bolas.

Y estoy aquí, parada en la vereda de mi vida, con esa sensación de no saber a donde voy pero sin detenerme, con esa necesidad de querer hacer algo y no saber cómo, con ese sentimiento de que algo me falta pero no sé qué es.

Y vuelvo una y otra vez sobre mis propios pensamientos, y vuelvo otra vez a pensar en todo lo que pasé, y vuelvo a sentir que mi cabeza da vueltas y que no quiero nada y que quiero todo y que lo quiero completo pero también lo quiero a medias, y que lo quiero suavemente y también con esa violencia que solo trae la pasión. Pero también quiero sueños tranquilos  y alucinaciones húmedas.

Quiero besos y miradas. Quiero vacíos y abismos. Quiero mordidas y abrazos. Quiero sentirlo todo y luego hundirme en la nada. Cerrar los ojos, recordar, imaginar, soñar. Taparme los oídos y solo escuchar cómo corre mi sangre. Atar mis manos y no desear ninguna piel tibia a mi lado. Cubrir mi nariz y no percibir perfumes que me vuelven loca y me transportan hacia sábanas y madrugadas. No abrir la boca para decir palabras sin sentido, palabras contenidas en donde se van pedazos de mi vida.

Y cerrar mi mente para no seguir pensando en qué pasará mañana.

La Jornada

Esta semana tengo un curso intensivo sobre antirracismo en el que participamos L y yo. Lo dictan en la Facultad de Sociales de San Marcos  las profesoras Yuderkys Espinoza (quien es muy linda) y Ochy Curiel, dos activistas lesbianas feministas.  Hay bastante gente de provincia y bastantes lesbianas también. Somos un grupo muy diverso.

Así que esta semana estoy repleta de cosas, entre el francés de 11 a 1 y luego mis clases en la U de 3 a 5, terminando con la jornada de 5 a 9 llego a casa medio muerta,  pero feliz, porque aprendí un montón, porque escuché experiencias, porque vi rostros de gente que tiene hambre de aprender, que tiene muchas ansias de cambiar sus espacios, que quiere construir un lugar mejor en donde vivir. Es realmente impresionante ver a tanta gente reunida solo con un sueño: que el racismo se termine.  

Sin tiempo

Como verán, no tengo mucho tiempo para escribir en esta semana por lo del Outfest en donde estoy apoyando y la universidad. Les contaré los detalles cuando termine todo este revuelo. Por cierto, hoy van a pasar un corto sobre el programa gayfriendly que hace el Mhol, y yo aparezco, así que me verán en pantalla gigante para que se cercioren de mi fobia social jajaja.

Aquí va un resumen de lo que hice, el lunes apoyé en el Outfest de 4:30 a 7 que me fui al mhol a apoyar en el taller. Hice las dinámicas con L, y M realizó una pequeña conmemoración con velas de los colores de la bandera del orgullo, por todos aquellos que algunas vez sufrieron violencia a causa de su orientación sexual. Estuvo muy emocionante.

El martes estuve en clase y luego no recuerdo lo que hice. El miércoles apoyé otra vez en el Outfest y luego fui a ver la película del Mhol con L, y terminamos comiendo papas.

El jueves, después de italiano L y yo nos fuimos corriendo a seguir apoyando en el Outfest, luego L se fue a grabar el programa EsD’Les y a mí me mandaron al Twin, que por cierto se llenó, y luego me fui al Vale un rato. El viernes, después de mi taller de lectura sobre Butler, R nos llamó para ir al Vale ya que teníamos vales de consumo, así que fui con L y E, nos regalaron varias jarras de cerveza y sangría, repartimos volantes y como a las 12 nos fuimos.

Hoy tengo la Jornada de la Memoria en el Mhol, así que ya me voy para allá.

Me olvidaba, renuncié a mi trabajo o me despidieron, hasta ahora no lo sé porque  cuando el viernes me llamó mi jefa y me dijo si iba a ir y le dije que no, que me sentía mal, lo que era cierto, me dijo que no estaba tomando con seriedad el trabajo, lo que es muy cierto, porque siento que me explotan y me dijo que si no quería hacerlo se lo dijera para que lo haga otro. Le dije: ok, que lo hago otro. Y ahí terminó la conversación. Bueno, ya vendrá otra cosa.

Contra los crímenes de odio

Este sábado 30 se llevará a cabo la Jornada de Memoria en el Mhol. Comienza a las 4 con la proyección de Los chicos no lloran, luego a las 6 Secreto en la montaña, a las 8:30 elaboraremos el Quipu de la memoria y a las 9:30 será la ceremonia en honor a las víctimas de los crímenes de odio. Participarán Consuelo y Fiorella Cava.

