Exploradoralunar











{Agosto 19, 2008}   A estudiar

El lunes estuve en un Foro público sobre Periodismo y violencia de género. Trataba sobre el papel que deben cumplir los periodistas en el tratamiento de la violencia contra las mujeres. Como a mí me interesa el análisis del discurso (oral y escrito), es por ahí hacia donde van mis investigaciones (asu) para mi supuesta tesis (asu) me inscribí. Era en un hotel de Miraflores y como comenzaba a las 6 y yo salgo 5 y 30 del trabajo, tomé un taxi. Llegué 6 y 30 y todavía no había empezado. No sé por qué la mayoría de veces tengo que lamentarme de mi puntualidad, me pregunto ¿si llegara tarde sería más feliz? ¿me sentiría una criollaza y diría qué bueno que vine tarde porque todavía no empieza? No sé, me jode mucho llegar tarde, así nadie me esté esperando, pero me jode aún más que se empiecen tarde las cosas o que me hagan esperar.

En resumen lo que aprendí de ayer. Seguir tratando de ser puntual a pesar de todo. El compromiso con lo que se dice y se hace. Sobre todo, de esa gente que siempre está metida en casa, ya sea por medio de un televisor, una radio o un periódico. Si ellos no se hacen a la idea de que están jodiendo más las cosas al mantener formas estereotipadas y prejuiciosas para referirnos a hechos que suceden a diario, seguiremos legitimando la violencia hacia nosotras.

Me encontré con un chico que conocí en un conferencia sobre el Convenio 169 de la OIT el año pasado, en ese tiempo todavía llevaba mi vida hetero común y corriente. Recuerdo que él me invitó a salir y le dije que no podía: estaba comprometida jaja. Ayer, que le comenté que estaba separada, de nuevo me invitó a salir, al Play Land Park o algo así, para poder llevar a Cami. Le agradecí la invitación, pero le dije que no tenía tiempo, lo cual es verdad, aparte que no me interesaba, aunque eso no le dije (ya saben, ese problema que tengo para no lastimar a las personas). Estuvimos conversando en el break y luego todo el camino hasta llegar al paradero. Cada cierto tiempo volvía a insistir y yo amablemente volvía a negarme. Luego, dos chicos más me hicieron el habla (¡¡¡¡en dónde están las cicas!!!!). Yo estaba sola y de pronto ya éramos cuatro, y todos de San Marcos, pero ninguno de Comunicación, los tres eran ingenieros ya egresados, a los que les gusta asistir a ese tipo de eventos, para conocer un poco más de la realidad peruana y dar su opinión.

No fui a mi clase sobre Ricardo Palma por ir a ese foro, pero no perdí nada realmente. El otro lunes sí voy. Hoy empieza mi clase de edición fotográfica en la UARM, dura un mes. El miércoles a matricularme en San Marcos, el jueves a mi clase sobre fenomenología, también dura un mes y también en la UARM, el viernes es el cumpleaños de Cami así que estaré con ella toda la tarde, espero comprarle su bicicleta de una vez por todas. El sábado me dedico al número 4 de mi revista de lingüística (tenía que salir el semestre pasado) y aunque no parezca es un trabajazo, y el domingo ya podré hacer todo lo que no hago, o sea, bañarme (mentiraaaa), limpiar mi cuarto, arreglar mis libros y películas y ordenar mis papeles.

El 25 comienzan mis clases en la universidad, voy a llevar solo cuatro cursos, espero, a no ser que no reúna los suficientes créditos: Lexicografía, Etnolingüística, Gramática Normativa y Dialectología Amazónica. El electivo es Fundamentos de Educación Bilingüe, pero ese todavía está en veremos. Por suerte solo tengo clases de lunes a jueves.

El 1 de setiembre empieza mi curso virtual sobre vih/sida e its en la Cayetano, dura hasta noviembre. Y de nuevo a empezar con los estudios. Nada de romances a la vista.



{Agosto 18, 2008}   Superhéroes

Hablaba con mi exexex (papá de Cami) sobre nuestros superhéroes favoritos, teníamos que escoger los tres que más nos gustaran. Dos hombres y una mujer (hay pocas heroínas). Él escogió al Hombre Araña y Gambito, yo escogí a Batman y Wolverine. Mujeres: Titania y Gatúbela.

Luego, expuso sus razones:

El hombre araña es un muchacho común y corriente que de pronto, por un accidente, se ve expuesto a un sinnúmero de aventuras en las cuales sale vencedor sin perder ese espíritu festivo que lo caracteriza como buen adolescente eterno que sigue siendo, tímido con las chicas y enamorado locamente de la vecina, nunca deja de ser un joven despreocupado con la buena o mala suerte de estar obligado a ayudar a los demás.

Gambito, de los X-men, es un truhán de noble corazón, un romántico, un pillo, un pícaro, astuto, jugador, bon vivant, se divierte mientras lucha contra los mutantes malos, nunca pierde la sonrisa a pesar de enfrentarse a seres realmente peligrosos. Ese aire de dandy playboy no sufre ni un solo cambio. Es un chico feliz.

Titania o Rogue odia sus poderes, se considera maldita porque lastima a quienes ama, no puede abrazar ni besar a las personas que quiere, ya que les absorve las energías y los deja a un paso de la muerte. Vive atormentada por algo que no escogió ser (como todos los mutantes), pero que no tiene el menor benefico para ella.

Expuse las mías:

Batman es un hombre que tiene todo lo que pudiera soñar cualquiera. Inteligencia, belleza y dinero. Esa terna de cualidades que muchos consideraríamos que nos podrían dar la felicidad. Pero él no es feliz. No se creo merecedor de nada de lo que el destino puso a sus pies. Lo que siente es que lo que le ha pasado es una gran injusticia, la pregunta que lo atormenta es ¿por qué yo? Para darle respuesta se convierte en ese ser oscuro y triste. Todos sus actos están dirigidos a encontrar razones del por qué de las cosas. Por qué, si hay leyes que garantizan la justicia, la justicia es de lo que más carecemos en la sociedad. Por qué, si tenemos una fuerte estructura moral forjada por siglos de creencias y pactos, la moral es lo más débil que tiene el ser humano. Por qué él tiene todo lo que los demás quisieran sin haber hecho nada en especial y otros, que quizás se lo merezcan por trabajar arduamente todos los días de sus vidas sin descanso ni reconocimiento no llegan a tener ni un poco. Es un hombre atormentado por los recuerdos, conflictuado por lo que siente son sus obligacioens morales, lleno de rabia e incapaz de ser feliz, y por ello, de amar.

Wolverine es taciturno, melancólico y serio. Siempre parece molesto por algo, aunque nunca sabemos bien qué es. Así como su cuerpo está cubierto de adamantium, él recubre sus sentimientos con esa imagen de brutalidad y aspereza que lo caracteriza. Lo único que quiere es no ser lastimado, porque sabe que a pesar de toda su dureza, de toda su fuerza, de tener entrenados su cuerpo y su mente para los rigores más extremos, no es nada cuando aparece Jean Grey, el amor de su vida, quien está enamorada de otro. La única mujer que es capaz de arrancarle la bestia que lleva encima, para extraer al hombre dulce que está escondido es la que más lejos se encuentra de él.

Gatúbela no es heroína ni villana, y por eso me gusta, tiene su propia moral y actúa como ella cree que debería ser, no como los demás lo creen, y eso es la que hace tan conflictiva. Además, su pasado la condena, prostituta y ladrona, lleva una vida a salto de mata de la que no puede escapar porque su tendencia al vacío es más fuerte. El deseo por explorar las oscuridades más profundas de su alma hacen que vaya siempre en busca de emociones cada vez más intensas. Ella no se pregunta por el por qué de las cosas, no vive atormentada tratando de encontrar razones a su existencia, pero cada uno de sus actos tiene una razón de ser, una misteriosa lógica, una fuerza moral intrínseca que la hace incapaz de causar daño a alguien.

¿Qué hace que nos guste determinado superhéroe?

Primero: el sentirnos identificado con él o ella en algunas cosas. Si yo tuviera que describir a mi exexex diría que es un buen chico, a pesar de todo lo que ha pasado entre nosotros, eso no quita que él siempre haya sido un buen hijo, un buen amigo, un buen esposo y un buen padre. Y si él tuviera que describirme diría que estoy loca (sería más exacto extravagante o rara), que soy jodida y que me complico por las huevas, pero que trato, intento y hago un gran esfuerzo por ser una buena madre a falta de todo lo demás.

Segundo: el querer en cierta forma ser como ellos. Creo que a él sí le gustaría ser como ellos. A mí no me gustaría ser como los míos porque ya tengo suficiente con mis propios problemas, los que me joden lo suficiente.

Tercero: el hecho de proyectarnos. Él siempre se imaginó como el chico tímido y de buen corazón como es el Hombre Araña, y yo, una especie de Mary Jane, su amor imposible que al final se hizo posible (lo que hace la persistencia). O se proyectaba como Gambito, un tipo sin complicaciones, y me proyectaba a mí como Titania, la mujer que le sacó todos los poderes hasta dejarlo semidestruído, pero a la que amaba a pesar de saber que ella podía causarle la muerte. Un drama total, pero con final feliz.

En cambio yo no me imagino un final feliz, ni siquiera me imagino un final. Batman es incapaz de amar porque tiene muchos problemas psíquicos, puede enamorarse pero terminará destruyéndolo todo por sus conflictos morales, él se niega a ser feliz, en el fondo se odia, cree no merecer todo lo que tiene y eso lo hace muy vulnerable, su autoestima está por los suelos, y por eso se disfraza de negro, y sale por las noches buscandole un sentido a la existencia, casi no habla, y sus romances siempre son inestables. Todos sus actos reflejan su personalidad.

Wolverine sí es capaz de amar, lo hace con locura, pero esconde su amor, porque no quiere lastimar a nadie, porque su sentido ético también está fuertemente establecido en su interior. Su máxima sería hacer el menor daño posible. Igual que Batman, siente que tienen esa obligación moral de luchar por la justicia, aunque nada lo obliga a ello. Aunque nadie lo juzgaría por no hacerlo. Ambos están jodidos por decisiones completamente personales que involucran a los demás, y en los que no les gustaría estar metidos, pero no pueden evitarlo porque su forma de ser los jala hacia ello. Wolverine se disfraza de brusquedad, malhumor y ausencia. Vive ocultando su verdadera personalidad. Todos su actos reflejan lo que no es.

Gatúbela amó a muchos hombres, pero fue la única mujer amada por Batman, incluso tuvieron una hija: Helena, la cazadora. Pero conociendo a estos dos tipos lo que menos se les auguraría es un final feliz a su historia de amor. Y así fue, nunca fueron felices, tampoco terminaron juntos.

PD: Qué pastrulada me he mandado.

PD: ¡¡¡¡¡QUIERO VER BATMAN!!!!!



{Agosto 16, 2008}   Soñando

Sueño que vuelves. Luego te vas. Y todo vuelve a ser cómo antes. Soledad y frío. En mi habitación siempre estoy bien acompañada. Estas dos sensaciones que no me sueltan, que van en pos de mis circunstancias. A las que por un momento dejo porque creo encontrar la felicidad, pero cuando esta felicidad me demuestra que no lo es, cuando me dice que era cualquier cosas menos lo que soñaba, ellas vuelven, arrolladoras, otra vez, a seguir acompañándome, a seguir llenando mis días y velando mis noches. Y cuando vuelven son más resistententes a la partida. Se hace más complicado querer intentar algo, cambiar la situación, rebelarse ante los hechos.

Porque esos hechos son mi vida cotidiana. Pero algunas veces me gustaría volver atrás y seguir soñando: con lo que pudo ser, con lo que ya no será. Sé que esto puede confundirme, pero no. Digo tu nombre y cada letra me cuesta. En momentos específicos pesan demasiado. Aunque la mayoría de veces son tan ligeras que pueden reemplazarse por otras letras. Y eso es lo que me hace demasiado lúcida, que todo puede reemplazarse. Hasta las letras de un nombre. Un nombre que importó en algún momento, que pesa algunos instantes, pero que va borrándose lentamente.