El domingo 31 a las 11 am se realizará la conferencia de Ppensa en el Pasaje Olaya (Portales de la Plaza Mayor). A las 6 pm es la Romería que partirá del Parque Universitario ( Panteón de los Próceres) hacia la Plaza San Martín e Iglesia de La Merced ( Jirón de la Unión).

Acompáñennos.

Porque si lo vivo lo lucho

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por mucho tiempo hemos sido víctimas de violencia solo por ser diferentes a las convenciones que nos dicen cómo debemos ser, solo porque nuestros afectos y el gran amor que llevamos y se lo otorgamos a otro de nuestro mismo sexo no es entendido, es malinterpretado, es despreciado, creen que nuestras pasiones son equívocas, que nuestras caricias van a cuerpos errados, que nuestros sentimientos se desdibujan y desnaturalizan, que estamos enfermos, que estamos mal, que contaminamos la pureza de la sociedad, que somos peligrosos, que deberíamos estar muertos.

Y todas esas creencias solo han dado una respuesta: odio, que siempre viene cargado de violencia y muerte. Se supone que somos gente contaminante, peligrosa, extraña, sucia. Y se nos lastima y se nos mata.

Uno de nosotros muere cada cinco días por atreverse a amar a otra persona con sus mismas características.

Me resulta espantoso que alguien muera solo por amar.

Me resulta increíble que se castigue solo por amar.

Me resulta ruin que se odie solo por amar.

Pero nosotros, seguimos aquí, solo por amor. Porque el amor que sentimos nos llena de orgullo. Porque no somos uno más del montón, porque somos diferentes aunque amemos con la misma pasión que los demás. Porque con nuestras luchas hacemos que cada día se superen más obstáculos. Porque con nuestros sacrificios logramos que este mundo sea más habitable. Porque con nuestra valentía rompemos esquemas, prejuicios, estereotipos, barreras, muros, incomprensiones, burlas  y humillaciones.

Porque nuestras lágrimas serán algún día solo de felicidad. Porque si lo vivo lo lucho. Porque si es parte de mí no nos queda otra salida que seguir trabajando sin descanso porque este mundo sea mejor para todos, pero especialmente para las niñas lesbianas y los niños gays . Ellos son los que van a disfrutar de lo que nosotros hagamos ahora. Ese será nuestro premio.

Palabras

Recuerdo que de pequeña yo tenía terror de decirle a mi madre que me gustaban las chicas. Mi temor era tal que llegué a no contarle nada de mí, porque sentía que ese tema era primordial y todo lo demás se convertía en secundario. Mi madre no sabe nada más de lo que puede ver exteriormente y lo que sospecha o imagina, nunca supo cuáles eran mis sentimientos ni emociones, ni conoció mis alegrías y mis penas con respecto a ese tema.

 

Ahora que yo soy madre trato de que mi hija no tenga el menor miedo de decirme lo que siente. Que no se avergüence de lo que desea, que no tema lo que quiere, que no oculte lo que piensa. Y para mí es una lucha constante con lo que le dice su padre y con lo que le digo yo. Porque ella ya se ha dado cuenta que a su papá no le gusta que toque esos temas o que sean parte de su conversación.

 

Se da cuenta que le desagrada y que no le parece adecuado. Que se molesta y reniega. Pero que a él no le guste no significa que no lo voy a hacer. Entonces ella se encuentra entre dos visiones distintas y confronta mucho su forma de pensar y de ver las cosas. Ella no quiere molestar a su papá, pero tampoco quiere dejar de sentir o pensar lo que siente, y menos ocultarlo.

 

Cuando vio en una revista Somos, que yo estaba, leyendo la foto de dos chicos besándose por una campaña contra la homofobia en Alemania, me miró y dijo: mi papá lo va a ver.  Como queriéndome decir que podía molestarse. Yo le dije que ya lo había visto, que no había problema. Cuando me vio con el polo de diversity le gustó mucho y se dio cuenta que las tres parejas eran diferentes y no se sorprendió lo más mínimo, pero cuando vio que su papá llegaba me dijo que lo esconda, pero más en son de broma que con miedo, como si las dos tuviéramos un secreto que guardar, un secreto que nos hacía diferentes y a la vez cómplices.

 

Y no lo escondí ni me lo quité y estuve todo el día con el polo solo para que ella vea que no es necesario esconder ni guardar nada, y que mientras más ventilemos nuestros sentimientos más libres seremos de poder enunciarlos, de poder ubicarnos en una situación de poder, de hacerlos tangibles en palabras y acciones. Luego me cambié para salir y puse el polo en la ropa sucia. Cuando regreso veo a Cami durmiendo tranquilamente con mi polo puesto.

 

Una vez que ella conversaba con su papá y le preguntaba qué iba a ser de grande, y él le decía que iba a crecer, estudiar, tal vez casarse con su novio y tener hijos. Yo la veía escuchándolo silenciosamente y como queriendo decirle algo por esa ansiedad que había en su mirada. Y cuando terminó de conversar con su papá viene a mí y nos sentamos juntas a ver tele y me dice en mi oído: yo me voy a casar con Jossie. ¿Te vas a casar con Jossie? Si, me dice, con una seguridad que me sorprende.

 

Y me alegra que mi hija tenga la confianza suficiente para decirme qué es lo que quiere y qué es lo que no. Y cuando ella crezca un poco más y ratifique sus sentimientos hacia otra persona no tenga que ocultar nada ni pasar por una infancia semidesgraciada para sentirse orgullosa de sus deseos.

Perdida

El viernes fui al lez4lez porque mis amigas y yo queríamos conocer el sitio. Cuando llegamos nos enteramos que iba a ir Lucecita. Después de un baile muy excitante de tres chicas, Lucecita llegó, la verdad no sé a qué se dedica ella, no sé si es conductora, animadora, actriz, figuretti. No tengo idea de cuál es su oficio, pero bueno. Cuando entró al local pasó de la mano con su esposo. Luego subió al escenario e hizo una pequeña presentación, y no sé cuánto le habrán pagado por eso, porque no fue gran cosa, y no habrá durado ni media hora.

No sé porqué no me gustó su actitud. Me parecía que todo el tiempo trataba de reafirmar su heterosexualidad. Cuando mandó saludos a su esposo y le dijo que lo amaba, cuando dijo que era la primera vez que estaba en un lugar de ambiente, como señalando que NO era lesbiana ni quería serlo. Cuando subieron unas chicas y se notaba que no quería bailar con ellas, pero lo hizo por obligación, y cuando invitó a bailar a una chica que, yo sospecho, ella conocía. Después del baile terminó todo su show.

Vi a la chica que me gusta desde hace un buen tiempo, y no sé porqué me gusta ya que todas me dicen que es fea, quizás sea por eso, la belleza física nunca me ha interesado mucho, es decir, en una relación personal e íntima, eso me parece lo de menos, porque sé que cuando una persona no es muy agraciada físicamente desarrolla otro tipo de capacidades para socializar, y la verdad el tema de la belleza o fealdad no me gusta para nada, es más, detesto hablar de él, aunque lo hago y a veces muy sarcásticamente, pero en el fondo, es lo que menos me importa de la gente.

Continuando el relato, mis amigas me hicieron roche con ella, yo me sentí pésima y nos fuimos a otro lado. Creo que ya fue. No me gusta sentirme así por otras. Es decir, yo puedo sentirme mal por mis propios problemas y mis jodas personales, pero no resisto que otras me hagan sentir mal, no me gusta el dolor que pueden hacerme sentir desde el exterior, me quedo con mis dolores internos, propios, buscados, sean auténticos o no, los otros, los que me causan ajenos a mí me parecen insoportables.

Y de ahí, el desastre. Después del vodka todo se pone al revés, estuve en el vale, en el lez, en el vale otra vez, en el burger y no sé dónde más. Llegué a mi casa temprano en la mañana y me prometí, una vez más, con el dolor de cabeza encima y esa sed espantosa e insaciable que me perseguía, que nunca más. Otra vez una promesa inútil. Otra vez a lamentarme de todo lo que hice.

No me arrepiento, pero no puedo evitar sentirme mal cada vez que lo recuerdo, y tampoco puedo evitar reírme de mí misma pensando en todo eso. Así que “promesa cumplida”, no lo voy a contar por el momento.

Apuntes

Después de mi clase de Chino hice tiempo un buen rato para poder estar en la conferencia sobre diversidad familiar y madres lesbianas que organizaba gpuc-guds.

Invitaron al sociólogo Giancarlo Cornejo, quien es el que hace el Taller sobre Judith Butler (al que voy cada dos viernes); a Susel Paredes, abogada y activista del movimiento lésbico; y a Claudia Montalvo, quien es una madre lesbiana, es decir, conforma una familia de dos madres lesbianas y un hijo que nació dentro de esa unión (porque madres lesbianas debe haber un montón, conozco a varias, yo mismo soy una). Ella y su esposa serían el modelo prototípico de familia conformada por dos madres y un hijo.

Estuvo bastante entretenida, fueron bastantes alumnos, el salón estaba lleno. Yo estaba con mis amigos E y L, vi a varias chicas conocidas y pude observar como se va gestando un movimiento activo y combatiente dentro de una universidad que no se caracteriza por la pluralidad de pensamiento frente al tema homosexual.

Me sorprendió un poco que uno de los organizadores pidiera que no se hagan comentarios que puedan molestar a los invitados, lo que estaba un poco fuera de lugar, aunque quizás había pasado antes, quién sabe, y mejor es prevenir que lamentar. Pasaron los resultados de una encuesta que realizaron y dieron inicio al evento.