Dicen que en algún momento de nuestro incierto futuro podremos cambiar nuestros órganos inservibles por otros mejores, potenciados al límite, capaces de hacer más de lo que los antiguos podían. Un brazo, una pierna, un ojo, un hígado, hasta un cerebro, todo podrá ser reemplazado. El diseño se adaptará a nuestros gustos. Hasta nosotros mismos podremos reemplazarlo sin necesidad de alguien especializado. Claro, la primera vez tendremos que pasar por una ligera operación, pero la segunda iremos a una tienda y pediremos, por ejemplo, un ojo, sacaremos el que ya se gastó o se dañó por un millón de circunstancias imprevisibles y nos colocaremos el nuevo. Saldremos felices con nuestro ojo recién estrenado, viendo las cosas distitntas, los colores más brillantes, abarcando longitudes más amplias, hasta con la posibilidad de ver debajo de capas como la vestimenta o la piel.

Me gustaría poder entrar a una de esas tiendas del futuro, pedir un corazón, pagarlo, sacarme el antiguo, colocarme el nuevo y volver a empezar. Pediría un corazón de quince años. Uno que no sea muy sensible. Uno a prueba de balas. Uno que pueda depurar malos sentimientos. Un corazón de melón.



{Agosto 15, 2008}   Demasiada tranquilidad

Llegó la visita al trabajo, y nos miraron como a monos de feria. The chief nos dijo que aparentáramos que trabajábamos por lo menos 15 minutos. Así lo hicimos, pero no pude evitar explotar de risa cuando me di cuenta de que me estaban mirando. Por suerte hundí mi cara en un diccionario enciclopédico.

Vuelven los días de dormir poco, anteayer tratando de instalar a wall-e (mi inútil web cam) con ayudita, pero nada, y ayer transcribiendo lo que me falta para mandarlo a Finlandia (por suerte ya solo quedan tres horas y se termina este martirio).

El miércoles estuve en mi clase sobre Ricardo Palma, y luego en el Twin por un rato, la pasé supertranquila. Viernes y sábado ya sé dónde la pasaré. También espero que sea tranquilo, ya no quiero emociones fuertes. Por lomenos por un tiempo, o por lo menos no en el Twin. Me gusta ese sitio y no quiero que siempre sea el inicio de mis fracasos, aunque conociéndome como me conozco, seguro que me espera una tercera, y tal vez una cuarta, y quizás …



{Agosto 14, 2008}   7,9

¿Cómo un número puede contener tanto dolor? Si fue 7,5 o 7,8 realmente no importa, lo que importa es que ese día se destruyeron cientos de vidas, y que las vidas que sobrevivieron siguen así: sobreviviendo. Que no hay forma de saber la magnitud de la desgracia. Que se pueden levantar edificios, casas y calles, pero esas almas que quedaron enterradas bajo los escombros ya no se levantarán. Que se puede dar mucho dinero y soltar muchas palabras, pero las palabras no llenan los vacíos y el dinero no reemplaza los recuerdos. Y el dolor, por muchas palabras, dinero y hechos que les dés, no pasa, continúa incesante corroyendo los días que vendrán.

Y las personas que perduraron a la desgracia, que como espíritus atormentados deambulan por las calles de Pisco, Ica, Chincha y otros lugares que sufrieron la devastación, cómo encontrarán la paz de espíritu que tanto necesitan, cómo consiguen dormir tranquilamente, cómo consiguen que los recuerdos no vuelvan, atormentadores y maniáticos a revivirles ese día lleno de tragedia.

Porque perder a un ser querido es terrible, pero perder la dignidad aumenta el sentimiento de abandono, incrementa la tristeza y desata los más oscuros temores, junto a los más duros sentimientos.

Y eso es lo que ocurre cuando un pueblo no siente que quienes lo representan se solidarizan con su dolor. Que nunca llega el abrazo de un gobierno que puede comportarse a la altura de la situación y restablecer dignidades. Que ese gobierno es incapaz de sentir y ponerse en la piel del otro para saber lo que significa el sufrimiento humano. Que ese gobierno no tiene la fuerza ni las ganas de ayudarte a superar y salir de los escombros. Un gobierno inhumano, mediocre, inútil, superficial, lleno de taras cerebrales y prejuicios imbéciles, indigno de gobernar al pueblo que lo ha elegido, es ese que no se manifiesta después de un año de ocurrido los hechos y que luego reclama que no se le agradezca lo poco que ha hecho.

No se agradece lo que es una obligación hacer. Nunca se agradece haber hecho nada, haber hecho muy poco o no haber hecho lo suficiente.



{Agosto 13, 2008}   Crónica rápida de un día laboral

Nos dicen que mañana tenemos que venir elegantes, porque van a visitarnos clientes VIP, o sea, prohibidos los jeans.

Mi amigo comenta que por fin volveré a vestirme como en las primeras semanas y los chicos de la oficina de al lado preguntaban por mí. La cosa es que no volví a vestirme así porque de los dos únicos pantalones de vestir que tengo, uno me queda a reventar (he aumentado dos kilos por estar casi todo el día sentada) y el otro tiene la basta rota de tanto pisarla. Así que tendré que coser el roto porque no creo que baje dos kilos de un dia para otro.

Hoy es una de las pocas veces que salgo a comer, como aquí hay un comedor lo más cómodo es entrar a él, pero desde hoy me fugo todas las tardes, aunque sea para caminar un rato a ver si bajo de peso. En el restaurante, la chica que atendía me miraba constantemente, yo estaba viendo las olimpiadas y no me percaté hasta que realmente su mirada se convirtío en insistente y venía acompañada de un sonrisa. Me preguntaba si tenía algo en la cara así que fui al baño a revisar, pues no, cara sin marcas de tinta, dientes sin comida, todo normal, solo me miraba porque sí.

Mi chief me ha conseguido un libro de Italiano, dice que para que haga algo productivo (¿?), aprender otro idioma en lugar de estar llenando crucigramas. Lo intentaré. Hoy me toca Ricardo Palma y luego el Twin. Ya estoy emocionada y eso es algo que no sentía hace mucho. Espero no hacer horas extras.



{Agosto 13, 2008}   Tres cosas:

1. Saber que mi exexex sale con una chica y que no me afecte en lo más mínimo.
2. Saber que mi exex está asada conmigo y que ahora no me importe para nada (digo ahora porque ayer sí estaba preocupada)
3. Que ya no me palpite la piel debajo del ojo, que me atormentaba porque el ritmo de latidos había aumentado considerablemente y ya estaba dispuesta a visitar al neurólogo.

En pocas palabras, estoy tranquila. También he reflexionado bastante.

En el trabajo, en el segundo piso en donde está la editorial, hay una enorme ventana en la que me paro a veces a ver como van y vienen los obreros de planta, me relaja ver a esas personitas apuradas para llegar a tiempo al trabajo.

Ayer estaba sin hacer nada y me puse a llenar el geniograma gigante. Estaba en esas lides cuando se acerca the chief, y claro, yo ni cuenta me doy hasta que ya está a mi lado.

Él: ¿Qué haces?
Yo: Luchando contra el Alzheimer
Él: ¿Cómo?
Yo: Sabe, mi papá fue un hombre que pese a su avanzada edad se mantenía muy lúcido, él tenía la costumbre de llenar los crucigramas que salían en los periódicos
Él: ¿Y?
Yo: Pues, cuando llegue a su edad me gustaría ser como él
Él: ¿Y?
Yo: Por eso me dedico a este tipo de ejercicios mentales
Él: Ah, bueno, lo único que quería saber era si estás ocupada para que revises esto
Yo: Pues no
Él: Entonces te lo dejo
Yo: Ok

Me pregunto por qué tengo que hablar tanto.

Ayer, dos amigas me recomendaron lo mismo: decir lo que siento sin miedo a lo que pudiera pasar y sacarme las dudas de una vez por todas. Lo intenté, pero no pude terminarlo. Al final, me pareció inútil, además de equivocado y hasta incorrecto, porque iba a meterme otra vez a divagar sobre las cosas que podrían pasar, y eso no es ser realista ni sensata.

Yo me conozco, sé cómo soy, mis decisiones generalmente pueden estar equivocadas, pero las asumo y sigo con mi vida. Hay una cuestión muy primigenia en esto de sentir dolor por una pérdida, podemos sumergirnos en él o buscar las formas (que hay) para salir, pero no lo hacemos, no salimos de esa vorágine de sufrimiento porque nos gusta, en el fondo nos causa satisfacción, un goce muy grande que no queremos que termine. Muchas encontramos en el dolor el sentido de nuestra existencia

Nos gusta regodearnos en él, nos da un placer adrenalínico y esas causas que muchos negamos (me incluyo) son tan profundas, están tan fuertemente arraigadas que creemos que no es así, que otros nos lastiman, que otros nos ofenden, que otros nos humillan, cuando los únicos que mantenemos esta situación somos nosotros mismos.

Esto tiene mucho de egocéntrico, cuando sufro todo se concentra en mí, el mundo entero gira alrededor de mi dolor, mis actos están guiados por este sentimiento de pesar que maneja mi conducta, los actos que realizo se convierten en tubos de escape sin salida porque estos tubos están bloqueados por mi enorme ego.

Al final, la conversación con estas dos amigas me hizo ver que ya estoy dando vergüenza, gritando mis penas como si fuera la única en este mundo, como si no hubiera otra cosa de la cual hablar; aunque estas cosas me hacen reflexionar bastante, y conocer más de lo que ya creo que me conozco, es suficiente análisis de mí misma. Además, esto ya está afectando a las personas que estimo, se preocupan por lo que escribo o por cómo me siento y no quiero ser una preocupación más para ellas.

Conclusiones: Si, aceptaré las invitaciones a salir, conversar, ver alguna película o tomar algo (ya pueden invitarme jaja). Dejaré de quejarme. Lo de la distracción con el estudio es mitad cierta, necesito distraerme, pero también me gusta, así que no es mi tubo de escape bloqueado. Y no me pregunten cómo estoy, siempre contestaré lo mismo: bien. Y ahora podría decir que mejor. Gracias.



{Agosto 12, 2008}   A distraerme

Me he inscrito a un curso sobre Ricardo Palma (¿?) en el Porras Barrenechea, y claro, se preguntarán ¿por qué? Yo también me lo pregunto. Dura cuatro semanas (martes 5, miércoles 13, lunes 18 y lunes 25), comenzó el martes pasado pero no pude ir, mañana estoy ahí de cabeza.

Busco mis razones:

1. Distraerme. Esa es la principal
2. Me gusta Miraflores. Me trae bonitos recuerdos
3. Está al frente del Twin, o sea, el Raúl Porras es lo máximo, puedo estar estudiando dos horas y luego pasar por mi sitio favorito otras dos horas y a dormir tranquila y cansada
4. Estudiar cualquier cosa, ese es mi hobby (es un pasatiempo muy raro realmente).
5. Por último, Ricardo Palma hizo algunos estudios lingüísticos que no son muy conocidos (excepto por los lingüistas y algunos entendidos, ahí están sus Neologismos y americanismos y Papeletas lexicográficas). El pobre trató toda su vida de meter algunos peruanismos en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, pero nunca le dieron bola.

Otros cursos a los que voy a inscribirme son a los de la UARM, duran un mes y comienzan a las 6 y 30 ó 7 d ela noche:

1. Taller de fotografía periodística y edición gráfica: no sé nada de fotografía, ni siquiera cambiar de rollo a la vetusta máquina que tengo, peeeero, como se lee en la publicidad, lo que se busca es enseñar algunas técnicas y estrategias para crear mensajes e historias sobre la base de la historia personal, el autorretrato y los procesos de identidad. Todo analizado e interpretado metodológicamente por la psicología y el conductismo, la semiótica, la sociología, la antropología visual y teniendo como instrumento codificador la fotografía. O sea, un cambalache total. Ese curso es perfecto para mí, perfecto para mí.