Empezó Giancarlo, y a mí me gusta mucho cómo expone sus temas porque rompe con algunas normas que se supone uno debe seguir en determinados actos, en este caso, un acto académico, en donde se mantiene frente al público una actitud de autoridad y de cierto poder (que da el conocimiento), con una ropa determinada y una voz neutralizada en el sentido de que solo hay dos voces (hombre o mujer).

Él es muy sencillo, enrojece con facilidad, es afeminado, usa palabras que “académicamente” no se usarían como: maricón, machona, culo, tirar, etc., y siempre está tan metido en su tema que no se fija en el tiempo, lo que hace la exposición muy espontánea.

Lo que puede resultar chocante a primera vista a un público no habituado a este tipo de presentaciones es que una “loca”, como a él le gusta llamarse, maneje argumentos y herramientas de las ciencias sociales con una soltura que solo lo da el conocimiento profundo del tema y lo exponga performando su feminidad y haciéndola obvia. Yo creo que lo hace con una intención política muy fuerte que es la de romper estereotipos académicos y de género.

Él argumentó cuatro cosas:

1. “Hay tantos niños abandonados en el mundo que se abre la posibilidad de darlos en adopción a parejas de gays y lesbianas de clase media para que puedan cuidarlos”. Esto nos lleva a repensar lo que se está confrontando con esta afirmación: que la pareja heterosexual biparental es la ideal y que, en su defecto, y solo en su defecto, es posible que otro tipo de parejas puedan tener o adoptar niños. Lo que nos lleva siempre a vivir bajo un sistema heteronormativo que permite y tolera la existencia de otras formas familiares, pero siempre haciendo hincapié en que no son lo correcto, lo bonito, lo normal, lo convencional, lo bueno. Romper con esos esquemas es trabajo de nosotros.

2. “Un niño que vive con padres gays o lesbianas va a tener dudas sobre su sexualidad” (yo crecí con padres heterosexuales y siempre tuve dudas sobre todo, especialmente sobre la sexualidad). Que un niño tenga dudas sobre su sexualidad no debe ser un problema, es más, debería ser lo convencional, dar por sentado y no cuestionar debería ser un síntoma de que algo anda mal, darle la vuelta a las cosas y crear nuevas formas de conocimientos es lo mejor que podemos ofrecerles a nuestros hijos, que tengan dudas, que pregunten y que se sientan con la confianza necesaria para hablar sobre sus dudas es una garantía de que quizás estamos haciendo bien nuestra labor de padres.

3. La tensión entre el movimiento LGTB con el Estado. A la vez que le pedimos al Estado que intervenga en nuestras vidas cuando buscamos que legislen sobre nuestros derechos, también le pedimos que salga de nuestras vidas al inmiscuirse y querer legislar sobre lo que podemos hacer o no con nuestro culo (“lo que le meta y por dónde lo meta es mi problema”).

4. No todo vínculo debe ser biológico. Hay vínculos de amistad más importantes que los familiares. Los travestis, por ejemplo, forman comunidades que se convierten en familia para ellos, ya que muchos son expulsados de sus hogares (yo tenía una amiga que le decía “papá” y “mamá” a una pareja de lesbianas amigas y ellas le decían “hijo”, y a la pareja de ella “hija”, y tengo la ligera sospecha de que las cuatro conformaban en su momento una familia auténtica). La sociedad nos dice que no tenemos derecho a vivir, y nosotros, formando familias diferentes y diversas, familias que rompen las reglas de lo establecido y de lo ideal o de lo prevaleciente le respondemos que la vida sí es posible, que los márgenes no son tan invivibles, que se puede ser feliz a pesar de todo.

 A todo esto se suman dos argumentos implícitos:

1. Lo peligroso que es caer en la reidealización de la madre y asociarlo al cuerpo femenino.

2. La creencia de que solo puede haber vida en marcos heterosexuales. Asociamos la vida, lo bueno, lo reproductivo a la heterosexualidad, y la muerte, lo malo, el sida a la homosexualidad.

Y una frase que me quedó grabada: “Yo soy un hombre heterosexual porque deseo a la mujer que jamás quisiera ser” 

En un momento, una de las conferencistas preguntó quién tenía más de 25 años, y mis amigos me miraron para que levantara la mano, pero no quise; luego preguntó si había alguien que era madre o padre, y de nuevo me miraron para que levantara la mano, pero nada; también preguntó si había alguien heterosexual y ahí era imposible que levantara la mano, pero si hubiera preguntado si era homosexual tampoco hubiera levantado la mano.  Y no es una cuestión de miedo a reconocerme como una cosa u otra. Me sentí medio mutante siendo la única que entraba en dos categorías: mayor de 25 años y madre, junto a un grupo de gente muy joven. No es una novedad “ser” diferente, ni tampoco “sentirme” mutante, pero no me gusta “sentirme” diferente ni mucho menos “ser” mutante.

Gpuc-guds y Acción Crítica

Gpuc-guds (http://gpuc-guds.blogspot.com/) es un grupo de universitarios que están reactivando lo que fue el Gpuc que empezó hace más de 10 años en la PUCP, y que, estaba metido en medio del marasmo hasta que decidieron revivirlo esta nueva generación de estudiantes combatientes y con menos miedos. Los he visto en la entrevista que les hacen los chicos del Mhol y que sale en perunet.tv y luego en la conferencia que organizaron sobre madres lesbianas.

Son casi unos niños e impresiona lo que están logrando al organizar este tipo de actividades con el coraje que a veces le falta a mucha gente que les dobla la edad, porque son acciones subversivas dentro de su U (y ser subversivo no es malo eh, es una palabra satanizada, pero que se debe usar de vez en cuando para explicar algunas situaciones, como la que estoy mencionando ahora) al confrontar el pánico homosexual latente y patente que existe en ese ambiente académico.

Y son subversivos porque hablar de homosexualidad en una universidad que se regodea con su título de pontificia y católica, no es nada fácil ni simple. Y ahora que la U lucha porque ese título no pese tanto en el juicio que están llevando contra la iglesia católica, que no entiendo de qué va, pero que parece que quieren apoderarse del control de la U (una acción que se podría llamar “natural” de parte de la iglesia), todo esto parece paradójico.

Mientras las autoridades se enfrentan legalmente a la iglesia, no se enfrentan al conservadurismo, la homofobia y el miedo a hablar de sexualidad abiertamente. Y a eso es lo que está se está enfrentando el colectivo Acción Crítica (http://accioncritica.blogsome.com/ que postulan a ser representantes estudiantiles, y que, entre otros compromisos, plantean: erradicar el tabú de la sexualidad de las políticas de la Universidad, promoviendo espacios de formación en Estudios Generales. 

O lo que colocan en el blog de los postulantes (http://reahacer.blogspot.com/): Así como planteamos la continuidad del proyecto de la REA, también queremos llevar un tema medianamente nuevo a debate: la inclusión de temas de sexualidad dentro de la producción de conocimiento de la universidad, junto con la prohibición de discriminación por orientación sexual e identidad de género. Este tema no es nuevo para el colectivo: hace tiempo que reivindicamos las luchas por la diversidad sexual desde nuestra posición de estudiantes con una mirada crítica hacia la vida.

El tabú de la sexualidad no será erradicado solo desde la publicación y generación de conocimiento, sino también desde el brindar la oportunidad de informarse y aprender sobre sexualidad, en el sentido amplio de la palabra, a los alumnos que no necesariamente vayan a especializarse en el tema. Es por esto que proponemos abrir cursos de género y sexualidad en estudios generales (letras y ciencias) para que los estudiantes tengan la oportunidad de conocer más del tema, comprender que la sexualidad abarca muchas más cosas que métodos de anticoncepción y formarse en un ambiente de pluralidad. Es también reconocer a la sexualidad como un ámbito de nuestras vidas, como un derecho y cuestionar el sentido común de la heterosexualidad como norma

Una propuesta valiente considerando que se arriesga a muchas formas de hostilidad; una propuesta transgresora considerando que jode, fastidia, molesta y saca de sus casillas a todos los que creen que esos temas deben debatirse en cuartos cerrados, en susurros y con todos los participantes avergonzados; una propuesta nueva, porque leyendo las que se publican en su periódico semanal veo lo mismo de siempre, y me digo, ¿hasta ahora no arreglan esos asuntos?, el año pasado leí lo mismo, ¿o realmente es muy difícil arreglarlo? Seguramente será así, pero el tema de la sexualidad nunca había sido tocado tan directamente. Y que mujeres jóvenes bisexuales y lesbianas sin miedos lo hagan me parece genial. Poner el tema sobre el tapete es importante, visibilizar la existencia de diversas formas de amar también es vital y lograr que tu vida sea una forma de hacer política requiere mucha entrega y pasión, además de la valentía necesaria en un mundo hostil y aterrorizado por lo diferente.

Y no sé, no me gusta reivindicar la categoría “mujer”, pero de vez en cuando me siento llena de orgullo de ver lo que hacen algunas “mujeres” y de que yo comparta por lo menos algunas características físicas que me hacen pertenecer al colectivo “mujer” (así trate de escapar de él). Y pues (en mi momento pleno de chovinismo, no sé si esté bien usada la palabra) no puedo dejar de pensar que gracias a todas aquellas que nacimos con vagina y ovarios, y que se enfrentaron a todo tipo de problemas por el simple hecho de “nacer mujer”, el mundo es más habitable.