2. Teoría y método de la investigación social. La perspectiva fenomenológica: ¿Ahhhhhhh? Sí, pues, esas cosas me gustan. Se preguntarán que chú es la fenomenología (quizás esté emparentado conmigo). En la publicidad dice que eso de la fenomenopollo permite una mirada diferente del sujeto (yo tengo una mirada diferente, ejem, ejem), de los campos de interacción ( ¿el Twin? ) y del modo de interpretación ( ¿eres o te haces? ). Ejes: la construcción del sujeto de la investigación y la construcción de los fenómenos sociales. Aunque no lo crean estos dos temas son fundamentales para mi supuesta tesis. Sep.

Estos dos cursitos cuestan 80 soles si eres estudiante, si no lo eres, te jodiste pues, pagas el doble. Hay otro curso que está en veremos (cuestiones de dinero y tiempo): Para emprender proyectos de educación. Sí, pues, aunque no quiera quizás algún día tendré que enseñar lo que se supone que sé, y no me gustaría hacerlo como lo han hecho por miles de años, es decir, en forma jodidamente aburrida, no sé la verdad cómo nace la vocación de profesor si nuestros ejemplos vivos parecían muertos en medio de la clase, por eso busco formas de enseñar a los chuckis sin que se aburran en mi cara. O sino, combo con ellos.



{Agosto 12, 2008}   Casi nada de alcohol

Tómate esta botella conmigo, en el último trago nos vamos, quiero ver a qué sabe el olvido sin poner en mis ojos tus manos. Nada me han enseñado los años, siempre caigo en los mismos errores, otra vez a brindar con extraños y a llorar por los mismos dolores.

 

Este fin de semana voy al Twin, no estoy segura si viernes o sábado, pero creo que será viernes. Primero me voy al cine y de ahí me doy una vuelta, tengo que hacerlo de una vez, mi encargo me espera. Entraré, saludaré a Yuli, quizás conversemos un rato, quizás me tome un trago, pero sé que saldré huyendo, ya no me atrevo a tomar ni siquiera acompañada. Yo, que no resisto las lágrimas sin una sola gota de alcohol, cómo será cuando tome un poco de cerveza, simplemente me voy a la mierda, seré un desecho humanos arrastrándome por el bar, ya no quiero que pase eso. Ni siquiera podré ocultar mis ojos rojos y culpar a la gripe ya no funciona.

 

Cambiando de tema. Hasta yo me aburro de quejarme, que será las que entran por primera vez a leer. Pensarán que soy una pobre cojuda (lo cual es cierto) que no se deja de quejar (de lo que no hay duda) y que ya aburre con tanta autocompasión (hasta yo me aburro). Así que punto final a esta seguidilla de quejas (este blog se hubiera llamado El Quejatorio).

 

Lo siento chicas, yo era más alegre, solo buscaba aventuras y sexo y ese tipo de cosas y ahora que ya pasé por varias situaciones, siento que no busco nada. No sé, o he madurado demasiado pronto en este mundo y ya me desengañaron totalmente o esta sensación solo será hasta que me ilusione otra vez, espero que sí.

 

Siempre hacía una listita de agarres, pero la perdía, luego cuando volvía a hacerla no recordaba a todos, por eso los voy a enumerar, para que queden guardados y no pasen al olvido como tantas cosas.

 

  1. G: yo no lo recuerdo la verdad, ella me lo dijo, pero parece que sí es cierto porque hubo testigos. Yo no lo cuento como primer beso por el hecho de no recordarlo, por eso va con el nonúmero 0. Como estaba tan borracha me llevó a su casa. Ahí recuerdo menos pero por la cara que le vi al despertar parece que pasó algo. Qué pena no recordarlo. Espero no haberla lastimado cuando después de eso no la llamé y no me interesó su vida para nada. Aunque ella hizo el intento de volver a verme yo ya no tenía el menor interés. Y todo quedó  ahí. Varios meses después la volví a ver, pero no hablamos mucho.  Por suerte no le di la más mínima esperanza, me hubiera sentido peor.

 

  1. M: Ese si lo recuerdo, y realmente fue muy bonito. Hasta emocionante, porque lo recuerdo casi todo y porque después no recuerdo casi nada (si, también me emborraché) y también me fui con ella. No sé si han leído los primeros post pero ahí decía claramente que yo quería SEXO y estaba tratando de cumplir mi meta. Luego, una serie de malentendidos hicieron que las cosas no fueran más allá de eso. Ahora es mi amiga (a la que nunca veo por decisión mutua). Espero no haberla lastimado más de lo que pude ser testigo, y es que a ella sí le di esperanzas, pero al final faltaba algo para que conectemos y terminamos desconectadas.

 

  1. H: Bueno, esta historia ya la conté en unos 20 post así que suficiente, mi primera ex yeah. Inolvidable simplemente por ser la primera  que me choteó rico, y luego, cuando yo todavía me sobaba de la patada en el trasero me dio otra oportunidad para desencantarme totalmente. Y lo logró. Ahora no seremos muy amigas pero por lo menos cruzamos palabras de vez en cuando. Y eso ya es bastante. Por suerte, creo que a ella no le lastimé ni un pelo.

 

  1. K: Yo estaba con una amiga y no sé cómo apareció, la cosa es que mi amiga desapareció para irse con su agarre y al final me quedé con ella. Y las dos estábamos solas. No conocíamos a nadie. Ella venía de vacaciones, pues trabajaba en provincia, y para mí era la primera vez que entraba a ese antro (¿imaginarán cuál es?), así que la soledad hizo que nuestros labios se unieran de vez en cuando. Aunque después me perdí por ahí y no la volví a ver (además, también taba borracha).

 

  1. T: En el mismo sitio, unas horas después de irse K. Si pues, estaba medio perdida, las cosas no iban como quería con alguien a quien sí quería y me dediqué a emborracharme y a agarrar con la primera que se me cruzara. Por suerte estaban buenas (y yo más borracha aún). Yo no entiendo cómo estando yo tan borracha las chicas igual agarraban conmigo, me han dicho que soy linda cuando me emborracho (lo he escuchado un par de veces), pero la verdad yo ni loca agarraría conmigo (en ese estado, ni en ningún otro para ser sincera).

 

  1. R: Fue la primera a la que agarré yo, creo que en el día de San Valentín y en la pista de baile del Twin, yo estaba supertriste (y superborracha) y dispuesta a todo, pero ella no tanto porque no agarramos mucho, por suerte, porque cuando la vi bien no me gustó para nada. Había dejado mis lentes en el sillón.

 

  1. Me: Éramos cuatro y luego dos, y cuando a mí me dejan sola con alguien como que se despierta ese instinto animal que te dice: agarra, agarra, agarra. Bueno, realmente a mí se me despierta el instinto que me dice: déjate agarrar, déjate agarrar. Y entones me dejo. Luego de pasárnosla agarrando en el Twin, nos fuimos a comer algo (porque me moría de hambre). Caminábamos de la mano por las calles, la gente nos miraba y nos sonreía, nos saludaban y nos mandaban piropos (que no eran insultos) lo cual sí que era sorprendente. Es que nos veíamos lindas juntas. De ahí nos fuimos a la casa de una amiga, aunque yo estaba loca por irme a mi casa, pero ella no me soltaba (creo que estaba más desesperada que yo). Nos quedamos en casa de mi amiga, quien estaba asada. Yo dormí con mi amiga y Me en otra parte. En la mañana siento que alguien me besa y me acaricia y yo pensaba entre sueños: la hice (por mi amiga), pero era Me. Salí volando de ahí.

 

  1. B-L: Esta historia también ya está muy contada. Solo espero que se convierta en eso: historia.

 

Sacando cuentas, fue una por mes, a eso se le llama efectividad (falta la chica de agosto, estoy en compás de espera), en el 75% de estas situaciones estaba ebria total. En el 95% no recuerdo completamente lo que hice. De las ocho, seis fueron en el Twin (¡Viva el Twin!) las otras dos en un antro. Y con todas las pasé muy bien y hasta las recuerdo con cariño. Así que muy mal no me ha ido. 

 



{Agosto 11, 2008}   Lecciones mal aprendidas

Escribir no es un trabajo pesado, lo pesado es que a veces no sucede nada. Pero ¿cuál es el problema con que no suceda nada?. Para una persona que escribe (me niego a llamarme escritora, puede más el roche) ese es un problema terrible. No tener nada que escribir es enfrentarse no ya a la hoja en blanco, sino a la vida en blanco, la rutina solo hace que uno tenga que imaginar, ensoñar, hasta alucinar que algo sucede en la vida que la cambie de su regular monotonía, y si no sucede nada, como me pasa constantemente, lo único que hago es recordar las cosas bonitas que pasaron y que ya no volverán y eso me hace sufrir más.

Ahora, toda esta semana no me ha pasado nada. No salgo a pesar de que tengo con quienes salir, ya rechacé cuatro invitaciones más al cine. Y no sé por qué realmente, si el cine me encanta, quizás porque me invitan el mismo día a unas cuantas horas de la función y no me gusta sentirme apurada.

Pero así es, sin ganas de salir, sin ganas de estar con gente a mi alrededor. No voy al Twin, no voy al cine, no voy a ningún lado. Excepto el sábado que fui a ver la momia y que no me gustó para nada. De ahí todo sigue igual.

Otra cosa que tengo es que extraño demasiado. Sí, extraño, y a veces extrañar tanto me hace no querer moverme de donde estoy. Extraño y extraño y sé que no levantaré el teléfono para llamar, ni mandaré mensajes ni haré el menor intento por hacer o decir algo, porque mi orgullo es más grande, porque mi pudor es más intenso, porque cada día que pasa me siento más lejana, más menos. Y siento que eso no tendrá solución por el momento.

O solo lo tendrá cuando ese extrañamiento lo enfoque en otra persona, en otros recuerdos, en otro cuerpo. Dejaré de extrañar a una cuando extrañe a otra persona. De eso no cabe duda. Pero cuánto tiempo me demorará todo esto. No lo sé, espero que no mucho. No me gusta sentirme así.

Además, dar mi brazo a torcer, pensar en siquiera dar una ligera muestra de sentimentalismo frente a ella no está en mis planes. He aprendido a cruzar mis brazos, mirar distraídamente, reírme como sonsa en el messenger, decir que estoy bien o maso, pero nunca mal. Nunca mal.

Suplicar un poco de amor, pedir limosnas, tratar de que en algún momento te diga las palabras que en algún momento te devolverán el alma al cuerpo, soñar con que todo volverá a ser como antes. No. Así esta sensación de tristeza no pase o se intensifique. Así esté al límite y lo único que haga al cerrar la sesión es irme al baño a llorar. Mis lágrimas cada día cuestan más de lo que imagino o de lo que pueda imaginar cualquiera.

Hace un tiempo me gustaba alguien que me parecía realmente interesante, teníamos varias cosas que nos unían, pero ahora simplemente se ha vuelto imposible, completamente imposible, y no porque yo quiera, sino porque así se dieron las cosas. Y creo que ya no puedo hacer nada contra eso. Están involucradas demasiadas cosas en esta situación. Y tampoco me gusta jugar con fuego. Aunque a veces puede resultar emocionante (generalmente lo es), mis lecciones para ser mierda aún no dan resultado. Y eso que pagué por adelantado.



{Agosto 10, 2008}   Lo olvidaba (como siempre)

Estoy en la categoría Blog personal, el premio es un diploma y un trofeo para los 20 más votados, para el primero un play station (?) y para los otros dos un Ipod (aquí si quisiera estar).

Yap, tienen que entrar a la página y de ahí buscarme jaja porque no he podido subir el fucking botón, lo cual haría todo más fácil, pero quién quiere las cosas fáciles (yoooooo), además para fácil suficiente conmigo. Y votar. luego confirmar su voto cuando entran a su revisar su correo. Nada más. Les demorará un tiempazo pero lo harán por una buen causa sniff sniff: Que una lesbiana más sea conocida en la bollósfera.

Última vez que hablo sobre este concurso, espero, hasa que se termine. ahí podré despotricar todo lo que quiera ja.