¿Madre solo hay una?

Hola.

Esperamos se encuentren muy bien.  Les escribimos para invitarlos a asistir a la charla que daremos por el mes de la madre. Les adjuntamos nuestro afiche para que nos ayuden a pasar la voz; ya sea en sus blog, páginas web u otros medios. Esperamos puedas asistir e informes a otras personas sobre ésta. Pronto subiremos nuestra publicidad a nuestro blog para que pueda ser observada. Visítalo de pasada.

Nos despedimos. Saludos.
* Si eres o vienes con personas externas a la Universidad; necesitamos tu nombre completo y número de DNI para colocarte en la lista de asistentes. Debes contestar este mail inmediatamente porque hoy (20 de mayo) en la tarde estamos enviando la lista a las autoridades de la Universidad.
*Si no lees este mail a tiempo entonces les sugerimos que el día de la charla (viernes 22 de mayo) se comuniquen con algún compañero de la PUCP para que ingresen con él/ella como visitante. Para esto deben portar un carnet de identidad.

Itinerarios

Les relato un poco lo que hice esta semana. El fin de semana, obviamente no salí (estaba enferma, cansada y decepcionada). El lunes apoyé en el taller del mhol, hice la bienvenida y la dinámica de presentación junto con L y P. L dio los informes generales y P manejó la segunda dinámica con nuestra ayuda, pero eso es un decir porque creo que no servimos de nada y todo fue un caos, lo que en el fondo es divertido. Luego M hizo la parte central del taller que era sobre sexualidad lésbica y desmitificar algunos estereotipos heterosexuales.

Yo creo que a las chicas les gusta confundirse y mezclarse y reírse entre sí y de sí mismas. Pero no sé, bueno, a mí me gusta, pero no necesariamente les gusta a todas. La cosa es que parecía que ahí Confucio había inventado la confusión (para redundar). Tuvimos que terminarlo rápido aunque la idea original me parecía genial, si no fuéramos tan desordenadas, hubiese salido excelente.

Al terminar el taller nos fuimos a comer papas (lo de siempre) con L, P y T (ella aparece porque le gusta L) y no entiendo porqué de repente mientras comíamos T me dice: a ti no te creo ni una palabra. Y yo con T nunca había cruzado más de dos palabras (ni me interesa cruzar más de esas dos), así que me sorprendió, claro que yo no le pregunté porqué no me creía nada sino que le dije: y a mí qué me importa (misma niñita malcriada), y ella solo me miró y no me dijo nada. Y mis amigas tampoco dijeron nada (seguro porque tampoco me creen nada). Y ni yo misma me creo, pero bueno, no tienen que decírmelo ¿no?

Luego veo que J y A entran al mismo restaurante donde estábamos nosotras y se sientan en una mesa cercana. T me mira y me dice: ¿es cierto lo que dice J sobre L? Yo la miro, pero no le hago el menor caso, no entiendo ni para qué me pregunta si al final no me va creer (idiotaaaaa). Terminamos de comer. Paga T porque quiere quedar bien con L, y nosotras felices, la única palteada era L, pero ese es su problema.

Cuando caminamos hacia el paradero L y P van adelante y me dejan atrás con T. Ella se detiene porque recuerda que su mamá la iba a esperar en la puerta del mhol. Me pide que la acompañe (o sea, ta loca). Le digo que no, que tengo que irme, entonces se va sola. L y P regresan y me preguntan adónde se fue T, les dije que a buscar a su mamá. L se molesta conmigo y me dice que porqué no la acompaño (¿porquééééé?, o sea, ellas se van y yo tengo que acompañar a esa huevona que dice que no me cree nada, asu). Entonces volvemos a buscar a T, la encontramos y la acompañamos a buscar su taxi. Cuando se va L sigue molesta y ahora no sé porqué. Le pregunto y no me contesta. Entonces, me molesto yo, porque a mí me gusta que me aclaren las cosas y no que las dejen a medias como para imaginar un montón de cosas (porque yo tengo una imaginación jodida). L y P se van y yo me quedo esperando mi carro. Luego me llegan mensajitos de disculpas y ese tipo de cosas, pero a la mierda.

El martes fui al concierto de Consuelo. Me encontré con algunas chicas del mhol, escuchábamos la música y tomábamos unas cervezas, M me comenta algunos proyectos que tiene en mente, y en los que la voy a ayudar. Luego me regala un polo (yupi), uno muy bonito que dice DIVERSITY y que tiene 3 figuritas de parejas, obvio la hetero, la gay y la lésbica. Y que ahora llevaré pegada al cuerpo en la U a ver si alguna chica se me acerca. El concierto estuvo bonito, fueron varias chicas, la cantante saludó a todas las que la apoyaron menos al mhol (plop), y eso que le hicimos propaganda todos los lunes (y colgamos su video en nuestro blog), pero bueno, así es la vida, nuestro trabajo es silencioso e invisible (pipipipipi). Luego le compré su disco y le pedí que me lo autografiara (jajajajaja). Es que una cosa es criticar un determinado comportamiento y otra no apreciar su música y apoyarla. Después de eso la gente quería ir al Twin, pero yo me sentía ebria y cansada, así que me fui a mi casa.

El miércoles no tenía clase en la U por votaciones así que fui a ver la pela que iban a pasar en el mhol, llegué media hora tarde y no era la que habían programado que era Rosas rojas, pero cuando entro veo que están pasando otra película que se llamaba Me siento extraña en la que casi al final vemos a Rocío Durcal teniendo relaciones sexuales con otra flaca, y realmente es impresionante porque yo no imaginaba para nada que ella hubiese hecho ese tipo de películas, y esa escena es larguísima, el director se regodea un buen rato con las dos mujeres. Y al final no sabíamos si reírnos o llorar porque la verdad la película es bien mala y lo que la salvó de la catástrofe fue ver tirar a las dos actrices (algo bueno por fin).

Me encontré con mi amigo E y con mi amiga H (con quien había agarrado en el Vale). Por suerte no había paltas ni nada. La acompañé al paradero y me fui a casa, tranquilita otra vez. La otra mitad de la semana aún no pasa.

Palos

Esta semana la pasé de palos. Aparte que me dieron duro por todo lados (no estoy hablando literalmente), me decepcioné de algunas personas y de mí, obviamente (eso no es novedad). No me gusta decepcionarme de la gente, no me importa decepcionarme de mí, no me gusta decepcionar a los otros. Pero bueno, es inevitable.

Así que estaba toda cabezona desde el lunes porque tenía que entregar un trabajo para la editorial el martes y no había avanzado ni una palabra. De ahí, un examen que estaba fácil, y que hice mal. De ahí una exposición que salió hasta las patas. De ahí la profesora de la que huyo para que no me deje tareas extras me encuentra y me da las putas prácticas para revisar. De ahí mi amiga que no para de hablar y que cuando quiero contarle algo me cambia de conversación y luego me pregunta qué me pasa, pero ni me deja responder porque ya apareció otra cosa que me tiene que contar (por eso el post anterior).

Me sentía muy jodida y no tenía con quién hablar, me refiero a face to face, pero igual, creo que si tuviera la oportunidad, y me dejaran toda la libertad para hablar, yo ni hablaría y haría chistes, así que a la mierda las quejas, con gente o sin gente sería igual.

Entonces, me prometí estudiar por lo menos un poquito más para luego no sentirme mal por sacarme malas notas en exámenes regalados, y tomar mi pepa para la próxima exposición, y avanzar el trabajo de la editorial para que no me estén llamando a diario preguntando si ya lo terminé, y decirle a mi amiga que se calle la puta boca de una vez para poder decirle que me siento hasta las huevas y que me quiero morir (estoy exagerando), pero algo por el estilo era, y no sabía cómo explicarlo, hasta cancelé una salida el viernes porque a la hora del almuerzo tenía ganas de vomitar y en el taller me sentía enferma, y luego su blablabla que se metía en mi cabeza que quería explotar y mi cuerpo que me pedía descanso y mi sensación de decepción.

bla

bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bal bbla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla blabla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bal bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla lba bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla blabla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bal bbla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla

y yo no pude decir nada

Programación Outfest 2009

LUNES 25/05

5.00 pm Centro Cultural de España
Ingreso libre
Sesion España I
– Cedric
– El mueble de las fotos
– K
– La moma
– Groucho
– Kens
– Carne de neon
– A cuestas con mis padres
– Todas!!!

8.00 pm El Cinematografo
Entrada: 6 soles
I cant think straight

MARTES 26/05

8.00 pm El Cinematografo
Entrada: 6 soles
Times have been better (Largometraje)

MIERCOLES 27/05

5.00 pm Centro Cultural de España
Ingreso libre
Sesion USA
– Freeheld
– Just me
– La ventana
– We belong
– Portrait of a couple
– El condado del rey
– Dont miss in Texas

7.00 pm
Epicentro
Ingreso Libre
Raballder (Documental)
52 min.