{Agosto 10, 2008}   Fucking concurso, quedan menos de diez días

Esto de la tecnología para mí es como aprender sánscrito (llevé un curso en la cato), o sea, es superchévere, pero al final no entiendo ni mierda, entonces estoy sufriendo (más) por eso, por lo menos no me permite pensar en la innombrable (por decisión propia, ja). Me libera por un lado, pero me tortura por el otro, odio ser una bestia en computación, el blog es lo máximo que he hecho en estas lides.

Pero todo esto es porque estoy en ese concurso de los 20 blogs peruanos que organiza el sistema (léase El Comercio) y pues dicen que tengo que subir ese botón para que la gente vote por mí. He estado toda la mañana en eso y nada.

Bueno, creo que el concurso termina el 20 de agosto o por ahí, así que me faltan aproximadamente 8 días, no sé. En esos 8 días tendrían que votarme (no botarme, eso ya lo han hecho varias) pues no sé ¿unas mil? para tener la mínima posibilidad de ganar el premio (ya me enteraré qué es, por estar tratando de subir el botón ese, ni he abierto todo el blog ese de los 20 blogs peruanos) y quizás aparecer en una foto de este periódico (jaaa, qué roche).

Así que, chicas, si quieren que gane esta servidora (y eso si es cierto, cómo me gusta servir de idiota a las demás) y me aparezca el día de la premiación recibiendo imagino que un pequeño recuerdo, ¡déjenme soñaaaaaaaaaaaaarrrrrrrrrrr!, y que gane un sencillo (espero que haya plata pero si no igual habrá sido bonito participar ¡sí, claro! ni yo me lo creo, quiero plataaaaaa), y que luego aparezca mi foto y comiencen los problemas (eso será inevitable pero les contaré con detalles, seee), entonces VOTEN POR MÍ. Si no quieren que me pase nada de eso, pues continuaré en el más puro de los anonimatos, lo que siempre es mejor, pero le quita adrenalina a mi vida.



{Agosto 10, 2008}   Aprendiendo a ser mierda entre dos lornas

Conversando con mi amiga Virgo hemos llegado a unas cuantas conclusiones (y no estoy hablando de nadie en especial, solo son reflexiones, nadie se dé por aludida, por favor):

A las chicas “buenas”, o más o menos decentoides, les gustan las chicas “malas”.

Y no es que haya descubierto la más grande verdad del planeta (para eso está L word) y no creo que solo sea una sospecha ya que se cumple extraordinariamente bien (es más efectiva que la ley de la gravedad).

Así que nos hemos propuesto llevar un curso rápido de mierdería a ver si algo nos funciona. Y como sabemos algunos idiomas no importaría si el curso es dado desde Holanda (con los cuerazos que hay allá ya quisiera) o de Francia, uhmmmm la ciudad del amor (no, creo que esa era Roma, pero las francesas también están en su punto).

Sería un curso específico para lesbianas (se incluirían algunas bisexuales pero presentando su respectivo currículum).

El curso, en la primera parte, es para tratar de entender el por qué a las chicas tan “buenas” (en todo sentido) les tocan chicas tan “malas” (en todo sentido), que deseando una relación estable solo deseen estar con nosotras un rato y cómo, cuando empezamos a manifestar nuestros sentimientos, se corren a la primera. La segunda parte es para poner en práctica todo lo que se ha aprendido en la primera.

Tendría entonces cuatro fases, dos teóricas y dos prácticas:

1. Introducción a ser mierda I:

Historia de las mierdas. Mierdas famosas. Tipos de mierdas. Características. Qué es lo que le confiere la calidad de mierda. Por qué ser mierda es mejor que ser “buena”. Objetivos, propósitos y finalidad de ser mierda.

2. Introducción a ser mierda II (previa aprobación del primer curso):

Primeros pasos para convertirse en mierda. Las armas de la seducción. Aprendiendo a mentir sin roche Como decir sin decir realmente. El floro. La primera cita. El sexo. Aprendiendo a no involucrar los sentimientos. Cómo ser feliz como una lombriz y no parecer una meretriz.

3. Convirtiéndose en mierda

En este curso se separará por grupos porque cada persona es un universo y se necesitan estrategias especiales y particulares en cada una.

La belleza: cuando no se necesita decir nada. La gracia: cuando tienes el factor X. La sexy: ¿qué haces en este curso?. La fea: especialización en el floro. La pobre: sin invitar también se puede ganar. La rica: con dinero casi todo es posible. La gorda: resaltando otras cualidades. La flaca: lo mismo. Etcétera.

4. Práctica

Visitas guiadas a asociaciones para lesbianas, o sea, mhol. Visitas guiadas a discos de ambiente. Vale todo: cómo hablar con tanto ruido. Twin: cómo hablar sin tanto ruido. Lez4lez: aparentando ser rica y apretadita. La trece: aprendiendo a sobrevivir. Visita guiada a bares de ambiente. El Príncipe: esperando. Cuadros: haciendo tiempo.

Si en todo ese tiempo lograste ser mierda por lo menos con una, puedes darte por aprobada. Aunque, generalmente, si no naciste para ser mierda, te harán mierda a ti. Así que no se debe alimentar falsas esperanzas. El curso no es 100% efectivo. Algunas siguen siendo igual de cojudas. No hay devolución de dinero.

PD: Lo escribí hace tiempo ja, ya saben que estaba en una etapa destructiva, ahotra que ya estoy destruida, paso a la etapa de reconstrucción, espero no demorarme más que gobierno aprista.



{Agosto 8, 2008}   8008

No podía dejar de escribir hoy, a pesar de estar cansadísima y haber dormido solo 6 horas en dos días. Tenía que hacerlo porque, como dije en un post anterior, a mí me gusta esto de los juegos de números, entonces, hoy se supone que debería ser un día especial.

Y lo es, a las 12 y un poco más de la noche que entré a ver si me habían mandado algún comentario, vi las estadísticas y el número era este: 8008.

El 8 de agosto del 2008, el total de veces que han abierto la página de este blog han sido 8008. Eso sí que es coincidencia. Un promedio de más de mil vistas al mes, desde que comenzé en enero hasta principios de agosto. No sé si debo estar feliz, pero se siente bien, porque la verdad, yo pensaba que muy poca gente leería este blog, y saber que hay muchas personas que me leen y comentan y no sé, disfrutan un poco con lo que hago, pues deja una sensación reconfortante. Como que no todo está tan cagado en mi existencia (y ya vuelve la depre).

Entonces, tengo que festejarlo, pero será para la próxima semana porque ahora sí que estoy muerta (y misia). Toda esta semana he dormido mal, tengo un latido en la piel debajo del ojo (y se turna el mierda), a la que generalmente se le conoce como ojera, me dicen que es estrés, tensión, ansiedad, preocupación, falta de sueño y hasta desamor, jaa. Que si no me cuido puede darme una hemiplejia, o algo por el estilo, jaa, o un surmenage, o un ataque de locura, o una crisis de histeria, o lo que sea. El asunto es que puedo enfermarme.

Esto ya me pasó antes: una vez, hace muchísimo tiempo, se me acumularon muchas cosas y también todo comenzó con una gripe. Yo no quería levantarme de la cama, no quería dar el menor paso ni hacer el más mínimo movimiento, solo quería dormir y que me dejaran en paz, me duró una semana, me la pasé en cama deseando que todo se acabe. Pero nada se acabó, aunque las cosas mejoraron. Fue a los 21.

La segunda vez fue a los meses de regresar a la universidad, se acumularon todos los trabajos, exámenes finales, problemas en casa y otras cosas. Mi cabeza daba vueltas, no podía caminar porque me mareaba y varias veces estuve a punto de irme al suelo, así que también me la pasé en cama tratando de que mi cabeza se aligere un poco del peso que sentía. Luego me dijeron que la gripe se había convertido en sinusitis o algo así. Por suerte también pasó. Eso fue a los 25.

Creo que esta sensación me agarra cada cuatro años. De nuevo siento que todo se junta: problemas en casa, trabajos finales, exámenes, presión laboral, horas extras, cansancio infinito, demasiadas esperanzas en que las cosas salgan bien, demasiadas expectativas sobre mí.

Bueno, la piel esta me sigue latiendo, y es algo diario e incontrolable, me molesta enormemente pero solo se irá cuando yo termine todo lo que tengo que hacer, por suerte, hoy termino la mitad, y el domingo todo se cancela.

Volviendo con esto de los números, mi nombre suma 7 y mi fecha de nacimiento también 7, el nombre de ella suma 7 y su fecha de nacimiento también 7. ¿No es demasiada coincidencia?

Luego, entrando en un juego de compatibilidades en el que se ponía el nombre de alguien con el tuyo y se veía el porcentaje de posibilidades que existían entre las dos personas, puse mi nombre y el del papá de Cami y salía 15% compatibles, o sea, casi nada; también puse el nombre de mi exex y salía 35%, bueno, algo es algo, pero también es muy poco. Por último, puse el nombre de la innombrable. Salió 91% de posibilidad, jaaa (ya se me ha pegado esta idiotas del jaaa).

Así que somos supercompatibles, qué cagada. Dejaré de creer en los números.



{Agosto 6, 2008}   En el Twin

La última vez que fui al Twin, hace unas semanas, había quedado en encontrarme con una chica que conozco del msn. Iba a enseñarle el lugar porque, al igual que yo, en el comienzo de mis aventuras, me perdía una y otra vez tratando de llegar y al final desistía, aunque todas las semanas me prometía volver a intentarlo.

Bueno, ahora yo estoy de girl scout enseñándole a las niñas perdidas en donde queda mi sitio favorito. Y eso que al comienzo no me pasaban ahí porque la primera vez que fui, justo era la inauguración de la pista de baile, y me mandé tremenda bomba que terminé vomitando en medio de la novísima pista. Y creo que agarrando con alguien aunque eso no lo recuerdo, por eso no entra en mi lista de agarres.

La primera vez que fui también me pidieron mi DNI (qué buenos recuerdos tengo de esos primeros días con mi cara de idiota mirando a todas las chicas que iban). Y el baño del Twin es para coronar cualquier noche. Creo que, dentro de todo, el baño siempre será mi preferido. En el Twin he pasado más tiempo borracha que cuerda, y me han soportado y esperaron a que madure, lo que dice mucho de la calidad de personas que trabajan ahí, porque en cualqueir otro sitio ya me hubierna puesto de patitas en la calle, además, yo era una borracha tranquila, quizás sea por eso que me soportaban.

Pero a lo que iba. Quedo con esta niña a las 7 en el parque Kennedy. Cuando salgo de mi casa eran como las 6 y 30, iba a llegar recontra tarde, y no me gusta hacer eso para nada. Entonces, tomo apurada un taxi y me cobra 10 soles hasta Miraflores. Llego y, por supuesto, de eso no tendría que haber ninguna duda, ella todavía no había llegado, entonces me pongo a esperar mientras me lamento por la jarra de cerveza que hubiera podido tomarme.

Me siento en uno de esos mojones (y no es mala palabra) de piedra que hay en el centro del parque. Ahí habíamos quedado en encontrarnos. Sigo esperando. Se me acerca una chica que vende shakiras y pulseras hechas por ella misma. Tenía unos ojos grandotes y su cabello largo atado en dos trenzas. Me las enseña mientras comenta las bondades de cada una y me tira el humo de su cigarro en la cara:

-¿No te gustaría comprarme una? (cantando)
-¿Cuánto cuesta?
-Estas de aquí 5, estas 10, estas 15, estas 20 (cantando)
-Uhmmm
-Necesito para pagar mi hotel (cantando)
-Uhmmm
-¿Y cómo te shamas? (cantando)
-V
¿Y qué edad tienes? (cantando)
-29
-¿29? (cantando)
-Sí
-Pero qué bien te conservas che (cantando)
-Ajá
-¿Cuántos años crees que tengo sho? (cantando)
-¿29?
-Jajaja, 22 (cantando)

Primera pregunta estúpida:
-¿Y de dónde vienes?
-De Argentina

Era obvio idiota

Segunda pregunta estúpida:
-¿Y a qué te dedicas?
-Hago estos adornos

Era obvio idiota
Tercera pregunta estúpida:
-¿Y qué estás haciendo por acá?
- Y, juntando plata para irme a México

Era obvio quie estaba viajando y que iba a largarse a otro lado.