8.00 pm El Cinematografo
Entrada: 6 soles
Where the world is mine

JUEVES 28/05

5.00 pm Centro Cultural de España
Ingreso libre
Sesion España II
– Flores en el Parque
– A domicilio
– Volver a verte
– Iguales
– Cuarto creciente
– La espinita

7.00 pm
Twin Life
Aporte voluntario
Sesion Internacional-Les
– La chica del burro
– Godir Gestir
– Haircut
– El estreno

8.00 pm El Cinematografo
Entrada: 6 soles
Ma saison super 8

VIERNES 29/05

5.00 pm Centro Cultural de España
Ingreso libre
– Sin genero de dudas (documental) 50 min.
– Invisible Years (documental) 25 min.

7.00 pm
Epicentro
Ingreso Libre
Sesion de cortos “Panorama Mundial”
– The elevator
– Mateo
– Parting words
– Love bite
– Booth
– Transient
– Spaceboy

7.00 pm
Twin Life
Aporte voluntario
Sesion Les-USA
– Freeheld
– Just me
– Dont miss in Texas

8.00 pm El Cinematografo
Entrada: 6 soles
Otto or with dead people

SABADO 30/05

5.00 pm Centro Cultural de España
Ingreso libre
– Raballder (documental) 50 min
– Sesion Cortos Peru 40 min.

7.00 pm Centro Cultural de España
Gala de presentacion del OutfestPeru
(solo con invitacion)

DOMINGO 31/05

5.00 pm Centro Cultural de España
Ingreso libre
Sesion Africa
– wanted
– its me its me
– engaged by a picture
– barman
– entre una cosa y la otra
– madre vida
– poseida por demonios
– silenced
– muted screams
– night star

7.00 pm  Centro Cultural de España
She`s a boy i knew
Documental 78 min.

LUNES 01/06

5.00 pm Centro Cultural de España
Ingreso libre
– Seeing you in circles
– Campillo si quiero (Documental) 52 min.

8.00 pm El Cinematografo
Entrada: 6 soles
I cant think straight

MARTES 02/06

5.00 pm Centro Cultural de España
Ingreso libre
Para que me nombres (Documental) y Conversatorio
“La visibilidad lgbt y los derechos”.

8.00 pm El Cinematografo
Entrada: 6 soles
Where the world mine

MIERCOLES 03/06

5.00 pm Centro Cultural de España
Ingreso libre
Sesion de cortos “Panorama Mundial”
– The elevator
– La chica del burro
– Mateo
– Parting words
– Love bite
– Booth
– Transiente
– Spaceboy

7.00 pm
Epicentro
Ingreso Libre
Campillo si quiero (Documental) 50 min.

8.00 pm El Cinematografo
Entrada: 6 soles
Bears (Documental)

JUEVES 04/06

5.00 pm Centro Cultural de España
Ingreso libre
Sesion de cortos “Paises Escandinavos”
– Godir Gestir
– Wrestling
– Haircut
– El estreno
– Bennys Gym

7.00 pm
Twin Life
Aporte voluntario
España Les
– Flores en el Parque
– A domicilio
– Volver a verte
– Cuarto Creciente
– La espinita

8.00 pm El Cinematografo
Entrada: 6 soles
Times have been better

VIERNES 05/06

5.00 pm Centro Cultural de España
Ingreso libre
Sesion de cortos “Mexico”
– Espacio de vuelta.
– Como Marilyn sin hay dos.
– Si nos dejan
– Instante
– Relaciones exteriores
– El alebrije creador.
– La casa de enfrente

7.00 pm
Epicentro
Ingreso Libre
Sesion España I
– Cedric
– El mueble de las fotos
– K
– La moma
– Groucho
– Kens
– Carne de neon
– A cuestas con mis padres
– Todas!!!

7.00 pm
Twin Life
Aporte voluntario
Sesion Internacional-Les 2
– its me its me
– enraged  by a picture
– poseida por demonios
– Muted screams
– Inkayesi yobusuku/ Night star
– La casa de enfrente
– Instante

8.00 pm El Cinematografo
Entrada: 6 soles
Pelicula preferida del publico

Las profesoras

 Yuderkys Espinoza, es una feminista dominicana lesbiana autora de Escritos de una lesbiana oscura en donde explora temas como identidad, movimientos sociales y sus políticas. Influenciada por Foucalt, interpreta los escritos de otras teóricas lesbianas como Judith Butler y Monique Wittig.  Su libro es un clásico del feminismo y lesbianismo actuales.

 Y Ochy Curiel, la otra profesora se define así: Soy una activista feminista lesbiana porque es el feminismo el que me da la visión política de mi lesbianismo. Mi lesbianismo es políticamente feminista porque no es sólo sexual, sino, como dice Adrianne Rich, es un continuum lesbiano: un acto político continuo que busca crear mundo de y entre mujeres. El feminismo me da las herramientas para intervenir políticamente como lesbiana. Es desde esta ubicación de feminista lesbiana que intervengo en los movimientos lésbico y de mujeres afrolatinoamericanas y afrocaribeñas”.

Así que si les interesa apúntense.