Parecía que no tenía ganas de irse a seguir vendiendo. Luego de un rato ya no sabía qué decir, solo quería invitarla al Twin a que se tome unas cervezas conmigo, pero estaba esperando a otra persona. Entonces, me despedí y me fui a seguir dando vueltas. La veía a lo lejos tratando de vender sus pulseras.

Por fin, llegó. Hizo todo lo que hacen las personas cuando llegan tarde y nos dirigimos al Twin. Conversamos, aunque al comienzo habíamos quedado en no conversar, porque ella no quería arruinar la imagen que tenía de mí. No creo que se haya arruinado (más). Tomamos una jarra de cerveza, fumamos como chimenea y comimos unos tequeños. La pasamos de forma tranquila. Ella contándome de algunas cosas que le habían pasado. Yo hablando de mi ex. Ella preguntándome por los detalles del blog. Yo hablandode mi ex. Ella diciéndome algunos detalles de su vida. Yo hablando de mi ex.

Habremos estado así dos horas. En ese tiempo hizo algo que me recordó a mi ex: mirar sin el menor disimulo a otras chicas, mientras hablaba conmigo, y el ruido característico que hace una cuando piensa ¡Qué rica está esa flaca! Algo como aspirar hacia adentro y que suena ssssshhhhhhhh.

Cuando se terminaron cerveza, cigarros y tequeños nos fuimos al paradero. Subimos al mismo carro, porque la mitad del camino era la misma ruta. En el transcurso me dice: Sabes, vas a volver con tu ex. No creo. Sí, vas a volver. ¿Por qué? Porque todavía la quieres.

Mierda.



{Agosto 6, 2008}   Saliendo

Siento que ya he exorcizado algunas partes de mi pasado, por ejemplo, no creo que vuelva a sentir lo mismo si paso otra vez por el susodicho parque por el que pasé ayer,. Al museo solo volveré si tengo una cita con otra persona, no a recordar, sino a dejar de hacerlo y pensar en otra.

Me faltan otros lugares a los que todavía no he echado agua bendita, como esa esquina entre Quilca y Wilson, y ese hotel en Lince. Al primero no creo que vuelva (guácala), pero al segundo es más seguro que sí (aunque ya tengo mi cuarto, pero por si acaso), porque es más limpio y más bonito. Pero será otro rostro y otro cuerpo el que abrace y bese, al que le susurre al oído, al que le cuente mis cosas y me cuente las suyas, serán otras manos, otro olor, otro aliento. Serán otras bromas y otras carcajadas. Será otro mirada. Serán otras palabras. Serán otras sonrisas.

Sé que en el transcurso de días o semanas ya no será necesario exorcizar nada, todo habrá pasado como una estación más, terminará invierno y empezará otoño. Seré libre. De recuerdos, de tristezas y de pesares

Sé que me durará unos meses esta sensación, me conozco, las cosas no se me van tan fácilmente. Pero, por suerte, se me van, y ya no vuelven, así trate de sentir lo mismo otra vez. No podría soportar penar años por la misma persona que ya me rechazó una vez. Mi espíritu no está acostumbrado a esas situaciones.

Pronto estaré en paz conmigo misma, sabiendo que hice lo que pude, y más de lo que pude. Sabiendo que me entregué, total y silenciosamente. Que no tengo nada de qué arrepentirme. Que así soy yo, para bien o para mal. Que pudo ser diferente, pero que así fue y que ya es inútil tratar de darle vuelta, esperanzarme y volver a soñar. Las cosas pasan, y estas también ya pasarán.



{Agosto 6, 2008}   Dos mujeres

Susan Sontag vivió como quiso. A los 17 ya estaba casada con su profesor de sociología de la universidad de California a la que había ingresado a los 15 (su noviazgo duró 10 días, estaba apurada) y tuvo un hijo (futuro editor de sus libros). Ocho años después se divorciaba. ¿Por qué? Descubría que las mujeres eran más lindas (eso nadie lo duda).

Destacaba por provocadora y polémica. Nada se escapaba de su mente despejada de telarañas y podía hablar de lo que sea. Se quejaba de que la consideraran una “máquina de opinión”. Los periodistas la perseguían por ello. Buscaban a alguien que les dé una respuesta lúcida ante tanta hipocresía imperante en su país (sí, vivía en USA).

Fue periodista en la guerra de Vietnam y de sus experiencias escribió sus ensayos: Contra la interpretación, Estilos radicales y Bajo el signo de Saturno. Cuando enfermó de cáncer escribió: La enfermedad y sus metáforas. Publicó Sobre la fotografía mucho antes de conocer a Annie Leibovitz, el amor de su vida y con quien pasaría sus últimos años. Claro que escribió un montón de cosas más, pero no voy a enumerarlas todas. Se le consideró la más europea de las escritoras estadounidenses y eso ya es bastante decir de la estima en que la tenía la opinión pública. Filósofa y combativa, su verdadera pasión siempre fue la literatura ‘porque aumentaba su capacidad de comprender y de compasión’.

Sontag escribe de manera conmovedora sobre quienes resisten ante la injusticia y quizás justificando su nulo activismo, porque ella tenía bien claro que si declaraba abiertamente su orientación sexual sus ideas y opiniones serían vistos y somtidos a una óptica, un nivel y una índole muy diferente:

Empecemos con los riesgos. El riesgo de ser castigado. El riesgo de ser aislado. El riesgo de ser herido o muerto. El riesgo de que lo ridiculicen a uno. Todos somos reclutas en un sentido u otro. A todos nos cuesta trabajo romper filas, incurrir en la desaprobación, la censura, la violencia de una mayoría ofendida cuya idea de la lealtad es diferente a la nuestra. (…) Romper filas con nuestra tribu, salir de esa tribu hacia un mundo que es más amplio mentalmente, pero más pequeño numéricamente, es un proceso complejo y difícil para quienes no ven la alienación y la disidencia como una postura habitual o satisfactoria“.

Annie Leibovitz es una de las mejores fotógrafas del mundo. Solo se necesita ver una de sus fotos para quedar completamente fascinado con ella. De una fotógrafa realmente no se debe decir mucho, solo se debe apreciar su trabajo para comprender lo gran artista que es.

Suan escribió: “Fotografiar a las personas consiste en violarlas, verlas como nunca se ven a sí mismas, conocerlas como ellas nunca podrán hacerlo”.

Annie conoció a Susan en el 89 cuando la fotografió para la portada de uno de sus libros. El flechazo fue instantáneo. Annie podía decir en una foto lo que Susan trataba de explicar en decenas de libros. Eran el complemento perfecto. Para la sucinta, intensa y rápida Annie había llegado la mujer. Para la verborrágica, analítica y profunda Susan, también. Silencio y sonido. Imagen y palabra. Pasión y razón.

Vivieron más 15 años juntas (pero separadas, cada una en su propio apartamento del mismo edificio). Tuvieron una hija en el 2001: SarahCameron (Annie afrontó la cesárea a los 52 años). En el 2005, Annie tuvo gemelos (con una madre de alquiler).

Pudieron aprovechar su estatus para luchar por la causa homosexual, pero no lo hicieron y tampoco era necesario. Suficiente con saber que dos mujeres de su inteligencia y talento eran lesbianas para sentirnos orgullosas de pertenecer a esta tribu.

Ellas siempre aclararon sobre su relación romántica/intelectual que lo suyo era una historia de amor. Al preguntársele a Annie por qué no llamaba a Susan ‘compañera’ o ‘pareja’, en lugar de ‘amante’, ella respondía: “Díganos ‘amantes’. Me gusta ‘amantes’. Ya sabe, ‘amantes’ suena romántico. Quiero ser perfectamente clara. Yo amo a Susan”.



{Agosto 6, 2008}   Escuchando música

Quedé con Virgo en encontrarnos a las 7 en el cine. Así que salí del trabajo lo más rápido posible a pesar de saber que tenía que hacer horas extras. Pero no me importó, necesitaba relajarme.

En el carro, mientras jugaba distraída con mi dedo medio (una revista, por si acaso) levanto la cara y miro por la ventana y justo estaba pasando por ese inmundo parque que tiene el nombre del primer inca (seeeeee) y en donde algunas señoras venden sus lonjas al peor postor.

Una vez me cité ahí con alguien a quien no debo nombrar y ella me enseñó en dónde trabajaba, y me regaló un chocolatote, y de ahí nos fuimos al granero. Cómo olvidar momentos tan ardientes. Y me puse a recordar. Lo peor es que en la radio sonaba esa canción de Alex Ubago:

Me muero por suplicarte que no te vayas mi vida, me muero por escucharte decir las cosas que nunca dirás, mas me callo y te marchas, mantengo la esperanza de ser capaz algún día de no esconder las heridas que me duelen al pensar que te voy queriendo cada día un poco más ¿cuanto tiempo vamos a esperar? Me muero por abrazarte, y que me abraces tan fuerte, me muero por divertirte y que me beses cuando despierte, acomodada en tu pecho, hasta que el sol aparezca, me voy perdiendo en tu aroma, me voy perdiendo en tus labios que se acercan susurrando, palabras que llegan a este pobre corazón, voy sintiendo el fuego en mi interior”.

La verdad nunca me ha gustado mucho esa canción, pero como en estos momentos estoy hipersensible, la escuchaba como si fuera la canción de mi vida mientras sentía que las lagrimitas caían sobre mi pobre revista a la que ya le ha caído de todo (café, agua, escupitajos y gran cantidad de gérmenes) y yo tratando de ocultarlas sonándome la nariz y maldiciendo la gripe.

Pero pasamos el fucking parque y pasaron los recuerdos, hasta que llegamos al fucking museo, y de nuevo, pero ahora sonaba Alejandro Sanz:

“Tus besos saben tan amargos cuando ensucias tus labios con mentiras, otra vez dices que te estoy haciendo daño, que con el paso de los años me estoy haciendo más cruel y es que yo nunca creí que te vería remendando mis heridas con jirones de tu piel, de ti aprendió mi corazón, de ti aprendió mi corazón y ahora no me reproches que no sepa darte amor, me has enseñado tú, tú has sido mi maestra para hacer sufrir, si alguna vez fui mala lo aprendí de ti, no digas que no entiendes cómo puedo ser así, si te estoy haciendo daño lo aprendí de ti, me has enseñado tú, maldigo mi inocencia y te maldigo a ti”

Y ahí sí ya estaba a punto de tirarme por la ventana, sino fuera porque una abuela se atravesó en mi camino y no me dejaba avanzar, y me preguntaba si ya habíamos llegado a Wilson y yo le decía que ya nos habíamos pasado, abuela, déjeme en paz que estoy a punto de probar lo que es la caída libre, pero la abuela que seguía jodiendo preguntándome cómo regresar, hasta que me bajé con ella y le ayudé a tomar su carro de regreso.

Y esa canción tampoco me gusta, pero como ya dije, mi corazoncito aún sigue sensible por la innombrable. Lo cual es entendible porque en estos momentos cualquier tipo de música me afecta. Siento que todo es parte de mi miserable vida. Por suerte bajé del carro antes de matarme e hice mi buena acción del día.

Caminé y llegué al bendito cine a las 7, yo sabía que Virgo llegaría de un momento a otro porque la función empezaba a las 7 y 30, pero nada, estaba sentada en las graditas mirando a las chicas y esperando. Había un televisor en medio del hall, y le presto atención, y adivinen qué fucking canción ponen. Seee, la fucking canción de Coldplay con la que me torturaba a menudo y que sonaba cada vez que la persona que no puedo mencionar me llamaba. Noooooooo. Hasta en el cine me perseguía: Turururu turururu turururu (bis).

Bueno, Virgo llega a las 7 y 29, nos acercamos a la caja a comprar las entradas y nos dicen que las de Batman ya se habían acabado. Pensando en qué chú veíamos ahora se nos fueron 15 minutos, cuando preguntamos por Sexo en la ciudad, también se habían agotado. Fuck, fuck, fuck y refuck. Total, nos fuimos a comer unas salchiratas y a tomar gaseosa a un restaurante cercano y nos la pasamos conversando, así que no vi ni la uña mugrosa de Batman. Será para la próxima.



{Agosto 5, 2008}   Sin comunicación

La última vez que estuve sin celular fue hace unos días, olvidé llevar mi cargador a mi cuarto y estuve sin cargar al pobre tres días. Cuando volví a cargarlo no había recibido ni una sola llamada, ya no sé ni para qué sirve, quizás solo sea útil cuando tenga pareja, porque cuando ando sola ni existo. O mejor le compro uno a mi hija para que ella me llame (seguro que sí lo haría).

Hoy lo olvidé en casa, no puedo evitar la ansiedad de saber que alguien pudiera estar llamándome y yo no pueda responder. Pero, como me lo ha enseñado la experiencia, cuando llegue a casa y lo revise estará más vacío que mi cuenta en el banco (por lo menos ahí tengo unos céntimos).

Las cosas siguen sin novedad en el trabajo y en la casa, aunque tuve una discusión por culpa de Vargas Llosa, pero eso es harina de otro costal. Estoy escribiendo algo sobre cómo aprender a ser una mierda y no sentir el menor remordimiento, está saliendo muy cínico, pero no me gusta corregir (estilísticamente hablando) lo que escribo, que salga como sea, total, es como para mi psiconalista, no para el Nobel.

Ahora yo veo que en el trabajo llaman a todo el mundo menos a mí, me refiero a que todos han dado el teléfono del trabajo como si fuera el de la casa, entonces tenemos llamadas de mamás, papás, esposas, esposos, enamoradas, novios, abuelos y vecinos. El jefe siempre tiene que estar pasando la voz a alguien porque lo llaman por teléfono. Me parece una conchudez. Pero también nos pasamos media vida en la oficina, así que hay razones para ello (además, las llamadas a fijos son más baratas).

Hoy voy a ver Batman en el cine de Jesus María, estoy atrasada con esto de las películas, pero no he tenido muchas ganas de nada. La próxima es Sex and the city (debería haber una de ambiente, sería superloca).

¿Yo podría ser alguien tipo Carrie Bradshaw? claro que con menos plata, menos conocimientos de moda, menos fiestera, menos promiscua (buuuuuuu), con menos amigas, menos fashion y con menos glamour, porque linda no es. Lo único que nos une es la escritura.

Total, sería una Carrie bien monse sino fuera porque nos gusta escribir, nos ilusionamos feo con el/la primera que aparece en nuestras vidas, creemos que hemos encontrado a la persona ideal, y al final de cada capítulo nos quedamos solas, preguntándonos qué pasó, qué hicimos mal, reflexionando sobre nuestros actos, escribiéndolos y voviendo a cometer los mismos errores de siempre. Porque quizás en el fondo es parte de nuestra naturaleza eso de ilusionarnos y buscar la felicidad en cualquiera. La consecuente desilusión ya no es parte de nuestra naturaleza, sino de nuestra estupidez (léase inocencia), pero de eso no te libra ni mil corazones rotos.



{Agosto 4, 2008}   La madre de todas

Más desdeñosa que tú, Irana, no sé de ninguna.

Era la poeta más famosa de su tiempo. Nunca salió de Lesbos, exceptuando la vez que tuvo que refugiarse en Sicilia por luchas entre aristócratas en las que su familia se vio involucrada. Su poesía era reconocida en su pueblo, era admirada por todos y, a pesar de levantar ligeras sospechas, sus bustos adornaban la ciudad. Fue traducida e imitada en toda la antigüedad clásica.no existen muchos datos sobre su vida y de sus poemas solo se conservan fragmentos. Se casó con un un rico mercader y tuvo una hija, Kleis. El marido murió pronto y la dejó con dinero de sobra. Al regreso de sus vacaciones forzadas y para no aburrirse a morir, decidió fundar una academia tipo la de Platón, pero solo para señoritas, en la que les enseñaría todo lo que un mujer debía saber en esos tiempos: atender al marido y hacerle la vida más grata. Es decir, no ser solo una simple ama de casa, sino convertirse en toda una hetaira, las cortesanas que eran las únicas con acceso a la educación, la cultura y la vida social.

De ella ver quisiera su andar amable
y la clara luz de su rostro antes
que a los carros lidios o a mil guerreros
llenos de armas…

En esos tiempos, Grecia era el point de la homosexualidad, se podría leer en la entrada a la ciudad: “Todos contra todos”. Era una ciudad muy feliz. Y allí Safo pudo hacer lo que siempre quiso, rodearse de chicas lindas, jóvenes, inexpertas y brindarles experiencia. Yo me imagino a Safo como la mujer más feliz del mundo, qué suerte tienen algunas. Sus alumnas la adoraban como cualquiera de nosotros adoramos a quien admiramos intelectualmente. Y ella repartía sabiduría de cama en cama. Tuvo muchas amantes: Anágora, Eunica, Gongila, Eranna, Telesipa, Andrómeda, Megara, Gorgo y la más especial de todas, Athis. Escribió nueve libros de poemas, y en casi todos hay poemas para su amada.

A mí en el pecho el corazón se oprime
sólo en mirarte; ni la voz acierta
de mi garganta a prorrumpir, y rota
calla la lengua.
Fuego sutil dentro de mi cuerpo todo
presto discurre; los inciertos ojos
vagan sin rumbo; los oídos hacen
ronco zumbido.
cúbrome toda de sudor helado;
pálida quedo cual marchita yerba;
y ya sin fuerzas, sin aliento, inerte,
muerta parezco.

Su obra fue revolucionaria en su momento, y es revolucionaria aún. Imagínense ir a comprar un libro de Safo a una librería, así no quieran una leve sonrisa se cruzará en el rostro del vendedor.

Dicen que se suicidó por un joven que la rechazó. No lo creo. Safo decidió tirarse al fondo del mar porque una de sus bellas amantes, aquella que le había prometido amor eterno, la que era su ilusión, su vida, sus sueños y su futuro, tenía que casarse. Y ella no pudo soportar el dolor.

En la Distancia
De veras, quisiera morirme. Al despedirse de mí llorando, me musitó las siguientes palabras: “Amada Safo, negra suerte la mía. De verdad que me da mucha pena tener que dejarte.” Y yo le respondí: “Vete tranquila. Procura no olvidarte de mí, porque bien sabes que yo siempre estaré a tu lado. Y si no, quiero recordarte lo que tu olvidas: cuantas horas felices hemos pasado juntas. Han sido muchas las coronas de violetas, de rosas, de flor de azafrán y de ramos de aneldo, que junto a mí te ceñiste. Han sido muchos los collares que colgaste de tu delicado cuello, tejidos de flores fragantes por nuestras manos. Han sido muchas las veces que derramaste bálsamo de mirra y un ungüento regio sobre mi cabeza.”



{Agosto 4, 2008}   Las cosas pasan

Desde que se terminó la relación con alguien que no debo mencionar, pues las cosas han seguido su rumbo de siempre. Es más, hay muchas chicas que me han brindado su apoyo, vamos, cuatro invitaciones al cine son una señal de que las cosas van bien (o que doy mucha pena, lo que en el fondo no es tan malo). No pude aceptar dos por estar atorada con mis tareas, pero saben que quise ir.

Ahora, yo estoy decidida a muchas cosas, no atrasarme con los estudios para después no estar penando a fines de ciclo, no meterme en tantos cursos extracurriculares, aunque con esto de los cursos me pasa lo mismo que con el amor, me meto con todo, y después salgo toda apuchurrada. Por ejemplo, en agosto ya tengo tres cursos en mira, sin contar los universitarios. Dos en la UARM: Taller de fotografía y edición (que no tiene nada que ver con mi carrera, pero me vacila y eso es lo importante) y Teoría y método de la investigación social (para la supuesta tesis, como dice S). Solo duran un mes y además son baratos. Luego, el curso de alguna lengua lejana en la PUCP, si se adapta a alguno de mis horarios (lo que está bien verde, pero quiero ilusionarme que volveré).

No sé si continuaré en este trabajo, no es algo que me quita el sueño (por suerte). Lo único seguro en estas fechas es la universidad (porque de esta solo salgo cuando termine, no hay otra). Y solo me falta un año más, todo el 2009. De ahí, pues el diplomado (para ir poco a poco), la maestría (para ya ir pensando en grande) y el doctorado (sí, claro, como diría Cupido: sueñaaaaaaaaaaaa). Pero soy libre de soñar lo que me da la gana.

En el asunto amoroso las cosas están tranquilas. Sin novedad en el frente. Aunque Cupido dice que me presentará a alguien que otra vez me rebanará el corazón, estoy esperando con ansias.

Hoy, terminar dos trabajos. Mañana, al cine con Virgo. De ahí la semana libre para todas las alternativas que puedan aparecer (aparezcan pues), pero espero comenzar desde el viernes. No creo que haya cambio de planes hasta la quincena (toy misia), ahí ya podré viajar a algún lado con mi hija (aunque ya da miedo viajar).

El 22 es su cumpleaños, cumple 5, así que le regalaré la bicicleta que tanto quiere. Su sonrisa bien vale cien corazones rotos. Como me decía alguien que no debo mencionar: Mierda con todos, menos con los hijos. Y tiene toda la razón (como ven sigo aprendiendo).

Y esto de las coincidencias y juegos con los números es algo que a mí siempre me ha dado curiosidad. No sé si tiene sentido, pero aquí voy a mencionarles algo sobre ellos. Creo que es parecido al zodiaco.

Yo nací el 11 y mi hija el 22.
Me embaracé de ella a los 23 años, el 2003.
El número que suma mi fecha de nacimiento (1+1+6+1+9+7+9 = 34 = 3+4) es 7
El número que suma mi nombre (sí, tambien suma) es 34 = 3+4 = 7

Y eso es algo cortito porque hay más cosas por el estilo. Bueno, y después de tanta estupidez me despido. Espero emociones más fuertes, ja.

Ah, lo olvidaba. Agradecer a H por sus siempre maduras y sinceras palabras, es bonito y muy significativo que alguien que en algún momento fue importante en mi vida siga mostrando interés por mi existencia. Y a M decirle que también la extraño, y que no creo que no me lea. Espero ese abrazo.

Los amores mueren pero la amistad sobrevive. Y yo amo a mis amigas (y no me pregunten por qué).



{Agosto 2, 2008}   Sin lugar para los débiles

No pues, eso es cierto, esto de ser mujer y querer a otra no es para cualquiera, menos para un corazón débil. No sé qué escribir la verdad, no se me ocurre nada, y tampoco tengo muchas ganas. No me pasa nada nuevo. No tengo nada que decir. Estoy vacía.

Este es uno de los meses más miserables que he pasado en mi vida. Y quizás porque tomé algunas decisiones importantes, por ejemplo, irme de casa, esa sí que fue una decisión complicada, pero lo hice. Luego, eso de terminar y de lo cual no puedo hablar. Por último, la presión en el trabajo, no sé si es porque no estoy acostumbrada o así es siempre y uno tiene que soportarlo nomás.

Hay cosas de las que ya no puedo escribir y quizás eso contribuya a mi proceso de olvido, espero que sí, que eso realmente ayude.

Bueno, luego de la fase verborrágica y de querer decir y a la vez explicarme las cosas que pasaron, voy a mi etapa más depre, aquella en la que no me da ganas de nada, ni siquiera de ir al cine que es una de las cosas que más me gustan. O escribir sobre mis pensamientos sin censuras, que también me gusta. Pero nada, me pongo un parche y sigo.

Qué bueno que mañana es domingo, así si me levanto con los ojos hinchados, nadie comentará si he llorado y por qué. Tal vez mañana vaya a la Feria del libro a tratar de distraerme incesantemente.

Ojalá que ocurra algo interesante más adelante para contarles. Apenas deje de estar triste vuelvo a escribirles algo. Ahora no puedo.



{Julio 31, 2008}   Cartas de amor cuando ya no hay amor

Hoy te escribo esta carta porque siempre te quejabas de que nunca te enviaba cartas de amor.

Querida B:

Tan pronto yo te vi no pude descubrir, el amor a primera vista no funciona en mí.

Cuando te conocí no me gustaste nadita (me refiero a románticamente), primero porque yo estaba en otra y mi idea en ese momento no era ligar con nadie, sino desligarme de todo (y de todas), entonces, normal nomás, nada de hacerme la linda o misteriosa para agradarte, o esponjarme como malagua si me hubieras gustado un montón. Por suerte no pasó nada de eso y me conociste tal y como soy, o sea, sin máscaras ni artificios. Claro que yo no te conocí tal y como eras, porque podemos tratar de ser 100% sinceras, pero según tú yo si te gusté a la primera así que en esas situaciones no somos tan verdaderas.

Ibas y venías y yo imaginaba que serías una chica más de las que conozco siempre por ahí. Una más. Pero a veces la insistencia de las amigas surte efecto. Y Cupido sí que jodía. Así que para que deje de joder porque ya se quería ir le dimos gusto, y nos besamos. Y tampoco fue del otro mundo (hasta podría decir que fue medio del inframundo). Pero al rato me emborraché y mis actos (y por suerte mi memoria) dejaron de ser reprimidos por mi “superyó” y comenzó a funcionar mi “ello” (ese conch, fucking Freud). Y pasó lo que tenía que pasar cuando nadie me reprime. Y a pesar de eso tampoco me gustaste. De eso fue testigo Cupido los días posteriores.

Nos conocimos sin saber que un cigarrilo y un café serían excusa para el tiempo de las dos. Voy a salir a caminar y aunque es muy grande la ciudad yo presiento que nos vamos a encontrar.

Nos volvimos a ver después de un mes porque siempre ocurría algo que no permitía que nos encontráramos, quedamos un sábado para almorzar juntas y no se pudo, luego otro sábado para ir a la casa en donde vivías con tus amigas, pero tampoco se pudo, la última ni me acuerdo por qué no se pudo, pero al mes nos volvimos a encontrar en el Twin. Conversamos, me refrescaste un poco la memoria, y pucha tampoco me gustabas tanto como para ser algo más que amigas. Salimos y junto a aquel arbolito me besaste, pero estábamos casi en medio de la pista, mucho roche, así que caminamos un poco más y comenzamos otra vez, ahí fue cuando se acercó la policía a pedirnos documentos. Y te palteaste.

Creo que antes ya habíamos acordado en ser amantes. Me mandabas mensaje tras mensaje, cada uno más largo que el otro, y yo te contestaba con otros mensajes cada uno más corto que el otro. No sabía que esa sería la primera de las cosas que no me gustaban pero que terminarían gustándome y cambiando las cosas. Pero no era que no me gustaran realmente, sino que me sorprendían por extrañas: tus terribles bromas, que yo como idiota creía; el sonido que hacías cuando torturabas a Fito, pensé que solo lo hacías con él, pero creo que lo haces con perros y niños por igual; tus incansables “cómo se llama” que quizás nunca dejes de decir; esa frase que decías cuando ya estabas a punto y que ya no quieres decir; tus mensajes preguntando cómo había amanecido sabiendo que no había otra que abriendo los ojos; tus continuos “amor” por acá y “amor” por allá, haciéndome creer que realmente era tu amor. ¡¡¡¡No me vuelvan a decir amor si no me aman!!!!! Ajo, are, erda.

En el transcurso de la amanticidad y de nuestros locos encuentros, porque todos terminaban en el telo, fue mi cumpleaños y la pasaste conmigo, y fue uno de los cumpleaños más bonitos que he pasado, no importa que el telo era una porquería y después te diera alergia, estuve contigo y eso era suficiente, y demasiado. Nos dimos una vuelta por el Mhol, conocí a tus “papás” y en todo ese poquito tiempo la pasé de rechupete.

Bueno, como amantes duramos más que como pareja (y qué raro, con mi exex también la primera vez estuvimos un día y luego un mes, y contigo lo mismo, esto ya es el colmo).

Tú tenías un pasado que no podías dejar atrás por miles de razones desconocidas para mí (y lo del pasado se vuelve a repetir, es el colmo).

Y yo no podía hacer nada contra eso. Claro, solo darme cuenta de que no me gustaba y que yo no “ERA” pues. Y eso es fácil de deducir. Cuando alguien es, “ES”, y no hay ninguna duda al respecto, todo queda atrás, todo comienza de nuevo. Pues no pasó eso. Debí sospecharlo desde un principio. Pipipipipipi.

Entonces, terminamos a menos de 24 horas de comenzar. Luego, volvimos, yo quería hacerlo como amantes porque eso de pareja es muy complicado, pero ya no quisiste. O pareja o nada. Y acepté, pero las cosas ya estaban más claras, nada de quejas, y si el producto llegaba en mal estado no había lugar a reclamos ni devoluciones. Tenía que aceptarte toditita como eras. Y eso estaba bien para mí.

El tiempo que pasó resultó aún mejor, nos conocíamos de antes y sabíamos lo que queríamos las dos.

Luego había que realizar una “reingeniería” al blog. Cambiar la B por una L porque tu ex estaba más L que tú. ¡Qué L! hasta me dio miedo. Y para evitar posibles reacciones Ls de tu ex L, pues te puse L, aunque tú no estás tan L, es más, para mí eres todo lo contrario a una L que he conocido, porque he conocido bien Ls ah.

De ahí a ser felices.

Al amanecer tu imagen se va misteriosa mujer, dejaste en mí lujuria total, hermosa y sensual.
Tu presencia marcó en mi vida el amor… lo sé, es difícil pensar en vivir ya sin ti.

Pues no. El destino que nos demuestra que los ricos también lloran se cruzó otra vez en nuestro camino. Renunciaste a tu trabajo y te fuiste a cuatro horas o ¿cinco? de mí, y nuestra relación se volvió medio internesca. Pero igual logramos vernos tres veces, las tres semanas que duramos, haciendo esos cálculos que hacen los técnicos de jútvol peruano, matemáticamente teníamos posibilidades. Tú viniste dos veces y yo fui una.

Voy a tu casa, hoy quiero estar contigo, es mi tiempo, es la primera vez, nada tenía hasta hoy sentido, quizá mañana tampoco lo tendrá.

Así que conocí el lugar en donde correteaste de pequeña, en donde pasaste los momentos más felices y más tristes de tu vida, ese sitio que ha marcado con fuego tu existencia, que ya está debajo de tu piel con sus temblores y sus paracas, y sus cebiches y sus playas, y tu hija y tus recuerdos.

La siguiente ibas a venir tú a la capital para celebrar tu cumpleaños que es hoy. Seguiré esperando.

Tú que fuiste entonces la costa que se aleja, ahondaste en el poniente tu luz definitiva.
Yo me adentraba con tu nombre a la deriva, ahora se vuelve incomprensible y ya me deja.

Y fue ahí en donde hiciste la pregunta que no se pregunta, aquella que si no quieres escuchar la respuesta mejor te la guardas porque qué sentido tiene escuchar algo que no se quiere oír y preguntar algo que no se debe saber. Pero lo preguntaste, como quien no quiere la cosa, quizás para acelerar el final, como para ir hasta al fondo antes de que las cosas se te escapen de las manos, porque tal vez necesitabas que pasara, porque es parte de tu estilo, porque eres así y no hay forma ya de cambiar, porque detestas que traten de cambiarte, pero qué lindo debe ser cambiar una solita por amor, porque yo no quería hacer el menor intento de cambiarte ni nada, me gustas así, pero quizás tú pensabas que sí. A pesar de que tú sola cambiabas sin que yo me diése cuenta. Y yo cambiaba contigo.

A la pregunta: ¿Me amas? qué se responde. Pues la verdad.

Pero si te han enseñado toda la vida que no debes lastimar a las personas, que debes ser educada, que debes dar la otra mejilla, que el bienestar de los demás está primero, que debes ser buena, amable y cordial. Y que por todos los diablos, si voy a decir algo que puede dañar a otra persona mejor no lo diga, laca ps.

Entonces, así no sepas lo que sientes, así no te hayas puesto a analizar el asunto de forma seria, así creas que lo que vas a decir es exagerado, insincero y tirado de los pelos, pero que lo contrario sería lamentable, humillante y triste, además de sumamente descortés, respondes lo primero que se te viene a la mente, que es lo que el cerebro va a hacer para tratar de responder esas preguntas difíciles.

V: ¿Ah?
B: Responde
V: ¿Tú me amas?
B: ¿Por qué me respondes con una pregunta? Es tonto
V: No es tonto
B: Si es tonto
V: No lo es
B: Si lo es
V: No
B: Si
V: Bueno
B: Ya, responde
V: Pues (pucha)
B: …
V: A ver (mierda)
B: …
V: Si (laca)
B: …
V: …
B ¿Por qué?
V: No lo sé
B: ¿Por qué?

¡¡¡¡¡¡¡¡¡Para qué preguntas si no quieres escuchar ese tipo de respuestas!!!!!!!!!!

Y lo dije, la respuesta que no se debe responder a la pregunta que no se debe preguntar. Esa palabreja contraria al NO que siempre me ha traído problemas.

Mi vieja: ¿Tú rompiste el florero?
Yo: Si.
Combo
Maldito gato, todo para que no te maten

Mi viejo: ¿Te comiste toda la carne?
Yo: Sí
Combo
Maldito gato de mierdaaaaaaa. Con razón tienen siete vidas

Mi hermana: ¿Quieres tomate?
Yo: Si
Infarto
Al hospital por tragarme un rocoto de un mordisco y sin respirar ni pensar ni nada. Me picaba hasta el cu… bierto.

Mi exexex: ¿Lo hacemos?
Yo: Si
Camila

Cami: ¿Las niñas pueden besar a las niñas?
Yo: Si
Profesora de Cami en pleno ataque de nervios viendo como las niñas se besan y tratando de impedirlo de buenas maneras.
Lo que se hereda no se hurta

Cami: ¿Me puedo casar con Jossie cuando sea grande?
Yo: Si
Papá de Cami con infarto cerebral: Tú te vas a casar con un hombre, te vas a casar con un hombre, te vas a casar con un hombre ad infinitum per saécula saeculorum.

Y a todo esto no recuerdo ni para qué estaba escribiendo.

Bueno, total, solo dije: Si. Nada con esa otra palabra que también trae problemas y que comienza con “te” y termina con “mo” pero ya me di cuenta que solo de pensarla uno se puede meter en conflictos que ni se imaginó y por eso se vuelve impronunciable.

Solo quería decirte Feliz cumpleaños.

Te extraño
Te deseo
Te necesito
Te quiero

Pienso en ti,
Interminablemente en ti
Quiero ser, una respuesta para ti, pienso en ti.

Creo en ti,
Inagotablemente en ti
Como tú, que confiaste en mi saber,
Creo en ti, solo en ti.

Y despertar a tu lado,
cada amanecer,
hacer rodar mis labios sobre tu piel, creo en ti

Estoy en ti
desesperadamente en ti,
y hasta hoy,
he aguantado sin hablar.
Estoy en ti, solo en ti.
Y despertar a tu lado, cada amanecer,
hacer rodar, mis labios sobre tu piel.
Creo en ti.
Creo en ti.
Solo en ti.



{Julio 30, 2008}   El club de los corazones rotos

Este no es otro estúpido post lamentando mi mala suerte. No, señoras. Este es el germen del mal, la reunión de cientos, miles, millones de corazones hechos mierdecilla con puré de ajonjolí. Aquí pueden insultar a la puta que no las parió. Aquella que dice pero no dice. La que acepta pero no acepta. La que sonríe pero en el fondo te está clavando un cuchillo enano cual Chucky volador. Esa maldita que te juró amor eterno pero corrió más rápido que el Correcaminos. Que te dejó tan reventada como Coyote junto a una bomba ACME®. Sí, esa a la que aún amas aunque digas que no. A la que aún recuerdas a pesar de todas las cagadas en la relación entre ustedes que ya parecía una continua infección estomacal. A esa, ve y dile, qué vuelva.

Alto. Ni se te ocurra decírselo. Serías una completa idiota. Para eso están tus hermanas del club de los corazones rotos. Nosotros te hacemos el favor, pero previa investigación. La ubicamos y vemos si ya está saliendo con otra (u otras), si no recuerda cuándo es tu cumpleaños, ni la edad que tienes, ni la inicial con la que comienza tu nombre.

Entonces, damos media vuelta, te decimos todo a boca de jarro, esperamos el tiempo prudencial en que dejes de llorar amargamente por esa maldita. Y te llevamos a un tour por todos los bares de ambiente para chicas que haya en nuestro querido Perú (porque provincias también está incluida, no nos olvidamos de ustedes chicas, descentralización AHORA).

Luego de que te has emborrachado, tratamos locamente de que ligues con alguien, dependiendo de tus gustos claro (se supone que ya los sabemos con anticipación), además, mujeres sobran, lo que no sobra es la plata, pero para eso estamos tus hermanas brokenheart, la cosa es saber en dónde encontrar a las pendeivis y ese es todo un trabajo de inteligencia.

Si no funciona nada y quieres correr hacia el malecón de Miraflores, treparte a un árbol y de ahí tirarte al mar (te garantizamos que no llegas y solo te estamparás contra el suelo), nosotras correremos contigo, treparemos contigo, lloraremos contigo, gritaremos contigo, la maldeciremos contigo y le echaremos encima todas las brujerías, macumbas, magia negra y hechizos vudú que se nos ocurran, para acompañarte en tu ciega y devastadora venganza. Pero claro, impediremos que te tires, sino, de qué serviríamos.

Cuando te hayas calmado, y vomitado todas las chelas que te invitamos, junto a media alma y un cuarto de vísceras, y tengas un aliento de los mil demonios, el primer escuadrón se turnará para escuchar cuando te regaló ese peluche (que ya no tiene cabeza), y la forma en que celebraron el aniversario, y esas cositas que te decía cuando hacían cochinaditas, y su forma de mirarte, besarte, acariciarte, y hacerte felizzzzzzzzz. Cuando termines, el segundo escuadrón saltará al ruedo para escuchar que la odias, que quieres matarla, que tu venganza será eterna, que le vas a convertir la vida en un infierno, que es una bitch, una witch, una fuck, una shit y de paso una #$!%♥#&@#å$♂$”(adre. Por último, el batallón de contingencia (especializado en emergencias psicolóquicas), escuchará tus últimas lamentaciones, aquellas en las que repites que te vas a matar mil veces, en las que renuncias a la vida y tratas de lanzarte a todos lo carros de la Av. Arequipa, y haces roche como mieeeeeeerd.

Cuando ya estés cansada y no tengas fuerzas ni para pensar en cuánto quisieras que todas nosotras fuéramos ella, te llevaremos a tu casa y te dejaremos en tu camita (una de nosotras irá a levantarte en la mañana si tienes que trabajar, estudiar o aparentar que tienes una vida sin ella), y si no puedes ir a tu casa porque das vergüenza, te llevaremos a alguna de nuestras casas. Y velaremos tu sueño como dulces angelitos, hermana.



{Julio 30, 2008}   Amor mutante

Frenéticas. Apenas se veían faltaba poco para que se desnudaran en medio de la calle. La búsqueda de un lugar donde estar solas era imperiosa. Era simplemente de vida o muerte. Las dos, sin nadie alrededor, sin miradas ajenas, sin alientos extraños. Se necesitaban demasiado para estar pensando en perder el tiempo. Se buscaban intensamente, con roces en el auto, con leves toques en las calles, sintiendo el éxtasis apenas sus pieles chocaban por pocos segundos. Imaginando lo que harían posteriormente. Derritiéndose con los estremecimientos de sus cuerpos. Porque a pesar del silencio que debía dominarlas rodeadas por la gente, sus cuerpos tenían vida propia. Su propio ritmo respiratorio, su sudoración alterna, sus movimientos espasmódicos incontrolables a la voluntad. Poseídas por el deseo, dejaban que sus cuerpos cobren vida en cualquier calle, mientras ellas solo podían mirarse sonriendo y luchando por contenerse ante las llamaradas crecientes de la pasión, de esa necesidad animal que consistía en devorarse mutuamente. En desear estar metida en el cuerpo de la otra. En busca de su olor en cada respiración, en cada suspiro, en cada gemido. En apropiarse de una vida ajena por unos minutos. Ser de la otra. Completamente. Intensamente. Urgentemente.

Lola te quedaste sola
Lola se te fue tu amor

PD: ¿Se nota que no tengo nada que hacer en el trabajo? Y todavía hago horas extras, ja.



{Julio 30, 2008}   El hogar es un lugar en la mente

Se siente raro esto de llegar a una casa que no es la mía. Saber que abriré la puerta y mi hija no vendrá corriendo a decirme: mamá, qué me has traído. Y yo le daría cualquier dulce que habría comprado en la calle pensando en ella y en su alegría tan primaria, tan básica y natural. Tan niña.

Pues no, ahora nadie sale a recibirme, ya no escucho esos pasitos pequeñitos y saltarines ni esa sonrisa juguetona. Solo me espera acostumbrarme, simplemente no hay otra alternativa. Acostumbrarse, adaptarse, adecuarse. ¿Por qué todas comienzan con “a”? Es la primera letra, es como comenzar de nuevo todo, aprender el abecedario de la vida. Un abecedario silencioso, oculto, instintivo. Un abecedario que solo la soledad puede enseñarte. Y del que uno, si aprende, saldrá con galones. Terminaré como capitán de mi soledad, al mando de mis sentimientos. Al margen de las pasiones. O simplemente en las redes de la locura.

Desde hoy solo espero aprender a vivir conmigo, con mis pesadillas, con mis miedos, y extrañando pero sabiendo que es lo correcto, que es lo necesario, que es vital apartarme y dejar, y escapar y saltar, y alejarme y no voltear.

Quiero que Cami termine el colegio para comenzar una vida juntas, las dos, si ella quiere, si es su decisión, si está dentro de sus deseos. Solo faltan cinco meses. Resistiré. Por ella. Por mí. Por las dos.

PD: Pero esta es la última eh, no crean que estoy a un paso del suicidio, es mi último post melancólico (por lo menos en dos semanas). Ahora estoy decidida a ser una chica L word, o sea, cínica, andrógina y bipolar, pero también guapa, pendeja y exitosa. Seeeeeeee.

PD2: Lo más seguro es que me quede chateando en mi casa (soy bien monse).

PD3: Me muero por llamarla o escribirle diciéndole que la extraño, pero me aguanto, tengo que ser fuerte. Fuerza de voluntad, fucking explotadora. Un par de cachetadas. Dos patadas (solo dos) en mi suave trasero. Y a seguir jodiendo.

PD4: El día que nevó en el Sahara, 18 de febrero de 1979.



{Julio 30, 2008}   Sigo

Otras veces, cuando me pasaba esto de sentirme pésima, pues me las agarraba con mi blog, pobre, lo despedía de mi vida, lo botaba, le daba el último adiós, no sé cuántas veces me habré despedido a través de él, no sé cuántas veces traté de dejarlo porque sentía que todo se iba a la mierda conmigo, y si yo me iba a la mierda, el blog también tenía que irse por el water.

Pero ahora no puedo, siento que es como mi amigo, raro, silencioso, pero amigo al fin, de esos amigos al que uno aburre por estar quejándose de todo, por pensar que son capaces de aguantarte todo y creer que nunca se cansan, de los que te acuerdas solo cuando te sientes una basura y estás a un paso de irte al infierno.

Si pues, esos amigos que a veces están ahí, que generalmente no están, pero que cuando menos te lo imaginas se aparecen,  a los que no es necesario decirles que te sientes una mierda porque lo adivinará en tu mirada, en la forma en que caminas, en el sonido de tus palabras, en las lágrimas que ocultas, en las risas inútiles.

Entonces, sin necesidad de abrir la boca para comenzar con las penas, te invitará unas cervezas, se emborracharán juntos, llorarás sobre su hombro, abrazándolo, ensuciarás su ropa con lágrimas y moco, repetirás el nombre de otra persona a su oído decenas de veces, te ayudará a levantarte, te sostendrá todo el camino, te acompañará a tu casa, te abrirá la puerta porque ni siquiera podrás encontrar la cerradura, se despedirá de ti con un fuerte abrazo, con un sincero sé fuerte, todo pasará. Esperará que entres y se irá .

Y una, borracha de dolor, se tirará en la cama llorando desconsolada porque sientes que no es justo, porque no encuentras respuestas, porque nada tiene sentido, porque la vida es una farsa, el amor una fantasía, los recuerdos se vuelven pesadillas que te despiertan a la medianoche sin saber porqué lloras, porqué sientes ese dolor dentro, porqué no quieres levantarte de la cama, ni tomar desayuno ni seguir con tu vida normal.

Porque no puedes dormir bien en las noches, porque no puedes vivir bien en las mañanas, porque todo se junta de un momento a otro pero cuando quieres agarrarlo se deshace.

Y no puedes hacer nada en contra de eso. Se deshace, se deshace, una y mil veces. Y una se deshace con ese todo poco a poco y sin darte cuenta eres nada. Desapareces como si nada, y nadie ve que a pesar de hacer hasta lo imposible, eres más invisible que el aire y más transparente que el agua. Y desapareces.



{Julio 29, 2008}   Comenzar una y otra vez

Este es el tercer inicio.

Primero fue cuando dejé mi vida hetero para empezar una homo total, la segunda fue cuando decidí dejar de querer (eso se puede, solo se necesita un poco de voluntad y mucha decepción juntas) a quien no me quería, la última es acostumbrarme a estar lejos de alguien a quien quiero (y que creo que me quiere), pero con quien las cosas se complican por asuntos muy “…”, ni sé que nombre ponerle.

Pues ahora estoy sin pareja otra vez, no se puede continuar si nos sentimos incómodas las dos. Espero que la incomodidad pase algún día. Y ahora que me percato, hoy es 29, no puede ser, hubiéramos cumplido un mes, ni a eso llegamos, pucha, qué mala suerte, no cumplimos ni un mes y ya nos complicábamos todo.

Vivo sola, trabajo, estudio, escribo. Estoy de vacaciones en la universidad por tres semanas, al trabajo vuelvo mañana, escribo a diario pero no lo publico porque a veces escribo cosas demasiado tristes y prefiero evitarlas.

Las guardo como guardo los recuerdos, encerraditos en el rincón más oscuro, solo se iluminan cuando no tengo nada que hacer, estoy tirada en mi cama y comienzo a pensar en ella y ahí no puedo evitar que los recuerdos vuelvan, entonces tengo que estar lejos de casa para tranquilizar mi mente y mi cuerpo, y camino por las calles con un cigarro en los labios mirando las tiendas y a la gente y tratando de meterme en el ruido de la ciudad para que mi mente deje de funcionar.

Cuando comienzo a sentir que sería capaz de cualquier cosa por tener otra vez sus brazos rodeándome, y su mirada y toda esa mierda de siempre, sé que si no apago la computadora me convertiré en una pobre estúpida suplicando amor.

Y no quiero hacerlo porque después me siento pésima. Y me averguenzo de mí misma. Prefiero imaginar que algún día aparecerá aquella que calme mi ansiedad. Que me llene de paz. Que me transforme la vida suavemente, sin imposiciones, con ternura, sin tortura. Y que dure más de un mes. Por fa.



{Julio 27, 2008}   Canciones para levantar el ánimo?

No voy a verte más (Libido)

No, no voy a verte más

no pensaré en ti

me quitaste la ilusión

;ya no lucho por tu amor

 

Tú me has roto el corazón

partiste mi alma en dos

de los suelos me alzaré

y otro amor encontraré

 

Sé que no es fácil perder

y ahora me tocó a mí

perdido en mis lágrimas

no acariciaré tu piel

tus besos yo los guardo en mí

ya no estás junto a mí

 

Tú, fuiste mi inspiración

un poema, una canción

pero mi mente ya olvidó

no hay rencores, no hay dolor

 

Tu indiferencia me tocó el alma

tus labios me quitaron la miel

tus ojos me robaron la razón

 

Sé que no me olvidarás

que nadie te amará

como yo te amé

cuánto te lloré

 

 

Ser mejor (Robbie Williams)

 

Llén